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Semana del 13 al 19 de abril de 2020: “Relaciones pecaminosas con los deleites del mundo”

Semana del 13 al 19 de abril de 2020: “Relaciones pecaminosas con los deleites del mundo”

   Lectura Bíblica: Isaías 5: 11 al 13. ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez! ¡que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende! Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos. Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed. 

 Comentario: Biografía del rey Uzías

   Dos veces menciona Isaías el nombre del rey Uzías (1:1; 6:1) La historia hebrea menciona a este rey con el nombre de Azarías (2 Crón. 26:23; 2 Rey. 15:7). Reinó entre los años 767–739 a. de J.C. y su reinado marca una época de esplendor. Según la descripción bíblica el rey sufrió de la enfermedad de la lepra, por castigo directo de Dios por penetrar en el Santuario a quemar incienso en el altar de los perfumes. Quedando impuro legalmente tuvo que confinarse en una cámara aislada. Su hijo Jotam gobernó como regente. Fue el décimo rey de Judá, después del cisma y uno de los mejores que se sentaron en el trono de David.

Ayes contra los explotadores, 5:8-13

   Esta sección es una ampliación homilética de la sección anterior, y mediante una serie de seis párrafos que empiezan con la palabra “Ay” describe las acciones de vileza y de clamor que el profeta ve en su pueblo. Y hay algunos investigadores que creen que también hay un séptimo “Ay”, que se halla en 10:1–4, fuera de su lugar, que estaría aquí después del v. 23 (ver el comentario sobre el cap. 10). De ser así, los siete ayes de Jesús en Mateo 23:13–29 también estarían inspirados en las diatribas del profeta Isaías.

   Estos ayes confrontan a los ricos acaparadores que echan mano al recurso de la confiscación de casas y campos (vv. 8–10; comp. 1 Rey. 21:1–16); a los dirigentes indolentes y disolutos que no quieren percatarse de que es Jehovah realmente quien dirige la historia humana ni del juicio del cautiverio que está a punto de venir (observe la analogía del cautiverio y del Seol, vv. 11– 17); a los ateos temerarios y llenos de vanidad filosófica y escepticismo, los cuales atraen hacia sí la iniquidad y el juicio que conlleva, y retóricamente retan a Dios (v. 18, 19); a los moralistas que corrompen la moral (v. 20); a los que son sabios ante sus propios ojos (alude a los consejeros políticos; ver v. 21; comp. 28:9); y por último, a los poderosos dados a la borrachera, que por soborno (sobre todo licor) pervierten la justicia (vv. 22, 23).

    Comentario 2 por Matthew Henry. Vv. 8—23. He aquí un ay para los que tienen su corazón en las riquezas del mundo. No es que sea pecado que los que tienen una casa y un campo, se compren otra; la falta radica en que nunca saben cuándo tienen suficiente. La codicia es idolatría y, aunque muchos envidian al desgraciado hombre próspero, el Señor anuncia ayes horrorosos contra él. ¡Cuánto se aplica esto a muchos de los nuestros! —Dios tiene muchas maneras de vaciar las ciudades más pobladas. Quienes ponen su corazón en el mundo, serán justamente desilusionados. —He aquí un ay para los que adoran los placeres y deleites sensuales. El uso de la música es lícito, pero cuando aleja el corazón de Dios, se nos vuelve pecado. Los juicios de Dios los han alcanzado, pero ellos no se perturban en sus placeres. —Se revelan los juicios. No importa cuán alto esté un hombre, la muerte lo pondrá muy abajo; siempre tan mala, la muerte lo rebajará más aún. —El fruto de estos juicios será que Dios será glorificado como Dios de poder. También, como Dios santo; Él será reconocido y declarado como tal en el justo castigo de los soberbios. —Están en lamentable condición los que cometen pecado y se ejercitan en gratificar sus lujurias viles. Son osados en el pecado y andan tras sus propias lujurias; con burla llaman a Dios el Santo de Israel. Confunden y descartan las distinciones entre el bien y el mal. Prefieren sus propios razonamientos a las revelaciones divinas; sus propios inventos a los consejos y mandamientos de Dios. Consideran prudente y cortés seguir con los pecados que dan ganancias (en dinero) y descuidar los deberes de abnegación. —Además, por muy a la ligera que los hombres se tomen la ebriedad, es un pecado que yace abierto a la ira y la maldición de Dios. Sus jueces pervierten la justicia. Cada pecado necesita otro para que lo tape.

   Referencias Bíblica de deleite Sano: Génesis 18:12; Job 21:21; Sal 1:2. ▬ Castigo por el deleite Ez. 24:21; Eclesiastés 11:9. Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. 

Recomendaciones para apartarse del deleite: Colosenses 3:5; 2ª Pedro 2.13.

    Definición de deleite; A su vez, habría que dejar patente que emana concretamente del verbo latino “delectare”, que puede traducirse como “seducir o dar gusto”. Deleite procede del verbo deleitar y está vinculado a un placer del ánimo. Aquello que produce deleite genera satisfacción, goce, agrado o dicha.

   Lo primero que vamos a hacer es llevar a cabo la determinación del origen etimológico del término deleite que ahora nos ocupa. En concreto, tendríamos que exponer que se trata de una palabra que procede del provenzal, que era el lenguaje que utilizaban los trovadores durante la Edad Media. A su vez, habría que dejar patente que emana concretamente del verbo latino “delectare”, que puede traducirse como “seducir o dar gusto”.

Deleite procede del verbo deleitar y está vinculado a un placer del ánimo. Aquello que produce deleite genera satisfacción, goce, agrado o dicha. Por ejemplo: “Venir a comer a este restaurante es un deleite”, “Nada me causa más deleite que sentarme a leer a orillas del mar”, “El concierto fue un deleite para todos los asistentes”.

   El deleite también está asociado al placer sensual (relativo a las sensaciones de los sentidos). Por eso el concepto suele utilizarse con relación a las comidas, el arte o la sexualidad, entre otras cuestiones que pueden implicar el placer a través de alguno de los cinco sentidos.

   Precisamente dentro del ámbito culinario se hace tan importante dicho término, que existen empresas que recurren a él para denominarse. Así, por ejemplo, nos encontramos con Deleites del Sur, que se trata de una distribuidora sevillana de manjares tan exquisitos como el jamón ibérico y el resto de chacinas que se obtienen de la carne del cerdo.

   El deleite en las comidas aparece relacionado con los banquetes donde abunda la comida de todo tipo y se vive un ambiente festivo. Sin embargo, también puede asociarse el deleite a degustar ciertos sabores exclusivos (que aparecen en el contexto de lo gourmet o de las delicatessen): “Me entregué al deleite en las Fiestas y ahora subí tres kilos”, “Si quiero bajar de peso, debo evitar el deleite que me producen las pastas y los dulces”.

   En cuanto al arte, el deleite puede llegar a través de un cuadro (mediante el sentido de la vista), una canción (sentido auditivo), etc.: “¿Escuchaste alguna vez a Mozart con los ojos cerrados en un ambiente calmo? Eso, hijo mío, es un deleite inigualable”, “Recorrer el museo del Louvre es un deleite para cualquier persona, más allá de lo que entienda sobre arte”.

    Respecto a la sexualidad, el deleite está vinculado al clímax y al goce del cuerpo.

   De ahí que cuando se hable de este tipo de deleite se haga referencia, por ejemplo, a las posturas sexuales que prefieren hombres y mujeres a la hora de tener sus encuentros amorosos porque les otorgan más placer que otras.  Además de todo lo expuesto, no podemos pasar por alto la existencia de lo que se ha dado en llamar deleite lunar. Se trata de un término importante dentro del mundo de los videojuegos y más concretamente del que lleva por título “League of Legends”. Se trata de un vocablo que se emplea para referirse a un periodo donde tienen lugar batallas vitales donde participan personajes de la talla de Riven Hoja de Dragón, Diana la Diosa de la Luna o Tryndamere Reinos Enfrentados.

1er Titulo:

Pornografía (2ª de Pedro 2.13 y 14. recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aún mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición; ▬ Romanos 1:28-32. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.).

   Comentario: 3. El adulterio 2ª de Pedro 2:13–14.

   Nos enfrentamos con una pregunta acerca de la división en párrafos en este punto. Algunos traductores ubican una coma después del versículo 12 y luego siguen con el versículo 13. Otros ven una división definida y comienzan una nueva oración con el versículo 13. Desafortunadamente, los antiguos escritos del Nuevo Testamento griego ofrecen poca ayuda en este punto, ya que no aportan ninguna indicación en cuanto a una división. La NVI marca una división y presenta al versículo 13 como comienzo de un nuevo párrafo.

   [13]. Sufrirán daño en pago del daño que han hecho. Su concepto de placer es entregarse a las pasiones sensuales en pleno día. Son manchas y suciedad, que se gozan en sus placeres mientras los acompañan a ustedes en sus comidas.

   En la primera oración, el texto griego tiene un juego de palabras que Pedro ha escogido intencionalmente. Traducido en forma literal significa “sufriendo daño como pago por hacer daño” (NASB). Pero el verbo sufriendo daño, tomado junto con la frase la paga de hacer el mal también puede traducirse “siendo defraudados de las ganancias de su mal obrar”.513 Cierta cantidad de escritos griegos, sin embargo, tiene otro verbo en este lugar, que ha sido adoptado por algunas traducciones como una lectura mejor: “Sufriendo el daño como salario de su iniquidad” (NTdT). Sin embargo, es probable que Pedro haya introducido un juego de palabras y que los escribas de los primeros siglos hayan alterado el texto. Por consiguiente, los traductores favorecen la redacción que tiene la ingeniosidad verbal.

   La intención del mensaje de Pedro es señalar la verdad del antiguo proverbio: “El hombre cosechará lo que sembró” (Gá. 6:7; cf. también Pr. 22:8; Os. 10:12–13; 2 Co. 9:6). Es decir, que los falsos maestros recibirán el pago total de los males que han perpetrado. ¿Cuál es, entonces, el daño que estos apóstatas han causado? En los versículos 13 al 15 Pablo presenta un catálogo de males. Aquí están los dos primeros:

-a. “Su concepto de placer es entregarse a las pasiones sensuales en pleno día”. El objeto de esta oración no es dar a entender que la diversión nocturna sea aceptable. El pecado es habitualmente cometido bajo la protección de la oscuridad (referirse a Jn. 3:19); por ejemplo, Pablo escribe: “Los que se emborrachan, se emborrachan de noche” (1 Ts. 5:7; compárese también con Ro. 12:11–13). Pero esta gente se burla de todas las normas de conducta y va de parranda aun durante el día. Aparentemente los herejes no tiene deseos de tener un buen empleo, no tienen nada que hacer durante el día, y pasan su tiempo de parranda en parranda (véase Is. 5:11).514 Si dejamos de lado el verbo parrandear, la oración misma transmite un mensaje positivo, ya que el placer y la luz del día son dones hermosos de Dios, pero la presencia del verbo cambia todo el mensaje: el placer y la luz del día son puestos al servicio del pecado. Esta gente es esclava de Satanás.

