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“Roca De Horeb, Símbolo De Cristo Que Sacia La Sed Del Peregrino”

“Roca De Horeb, Símbolo De Cristo Que Sacia La Sed Del Peregrino”

Domingo 10 de marzo de 2019

   Lección: Éxodo Cap. 17, versículos 1 al 7. Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese. Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová? Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados? Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán. Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve. He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel. Y llamó el nombre de aquel lugar Masah y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron a Jehová, diciendo: ¿Está, pues, Jehová entre nosotros, ¿o no?? 


   Comentario: Introducción: la avidez por el agua, la necesidad de humedecer los labios secos, es una de los más fuertes impulsos que tiene el hombre. Mientras la sed del hombre está aplacada, este puede seguir con su vida normal. Sim embargo, si le es retenida el agua por un largo periodo de tiempo, el cuerpo comienza a deshidratarse. Si no se le provee de agua pronto tras la deshidratación, el hombre se enfermará y finalmente morirá.

   Ahora fíjese: La sed física es un símbolo sed espiritual harán cualquier cosa por satisfacer su sed. La sed espiritual es algo normal, pero se convierte en algo anormal cuando el hombre trata de satisfacerla con las cosas de este mundo…

• sexo inmoral; placeres de la carne; poder egoísta; fama egocéntrica; posesiones; propiedad; reconocimiento; posición; amigos mundanos; pornografía; comer en exceso. •

   La sed del corazón humano puede ser suplida por Dios y solo por Él. Esta es la muy necesitada lección de este pasaje: La sed; La provisión de Dios de agua (17:1-7).

   Referencias.

1. Jacob declara que Dios es «la Roca de Israel» (Gn. 49:24).

2. Moisés lo describe como una roca (Dt. 32:4, 15, 18, 30, 31).

3. Los salmistas lo llaman la roca (Sal. 18:31; 62:2; 78:35; 89:26; 95:1).

Texto: 1ª a los Corintios Cap. 10, versículo 4. y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. 

1er Titulo:

Falta De Fe Produce Inconstancia En La Fidelidad A Dios. Versíc. 1 y 2. Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese. Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová? (Léase Santiago 1:8. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos; Hebreos 11:6. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.).

   Comentario: Juicio ▬Sed ▬Agua ▬Crisis ▬Israel: Estaba la crisis de la sed, de llegar a un lugar y no encontrar agua que beber. Israel había dejado el desierto de Sin y marchado hasta Refidim, donde esperaban encontrar agua. Cuando llegaron, descubrieron con horror que los arroyos estaban secos. No había agua.

   El pueblo había estado vagando por el desierto durante días, tal vez semanas; y recuerde, eran dos o tres millones de personas. Estaban cansados, fatigados, y sedientos; completamente exhausto. Los nervios estaban en tensión, cada familia había racionado su reserva. Cuando llegaron a Refidim, evidentemente se habían quedado sin agua por completo. Entonces escucharon las más aterradoras palabras imaginables: “No hay agua. Los arroyos están secos”.

   Tuvo lugar una crisis, la más severa crisis que una persona puede enfrentar en el seco y árido desierto: No tener agua. Era una cuestión de vida o muerte, de supervivencia. ¿Qué iban a hacer? ¿Qué podían hacer?

   Ahora fíjese en un hecho significativo: Era el Señor mismo el que los había llevado a acampar en Refidim, el que los había guiado en una columna de nube, con su propia presencia. ¿Por qué? ¿Por qué los habría conducido hasta un lugar donde no había agua?

   La respuesta está en el nombre del SEÑOR. EL SEÑOR (JEHOVÁ, YAHVEH) significa Dios de revelación y liberación.

Þ EL SEÑOR evidentemente pensaba revelarse a sí mismo en Refidim, revelar que Él es el Dios de salvación y liberación, el Dios que salva y libera a su pueblo a través de todas las pruebas de la vida.

Þ EL SEÑOR pensaba evidentemente probar a su pueblo en Refidim, probar y fortalecer su Fe; Enseñarles a confiar en Él más y más, a confiar más y más en que Él los cuidaría y se encargaría de sus necesidades.

