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Semana Del 13 Al 19 De Agosto De 2018 “La Creación Como Obra De La Trinidad”

Semana Del 13 Al 19 De Agosto De 2018 “La Creación Como Obra De La Trinidad”


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Lectura Bíblica: Génesis Cap. 1, versiculos 1 al 5 y el 26. En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día; (26). Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

Introducción al tema: La obra del Espíritu Santo: Al principiar la consideración de la obra del Espíritu Santo, tenemos que deshacer un concepto popular erróneo. Este es el resultado de la enseñanza de Sabellius, a saber: que en la creación obra Dios el padre; en la redención obra el Hijo. Y en la salvación obra Dios el Espíritu Santo. En otras palabras, esta enseñanza dice que la dispensación del antiguo Testamento era la del Padre, la dispensación del nuevo testamento fue del Hijo; y la presente dispensación es la del Espíritu Santo. Pero las escrituras enseñan que en cada manifestación de las obras de Dios, entran en actividad el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, de modo la obra efectuada por cada miembro de la trinidad. Y en términos generales, la obra de cada miembro de la Trinidad es la siguiente: en cada actividad divina, el poder para efectuarla procede del Padre; el poder para ponerla en orden procede del hijo; y el poder para perfeccionarla procede del Espíritu Santo, (Ro 11:36; 1 Co 8:6). esfera de la actividad divina es llevar adelante, a su perfección, las cosas que han sido concebidas por el Padre y ejecutadas por el Hijo.(Estudio de Doctrina Cristiana por Dr George Pardington de donde se toma el expositor de la Juventud)

Génesis 1:2. La obra del Espíritu en la creación no se menciona expresamente hasta después de la creación original (suponiendo que el v. 1 registra el hecho de la creación original y que el v. 2 da comienzo al relato de la restauración). Desde luego que, como miembro de la Trinidad, participó en el acto original de creación de 1: l. Cualquiera que haya sido su parte en ese momento, aparentemente incluía algún tipo de función relacionada con el acto de impartir o sostener la vida en la tierra en esa época.

Comentarios de Génesis 1.26. ¿Por qué Dios empleó la forma plural cuando dijo «Hagamos al hombre a nuestra imagen»? Una perspectiva dice que está haciendo referencia a la Trinidad —Dios, el Padre; Jesucristo, su Hijo; y el Espíritu Santo— todos los cuales son Dios. Otra perspectiva afirma que el plural se utiliza para denotar majestuosidad. Tradicionalmente los reyes utilizan la forma plural al hablar de ellos mismos. De Job 33.4 y Salmo 104.30 sabemos que el Espíritu de Dios estaba presente en la creación. De Colosenses 1.16 sabemos que Cristo, el Hijo de Dios, estaba trabajando en la creación.

1.26 ¿Cómo es que somos hechos a semejanza de Dios? Obviamente, Dios no nos creó exactamente como Él, porque Dios no tiene cuerpo físico. En cambio, somos reflejo de la gloria de Dios. Algunos piensan que nuestro raciocinio, creatividad, poder de comunicación o autodeterminación es la imagen de Dios. Más bien, es todo nuestro ser el que refleja la imagen de Dios. Nunca llegaremos a ser totalmente iguales a Dios, porque Él es nuestro Creador supremo. Pero sí tenemos la capacidad de reflejar su carácter en nuestro amor, paciencia, perdón, bondad y fidelidad.

El saber que fuimos creados a semejanza de Dios y por lo tanto poseemos muchas de sus características, nos proporciona una base sólida para nuestra autoestima. Nuestro valor no se basa en posesiones, logros, atractivo físico o reconocimiento público. En cambio se fundamenta en el hecho de haber sido creados a semejanza de Dios. Debido a que somos semejantes a Dios podemos tener sentimientos positivos acerca de nosotros mismos. El criticarnos o degradarnos equivale a criticar lo que Dios ha hecho. Saber que usted es una persona que tiene valor le da la libertad de amar a Dios, de conocerlo personalmente y de hacer una contribución valiosa a aquellos que lo rodean.