-b. “Son manchas y suciedad, que se gozan en sus placeres mientras los acompañan a ustedes en sus comidas”. Las palabras manchas y suciedad son lo opuesto de la descripción que Pedro hace de los creyentes. El los insta a “esfuércense por ser hallados sin manchas ni reproche, y en paz con el [Señor]” (3:14). Al describir a Jesucristo, Pedro lo describe “cordero sin mancha o defecto” (1 P. 1:19). Las personas que se describen en este texto, sin embargo, son exactamente lo opuesto a Cristo y de su iglesia. Entran en las casas de los miembros de la iglesia y comparten la comida y la bebida que el anfitrión les provee.

   ¿Cómo es posible que estos parranderos tuvieran comunión de mesa con los creyentes? El versículo paralelo de Judas 12 tiene la frase que sigue: “Estos son manchas en vuestros ágapes” (VRV). Los mejores manuscritos de la epístola de Pedro no tienen la lectura ágapes sino que tienen un sustantivo cuyo significado primario es decepciones, y como significado secundario, placeres. Muchas versiones han escogido la primera traducción, pero la lectura secundaria cuadra perfectamente. Quizá Pedro esté evitando hacer uso explícito del término ágape. ¿Cuál era este ágape?

   Se trataba] de una comida en la cual se usaba no sólo pan y vino sino todo tipo de viandas, una comida que tenía el doble propósito de satisfacer el hambre y la sed y de dar expresión al sentido de la comunidad cristiana. Al fin de esta fiesta, se tomaba el pan y el vino según el mandamiento del Señor … El ágape [fiesta de amor] estaba de este modo relacionado con la eucaristía, así como la última Pascua de Cristo lo estaba con el rito cristiano que él le injertó.

   Quizás ya en el tiempo de Pedro, la comida comunitaria estaba separada de la Cena del Señor. Este ágape enfatizaba la hermandad de los participantes, la eucaristía marcaba la unidad que los creyentes tienen en Cristo. Pablo indica a los cristianos corintios que deben establecer una distinción entre las dos celebraciones cuando les dice: “¿No tenéis casa en las cuales comer y beber?” (1 Co. 11:22). El texto no dice si estos parranderos manchaban de esta manera la mesa del Señor en el tiempo de Pedro. Pedro, sin embargo, indica que banqueteaban hasta el punto de que se transformaban en manchas y suciedad para la comunidad cristiana.

   [14]. Teniendo los ojos llenos de adulterio, son insaciables en el pecar; seducen a las almas inconstantes; son expertos en la avaricia—¡hijos de maldición!

   Por medio de una serie de breves cláusulas, Pedro continúa su enumeración de vicios. No es raro que entre un grupo de parranderos el consumo de alcohol lleve a la lujuria y al abuso sexual. Por eso Pedro aporta la siguiente descripción, bien gráfica.

-a. “Teniendo los ojos llenos de adulterio, son insaciables en el pecar”. La lectura literal del término adulterio es “adúltera”. En esta oración la palabra se refiere a “ojos que están llenos de (deseosos de) encontrar una adúltera, que siempre están buscando una mujer con la cuál cometer adulterio”. El lenguaje descriptivo de Pedro trae ecos de las palabras de Jesús: “Cualquiera que mira una mujer para codiciarla, ya ha adulterado con ella en su corazón” (Mt. 5:28).

   Los traductores han vinculado las dos cláusulas que dependen mutuamente entre sí para formar una sola oración. Pedro describe a estos maestros como adúlteros que, por andar mirando codiciosamente a las mujeres, nunca dejan de pecar. ¡Qué punto de vista degradante del sexo opuesto! A ojos de estos, una mujer no es una persona sino una herramienta diseñada para satisfacer sus apetitos sexuales.

-b. “Seducen a las almas inconstantes”. Pedro toma una palabra del lenguaje del pescador que tira un anzuelo para atrapar al incauto pez (v. 18; Stg. 1:14). Estos maestros tratan de atrapar a hombres y mujeres, especialmente a aquellos cristianos que son inconstantes en su fe, para hacerlos caer en pecados sexuales. Andan buscando miembros de la iglesia que no se han puesto la armadura de Dios (Ef. 6:13) y que no han atendido al consejo de Pedro de “estar afianzados en la verdad” (1:12). Se trata de personas que, por su inestabilidad, distorsionan las Escrituras (3:16) y se transforman en fácil presa del diablo y sus secuaces.

-c. “Son expertos en la avaricia”. Una vez más Pedro recurre al lenguaje figurado. Lo toma esta vez del lenguaje del mundo de la gimnasia y dice que los falsos maestros han estado ejercitando sus corazones “como en un gimnasio” para la avaricia. El pecado de la avaricia no es sólo una transgresión del décimo mandamiento del Decálogo, sino que equivale a la idolatría (Col. 3:5). Es decir que el hombre no adora a Dios sino al ídolo de la codicia. Al comenzar su descripción de estos maestros, Pedro advierte a los creyentes contra el peligro de ser explotados. Él dice: “Llevados de la codicia estos maestros se aprovecharán de ustedes con relatos inventados por ellos” (v. 3). Por hacer del dinero su ídolo (Mt. 6:24; Lc. 16:13), esta gente recibe la maldición de Dios.

-d. “Hijos de maldición”. Pedro revela aquí su antecedencia hebrea, ya que exclama enfáticamente: “¡Hijos de una maldición!” La expresión hijos de es semita y aparece en diversas formas: por ejemplo: “hijos [objetos] de la ira” (Ef. 2:3), “hijos de la luz” (Ef. 5:8), e “hijos de la obediencia [hijos obedientes]” (1 P. 1:14) Esta expresión se asemeja a la frase hijos de la desobediencia (Ef. 2:2; 5:6).

   ¿Cuál es el resultado de la maldición de Dios sobre el hombre? Una maldición es lo contrario de una bendición. Cuando se pronuncia una maldición sobre alguien o algo, las bendiciones quedan retenidas y entonces sobreviene el desastre. Así vemos que la maldición pronunciada contra cualquiera que reedificase Jericó (Jos. 6:26) entró en efecto cuando, durante el reinado del rey Acab, Hiel de Betel reedificó Jericó; él perdió dos hijos a consecuencia de la maldición que Josué había proferido hacía siglos.

   Pedro evita echar una maldición sobre los falsos maestros, ya que la Escritura enseña que los cristianos no deben maldecir a su prójimo sino más bien bendecirlo (Mt. 5:44; Lc. 6:28; Ro. 12:14, 19). Pedro observa y describe a la gente que de modo deliberado y constante pecan y por consiguiente se hacen objetos de la ira y de la condenación de Dios.

   Definición de pornografía: (De pornógrafo).

  1. f. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas.
  2. f. Obra literaria o artística de este carácter.
  3. f. Tratado acerca de la prostitución.

Pornografía – Hispano-Americano de la Misión

(Del gr. pornos, prostituta, y grafos, escrito). Originalmente se refería a la vida, las costumbres y los hábitos de las prostitutas y sus clientes. La palabra tiene hoy un significado mucho más amplio y sugiere la exhibición de lo indeseable: el sexo fuera de lugar o el mal uso y abuso del mismo.

   Se basa en una explotación abusiva de los impulsos eróticos del ser humano. La idea básica que está detrás de los materiales pornográficos es que el sexo es algo barato, biológico y funcional, y que las personas no son de más valor que las cosas que se pueden comprar o manipular.

   Referencias Bíblicas: la receta para vencer Efesios 6:11 al 18. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; 

También leer esta ref. para complementar la idea del pecado: 2ª Sam. 11:2; Job 31:1; Mt. 5.27-28; Stgo 1:14-15; 1a de Juan 2:16; 1a de Corintios 6.18 al 20; Gálatas 5.19; Proverbios 7:21 al 27.

Comentario de Romanos 1.28-32: La relación entre e. v. 26 y el v. 25 es la misma que había entre el v. 24 y los vv. 22, 23. En cada caso el pecado es mencionado en primer lugar, y luego el resultado. Ahora Pablo no se explaya en su consideración de la inmoralidad sexual en general, como en el v. 24, sino que se torna específico y enfoca su atención en una de sus manifestaciones más desagradables, a saber, la homosexualidad deliberada. Acerca de “Dios los entregó”, véase sobre v. 24.

“… pasiones que traen deshonra”. Aquí encontramos un eco del v. 24b.: “De modo que sus cuerpos eran deshonrados entre ellos mismos”.

“… Sus mujeres cambiaron su relación natural por aquella (que es) contraria a la naturaleza”. Este “cambio” nos recuerda el “cambio” mencionado en los vv. 23 y 25: “… La gloria del Dios inmortal por una imagen …”; “Dios (quien es) la verdad, por una mentira”.

   Es claro que el apóstol censura la deliberada práctica de la homosexualidad o sodomía. La verdad es que la Escritura no le resta importancia a este vicio. En Lv. 20:13 se pronuncia la pena de muerte sobre quienes lo perpetran.

   Hay más información sobre este horrible mal en Gn. 19:4–9; Lv. 18:22; 20:13; Dt. 23:17, 18; jue. 19:22, 24; 1 R. 14:24; 15:12; 22:46; 2 R. 23:7; Is. 3:9; Lm. 4:6; y véanse también 1 Co. 6:9, 10; Ef. 4:19; 1 Ti. 1:10; 2 P. 2:6; Ju. 7.

   La orientación sexual de una persona, ya sea heterosexual u homosexual, no es lo que nos ocupa aquí. ¡Lo que importa es lo que la persona hace con su sexualidad!

   Según la clara enseñanza de la Escritura, las relaciones sexuales fueron creadas para el esposo y su mujer, ¡y para nadie más! (Gn. 2:24). Cf. Mt. 19:5; Mr. 10:7, 8; 1 Co. 6:16; Ef. 5:31. Todo lo demás es “contrario a la voluntad de Dios”. Está en conflicto con la intención del creador.

   No queda bien en claro por qué se condenan las relaciones homosexuales entre mujeres (lesbianismo) antes que las relaciones ilícitas entre varones. La única explicación que tiene algo de mérito, según mi parecer, es aquella que dice que el apóstol deseaba dar un énfasis especial a la perversión de la relación del varón con el varón; de allí que retuvo la condenación de este vicio para el fin de la oración, de modo tal que pudiera entonces explayarse al respecto ya que, de los dos pecados homosexuales, era probablemente el más prevalente.

   “… varones con varones perpetrando desvergüenza.” De principio a fin el apóstol utiliza los términos varones y mujeres (así literalmente). El enfatiza la distinción entre los sexos, como se hace también en los siguientes pasajes: Gn. 1:27; 5:2; Lv. 12:7; 27:3–7; Nm. 5:3; Mt. 19:4; Mr. 10:6; Gá. 3:28. Se podría traducir también con las palabras “hombres” y “mujeres”. Sin embargo, los pecados aquí condenados no son cometidos solamente por hombres y mujeres sino también, a veces, por “muchachos” y “muchachas”. “… recibiendo en sus propias personas el debido pago de su desviación”.