Þ EL SEÑOR pensaba evidentemente glorificarse en Refidim, glorificarse probando que Él es verdaderamente Dios, el Dios que salva y libera a su pueblo a través de todas las pruebas y todos los problemas de la vida.

   Pensamiento 1: ¿Quién causa tantas pruebas y tantos problemas en la vida? Frecuentemente, nosotros mismos. Somos con frecuencia la causa de los problemas y las pruebas, que traen aflicción a nuestra propia vida. Actuamos desatinadamente y abusamos de nuestro cuerpo, infringimos la ley, maltratamos a otros, actuamos irresponsablemente, nos comportamos mal, no nos ocupamos de las cosas, y la lista podría seguir. Con frecuencia causamos muchos de los problemas y las pruebas que confrontamos.

   Pero fíjese: A veces surgen pruebas en nuestra vida que están más allá de nuestro control, pruebas que no hicimos absolutamente nada para que ocurran. Estas con frecuencia son provocadas por Dios. Dios a veces nos pone en situaciones que realmente nos prueban, que nos causan serios problemas. ¿Por qué?

  1. Dios utilizas las pruebas para probarnos, confirmarnos y fortalecernos. Dios utiliza las pruebas para inspirarnos:

• A clamarle por ayuda.

• A confiar en Él más y más.

• A Volvernos más y más fuertes en entereza y en su respaldo.

• A ser un testimonio fuerte y ser testigo de que Él realmente existe y puede liberar y salvar a aquellos que confían en ÉL.

• A acercarnos más y más a Él en oración, confianza, hermandad, y comunión.

• (Cita: Dt. 8:2; Job 23:10; Sal. 66:10; Ro. 5:3-5; 2 Co. 4:17; Stgo 1:2-4).

  • Dios utiliza las pruebas para glorificarse y exaltarse. Cuando el SEÑOR nos libera y salva a través de una prueba, nosotros le glorificamos y le exaltamos por habernos liberados.

• (cita: Dt. 8:10; Sal. 107:22; Col. 1:12; 1 Pedro 1:6-7).

  • Dios utiliza las pruebas para revelar que Él es Dios de salvación y liberación, el Dios que salva y libera a su pueblo de todas las pruebas de la vida. De este modo las personas saben que Dios es el SEÑOR…

• que Él existe

• que Él es el único Dios vivo y verdadero

• (citas: Éx. 7:17; Éx. 8:9-10, 22-23; Éx. 9:29; Is. 43:10-13; Hech. 26:15-18).

   Definición: Refidim ▬ Masah ▬ Meriba ▬ El viaje por el desierto: El significado de la palabra Refidim es refrigerio. Las Escrituras declaran que difícilmente haya sido un refrigerio para el pueblo de Dios. Para ellos, Refidim se convirtió en…

Þ un lugar de incredulidad

Þ un lugar de deslealtad a Dios

Þ un lugar de batalla con Amalec (Éx. 17:8-16).

Þ un lugar donde Moisés golpeó la peña para que saliera agua.

Þ un lugar donde Dios liberó a su pueblo (Sal. 81:7).

   Comentario 2: Israel ▬ Refunfuño ▬ Queja ▬ Murmuración: Estaba el terrible pecado de Israel. ¿Qué hizo Israel? ¿Pasaron la prueba de Dios? ¿Confiaron en Dios, en su misericordia; ¿Creyeron que Él los amaba y se ocupaba de ellos?? Fíjese en lo que hicieron.

Þ Los Israelitas acudieron a un hombre, no a Dios; tenían sus ojos y esperanzas puestas en un líder terrenal, no en el SEÑOR. Fíjese lo que sucedió: Ellos discutieron y murmuraron contra el líder terrenal, Moisés (v. 2). Le exigieron a Moisés: “Danos Agua”. Lo trataron como si él fuera un mago, como si pudiera obrar milagros y suplir sus necesidades.

   El punto es este: Los ojos del pueblo estaban en Moisés, no en Dios. Se concentraron en Moisés como si fuera un hacedor de maravillas, como un obrador de milagros. Un hombre era el objeto de su atención y lealtad, no Dios.