En este relato, se describe a la creación de la humanidad completa, su identidad específica, lugar y propósito en el universo. En 2:4 y 18–23 se describe en forma más detallada e íntima la creación del hombre y la mujer. Primero se anuncia la decisión y participación de la divinidad toda (Juan 1.1-3; 6:63) de crear al hombre, consistente con la enseñanza bíblica de un Dios trino. Segundo, su identidad y relación especial con Dios (a imagen y semejanza) que lo distingue de todos los otros seres vivientes. Por último su propósito: para ejercer dominio sobre lo creado en tierra, mar y aire. Se aclara que Dios crea al hombre y a la mujer dando así origen a la humanidad completa. Ambos fueron creados a imagen y semejanza, pero con diferenciación sexual. Tres veces se usa el verbo creó, reservado exclusivamente para la actividad creadora de Dios.

Dios bendice al hombre y a la mujer capacitándoles para la procreación, la ocupación del medio y el ejercicio de dominio sobre los otros seres vivientes. Además, Dios permite que las plantas sirvan de sustento al hombre y a los animales. Dios concede una elevada evaluación a todo lo creado que presenta un cuadro de perfecta armonía y equilibrio entre todos los seres y elementos creados.

 

Texto: Salmo 102, versículo 25. Desde el principio tú fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.

1er Titulo:

Actividad Del Padre. Salmo 8:3 al 5. Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra.

Comentario: El salmista, de noche, contempla la grandeza de la creación que muestra la grandeza de Dios. Esto en su turno le hace pensar en otro contraste grande con la pequeñez del ser humano.

¿Que es el hombre…? (v. 4). El uso de la palabra ’enosh 582 para hombre lleva la connotación de debilidad. Asimismo hijo de hombre destaca su condición de criatura. ¡Qué maravilla que un Dios tan grande se interese en cada uno de nosotros!

Te acuerdes y visites son sinónimas, como se ve en el Salmo 106:4 (cf. Versículos casi iguales en Sal. 144:3 y Job 7:17). Se usa generalmente para mostrar el amor y la protección de Dios.

Poco menor que los ángeles (v. 5). La palabra elohim 430 (Dios) aquí es traducida ángeles. Los comentaristas varían en tomarlo como seres divinos (ángeles, cf. 1 Sam. 28:13; Ose. 12:4; Jue. 13:21, 22) o “menor que Dios”, siendo una alusión a la imagen de Dios en Génesis 1:26. De igual manera es claro que el salmista enfatiza el contraste entre Dios y el hombre, y a la vez la dignidad del hombre. El salmista está pensando en todo ser humano, pero el autor de Hebreos usa este pasaje en sentido más intenso y más profundo, aplicándolo a Cristo (Heb. 2:6–8).

 

2° Titulo:

Actividad Del Hijo. San Juan 1:1 al 4. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Comentario: Este Evangelio empieza maravillosamente. Comienza describiendo la vida de Cristo en la eternidad, antes de que el mundo existiera. Aquella vida era rica y gloriosa, llena de infinita delicia y serena bienaventuranza en la presencia del Padre. Si se comprende esta verdad, se apreciará con más intensidad el amor condescendiente de Cristo al hacerse carne. 1:1 En el principio—cuando los cielos y la tierra fueron creados (Génesis 1:1) el Verbo ya existía. Esta es otra manera de decir que existía desde la eternidad. No fue, como algunos herejes afirmaban, un ser creado. (Véase II de la Introducción.)

Era el Verbo. Tanto Juan como los herejes hablaron sobre el Verbo (ὁ λόγος); pero aunque el vocablo era el mismo, el significado era diferente. La doctrina de Juan no dependía de las doctrinas de herejes ni de las de filósofos especulativos como Filón, notable pensador de Alejandría que se destacó en el primer siglo de nuestra era. Uno nunca sabe qué hacer del logos de Filón. Aunque emplea este término más de mil trescientas veces, nunca le da un significado definido. En ocasiones lo describe como un atributo divino, pero a veces es como un puente entre Dios y el mundo, que no se identifica con ninguno de los dos pero que participa de la naturaleza de ambos. Filón alegorizaba y ello hace difícil la comprensión de su significado. Así, por ejemplo, al considerar, en su comentario de Génesis 3:24, a los querubines armados de una espada de fuego a la entrada del Edén para impedir el acceso al árbol de la vida, Filón los interpreta como dos potencias divinas: la misericordia y la soberanía de Dios. La espada es el Logos o la Razón que une a ambas. Balaam, el profeta necio, no tenía espada (Razón), ya que le dijo al asno: “Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría”