   Que esta malvada práctica resulta en una cosecha de amargura es algo que ha sido probado una y otra vez y queda demostrado todos los días del año. Algunos de los frutos son: una conciencia sucia, insomnio, tensión emocional, depresión. Además, la discordia mental de este tipo no deja de afectar al cuerpo. En su muy interesante libro—None of These Diseases, Westwood, New Jersey 1963, p. 60—el doctor S.M. McMillen nos dice que según un informe publicado en 1948, dos tercios de los pacientes que visitaron al médico tuvieron síntomas causados o agravados por la tensión mental.

   Es cierto, “Dios no puede ser burlado”. Todo lo que el hombre siembra para su propia carne [es decir, permitiendo a su vieja naturaleza tener via libre], de la carne segará corrupción, y el que siembra para el Espíritu [permitiendo que el Espíritu gobierne sobre él], del Espíritu segará vida eterna” (Gá. 6:7, 8. Véanse también 1 Co. 3:17; 6:19, 20; 10:31).

   El mejor de todos los remedios para evitar cosechar los frutos de la corrupción es vivir el tipo de vida descrita en hermosos pasajes tales como Ro. 12; 1 Co. 13; Gá. 5:22–23; Ef. 5.

   [28]. Y dado que consideraron inútil retener el conocimiento de Dios, él los entregó a (sus) depravadas disposiciones, para hacer lo que es impropio …

   Aquí tenemos por tercera y última vez enfocada nuestra atención en la correlación que hay entre el rechazo humano de Dios y el rechazo divino del hombre. Las dos referencias previas a esta correlación están en los vv. 24 y 26. La arrogancia del hombre pasa al frente en la expresión: “No lo consideraron útil retener el conocimiento de Dios”, o sea, precisamente ese conocimiento al cual se hizo referencia en los vv. 18–21; nótese especialmente:     “Porque aunque conocieron a Dios” (v. 21). En vez de considerar este conocimiento respecto a Dios que derivaban de su revelación en la naturaleza como un tesoro precioso, ellos constantemente intentaban suprimirlo (v. 18) y, como se afirma aquí en el v. 28, lo consideraron como cosa de nada. Consideraron que no valía la pena prestarle ninguna atención a Dios y a su revelación. Así que continuaron en su camino pecaminoso, según se describe en los vv. 21–27 (el camino de la idolatría y de la inmoralidad). De hecho, las cosas impropias que el apóstol tiene en mente probablemente abarcan también aquellas mencionadas en los vv. 29–32. Nótese que una mala “disposición”, o “mente”, o “actitud”, resulta en hechos malos.

29–31.… llenos de toda clase de injusticia, maldad, avaricia, depravación; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malicias. (Son) chismosos, calumniadores, aborrecedores de Dios, insolentes, arrogantes, fanfarrones, inventores de (nuevas formas de) maldad, desobedientes a (sus) padres, insensatos, desleales, desamorados, despiadados.

   La lista de vicios mencionada en Ro. 1:21–31 debe ser comparada con listas similares que aparecen en otros escritos de Pablo; Ro. 13:13; 1 Co. 5:9–11; 6:9, 10; 2 Co. 12:20, 21; Gá. 5:19–21; Ef. 4:19; 5:3–5; Col. 3:5–9; 1 Ts. 2:3; 4:3–7; 1 Ti. 1:9, 10; 6:4, 5; 2 Ti. 3:2–5; Tit. 3:3, 9, 10.

   Es difícil determinar si había factores fuera de la identidad del autor (por ejemplo, listas ya existentes que explicaran este parecido.

   La manera más simple y lógica de dividir estos veintiún vicios mencionados en Ro. 1:29–31 es la de dividirlos en tres grupos:

-a. Un grupo de cuatro vicios (que en el original aparecen cada uno en el caso dat. s.) que son introducidos por las palabras “llenos de toda clase de”.

-b. Un grupo de cinco vicios (todos en el gen.s.) introducidos por “llenos de”; y

-c. Un grupo de doce que comienza con “chismosos”.

   Los últimos cuatro vicios de este grupo de doce forman una especie de subgrupo, en que cada miembro comienza con la á-privativa (igual a los prefijos españoles in, des).

   Este agrupamiento en 4–5–12 es también aceptado por Cranfield, Murray, Ridderbos, Robertson, etc.

   Se notará que ya no hay aquí ninguna referencia a pecados del sexo, puesto que este tema ha sido ampliamente tratado en los versículos precedentes

GRUPO DE CUATRO

injusticia. Véase v. 18

maldad. Esto describe a aquella gente que se goza en hacer lo malo.

avaricia. Esto indica codicia, el querer alcanzar más de lo debido, apetecer más y más y todavía más posesiones sin considerar cómo se obtienen. A veces, como en Ef. 5:3, la palabra se aplica a una voraz agresividad en asunto de sexo a costa de otros.

depravación. Esto indica maldad en general. Es difícil distinguirla de la maldad.

GRUPO DE CINCO

envidia. Este es el fuerte desagrado que surge al ver que alguien tiene algo que uno apetece para sí mismo.

homicidios. La envidia frecuentemente lleva al homicidio. Esto fue cierto en el caso de Caín, que mató a Abel

(Gn. 4:1–8; 1 Jn. 3:12); también fue cierto respecto a los que demandaban la crucifixión de Cristo (Mt. 27:18; Mr. 15:10). ¿Y no fue acaso la envidia la que causó que los hermanos de José planearan su muerte? Véase Gn. 37:4, 18.

contienda. Esto se refiere a una disposición pendenciera y a sus consecuencias.

engaños. Esto apunta a ser artero, a la traición.

malicia. Esto indica malignidad, encono, el deseo de causarle daño a otro.

GRUPO DE DOCE

chismosos. Aquí se tiene en mente a los calumniadores “susurrantes” Estos no vienen de frente—quizás no se

animan a hacerlo—con su charla vilificadora, sino que la susurran en los oídos de otros.

calumniadores. Lo que los chismosos hacen secretamente, los calumniadores lo hacen abiertamente.

aborrecedores de Dios. La palabra que se usa en el original se refiere mayormente a aquellos que son odiados por Dios. Sin embargo, este término se usa a veces (como aquí) para indicar a aquellos que odian a Dios.

insolentes. Véase también 1 Ti. 1:13. Esto señala a los individuos presuntuosos. Estos tratan a otros con desprecio, como si ellos (los insolentes), y solamente ellos, valieran algo, y que todos los demás no son nada.

arrogantes. Esta gente se considera a sí misma “superhombres”.

fanfarrones. Esta gente está constantemente jactándose de lo suyo. Piénsese en Lamec (Gn. 4:23, 24), en Senaquerib (2 Cr. 32:10–14); y en los descritos en Is. 10:8–11; 14:13, 14.

inventores de (nuevas formas de) maldad. Esta referencia apunta a aquellos que encuentran un gozo especial en inventar métodos “originales” de destruir a sus congéneres.

desobedientes a (sus) padres. Léanse Ex. 20:12; Lv. 19:3; Pr. 20:20; Mt. 15:4; 19:19; Ef. 6:2.

   Llegamos ahora al pequeño subgrupo de cuatro:

insensatos. Aquí se habla de gente que “carece de entendimiento”. Pero no se trata solamente de una debilidad mental; es también una tara moral. Son estúpidos porque desde un principio no han estado dispuestos a escuchar a Dios; Véanse Mt. 15:16; Mr. 7:18; Ro. 10:19 (cf. Dt. 32:2).

desleales. Son aquellos que “no son fieles al pacto”, de allí que son pérfidos, indignos de confianza. Véanse Sal. 73:15; 78:57; 119:158.

desamorados. El significado es: sin afecto natural. No era nada inusual que los paganos ahogasen o de alguna otra manera matasen a sus hijos no deseados. En relación con esto piénsese en el presente problema del aborto, para el cual se inventan todo tipo de excusas.

despiadados. La referencia apunta a gente sin misericordia, a personas crueles, sin merced alguna. Piénsese no solamente en los ladrones de la parábola del buen samaritano (Lc. 10) sino también en el sacerdote y en el levita, aquellos que “pasaron de largo”.

   [32]. Y aunque conocen la ordenanza de Dios que aquellos que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo continúan en ellas, sino que aprueban aquellos que las practican.

   Lo que Pablo dice aquí es que aquellos que perpetran los crímenes implícitos o expresados en los vv. 29–31, no deben ser considerados como gente tan inocente que no sepan distinguir entre el bien y el mal. Por el contrario, ellos saben—tienen plena conciencia—que, según las ordenanzas de Dios, según su decreto, aquellos que practican tales vicios son dignos de muerte.

   ¿Cómo saben esto? Lo saben porque un Dios santo y justo se les ha revelado en la naturaleza (1:21) y en la conciencia (2:14, 15); en realidad, lo está haciendo constantemente. En consecuencia, ellos se percatan de que Dios los llamará a rendir cuentas y que continuar en su mal camino resultará en perdición para ellos. Sin embargo, a pesar de estar conscientes de esto, ellos no solamente continúan practicando estos vicios y cometiendo estos crímenes, sino que aun aplauden a aquellos que hacen lo mismo.

   Hay quienes ven un problema aquí; piensan que el apóstol pareciera estar diciendo que alegrarse en ver a otros  ocuparse en el pecado en tanto que uno se abstiene del mismo, es algo peor que participar en tales prácticas malsanas. Habiendo creado este problema, ellos tratan entonces de resolverlo.

   Pero, ¿no es cierto que lo que Pablo en realidad está diciendo es que los que no sólo practican estos vicios, sino que también aplauden a otros que se entregan a los mismos son todavía peores que aquellos que simplemente los practican? Una persona, por ejemplo, puede llegar a cometer un hecho muy malo. Pero después se siente muy apenado. Quizás hasta advierte a otros. Pero he aquí otra persona que no solamente practica el mal y continúa haciéndolo, sino que además anima a otros a seguir su ejemplo, aplaudiéndoles cuando lo hacen. Ciertamente un individuo tal ha llegado al punto más bajo de la perversidad.

Al llegar al fin del capítulo, y al mirar hacia atrás, no debemos olvidar que el propósito verdadero de Pablo al escribirlo era el de demostrar que la maldad del hombre (en especial la del gentil en este caso) es tan grande que solamente Dios es capaz de rescatarlo. Sólo cuando el hombre acepta el camino de salvación divinamente designado, a saber, el de abrazar a Dios por la fe, puede ser salvo. ¡Sólo a Dios sea la gloria!

   Préstese la debida atención al hecho de que el pecado genera pecado. Aparte de la gracia de Dios el pecador desciende cada vez más bajo en la escalera del pecado. La moraleja es Hay que evitar el primer peldaño hacia abajo. Por medio de la gracia y del poder de Dios, mantengámonos aferrados a Dios y a su voluntad para nuestras vidas, como se revelan en la Escritura.