   Pensamiento 2: Nuestra confianza debe estar siempre puesta en Dios, no en el hombre. En los aterradores y difíciles problemas de la vida, el hombre no es de gran ayuda. El hombre puede ayudarnos muy poco, si es que en algo, cuando enfrentamos…enfermedad mortal; edad muy avanzada; un terrible accidente; la muerte de un ser querido; una horrible tragedia; bancarrota; desastre naturales; situaciones que amenazan la vida; el odio o la ira de un supervisor. (citas: Sal. 31:19; 34:22; 37:33 y 5; 118:8-9; Pr. 3:5; Is. 2:22; 26:4; 30.1-2; 31:1 y 3; 50:10; Jer. 17:5; Os. 5:13; Lc. 12:19-20).

Þ Los Israelitas probaron a Dios: Cuestionaban la misericordia de Dios y demandaban que Él se probara a sí mismo, exigiendo que se ocupara de ellos en ese preciso momento y lugar (v.2).

   ¿Cómo pudo el pueblo cuestionar la misericordia de Dios cuando Él había hecho tanto por ellos? ¿Cómo pudieron poner en duda su existencia y su cuidado? ¿Por qué estaban quejándose y murmurando y discutiendo con el siervo de Dios? La respuesta es evidente:

• Porque no eran un pueblo de oración. En vez de quejarse y murmurar contra dios y Moisés, debieron haberse acercado a Moisés y sugerirle que todos buscaran a Dios en oración, buscaron de Él para que supliera sus necesidades. Imagínese qué gran vista hubiera sido: De dos a tres millones de personas juntos de rodillas, en medio del desierto, clamando a Dios para que les proveyese agua. Qué imagen tan diferente de Israel tendríamos en las Escrituras si ellos tan solo hubieran hecho lo que debían: Unidos a Moisés en oración, buscar de Dios para que supliera sus necesidades. Pero esto no sucedería.

   Referencia: por falta de fe: Marco 4.20. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Marco 6: 5-6. Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.

Mateo 8.26. Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

Mateo 13.58: Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.

   Ejemplos de Fe: 1. Y no se enflaqueció en la fe, ni consideró su cuerpo ya muerto (siendo ya de casi cien años,) ni la matriz muerta de Sara;(Romanos 4:19)

2. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados. (Santiago 5:15)

3. Entonces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. (Mateo 9:29)

4. Pero pida en fe, no dudando nada: porque el que duda es semejante a la onda de la mar, que es movida del viento, y echada de una parte a otra. (Santiago 1:6)

5. Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? (Mateo 14:31)

6. Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvieseis fe como un grano de mostaza, diréis a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecerá. (Lucas 17:5-6)

2° Titulo:

Bueno Es Consultar A Dios Cuando Somos Provocados Injustamente. Versíc. 3 y 4. Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados? Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán. (Léase 1ª a San Pedro 4:14. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.).

   Comentario 3: Los Israelitas acusaron a Moisés de ser un impostor: De dirigirlos mal, y de llevarlos hacía su muerte (v. 3). Fíjese lo seria se volvió la situación: El pueblo estaba a punto de apedrear a Moisés (v. 4). Se volvieron violentos, llenos de una ira descontrolada, rencor y furia.

Þ Se olvidaron de todo lo relacionado con las maravillosas provisiones de dios en el pasado: De que Dios ya les había proveído de agua.

Þ Se olvidaron de todo lo relacionado con cuán gloriosamente Dios había utilizado a su siervo en el pasado: Cómo Moisés los había liberado de la esclavitud en Egipto y conducido a través del Mar Rojo.

   La muerte, la muerte a causa de la sed y la deshidratación, los miraba a la cara, y ellos estaban aterrorizados. Habían crecido tan poco en Dios y sabían tan poco acerca de Dios que inmediatamente se volvieron contra el siervo de Dios, Moisés.

   Pensamiento 3: ¿Otra vez, por qué? ¿Cómo podían los israelitas olvidar tan pronto las bendiciones de Dios? ¿Olvidar tan pronto cómo Dios había magníficamente liberado a su pueblo?

▬ A causa del corazón y la mente de cada uno de ellos. Estos eran…carnales; pecadores; egoístas (Ro. 8:7; Ef. 4:17; Tit. 1:15).