  1. Este mismo estaba en el principio cara a cara con Dios. Este Verbo absolutamentedivino, que existía desde la eternidad como una Persona distinta, gozaba de amorosacomunión con el Padre. De esta forma se confiesa una vez más la plena divinidad de Cristo, su eternidad, y su existencia personal y distinta, para refutar a los herejes y para que la iglesia quede afirmada en la fe y el amor de Dios.
  2. Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él ni una sola cosa de lo que existellegó a ser. Todas las cosas, una a una, fueron creadas por medio de este Verbo divino. Así,la gran verdad de que Cristo creó todas las cosas (puesto que en las obras externas las tres Personas cooperan) se afirma en primer lugar positivamente y desde el punto de vista pasado. Enunciado negativamente y desde el punto de vista del presente se expresa así: “… y sin él ni una sola cosa de lo que existe llegó a ser”.

Aquí se hacen resaltar dos hechos: a. que el mismo Cristo no fue creado; existía eternamente (para expresar este pensamiento se emplea cuatro veces el tiempo imperfecto en los versículos 1 y 2); y b. que todas las cosas (contempladas distributivamente, una a una sin ninguna excepción) fueron creadas por él (aquí se hace uso del aoristo).

  1. En él estaba la vida. No dice a través de sino en, igual que en 5:26; 6:48, 53; 11:25.La cláusula “en él estaba la vida”significa que desde toda la eternidad y a través de laantigua dispensación la vida residía en el Verbo. Por ello el mejor texto tiene “estaba”, y no “está”.

¿Qué significa aquí la palabra vida? ¿Se refiere directamente a toda clase de vida, sea física o espiritual, sea la vida de una mariposa o la de un arcángel?

La vida física, sin embargo, no reside en la segunda persona de la Trinidad. Dios no es físico en ningún sentido (cf. 4:24). Por otra parte, es una buena regla exegética ver si un término queda explicado cuando se prosigue la lectura. Aplicando dicha regla en este caso, el resultado es el siguiente:

La vida se identifica con la luz de los hombres (1:4b). Esta luz resplandece en las tinieblas y no la hacen suya los hombres pecadores (1:5). El Bautista da testimonio en relación a esta luz (versículos 6, 7). El no era la luz original y perfecta, ante cuya brillantez, cualquier otra luz palidece, sino que vino para dar testimonio respecto a la luz (versículos 8, 9). Ahora esta luz queda identificada como Aquél a quien el mundo rechaza pero que es aceptado por los hijos de Dios (versículos 10–13).

De este contexto se desprende claramente que los términos vida y luz pertenecen a la esfera espiritual. Además, tanto en el cuarto Evangelio como en la Primera Epístola, el término vida (ζωή) siempre (54 veces) pertenece a esa esfera. A veces aparece intercambiado con la expresión “vida eterna” (5:24). Cuando alguien posee realmente esta vida, experimenta una íntima comunión con Dios en Cristo (17:3). El significado es similar en el libro de Apocalipsis (libro de la vida, agua de la vida, árbol de la vida, corona de la vida).

De todo esto parece evidente que el término se refiere básicamente a la plenitud de la esencia de Dios, a sus gloriosos atributos: santidad, verdad (conocimiento, sabiduría, veracidad), amor, omnipotencia, soberanía. Esta vida completa y bendita de Dios ha estado presente en el Verbo desde la eternidad y a través de toda la antigua dispensación: “En él estaba la vida”.

Pero aunque esta vida como es absolutamente espiritual y no hay en ella nada de carácter físico, ella es, sin embargo, la causa, fuente, o principio de toda vida, tanto física como espiritual. El universo le debe su existencia: “Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él ni una sola cosa de lo que existe llegó a ser (versículo 3); incluyendo por supuesto a la humanidad (versículo 10). Es cierto, desde luego, que esta luz es también la fuente de la revelación general. Este contexto, no obstante, no hace mención específica de esta idea. Está implícito, por supuesto, pero no se expresa. En el contexto presente (Prólogo de Juan) la vida de Dios en Cristo, a la cual todas las cosas y todos los hombres deben su existencia, se representa como la fuente de la iluminación de los hombres en cuanto a asuntos espirituales y de la salvación eterna de los hijos de Dios. Lo que tenemos aquí es un contexto del evangelio. De ahí que leemos:

Y esa vida era la luz de los hombres. Cuando la vida se manifiesta se llama luz, ya que la característica de la luz es resplandecer. Desde la caída, que ya está implícita en la última cláusula del versículo 4, aquella luz fue anunciada a los hombres. La humanidad se caracterizaba por las tinieblas, la maldad y el odio, todo lo cual es lo opuesto de la luz. Durante la antigua dispensación se proclamó a los hombres (especialmente a Israel; véase la explicación de los versículos 10, 11) el amor y la verdad de Dios en Cristo. Amor y verdad son sinónimos de luz, (véase 3:19–21 tanto para sinónimos como para antónimos; también 1 Jn. 2:8–10.) Por supuesto, no debemos limitar el significado del término luz a estos dos atributos únicamente (amor y verdad); éstos más bien representan todos los atributos de Dios. En la obra de la salvación todos los atributos divinos se mostraron. Fueron proclamados a los hombres pecadores.

3er Titulo:

Actividad del Espíritu Santo. Salmo 104: 30 y 31. Envías tu Espíritu, son creados, Y renuevas la faz de la tierra. Sea la gloria de Jehová para siempre; Alégrese Jehová en sus obras.

Comentario: Salmo 104:30. Esta pareciera ser una referencia más clara al Espíritu Santo, aun cuando no puede decirse en forma concluyente que se relaciona con la obra de creación relatada en Génesis 1-2. La referencia a los animales marinos en el versículo 26 y el uso del vocablo bara’ en el versículo 30 podrían indicar que se trata del relato de la creación de Génesis.

Salmo 33:6. La palabra «aliento» es, desde luego, la palabra espíritu. Sin embargo, no se puede determinar a ciencia cierta si se trata de una referencia al Espíritu Santo, por cuanto no se puede decir que «el aliento de su boca» se refiere claramente a una persona, y esto sin preguntar si se refiere claramente a la tercera persona de la Trinidad. Para algunos, no obstante, se entiende como una referencia al Espíritu Santo.

Texto: Salmo 102, versículo 25. Desde el principio tú fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.

Comentario: Podríamos dividir esta sección en dos párrafos. En los vv. 18–22, el salmista está seguro de la respuesta. El pueblo (posexílico) será creado y alabará a Dios. Es importante que estos acontecimientos estén registrados por escrito (cf. Esd. y Neh.), pues así las futuras generaciones recordarán lo que hizo Dios y le alabarán. Se reiteran dos enseñanzas del párrafo anterior: Dios hace esto en respuesta a la oración de su pueblo y tendrá alcance a muchos pueblos y reinos.

El otro párrafo (vv. 23–28) reitera el contraste de los vv. 11 y 12; la vida del salmista que desfallece y la grandeza de Dios que permanece. Para destacar la grandeza de Dios señala su obra como creador de todo; aunque la creación, tan grande, puede perecer, Dios no, nunca desfallece. El autor de Hebreos cita los vv. 25–27 y dice que hablan de Cristo (Heb. 1:10–12, sigue el texto de la LXX). Hay otros pasajes del NT que identifican a Jesús con Jehová del AT (cf. Juan 12:41 con Isa. 6; Juan 19:37 con Zac. 12:10).

Es significativo que la cita de los vv. 25–27 en Hebreos 1 está colocada precisamente entre una cita del Salmo 45 y otra del Salmo 110, los cuales son claramente mesiánicos. En vista de los elementos proféticos en los párrafos anteriores (102:12–22), tenemos que tomar en serio el carácter mesiánico de este Salmo. De modo que de este Salmo apreciamos más la verdad de que Jesucristo es Señor de todo lo creado; él puede cambiar las cosas, pero él no cambia. Por eso podemos confiar en él; esto da seguridad a los que pertenecen a Dios.

Conclusión: Nota: En la obra de la creación, se manifiesta que tres fuerzas están obrando: una fuerza causante que procede del Padre; una fuerza constructiva que procede del Hijo; y una fuerza que perfecciona, procedente del Espíritu Santo.

Amén, para la gloria de Dios

( Es un aporte de ayuda para juventud).

 

 

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.