2° Titulo:

Alcohol y drogas (Daniel 5:1 al 6. El rey Belsasar hizo un gran banquete a mil de sus príncipes, y en presencia de los mil bebía vino. Belsasar, con el gusto del vino, mandó que trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre había traído del templo de Jerusalén, para que bebiesen en ellos el rey y sus grandes, sus mujeres y sus concubinas.  Entonces fueron traídos los vasos de oro que habían traído del templo de la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y bebieron en ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas. Bebieron vino, y alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra. En aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, que escribía delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real, y el rey veía la mano que escribía. Entonces el rey palideció, y sus pensamientos lo turbaron, y se debilitaron sus lomos, y sus rodillas daban la una contra la otra. ▬ Proverbios 23: 31 al 35. No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; Mas al fin como serpiente morderá, Y como áspid dará dolor. Tus ojos mirarán cosas extrañas, Y tu corazón hablará perversidades. Serás como el que yace en medio del mar, O como el que está en la punta de un mastelero. Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; Me azotaron, mas no lo sentí; Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.

   Comentario de Daniel 5:1 al 6: La falta de respeto por lo sagrado, 5:1–6

   Los primeros seis capítulos del libro forman una unidad y enseñan que la autoridad humana mal dirigida será desbaratada por Dios. El cap. 5, continuando el énfasis del anterior, trata más a fondo el orgullo humano. Allí se muestra la insolencia y falta de respeto de Belsasar hacia el Dios hebraico. Los seis capítulos cubren unos 70 años de historia demostrando la gloria, el poder, el orgullo y la caída del imperio babilónico (ver Jer. 25:1, 11–14). Los hechos no se presentan como historia cronológica, sino que es una historia interpretada teológicamente; es la historia de la salvación divina organizada en una forma didáctica tal como Génesis 1–11 y el Evangelio de Juan.

   (1) El banquete de Belsasar, 5:1–4. El escenario del libro cambia con las dos narraciones finales y se presentan dos nuevos reyes: Balsasar y Darío. Probablemente el cambio abrupto tiene el propósito de comparar a los dos reyes babilónicos, Nabucodonosor (3:1 “Nabucodonosor hizo”) y Belsasar (v. 1, “Belsasar hizo”). Nabucodonosor tomó los utensilios del templo en Jerusalén y los puso en el templo de su dios favorito. Por otro lado, escuchó la palabra de Dios y reconoció públicamente la autoridad de Dios. En contraste, se presenta al orgulloso Belsasar por medio de su abuso de autoridad y posición en la hora funesta de la nación, y por su blasfemia al usar los utensilios sagrados del templo de Jerusalén en un gran banquete (v. 1) en donde tomaron vino y alabaron a [sus] dioses … (v. 4).

   La ubicación del período de tiempo de Balsasar como rey de Babilonia ha sido un problema para los intérpretes. Los datos seculares indican que el último rey de Babilonia fue Nabonido (556–539 a. de J.C.). Nabucodonosor falleció en el año 562 a. de J.C. y fue seguido por Awil-Marduk (562–560 a. de J.C., ver Jer. 52:31, Evil-merodac), Neriglissar (560–556 a. de J.C., cuñado de este) y Nabonido. Belsasar, hijo de Nabonido y nieto de Nabucodonosor, nunca tuvo la vestidura oficial de la corona. Sin embargo, debido a otros intereses de su padre con sus frecuentes y largas ausencias de Babilonia, el hijo solía tomar la dirección del reino. El hecho de aparecer el título el rey Belsasar tantas veces en el texto pone énfasis sobre su presunción acerca de sí mismo. Aunque la posición y autoridad más elevada no le correspondía legalmente, se lo llamaba rey. Con habilidad literaria el autor muestra la arrogancia de Belsasar, el rey (corregente) babilónico.

   La interpretación de la expresión, su padre Nabucodonosor (v. 2, 11, 13, 18, 22) normalmente significaría que era un hijo natural de este. Sin embargo, en la lengua hebrea se usa la expresión de varias maneras. La reputación de Nabucodonosor era mejor que la de Nabonido, el padre del Belsasar, y por eso Belsasar pudo llamarse el hijo de Nabucodonosor (refiriéndose a su antepasado). Con fidelidad el autor usó la terminología corriente de la época, y llamó a Belsasar rey e hijo de Nabucodonosor.

   Los historiadores griegos Heródoto y Jenofonte relatan que Ciro tomó Babilonia mientras se estaba celebrando un banquete con un lujo extraordinario. Para los conquistadores, la presencia de las mujeres y … concubinas, más los utensilios de oro y de plata … tomado del templo de Jerusalén (v. 2) presentan el cuadro de un banquete con gran fastuosidad.

   Evidentemente Belsasar quiso levantar la moral de los líderes a pesar de la presencia del ejército enemigo, el cual estaba ya a las puertas de la ciudad.

   Para los lectores del libro en la época de los macabeos, con su respeto por el culto y la adoración a su Dios, el empleo de tal manera de los utensilios consagrados para el Dios santísimo hubiera sido una blasfemia, una abominación increíble, que merecía la destrucción de toda aquella noche, tal como lo merecía Antíoco Epífanes.

   (2) La escritura en la pared, 5:5–6. La blasfemia de Belsasar fue confrontada por Dios: En aquella hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, y escribían delante del candelabro … sobre el yeso de la pared (v. 5). Era un lugar visible con buena luz; posiblemente la luz provenía del candelabro de siete brazos del templo de Salomón (ver Jer. 52:19). Turbado, el rey se puso pálido (v. 6, ver 4:26, la misma palabra, “esplendor”), tembló y gritó con gran voz que trajesen a todos los … sabios de Babilonia (v. 7, ver 2:2, 10, 27). Prometió a quien interpretara lo escrito en la pared que gobernaría como el tercero en el reino con todos los honores y todo el prestigio. No se indica lo que significa el grado tercero; posiblemente sería el tercero después de Nabonido (el rey) y Belsasar.

   En el capítulo siguiente Daniel es uno de los tres ministros sobre los 120 sátrapas en el reino de Darío (6:1, 2). Al parecer, el ser nombrado tercero por Belsasar no era un honor tan grande; al contrario, en un reino tan decadente e inseguro era ponerlo en gran peligro.

   A la luz de las enseñanzas de los caps. 5 y 6, un egoísta tan vano como Belsasar, en vez de recibir honores, pronto salió del escenario histórico; mientras que un humilde seguidor de Dios, Daniel, fue honrado, protegido y sostenido para servir al Dios Altísimo por largos años ante varios reyes paganos.

   Entre todos los sabios convocados inicialmente no se encuentra Daniel. Es posible que los sabios del rey (v. 8) fueran los profesionales de la corte y no todos los del gremio. Otra sugerencia es que puede haber sido que Daniel no estuviera presente debido a su corta edad o que, debido a los cambios administrativos, no fungía más como el jefe de los sabios.

   De todos modos, al igual que en la oportunidad anterior, los adivinos no pudieron descifrar el mensaje escrito.

   Comentario de Proverbios 23:31 al 35: Las consecuencias inesperadas de la borrachera, 23:29-35

   El v. 29 presenta una lista de seis preguntas que requieren la misma respuesta. Dentro de las preguntas se descubren algunas características del beber. Las primeras dos interrogaciones subrayan dos exclamaciones que son resultados del vino excesivo: (1) Una expresión fuerte de la desesperanza, Ay (ver Isa. 6:5); (2) una expresión del dolor, quizás “¡Oh!” Las siguientes dos preguntas giran alrededor de la riña y la queja (ver 18:19; 21:9, 19; 26:20 para la riña y Job 7:13 para la queja). Las siguientes dos preguntas muestran dos consecuencias físicas visibles: Heridas (sin una causa válida) y ojos rojos. Se terminan así las seis interrogativas que suenan como un enigma. ¿Para quién? es la consulta que busca una respuesta.

   El v. 30 contesta la pregunta ¿para quién?, apuntando al que toma excesivamente (e.g. se detienen mucho… lo pasan probando), un tema franco (ver 23:20, 21; 31:4–7). El v. 31 da tres condiciones en las que no se debe tomar del vino. Son ambiguas para nosotros, pues tratan la apariencia en sí, la copa y el sabor. El sabor al tragarlo se contrasta con la forma que muerde (v. 32), con las metáforas de la serpiente y la víbora. Por lo tanto, el v. 33 da las consecuencias del vino: las cosas extrañas que se ven y las perversidades que se hablan. Se ha perdido el control de sí (ver Ef. 5:18, LXX). En este mismo sentido, se compara al hombre borracho con aquella persona acostada en el medio (del vocablo “corazón” para denotar lo profundo) del mar o en la punta del mástil. ¡Qué peligroso! El hombre ya está perdido.

   En el v. 35 se escuchan las palabras absurdas del borracho, una escena demasiada frecuente en el mundo de hoy. El hombre bebedor no se da cuenta de nada, pero está dispuesto a volver a buscar más vino cuando se despierta. ¡Su sed endemoniada le tiene esclavizado!

Alcohol y drogas

Introducción:  

  1. Nuestro asunto es doble, tratando primero del alcohol (que es ¡una droga! Pero es una droga legal), y luego trataremos de las drogas ilegales (o sustancias controladas, narcóticos).
  2. La palabra droga es genérica. Piense en todas las cosas que se venden que son peculiares a una farmacia (como crema dental o champús o peines). Pero estamos hablando de drogas narcóticas. (narcótico = del Gr., Narkotikos = lo que entume, atiesa, deja estupefacto, adormece, y por lo tanto alivia el dolor). El alcohol es una de esas drogas, ¡la más común!
  3. “Está bien beber mientras no me meta con las drogas”, es una declaración absurda. ¡El alcohol es una de las drogas más antiguas que existe!
  4. ALCOHOL (la droga legal)  
  5. En la primera mitad de esta lección, la cuestión ante de nosotros: ¿Tiene derecho el cristiano de consumir bebidas alcohólicas socialmente? ¿Autoriza Dios al cristiano a apoyar (¡aunque sea moderadamente!) a la industria del licor?  
  6. El bebedor necesita la evidencia clara de dos cosas: (1) Que Dios aprueba, y (2) que lo hace a la bebida intoxicante para el consumo humano, en el mismo pasaje bíblico. Hay pasajes sobre cada una de estas cosas, ¡pero no de ambas juntas!
  7. El vino no se hace a sí mismo. Las uvas que se dejan solas se pudren, no se convierten en vino. ¡El vino es hecho por los fabricantes de vino! Los lagares representan un arte hecho por el hombre. ¡Recuerde, las uvas no se vuelven vino!
  8. Las bebidas alcohólicas tienen una droga peligrosa que tiene energía robadora de la mente: alcohol etílico, el agente intoxicante en la cerveza, el vino y el whisky. Es droga sedante; es adictivo, alterador de la mente, que cambia la personalidad, roba el juicio, y es perjudicial al cuerpo. Inmediatamente que entra al cuerpo, afecta la parte del cerebro que hace funcionar nuestras inhibiciones, disminuyéndolas. ¡Quita la sobriedad! Solamente el hígado puede lo puede quemar. Es tan efectivo como la marihuana.
  9. toxina = sustancia venenosa. Intoxicación = un estado anormal que es esencialmente un envenenamiento. (recuerde, el cuerpo es el templo que alberga el espíritu que Dios dio).
  10. esclerosis = el endurecimiento del hígado, un efecto de ingerir alcohol en el cuerpo.
  11. La palabra española “vino”/ Gr. “oinos” (en la Biblia hay 13 palabras diferentes usadas para “vino”). “Vino” es una palabra genérica para el jugo de uva sin fermentar y fermentado. La palabra “vino” no decide nada en cuanto al estado embriagador, o no embriagador. La palabra “vino” en nuestras versiones españolas de la Biblia, enfáticamente lo digo, ¡no significa exclusivamente “bebida alcohólica”!
  12. Puede significar la uva misma, como de también el jugo de uva o el vino fermentado (que sin la destilación no puede exceder el 14% de contenido alcohólico).