▬ A causa de la incredulidad y la desconfianza. Ellos no habían crecido en la oración ni en la confianza en el SEÑOR. Día tras día en sus andanzas por el desierto habían mantenido sus pensamientos en cosas carnales, en las cosas de este mundo en vez de ponerlos en Dios. Habían evidentemente pensado poco en Dios, poco en su gloriosa persona y poder, poco acerca de su maravillosa salvación y liberación.

   Por tanto, habían aprendido poco acerca de Dios…poco acerca de confiar y creer en Él; poco acerca de adorarlo y honrarlo; poco acerca de ser testigo y dar testimonio de Él. (Citas: Jn. 8:24; He. 3:8-12; 4:11; Jud. 5).

   Comentario 4: (17:4) Oración ▬ intercesión: El siervo de Dios clamó a Dios por su ayuda. El pueblo estaba molesto e impaciente con Moisés, al punto de llegar a la violencia: Estaba a punto de apedrear a Moisés. Él estaba experimentando lo que más tarde experimentaría Pablo: “Amándoos más, seré amado menos” (2ª a Co. 12:15). Moisés hizo lo único que podía hacer: Se quedo a solas con Dios y clamó a Dios por ayuda. Fíjese que Moisés en vez de “mi pueblo”. El pecado y los ataques personales del pueblo contra Moisés habían puesto una gran distancia, un alejamiento, entre ellos. Los profetas de Dios con frecuencia sintieron esta distancia y este alejamiento cuando el pueblo se rebelaba contra Dios y los atacaba (Is. 6:9; Hag. 1:2).

   Pensamiento 4: Nuestra única esperanza en situaciones desesperadas es clamar a Dios en oración. Cuando nada más puede ayudar, la oración puede. Dios escucha y responde a la oración (Mt. 7:7; Dt. 4:29; Sal. 34:6; 61:2; 105:4; Jer. 29:13).

   Referencias: 1ª de Crónicas 14:14. David volvió a consultar a Dios, y Dios le dijo: No subas tras ellos, sino rodéalos, para venir a ellos por delante de las balsameras. 

1ª de Samuel 22.15. ¿He comenzado yo desde hoy a consultar por él a Dios? Lejos sea de mí; no culpe el rey de cosa alguna a su siervo, ni a toda la casa de mi padre; porque tu siervo ninguna cosa sabe de este asunto, grande ni pequeña. 

2ª de Crónicas 34:26. Mas al rey de Judá, que os ha enviado a consultar a Jehová, así le diréis: Jehová el Dios de Israel ha dicho así: Por cuanto oíste las palabras del libro.

   Las graves consecuencias por consultar a dioses ajeno 2ª de Samuel 1:6. Ellos le respondieron: Encontramos a un varón que nos dijo: Id, y volveos al rey que os envió, y decidle: Así ha dicho Jehová: ¿No hay Dios en Israel, que tú envías a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón? Por tanto, del lecho en que estás no te levantarás; de cierto morirás. 

3er Titulo:

La Presencia De Dios Respalda A Su Siervo Para Vencer La Incredulidad Del Pueblo. Versíc. 5 al 7. Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve. He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel. Y llamó el nombre de aquel lugar Masah y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron a Jehová, diciendo: ¿Está, pues, Jehová entre nosotros, ¿o no?? (Léase San Juan 3:1 y 2. Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él; Hebreos 3:12. Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;).

   Comentario: (17:5-6). Necesidad ▬ Necesidades ▬ Provisión ▬ Suministro ▬ La peña ▬ Israel ▬ Agua: estaba la provisión de Dios. Dios escuchó el clamor de su amado siervo, escuchó su desesperado ruego por ayuda.

Þ Dios le dijo a su siervo que pasara delante del pueblo:

Que tomara a algunos de los ancianos de Israel y su vara o caña con él (v. 5). ¿Para qué llevar a los ancianos con él? Para que fueran testigos presenciales del milagro. ¡Para qué llevar la vara? No para lanzar ninguna plaga ni castigo sobre ellos, sino para hacer surgir el poder de dios. Dios quería suplir las necesidades de los incrédulos y desconfiados reincidentes. Fíjese la paciencia, la tolerancia, y la longanimidad de dios. Fíjese en su voluntad de obrar largo tiempo en nosotros, esperando nuestro arrepentimiento y que confiemos en ÉL, como debiéramos hacer siempre (Is. 48:9; Lm. 3:22; Jl. 2:13; Ro. 2:4; 10:21; 2 Pe. 3:9).