-a. Declaración de Aristóteles: “La palabra ‘vino’ (oinos) es ambigua y vinos diferentes se comportan de diferentes maneras.”

-b. Neh. 5:18, “Lo que se preparaba para cada día era un buey y seis ovejas escogidas, también eran preparadas aves para mí; cada diez días toda clase de vino …”.

  1. Puede significar la uva misma.

-a. Deut. 28:39, ASV, “Plantarás y cultivarás viñas, pero no beberás del vino ni recogerás [las uvas], porque el gusano los comerá”. Pero nosotros no juntamos líquidos, ni los gusanos comen vino. Así, la mayoría de las versiones inglesas suplen la frase “las uvas”. Pero noten la versión de Los Setenta: Plantarás una viña, y la cultivarás, y no beberás el vino ni te deleitarás con él (el vino-BHR), porque el gusano lo devorará (al vino-BHR)”. Aquí la palabra es Oinos (Heb. Yayin) = “vino”, que es recogido y que ¡los gusanos comen! Aquí “vino” está ¡significando uvas!

  1. Puede significar jugo de uva fresco, sin fermentar, que fue bebido comúnmente en épocas antiguas.

-a. Gén. 40:11, “Y la copa de Faraón estaba en mi mano; así que tomé las uvas y las exprimí en la copa de Faraón, y puse la copa en la mano de Faraón.”

-b. Gén. 49:11, paralelismo hebreo, “El ata a la vid su pollino, y a la mejor cepa el hijo de su asna; él lava en vino sus vestiduras, y en la sangre de las uvas su manto”; es decir, en jugo de uva.

-c. Isa. 65:8, “Así dice el SEÑOR: Como cuando se encuentra mosto en el racimo y alguien dice: ‘No lo destruyas, porque en él hay bendición'”…

-d. Isa. 16:10, “…No pisa vino en los lagares el pisador…”

-e. Jer. 40:10,12, “recoged vino y frutos” (Los líquidos no se recogen)

-f. Jer. 48:33, “He hecho que se acabe el vino de los lagares; nadie con gritos los pisará, y si hay gritos no serán gritos de júbilo”.

-g. Joel 3:18, “Y sucederá que en aquel día los montes destilarán vino dulce, las colinas manarán leche”.

-h. Amos 9:14, “plantarán viñas y beberán su vino, y cultivarán huertos y comerán sus frutos.” (no habla de hacer el vino; sino de beberlo de las viñas).

  1. Puede significar el jugo de uva fermentado.

-a. Prov. 20:1, “El vino es escarnecedor, la bebida fuerte alborotadora, y cualquiera que con ellos se embriaga no es sabio.”

-b. Prov. 23:31, “No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece en la copa; entra suavemente, 32pero al final como serpiente muerde, y como víbora pica. 33Tus ojos verán cosas extrañas, y tu corazón proferirá perversidades. 34Y serás como el que se acuesta en medio del mar, o como el que se acuesta en lo alto de un mástil. 35Y dirás: me hirieron, pero no me dolió; me golpearon, pero no lo sentí. Cuando despierte, volveré a buscar más.”

(1) Fíjese que ¡no se dice nada aquí sobre “exceso” en beber este vino!

-c. Hab. 2:5, “Además, el vino es traicionero, hombre arrogante, de modo que no se queda en casa. Porque ensancha su garganta como el Seol, y es como la muerte, que nunca se sacia; reúne para sí todas las naciones, y recoge para sí todos los pueblos.”

-C. Comentemos brevemente respecto a algunos pasajes pertinentes:  

  1. Prov. 31:6,7, “Dad bebida fuerte al que está pereciendo, y vino a los amargados de alma. Que beba y se olvide de su pobreza, y no recuerde más su aflicción.” ¿Es esto una orden para dar bebida fuerte al que está pereciendo, y vino al amargado de alma, de modo que pueda ser “fortalecido”, y no padezca dolor? No; acabamos de leer en Hab. 2:5 que tal vino es traidor, y es como la muerte, etc. Así pues, miremos también los dos versículos anteriores (4, 5) de este proverbio: “No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes [decir] dónde está la bebida fuerte; 5 no sea que beban y olviden lo que se ha decretado, y perviertan los derechos [debidos] a cualquiera que esté afligido”. ¡Se condena la bebida fuerte! Entonces, evidentemente, “dar” significa aquí “deja”, a los que lo toman, que lo tomen. ¡No es un mandamiento a enviar al afligido en espíritu a la cantina! Considere unos ejemplos de este tipo de lenguaje:

-a. Ecl.11:9 “Alégrate, joven, en tu mocedad, y tome placer tu corazón en los días de tu juventud. Sigue los impulsos de tu corazón y el gusto de tus ojos; más sabe que por todas estas cosas, Dios te traerá a juicio.”

-b. Isa. 50:11 “He aquí, todos vosotros que encendéis fuego, que os rodeáis de teas, andad a la lumbre de vuestro fuego y entre las teas que habéis encendido. Esto os vendrá de mi mano: en tormento yaceréis.”

-c. Mat. 23:32, “Llenad, pues, la medida de la culpa de vuestros padres.”

-d. Efes. 4:26, “Airaos, pero no pequéis.”

  1. Juan 2:9,10, (en fiesta de la boda en Caná, Jesús convierte el agua en vino) “Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, 10 y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando [los hombres] ya han bebido mucho, [entonces] el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora”.

-a. Recuerde, nuestra palabra española vino, en nuestro día y tiempo, lleva una connotación que no necesariamente debe ser forzada en la palabra griega usada aquí, ¡oinos! ¡No suponga que Jesús hizo una bebida intoxicante comparable a nuestros vinos bien conocidos de hoy! Lo que tomaría mucho tiempo a lo natural, como la lluvia que cae es absorbida por la tierra y después fluye a través de la vid para producir uvas, de las cuales se exprime el jugo, ¡Jesús milagrosamente hizo ese jugo en un momento!

-b. “bebido mucho” = medio tomados?? Si Jesús hizo vino intoxicante (¡unos 568 litros de él!), entonces él hizo algo y lo compartió con la gente medio tomada en el banquete y la hizo ¡que estuviera aún más tomada! Entonces él habría promovido la embriaguez; pero, según el Gál. 5:21, la embriaguez es una obra de la carne que causará la condenación eterna.

-c. “buen vino” = significa un contenido más alcohólico? Tal reclamo demuestra simplemente el prejuicio de la persona que lo hace. En días del N. T. significó puro, fresco, dulce. ¡Así lo atestiguan escritores de esas épocas!

  1. Luc. 5:37-39, “37Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. 38Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y los otros se conservan. 39Y ninguno que beba del [vino] añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.

-a. Jesús podría haber significado que el jugo de uva fresco se puso en los odres nuevos para la preservación, y no en los viejos que, contaminados por haber sido usados anteriormente, podrían entonces comenzar la fermentación y el ácido fénico producido partiría los odres viejos (como posiblemente incluso lo haría a los odres nuevos). Fíjese en Job 32:19, “He aquí, mi vientre es como vino sin respiradero, está a punto de reventar como odres nuevos.”

-b. O, si Jesús tenía en mente el vino nuevo que se había comenzado a fermentar, entonces el odre nuevo se expandiría y permitiría que la fermentación continuara.

-c. Él no está diciendo ese “vino viejo” tenía el contenido alcohólico mientras que el nuevo era simplemente jugo de uva, y que aquello lo hizo mejor. Él podría estar diciendo cuál era la opinión general del público entonces (y esto puede ser probado por testimonios) que el vino viejo (el jugo hervido hecho jarabe y más tarde adelgazado con agua era considerado mejor (en sabor y dulzura) que el vino nuevo, o sea jugo de uva recientemente exprimido. Como era apropiado elegir el que supiera mejor de las dos clases de vino (ninguno de ellos estaba fermentado), era apropiado que sus discípulos no ayunaran en aquel tiempo.

-d. El punto de Jesús es lo inapropiado de ciertas cosas para ilustrar lo inapropiado de que sus discípulos ayunaran en aquel tiempo.

  1. Rom. 14:21, “Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni [hacer] nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.”

-a. “Algunos suponen que el “vino” aquí es intoxicante y que puede ser bebido provisto que nadie se ofenda por causa de él. ¡Suponen lo que no pueden probar, y hacen un argumento en “basado” en ello!

-b. El contexto y los pasajes asociados (1 Cor. 8 y 10) indican que la “carne” y el “vino” aquí fueron mencionados fueron de la misma clase que los utilizados en sacrificios a los dioses paganos. Los “vinos” fueron vertidos sobre las ofrendas a los dioses. Si fue vino sin fermentar o fermentado, eso no toca el punto. Tanto la carne como el vino aquí tratados fueron de las cosas que Pablo llama “limpias, buenas” en sí mismas, pero podían ser utilizados de modo de causar a otras pecar. ¿Tenía Pablo en mente, al decir “limpias” y “buenas”, los productos destructivos de la cervecería y de la vinatería?

  1. Efes . 5:18, “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu”. Aquí obviamente la palabra “vino” tiene referencia a la clase que intoxica; la que causa borrachera, una obra de la carne. Tal es el resultado de meterse con el “escarnecedor”, o con la “alborotadora”. (Prov. 20:1)
  2. 1 Tim. 3:8, “Los diáconos asimismo [deben ser] honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas;

-a. Al que favorece la bebida a menudo se le oye argüir que este pasaje prueba que está muy bien tomar un poco de vino (ser un bebedor social), mientras no sea dado a mucho vino.

-b. El contexto no permitirá esto. No se contrastan las cantidades de vino que se consume. Pablo acababa de decir que el diácono debe ser grave o sobrio. “Dados a mucho vino” es lo contrario de la gravedad y de la sobriedad. Cualquier cantidad de alcohol que se consuma disminuye la sobriedad.

  1. 1 Tim. 5:23 “Ya no bebas agua, sino usa de un poco vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades.”

-a. No “bebas”, sino “usa de” un poco vino. Aquí se refiere obviamente al uso medicinal del vino. El uso medicinal del vino también se ve en Luc. 10:34, donde casi de seguro fue vino fermentado y así ha de haber servido como antiséptico.

-b. Timoteo ya no iba a beber solamente agua, pero debido a sus problemas del estómago él debía usar algo de “vino”. No sabemos si este vino estuvo fermentado o no. El vino sin fermentar (jugo de uva) sería muy alimenticio y además beneficioso a su salud, en comparación con el agua disponible inadecuada para beber. ¿Habría sido el “vino” (jugo de uva envenenado), con su propio alcohol etílico, sido tan beneficioso a su estómago? ¡Quizás, pero todavía seguía siendo solamente una prescripción, no una bebida social!

-c. ¡El uso medicinal del vino no apoya más el beber socialmente que lo que apoya el uso medicinal de la heroína al tráfico de drogas!

  1. Vea Mat. 11:18,19, “Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. 19Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores”.

-a. ¿Era esto una representación verdadera de Juan y de Jesús, o una representación falsa? ¿Qué ayuda obtiene en este pasaje el que favorece la bebida?

D. El argumento de la moderación? (o, la “teoría del exceso”). Este argumento es popular, aun entre algunos hermanos, debido al hecho de que las bebidas alcohólicas son socialmente aceptables en nuestra sociedad hoy, y se han legalizado desde hace mucho tiempo. (las advertencias de los peligros para la salud son obligatorias en las cajetillas de los cigarrillos; ¿por qué no en las botellas de vino, de cerveza y de whisky? Respuesta: La tomada alcohólica está ¡demasiado extendida y es muy popular!)  

  1. Se ha argumentado que cuando Pablo condenó la embriaguez, él aprobó la moderación en beber las bebidas alcohólicas. Como dice la industria del licor con su sabiduría mundana: “Tome responsablemente”. Suena bien, ¿no? ¡Pero no es bíblico! Y, ¡es una contradicción de términos! ¡La persona reacciona lenta y torpemente por causa del alcohol etílico!
  2. El bebedor social tiene que probar que Jesús utilizó y aprobó el vino alcohólico para consumo general. El onus probandi (la carga de la prueba) está en él para probar que Jesús hizo y compartió vino alcohólico en la boda de Caná (Juan 2). Pero eso no se puede probar; la conducta de Jesús no se puede utilizar para defender la tomada social. El que favorece la bebida es quién debe ocuparse de la cuestión de la moralidad aquí, no yo. Contiendo que Jesús hizo milagrosamente más de 500 litros de jugo de uva y los dio para el consumo de los que ya habían bebido mucho del mismo que el hombre había preparado. Jesús no habría violado Hab. 2:15, “¡Ay del que da de beber a su prójimo!”
  3. El que favorece la tomada argumenta que ya que Pablo dijo “no dado a mucho vino” (1 Tim. 3:8), que está bien beber con moderación los vinos de tiempos modernos (¡muchos con 20 % de contenido alcohólico!).
  4. Pongamos a prueba ese argumento en estos pasajes:

(1) 1 Tim. 3:8 “no codicioso de ganancias deshonestas”. ¿Está bien ser codicioso de ganancias honestas (dinero, ganancias monetarias)?

(2) Prov. 23:22, “Cuando tu madre envejeciere no la menosprecies”. ¿Está bien menospreciarla cuando ella es joven?

(3) Eccl.7:17, “No hagas mucho mal, ni seas insensato; ¿por qué habrás de morir antes de tiempo?” ¿Está bien hacer un poco de mal?

(4) 1 Ped. 4:4 “A estos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución. ¿Está bien correr a la disolución si no es en desenfreno?

  1. Si con poca (“moderación”) o mucha ingestión de alcohol, tanto así de veneno se pone en el cuerpo. “Pero el alcohol se usa como vehículo para las medicinas que sirven para combatir la enfermedad”. Sí, por razones del transporte y de la preservación. Pero en tal arreglo hay una compensación entre el daño de un bajo porcentaje de alcohol y las ventajas de una medicina que combate la enfermedad.
  2. Pero, nos dicen: “Se condena hacerlo en exceso”. Cualquier cosa en exceso se condena, incluso la miel, (Prov. 25:27, “Comer mucha miel no es bueno”). La moderación está solamente en consideración de lo que es bueno. Nada ilegal se puede hacer correctamente con moderación. En Prov. 20:l (“El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio”) ¡No hace excepción para la moderación!
  3. “Beber con moderación, responsablemente” = equivale al retiro moderado de saber escoger, de la sobriedad, y ¡justifica la venta (tener en función los bares) y la fabricación (las cervecerías, los lagares) del producto (para el uso moderado, por supuesto)! Todos los alcohólicos comenzaron con la primera copa.

E. El beber socialmente y el apóstol Pedro 

1 Ped. 4:3 “Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.”.

  1. Embriagueces = trata de tomar vino en abundancia.
  2. = Gr. Orgías = komos. Thayer: “fiestas para tomar. … el placer de irse de juerga”
  3. Disipación = Gr., potos (piense en la palabra española “potable”). Thayer: “el trago, “la disipación”. “competencias para ver quién bebe más”, dice el interlineal de Marshall.
  4. Éste es el cuadro de “la buena vida” de la TV: Luces brillantes, música, hombres bien parecidos y mujeres hermosas, en un ambiente de gala, con cerveza o vino en sus copas. El “hombre sofisticado: bien vestido, bien parecido, y con su vaso de licor en la mano (y, en el pasado, ¡con un cigarrillo encendido en la otra mano!).
  5. Pedro dice que nosotros los cristianos dejamos todo eso en el pasado; ¡Que ya no andamos en tales actividades!

F. Algunas observaciones para cerrar:  

  1. La mayoría de las iglesias (¡e incluso muchas iglesias de Cristo!) usan vinos de tiempos modernos en la cena del Señor, argumentando “que el vino (o, jugo de uva) no se puede conservar por largo tiempo, y que no se había uvas disponibles fuera de la temporada en tiempos del Nuevo Testamento.” ¡Falso! La evidencia es abundante que el jugo de uva fue hecho jarabe por hervirlo, o semisólido, (y también lo secaban haciéndolo pasas), para disolverlo más tarde con agua a forma líquida, que fue embotellado en pieles, y que los manojos de uvas fueron colgados y guardados por largo tiempo.
  2. “¿Dónde está la Escritura que dice que beber vinos modernos con moderación es pecado?” Bueno, dónde está la Escritura que en tantas y cuantas palabras condena las películas clasificadas X, los juegos de azar, la pornografía, la poligamia y el concubinato, el intercambio de esposas, vivir juntos como casados, etc. Dicho lo anterior, ¿quién está exige ahora un pasaje que condene algo en términos específicos?
  3. “¿Una cerveza lo envía a usted al infierno”?, es una pregunta enmarcada en prejuicio. ¿Una cerveza qué? ¿Por hora? ¿Por día? ¿Por toda una vida? Contesto con una pregunta: ¿10? ¿100? ¿500? Si lo envían al infierno 100, ¿99 no? ¿Sobre qué base pone USTED SU número? Una cerveza no mantiene a la industria del licor, pero si millones de personas toman el hábito de “una cerveza”, ¡la industria se mantendrá ocupada! La cuestión es una de actitud hacia las bebidas que intoxican: ¿usted está promoviendo la bebida de ellas, u oponiéndose a ella? Cierto que una mala actitud enviará a cualquier alma al infierno. Una actitud de querer abandonar malos hábitos y costumbres para producir en la vida de uno los “frutos del Espíritu” ¡(Gál. 5:22,23) es lo que se necesita ¡para no ir infierno!
  4. ¡Es difícil estar al día con las estadísticas sobre el alcoholismo en nuestro país! ¡Los altísimos costos de pérdida de vidas en accidentes relacionados con el alcohol (a menudo de gente inocente que era sobria), de suicidios, de pérdida de horas del trabajo, de tratamientos extendidos de la droga, de pérdida de entradas para la familia y de otros sufrimientos relacionados, suman cantidades astronómicas de dólares! No intentaré introducir tales cifras en esta lección.

 

  1. DROGAS (el tipo ilegal) (“Sustancias, por prescripción, controladas”)

(Mucho de lo que se ha dicho sobre el alcohol, la droga legalizada, se aplica también a las drogas ilegales. Así pues, esta sección será más breve).

A. Recuerde: ¡cada pasaje bíblico sobre ser sobrio, la sobriedad, ser grave, tener dominio propio, es una condenación de las drogas legales e ilícitas! ¡Las drogas ilegales populares alteran la mente en mayor o menor grado! ¡Entumen! ¡Reducen la sensación! ¡Transportan a un país de fantasía! En esto radica su popularidad.  

  1. La verdad es la realidad. Una mentira (lo pseudo) es fantasía, sueño, lo que se desea pensar, pretensión, imaginación, engaño. La realidad y la responsabilidad van tomadas de la mano; la mentira y la irresponsabilidad también van tomadas de la mano.
  2. Escoger pertenece a todos, y cada uno escoge a diario. Pero lo escogido, no la persona, determina las consecuencias. Nosotros elegimos la verdad o lo falso, pero la verdad y lo falso eligen las consecuencias.
  3. Jer. 6:19, “Yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos”.
  4. Jer. 17:10, “(Dios da al hombre) según el fruto de sus obras.”.
  5. Gál. 6:7, “pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.
  6. Razones por qué beben los jóvenes:
  7. para probar su “madurez”, su entrada social a la edad adulta. ¿No beben los adultos?
  8. para “hacer un viaje”, “ponerse high” = escapar de sus problemas (no enfrentarlos y conquistarlos)
  9. para conformarse, responder a la presión de sus iguales, tener apariencia de “normal”: “Todos lo están haciendo”
  10. ¡Pero los cristianos son líderes (luz, sal), no seguidores! Nosotros encendemos la luz; ¡Nosotros preservamos!
  11. “Drogas recreativas” = realmente es un eufemismo para el daño al cerebro, al sistema nervioso, al cuerpo, y al alma. Producen un ciclo sin fin: De la euforia a la depresión, a más “crack” para salir de la depresión a la euforia, ad infinitum.