Þ Ahora fíjese lo que Dios prometió hacer por su pueblo reincidente: Prometió que estaría delante de su siervo sobre la peña de Horeb (v. 6).

Þ Dios dio instrucciones a su amado siervo de golpear la peña, y prometió que el agua brotaría de ella (v. 6).

Þ El siervo de Dios obedeció (v. 6). Moisés tomó su vara y golpeó la peña a la vista de todos los ancianos allí presentes. El resultado: El agua brotó de la peña, brotó como un río que ramifica en varios arroyos.

 Fíjese en otro hecho también: Se dice que el SEÑOR mismo estaba allí provocando que el agua manara de la peña. ¿Cómo fue esto posible? Por Dios, por su poder omnipotente. EL SEÑOR estaba delante de la peña y cuando Moisés la golpeó, el SEÑOR provocó que un río y surtidores de agua brotaran de la peña o de la tierra debajo de la peña. Esto es exactamente lo que se afirma en otras Escrituras. (1ª de Co. 10:1 al 4; Salmo 114:8).

   Pensamiento 1 (17:5-6): El desierto dejará a una persona seca, agotada, y vacía de cualquier humedad. Esta es una imagen del hombre que se queda espiritualmente seco, áspero y vacío.

Espiritualmente:

• El hombre tiene un espíritu seco; Dios parece estar lejos, muy lejos.

• El hombre tiene un corazón seco; la ternura se le secó hace tiempo.

• El hombre tiene un alma seca; le falta una relación personal con Cristo y devoción personal.

• El hombre tiene una seca vida amorosa; el egocentrismo extingue cualquier oportunidad de compartir juntos los sacrificios.

• El hombre tiene amistades secas; las relaciones superficiales son la norma.

• El hombre tiene mente seca; las distracciones mundanas rigen cada pensamiento.

• El hombre tiene sus oídos secos; las palabras de Dios son fingidamente escuchadas.

El hombre tiene una seca carrera; el trabajo se ha convertido en una tarea detestable.

• El hombre tiene una seca vida familiar, poca comunicación y poca realización y amor.

• El hombre tiene una seca visión del futuro; existen pocas esperanzas en una vida plena y de satisfacción.

   Las personas vacías sienten una desesperada necesidad de saciar su sed. Pero fíjese, hay gloriosas noticias: Hay un agua que calma la sed y la sequedad del hombre. Existe un agua viva, un agua que da vida al hombre. Esa agua es Jesucristo mismo. Jesucristo es el agua de vida. Él puede saciar la seca y áspera sed del hombre. Esta es la fuerte afirmación de las Escrituras. (Jn. 4:10-11;13-14; 7:37-38; Mt. 5:6; Sal. 36:8; Is. 12:3, 44:3, 55:1; Ap. 22:17).

   Pensamiento 2: Jesucristo afirmó que Él es el agua de vida, el agua que salva y da vida al hombre. Jesucristo es la única agua que puede saciar la sed del alma del hombre, que puede satisfacer al hombre (Jn. 4:10, 13-14; 7:37-39; Ap. 7.17, 21:6, 22:17; Is. 55:1-2).

   Pensamiento 3: Hay una gran lección aquí: Debemos aprender a confiar en Dios, creer en Él, dejar que sea Él el que se encargue de nuestras necesidades. Dios suplirá nuestras necesidades, incluso las más severas y difíciles. Dios hará lo que sea necesario para suplir nuestras necesidades: Él incluso dará aguas en el desierto y ríos en la soledad para cuidar de nosotros (Is. 43:20). Nuestra tarea es confiar en Dios, dejar que Él se encargue (Mt. 6.33; Jn. 3:36, 15:5; 2 Co. 3:5; Éx. 23:25; Sal. 31:19, 32:10, 34:22, 37:3, 37:5; Pr. 29:25; Is. 26:3-4; Mal. 3.10).

   Comentario (17:7): Refidim ▬ Masah ▬ Meriba ▬ Memorial: El lugar de Refidim fue inmortalizado. Moisés quería que las siguientes generaciones recordaran siempre lo sucedido en Refidim; por lo tanto, le dio dos nombres al lugar.

Þ Masah, que significa prueba, poner a prueba. Esto, por supuesto, en referencia a la prueba del pueblo (que dudó, cuestionó) puesta a Dios.

Þ Meriba, que significa discusión, contienda, y enfrentamiento. Esto en referencia al espíritu de queja y murmuración del pueblo contra Dios y su siervo Moisés.

   Pensamiento 7: Dos importantes deben aprenderse de este punto. Todos nosotros (cada creyente) dejamos un legado sobre la tierra. Bajo ningún motivo debemos dejar el legado que dejaron los israelitas.

Þ El legado de probar a Dios: De incredulidad y desconfianza, de duda y cuestionamiento de Dios, cuestionando su existencia y su misericordia (Ro. 11:20-21; Mt 11:3, 13:58, 17:19-20; Mr. 4:40, 16:14; Lc. 24:11, 24:25; Jn. 12:37; 20.25; He. 3.12; 4:11; Jueces. 6:17; Is. 53:1).

Þ El legado de quejarse, refunfuñar y murmurar (Jn. 6:43; 1 Co. 10:10; Fil. 2:14).

   Referencia:     hebreos 3.12. Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo.

Juan 14:16- 18. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 

   Fíjense en esta cita Dios No respalda al impío: Eclesiastés 8:13. y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no teme delante de la presencia de Dios.

   Estudio a fondo (17.6) La peña de Horeb: Las escrituras enseñan que Lapeña es un símbolo del SEÑOR JESUCRISTO. Como dice el título del himno, Jesucristo es la “Roca de la eternidad”. Una y otra vez a través de las Escrituras, la roca representa al SEÑOR.      

• Se dice que los israelitas bebieron de la roca espiritual, la roca de Cristo (1ª de Co. 10.4).

   ¿Qué significa decir que Cristo fue la roca espiritual que siguió a los israelitas? Significa que Él fue el cimiento, el sostén, la seguridad, la base sólida de la vida de cada uno de ellos. Él estaba allí para apoyarlos, para que estuvieran a salvo y seguro y para proveerles de cualquier cosa que necesitaran.

• Moisés golpeó la peña y el agua brotó de la roca, agua que salvó y trajo vida a los israelitas. Jesucristo fue “golpeado, atormentado, y afligido” y se convirtió en la fuente de agua viva para todos nosotros (Is. 53:4-5; Jn. 4:13-14, 7:37-38).

• El salmista clamó que Dios era su roca. (Salmo 61:2).

• Israel recordó que Dios era su roca (Salmo 78.35).

• Jesucristo es la roca, la piedra angular, que determina el destino de todas las personas (1 Pe. 2:6-8).

• Jesucristo es el único cimiento sobre el cual las personas pueden construir y tomar como fundamento para la vida de cada una de ella (1ª Co. 3.11).

   Texto: 1ª de Corintios cap. 10:3-4. Para una mayor explicación y complementa el tema general (pongan atención por favor): 3. Y todos comieron la misma comida espiritual, 4. y todos bebieron la misma bebida espiritual. Porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.

a. «Y todos comieron la misma comida espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual». Cinco veces en cinco oraciones consecutivas, Pablo escribe todos. Es decir, todos los que participaron en el éxodo estuvieron bajo la nube, cruzaron el Mar Rojo, fueron bautizados en unión a Moisés, comieron comida espiritual y bebieron de la roca espiritual.

   Dios sacó a los israelitas de Egipto, lejos de los graneros egipcios. Sin embargo, el Señor les proveyó de «pan del cielo». El pueblo llamó a este pan «maná», lo que quiere decir «¿qué es esto?» (Éx. 16:15). Cada mañana, a excepción del sábado, Dios hizo que el maná cubriera la tierra (Éx. 16:2–36). Este maná mantuvo vivos a los israelitas hasta que hubieron cruzado el Jordán, donde pudieron comer pan horneado del grano que crecía en Canaán. Entonces cesó la provisión de maná (Jos. 5:12).