B. Una lista general de drogas ilícitas:  

  1. COCAÍNA – extraída de la coca se va, con sus derivados: roca (por su aspecto: Astillas de piedra), y crack (por el sonido que hace en la pipa cuando se fuma). ¡La cocaína rock es mucho muy adictiva y mortal!
  2. ¡Produce euforia, seguido por depresión devastadora que a su vez crea la necesidad de fumarla otra vez! El ciclo adictivo. ¿Y cómo pagar el ciclo cada vez mayor? Con robar, que termina a menudo en asesinato involuntario.
  3. Efectos a largo plazo: Depresión, suicidio, homicidio. Destruye el cuerpo y la mente.
  4. La MARIHUANA (Maria Juana) – sacada de hojas secas y de lo florido de la planta cannabis sativa, fumada en pipas o cigarrillos.
  5. Dañina al cerebro, a los pulmones, al corazón, al sistema reproductivo y al motor de habilidades. “Petrificado” “en otro espacio” = fuera de tacto con lo que le rodea; ¡Así pues, fuera de tacto con la realidad! Esto es lo contrario al mandamiento de Dios de que estemos siempre sobrios. Decir no a la marihuana es generalmente un No a ¡toda la cultura de la droga! O, su uso es la puerta de entrada a la cultura de las drogas.
  6. ESTIMULANTES (“levantadores”, por la mañana; y depresivos (“bajadores”, por la noche) = drogas que contienen los productos químicos que estimulan el sistema nervioso central.
  7. Éstas son píldoras pep (o anfetaminas). Empujan más allá de los límites normales de la resistencia.
  8. Efectos: El regocijo, la euforia, y la hiperacción que da lugar a menudo a los accidentes / muerte (especialmente entre los atletas).
  9. Los DEPRESIVOS son sedativos prescritos para la ansiedad, la tensión, el insomnio, los espasmos musculares, y la irritabilidad, pero tienen efectos intoxicantes.
  10. Ejemplos: Los barbitúricos, el Valium. El efecto es como el del alcohol: habla que no se distingue, el pulso débil y rápido, respiración baja, y con la sobredosis, entrar en coma y muerte.
  11. Las drogas “Cita para violación” caen en esta categoría.
  12. NARCÓTICOS – (de la palabra griega, entumir, amortiguar), para el alivio del dolor severo.
  13. Ejemplo: Heroína. De las amapolas del opio. Se fuma, se inhala, se inyecta (“vena principal”). Es altamente adictiva y tiene síntomas severos al tiempo de quitarse de ella. Para sufragar la adicción, los adictos se involucran a menudo en el crimen (robo), en la prostitución, e incluso en el asesinato.
  14. ALUCINÓGENOS – Drogas manufacturadas químicamente.
  15. Ejemplo: El LSD, un alucinógeno de gran alcance, se hizo popular en los años “rebeldes sesenta”. Da un sentido desorientado de la dirección, de la distancia y del tiempo (alucinación). “Malos viajes” pueden dar lugar a la pérdida de control e incluso conducir al suicidio.
  16. INHALANTES (no son ilegales, pero se abusa de sus propósitos) = productos químicos hechos para pegar, para pulir, para pintar y cosas combustibles, pero que pueden causar ponerse “high” (alteración de la mente) si respiran en concentración (no en áreas bien ventiladas).
  17. Ejemplos: Líquido para encendedor, pegamento, adelgazador de pintura, aerosol de pelo, aerosol vegetal de cocina, la punta de fieltro de marcadores, etc.
  18. Efectos: desde mareo hasta la relajación y entonces a la depresión e incluso a caer en coma. Resultado final: hospital, prisión, muerte.
  19. “Olfatear” daña el cerebro, el hígado y los riñones, la garganta y los pulmones. Es adictivo.

Conclusión:

  1. Los cristianos obedecen las leyes del país. Ellos no tienen ningún problema con el “abuso de substancias”.
  2. Rom. 13:1,2 “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las [autoridades] que hay, por Dios han sido establecidas. 2De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.
  3. No debemos abusar de nuestros cuerpos, sino utilizarlos para la gloria de Dios.
  4. 1 Cor. 6:19,20, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, (1) el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo”.
  5. Hacerse adicto a cualquier cosa es malo.
  6. 1 Cor. 6:12, “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, más yo no me dejaré dominar de ninguna”.
  7. Eche sus cuidados sobre el Señor – ¡ningunas ansiedades! La oración es el verdadero “tranquilizador”, la sustancia de que ¡no se puede abusar!
  8. Fil. 4:6,7 “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.
  9. 1 Ped. 5:7 “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.
  10. Padre y madre: sean padres, no compañeros. CONOZCAN a los amigos de sus hijos, su música, las películas que ven, sus gastos, el uso de su tiempo, su tarea de la escuela. ¡Condúzcalos, no los abandone! ¡Condúzcalos, no los deje solos! Ni “tiempo de calidad” ni “tiempo de piso”, ¡sino sean padres siempre! Enséñelos a trabajar, a ayudar a otros, a tener pasatiempos creativos, ¡a vivir vidas ordenadas!
  11. El humanismo, con su predicación de la “autoestima”, ha convertido a los hijos unos mimados, egoístas malcriados. ¡Enseñe al chico a amar, a dar, a pensar y a hacer cosas para otros y él conseguirá ¡toda la estima que él puede llevar en peso! Y, él gozará de lo que él está haciendo que trae esa estima y aprecio.
  12. “ATRÉVETE a decir No”. ¿Por qué? ¿Quién lo dijo? ¿Qué motivación es ésa? Eso es una solución artificial que no ha funcionado. Solamente el temor de Dios solucionará el problema. En realidad, la cosa no, es decir: “Atrévete a decir No”, sino lo de Eclesiastés 12:13,14.
  13. Ecl. 12:13, 14 “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 14Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”.
  14. Ese lema apela al orgullo; ¡es un substituto pobre para la convicción y la dedicación a la verdad, a Dios! Mejor sea usted como el hombre joven de Ezeq. 18; ¡él vio y consideró!!!!
  15. Ezeq. 18:14,28 “Pero si éste engendrare hijo, el cual viere todos los pecados que su padre hizo, y viéndolos no hiciere según ellos; … Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá; no morirá.
  16. Aquí está la razón para evitar las drogas ilegales y todo pecado:
  17. Gál. 6:7,8 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.”

El camino de la cruz, al cielo; el camino de las drogas, al infierno.

 Por Bill H. Reeves

Traducido por Valente Rodríguez.

3er Titulo:

Fiestas (San Marcos 6:21 al 24. Pero venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes y tribunos y a los principales de Galilea, entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino. Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista. 

   Referencias Bíblica Efesios 5.10. comprobando lo que es agradable al Señor. ▬ Apocalipsis 12.9. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. ▬ 1ª Corintios 10:20. Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. ▬ 1ª Corintios 10:33. No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. 

   Comentario: Sin embargo, su anhelo de conseguir que su esposo terminara con Juan no tuvo éxito inmediato: [19, 20]. Así que Herodías le abrigaba rencor y quería matarlo, pero no podía porque Herodes tenía temor de Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y lo protegía. Y cuando le oía quedaba sumamente perplejo; aun así, le gustaba oírlo.

   Varios elementos conformaban el estado mental de Herodes, según se describe aquí:

-a. Deseo de estar en paz con Herodías. Por causa de ella había encadenado a Juan y le había encerrado en una terrible, profunda, y calurosa mazmorra que formaba parte del castillo palacio en Macaerus.

b. Temor reverente en presencia de Juan. Herodes sabía que Juan no sólo era “inocente” de cualquier crimen sino también que era una persona excelentísima, “justa”, es decir, objeto de la aprobación de Dios, y “santa”, es decir, un hombre de conducta intachable, separado y consagrado a Dios y a su servicio.

-c. Alegría cada vez que escuchaba a Juan. Se podría decir, “El gobernante admiraba a su acusador”. Esta admiración quizá se debía al hecho de que Juan no era como los aduladores que comúnmente se hallan en compañía de los gobernantes; aquí había un hombre que se atrevía a hablar lo que pensaba. ¿Era la elocuencia humana de Juan la que hacía que el tetrarca le escuchase con agrado? ¿Era por eso que velaba por la seguridad de Juan, a fin de que Herodías no pudiese dañarle?

-d. Sentido de culpa. Herodes sabía muy bien que había pecado repudiando a su propia esposa, robando la mujer de su hermano y casándose con ella, manteniéndola como su esposa y haciendo que el acusador, Juan el Bautista fuese arrestado, atado, y puesto en la cárcel. Para resumir, el hombre sabía que estaba sofocando la voz de su conciencia. El resultado de todo esto fue su:

-e. Perplejidad. Estaba “sumamente perplejo”, “terriblemente perturbado”. En su muy interesante e instructivo libro, Souls in the Making (Nueva York, 1930, p. 114), John G. Mackenzie afirma que “las peores formas de desorden mental funcional brotan de una conciencia reprimida”.

   También David, confuso tras haber cometido pecados igualmente escandalosos, incluyendo el adulterio, no sólo relata la experiencia de hallarse en semejante estado de sentido de horrible culpa, sino que muestra la solución verdadera:

Mientras rebelde la culpa ocultaba

Mi fuerza moría por dura aflicción,

Tu mano divina mi ser presionaba,

Huía el reposo de mi corazón.

Mas yo comprendiendo mi gran rebelión,

Dejé de ocultar y así de fingir,

Y ya confesando mi vil transgresión,

Me diste perdón, volvió mi vivir.

Traducción adaptada del Salmo 32, estrofa 5, que se encuentra en el Psalter Hymnal (edición centenaria)

de la Iglesia Cristiana Reformada (Grand Rapids, 1959).

   Pero Herodes Antipas rehusó seguir el ejemplo de la humilde confesión que hizo David. Por el contrario, se endureció y como consecuencia no prosperó (Pr. 28:13). El hecho mismo de que este asesino no se arrepintiese ni siquiera después de oír hablar acerca de Jesús, muestra cuán lejos se había apartado de la senda de la justicia y de la verdad. En realidad, nunca se decidió a andar por aquella senda. Negros presentimientos oscurecían su mente cuando con respecto a los rumores acerca de Jesús, exclamó, “El hombre a quien yo decapité, es decir, Juan, ha resucitado”. Cuando al fin el deseo de Herodes de ver a Jesús (Lc. 9:9b) se cumplió, menospreció y escarneció a Aquel que sufrió en silencio (23:8–12). En cuanto a lo que le sucedió a Herodes después, véase sobre el v. 28.

   Según lo descrito hasta los versículos 17–20, Herodías había fracasado en persuadir a Herodes para que matara al Bautista. Pero, al fin, llegó lo que ella debió considerar su “día de suerte”: 21–23. Pero se presentó una oportunidad cuando Herodes, para su cumpleaños, ofreció una cena para sus altos oficiales civiles y comandantes militares y hombres principales de Galilea. Y cuando la hija de Herodías misma entró y danzó, fascinó a Herodes y a sus invitados. Entonces el rey dijo a la muchacha, Pídeme lo que quieras, y te lo daré. Y le prometió bajo juramento, “Cualquier cosa que pidieres te la daré, hasta la mitad de mi reino”.

   El día del cumpleaños de Herodes era “oportuno” o “adecuado” porque se prestaba de manera perfecta para el propósito que Herodías tenía en mente, a saber, ajustar cuentas con Juan el Bautista y asegurarse de que no sería rechazada. Esta era su “oportunidad” de oro.

   La “cena” que prepararon para aquel día de celebración era, por supuesto, de naturaleza festiva; por tanto, se podría llamar un “banquete”. Según Marcos, los invitados eran de tres clases: a. Los “altos oficiales civiles”, de forma más literal los grandes o magnates; b. Los “quiliarcas”, así dice literalmente; su significado básico es el que está a cargo de mil hombres, pero el sentido más general de “tribunos militares o comandantes” es probablemente el que debemos recoger; y c. “los principales hombres de Galilea”, seguramente aquellos amigos de Herodes socialmente prominentes, pero sin posición oficial ni en lo civil ni en lo militar.

   Si lo que sucedió en este banquete fue similar a lo descrito en Ester 1:10, 11, Salomé entró y danzó “estando el corazón del rey alegre del vino”, y por consiguiente hacia el final del banquete.

   Podemos imaginar la forma erótica e insinuante en que la semidesnuda muchacha danzó. Y su padrastro era un Herodes típico, según su mismo matrimonio—si así puede llamarse— con Herodías lo prueba. Los invitados serían hombres del mismo tipo. No es de extrañar que tanto el “rey” como los invitados quedasen encantados. La miraban con deleite voluptuoso.

   Terminada la danza, impulsivamente Herodes le dice a la muchacha, “Pídeme lo que quieras, y te lo daré”. Como ella vaciló, él rápidamente repitió su promesa, esta vez bajo juramento: “Cualquier cosa que me pidieres te la daré, hasta la mitad de mi reino”.

   Probablemente no es aconsejable interpretar la frase “hasta la mitad de mi reino” de forma demasiado literal. La verdad es que el tetrarca no era rey en modo alguno y, por tanto, no tenía reino que dar. Pero esta frase—cf. Est. 5:3; 7:2—probablemente debe interpretarse de forma proverbial. Era un tipo de hipérbole, de modo que lo que Herodes realmente quiso decir fue algo así, “Te daré cualquier cosa que me pidieres, no importa lo que me cueste”.

[24, 25]. Y salió ella y dijo a su madre, ¿Qué le pido? Ella le respondió, “La cabeza de Juan el Bautista”. Volvió apresuradamente al rey e hizo esta petición, “Quiero que me des ahora mismo sobre una bandeja la cabeza de Juan el Bautista”.

   La intriga se desarrolla tal como si Herodías misma no sólo hubiese planeado cada detalle, sino incluso como si ella hubiese estado moviendo también todos los hilos. Sus esperanzas más acariciadas en cuanto a lo que podría suceder si su hija danzaba, se vieron totalmente realizadas.

   Por supuesto, la madre de la muchacha no estaba comiendo con los hombres; pero rápidamente oyó lo sucedido. El informe de Salomé a su madre concluye con la pregunta, “¿Qué le pido?” Bruscamente su madre contesta, “La cabeza de Juan el Bautista”.

   Sin perder un instante, la hija, con pasos impacientes, vuelve al generoso y disoluto gobernador, y sobrepasa a su madre en insolencia descarada e imaginativa. Dice sin consideración alguna, “Quiero que me des ahora mismo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista”. La quiere aquí mismo (Mt. 14:8) y ahora mismo (Mr. 6:25). Este es el deseo de la hija. Es también el deseo de la madre. ¡Madre e hija forman un dúo perfecto … de crueldad! Aquí mismo y ahora mismo se debe cometer el asesinato, porque no debe haber para Juan oportunidad de escapar, ni oportunidad tampoco para que el “rey” escape del lazo en el que se había enredado él mismo.

¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA “FIESTA” EN LA BIBLIA?

Dos palabras importantes aparecen en Levítico 23, yambas palabras son traducidas como fiesta. Levítico 23: 2 palabra fiesta es traducida de la palabra hebrea ´´moed´´,: “Habla a los hijos de Israel, y diles: las fiestas solemnes (moed) de Yahwéh.”. La palabra moed significa “una cita, un tiempo señalado, un ciclo o año, una asamblea, un tiempo determinado, un tiempo preciso”. Al entender el significado hebreo de la palabra fiesta, Dios quiere que entendamos con esto que está precisando “un tiempo determinado o un tiempo señalado” en el cual Él está haciendo una cita con la humanidad para cumplir seguramente ciertos aspectos de la redención. (Gálatas 4:2,4) Nos indica que Jesús vino a la tierra exactamente a la hora y día determinada y también ha determinado el tiempo preciso en el futuro en el que juzgará al mundo (Hechos 17:31). La otra palabra hebrea chag, que significa “festival”, se deriva de la raíz hebrea chagag, que significa “moverse en círculos, marchar en una procesión sagrada, celebrar, danzar, celebrar una fiesta solemne”. Un ciclo que debe ser guardado todos los años, podamos llegar a tener mayor entendimiento, para conocer el plan de redención mediante la acción de Cristo en el mundo y tener una buena relación con Dios, entender estas fiestas no es para que alcanzáramos la salvación a través de ellas, ya que la salvación sólo viene por fe (emuná) en Cristo Jesús. Propósito de enseñar es de instruir con respecto a Su pan de redención y nuestra relación personal con El que nos hace creer para salvación. Además de del tiempo señalado también determino el lugar de las fiestas no sólo eran un tiempo señalado, sino también debían ser celebradas en el lugar escogido por El; dijo que El escogería un lugar, que serviría como el lugar determinado para llevar a cabo su plan de redención. Entonces por esto sabemos que ningún hombre puede determinar ni la fiesta ni el lugar donde se celebraran, sino solo Dios. El escogería un lugar, que serviría como el lugar determinado para llevar a cabo su plan de redención. Por ejemplo, la cita o fiesta de redención del mundo, se llaman las Fiestas citas solemne con Dios. La Pascua (Pesach), la Fiesta de las Semanas o Pentecostés (Shavuot), y la Fiesta de los Tabernáculos (Sukkot) debían ser celebradas en un lugar determinado (Deuteronomio [Devarim] 16:2, 6,9-11, 13-16). Este lugar era Jerusalén (Yerushalayim) (2 Reyes [Melachim] 21:4). Con ello podemos ver que Jerusalén era el lugar escogido por Dios para llevar a cabo los acontecimientos tan importantes que rodean el cumplimiento del plan divino de redención humana

   Definición de Fiesta: El vocablo latino festum es el plural de festa: de allí proviene la palabra fiesta. Se trata de un rito social, compartido entre un grupo de personas, donde se marca un cierto acontecimiento a modo de celebración. Los cumpleaños y las bodas son dos ejemplos de ocasiones que se festejan.

   El hecho de que una fiesta sea un rito implica que los participantes adopten un rol para la ocasión, por lo general descontracturado y desinhibido. La fiesta puede incluir música, baile, disfraces y comida.

Cada fiesta tiene sus propios ritos: en los cumpleaños, por ejemplo, el agasajado suele soplar una o varias velas que se ubican en una torta. Los asistentes a la fiesta, por su parte, acuden con regalos para el cumpleañero.

Existen muchos tipos de fiestas y entre las más conocidas, además de las ya citadas, nos encontramos con las llamadas fiestas sorpresas. Estas son las que organiza un grupo de personas para celebrar un cumpleaños o una buena nueva de otro individuo sin que este lo sepa para que así sorprenderle y emocionarle.

De la misma forma, también están las fiestas de despedidas de soltera o soltero. Estas se pueden definir como aquellas que se organizan para celebrar que un hombre o una mujer va a contraer matrimonio. Por eso, su grupo de amigos o familiares más cercano prepara una cena y toda una serie de actividades muy divertidas antes de que se produzca el día de la boda. De esta manera, se convierte dicho evento en la última fiesta que dicho individuo celebra como soltero o soltera.

   Asimismo, tampoco podemos olvidar las también conocidas fiestas de disfraces. Las mismas se organizan para celebrar cualquier tipo de acontecimiento y en ellas los invitados deben ir vestidos de personajes de ficción, de animales, de figuras históricas…La imaginación es la que determinará el disfraz elegido por aquellos que, en ocasiones, deben ceñirse a las condiciones de dichos festejos que en ocasiones pueden indicar una temática concreta acerca del vestuario.

   De esta manera, por ejemplo, cuando se organizan fiestas de disfraces con motivo de la celebración de Halloween se hace inevitable que quienes acudan a las mismas tengan que ir ataviados como personajes de terror tales como brujas, vampiros, zombies, momias…

   En Carnaval es también otra de las fechas típicas para celebrar una fiesta de disfraces.

   La cantidad de personas involucradas en la fiesta varía de acuerdo al acontecimiento. Un cumpleaños puede incluir a unas pocas personas del mismo grupo familiar; en cambio, hay fiestas que son nacionales y que implican a toda una nación. En este último tipo de fiestas puede incluirse a la conmemoración del Día de la Independencia de cada país.

   La fiesta oficial es aquella fiesta nacional en la cual el Estado se involucra en la organización. De esta forma, el gobierno suele decretar asueto para que la gente no tenga que cumplir con las obligaciones laborales y pueda sumarse a los festejos.

   Cabe destacar que el concepto de fiesta está asociado a la diversión y al regocijo más allá del evento en sí mismo. Por eso existen frases como “Tengamos la fiesta en la paz” (cuando se le solicita a alguien que no genere disturbios o problemas), que se utiliza aun cuando no se esté en medio de un festejo.

    Pregunta: “¿Deberían los cristianos ir a fiestas? ¿Qué dice la biblia acerca de los festejos?”
   Respuesta:
La respuesta corta a esta pregunta es: “depende de la fiesta”. Las fiestas son populares porque son oportunidades divertidas para reunirse con los amigos, conocer gente nueva y para relajarse y disfrutar la compañía de los demás. Como seres humanos, estamos diseñados para ser seres sociales. Vivimos en grupos, trabajamos en grupos y socializamos en grupos. Así que cuando tenemos ganas de festejar, estamos respondiendo a la necesidad de la interacción, diversión y esparcimiento humano. Esto es normal y natural.
   Para los cristianos, el deseo de la interacción humana tiene el aspecto adicional de querer y tener compañerismo. La palabra griega traducida “comunión” en el nuevo testamento es koinonía, que significa “compañerismo, participación, interacción social y la comunicación”. El concepto importante para la comunión cristiana es “compañerismo”. La biblia nos dice que hemos sido llamados a la comunión (compañerismo) con Cristo (1 Corintios 1:9), con el Padre (1 Juan 1:3), y con el Espíritu Santo (Filipenses 2:1). Juan nos dice que, como creyentes, tenemos comunión unos con otros en virtud de la sangre que Jesús derramó por nosotros en la cruz (1 Juan 1:7). Pablo además dice que tener comunión con Cristo es participar de Su sufrimiento (Filipenses 3:10). También se nos advierte que no estamos llamados a tener comunión con el mal (1 Corintios 10:20). Así como la luz y las tinieblas son incompatibles, de igual manera no debe haber comunión entre los cristianos y el pecado.

    El problema con la pregunta “¿deberían los cristianos ir a fiestas?”, es que las “fiestas” de las que se están preguntando, no son siempre “fiestas de comunión”. No hay ninguna razón incluso para hacer la pregunta respecto a fiestas que se centran en la comunión cristiana. No, esta pregunta casi siempre es en relación a las fiestas que involucran el consumo excesivo de alcohol, consumo de alcohol por parte de menores de edad, drogas y/o sexo. Sin duda, hay personas no cristianas que pueden festejar inocentemente, pero una fiesta que involucra cosas que son inmorales y/o ilegales, se deben evitar. Como creyentes, debemos protegernos contra la tentación, recordando que “las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” (1 Corintios 15:33). Además, ir a fiestas donde se llevan a cabo actividades pecaminosas, incluso si nosotros no participamos, debilita nuestro testimonio y se blasfema el nombre de Cristo (Romanos 2:24). “Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo” (2 Timoteo 2:19).

Amén, para honra y gloria de Dios.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.

 

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