   Lo mismo ocurrió con la necesidad que Israel tenía de agua. Durante los cuarenta años que el pueblo viajó por el desierto, Dios les proveyó agua para ellos y su ganado.

Moisés golpeó una roca en el monte Horeb y Dios suplió agua para el pueblo y sus animales (Éx.17:6). Después Moisés golpeó otra roca en Cades, para dar de beber a la comunidad y a su ganado (Nm. 20:11). Estos dos incidentes se dan como ejemplos de cómo Dios cuidaba constantemente a su pueblo. El salmista hace notar de que Dios partió rocas en el desierto e hizo que salieran corrientes de agua de la peña (Sal. 78:15, 16). En otras palabras, día a día Dios apagó la sed de hombre y animal por medio de proveerles de corrientes de agua en medio del desierto.

   Las fuentes rabínicas contienen material legendario acerca de la roca que suplía de agua a los israelitas y que viajó con ellos durante los cuarenta años. Suponemos que Pablo conocía esta explicación. Con todo, no se interesa en la leyenda, sino en la forma milagrosa en que Dios les proveyó de alimento y bebida. Pablo describe como «espiritual» a este acto sobrenatural.

   En los versículos 3 y 4, la palabra espiritual aparece tres veces con un sentido figurado. La comida, la bebida y la roca apuntan a una fuente espiritual. A través de su Espíritu, Dios estaba entregado activamente a la tarea de proveer para las necesidades básicas de su pueblo. Así como los elementos de la Cena del Señor apuntan al significado espiritual de la presencia de Cristo, así también los elementos que Pablo califica como espirituales apuntaban finalmente a Cristo.

b. «Porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo». En el desierto, Dios en forma milagrosa proveyó de agua para los israelitas. Como Pablo lo demostró en la cláusula precedente, el agua señalaba a la fidelidad de Dios como proveedor de su pueblo, una fidelidad que no estaba limitada a un solo lugar, haya sido el monte Horeb o Cades. La fidelidad de Dios iba con ellos por dondequiera que fuesen durante su viaje en el desierto. No obstante, los israelitas se rebelaron contra Dios. El cántico de Moisés (Dt. 32) y los Salmos hablan de la fidelidad de Dios y la rebelión de Israel.

   En el Antiguo Testamento, la palabra roca aparece con frecuencia como una descripción de Dios:

1. Jacob declara que Dios es «la Roca de Israel» (Gn. 49:24).

2. Moisés lo describe como una roca (Dt. 32:4, 15, 18, 30, 31).

3. Los salmistas lo llaman la roca (Sal. 18:31; 62:2; 78:35; 89:26; 95:1).

c. «La roca era Cristo». La identificación que se hace de la roca con Cristo es figurada, aunque el Antiguo Testamento hace una definida relación. La palabra roca, tanto en los Salmos como en el cántico de Moisés, viene calificada a menudo por palabras que apuntan directamente a la obra redentora de Cristo: la roca de su [mi] salvación (Dt. 32:15; Sal. 62:2; 89:26; 95:1), Salvador (Sal. 89:26), redentor (78:35), creador (Dt. 32:18).

   Parece que Pablo relaciona a Cristo con la terminología de los himnos del Antiguo Testamento (el cántico de Moisés y los Salmos), y así identifica a Cristo con la roca. De esta forma conecta un episodio de la historia de Israel con la actual condición de la iglesia de Corinto. Cristo estaba presente en el desierto de la misma forma en que hoy está presente en su iglesia. Dios rechazó a los israelitas que lo probaron y provocaron (véase Sal. 95:7–11; Heb. 3:7–19), lo cual venía a ser una apropiada lección y advertencia para los corintios dados a la idolatría.

Amén para la gloria de Dios.

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Bibliografía a usar como aporte: Bíblia de Bosquejos y sermones Éxodo 1 al 18. Comentario Bíblico Mundo Hispano. Bíblia de referencia Thompson. Libro de Éxodo Pablo R. Andiñach; Comentario de toda la Biblia, de Matthew Henry.


Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.