+56 9 5417 6219
contacto@historiaycontingenciaiep.cl

Lunes 30 De Julio De 2018 “El Peligro De La Prosperidad”

Lunes 30 De Julio De 2018 “El Peligro De La Prosperidad”

Lectura Bíblica: Deuteronomio Cap. 8, versículos 11 al 18. Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

Comentario: (Comentario Bíblico Mundo Hispano:Deuteronomio): Pero la prosperidad económica podía transformarse en tentación si Israel se olvidaba de quién era el autor de esta prosperidad. Para combatir la tentación del olvido, Moisés apeló a la memoria de Israel. No podía olvidarse de Jehová en su prosperidad; necesitaban obedecer los mandamientos de Jehová y vivir su vida bajo las demandas del pacto. La expresión cuídate (v. 11) sirve para exhortar a Israel a no abandonar a Jehová (6:12.cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.). Esta exhortación muestra el peligro de la prosperidad económica. Cuando edificaran buenas casas y su ganado se multiplicara, y llegaran a tener mucho oro y plata, la tentación sería abandonar a Jehová para seguir a otros dioses y así no guardar los mandamientos de Jehová.

La posibilidad de la tentación del olvido sirvió para introducir la memoria del éxodo. Israel no podía olvidarse de que Jehová su Dios los había sacado de la penuria y de la servidumbre de Egipto. Fue Dios quien los había guiado por el desierto, aquel gran y terrible desierto, lleno de escorpiones, un lugar sin agua y comida, para traerlos a una tierra de abundancia. La expresión la casa de esclavitud (v. 14) es una frase asociada con los Diez Mandamientos (5:6). La palabra enaltecer significa levantar el corazón con soberbia. El olvidarse de Jehová es, por lo tanto, una negación de la liberación de Egipto como la obra fundamental de Dios para la salvación de Israel. La referencia a las serpientes ardientes en el v. 15 probablemente se refiere a la inflamación que las serpientes producen por su mordidas (Núm. 21:6). En el desierto, Israel vivió una vida dura y difícil, pero durante todo este tiempo Jehová protegió a su pueblo y les dio agua y comida. En su prosperidad Israel no podía olvidarse de la lección del desierto.

Pero la arrogancia humana muchas veces triunfa sobre la benevolencia divina. Después de haber sido probado en el hórrido desierto por una generación, Israel enfrentó el peligro de olvidarse de que Jehová había colmado a la nación con su bendición. En su satisfacción económica Israel enfrentó el peligro de atribuirle al poder de sus fuerzas las bendiciones que Jehová había dado en su gracia (v. 17). Israel tenía que reconocer que era Jehová quien daba a su pueblo el poder para hacer riquezas (v. 8). La palabra riquezas no solamente se refiere al oro, la plata o la tierra sino también a la fuerza, la habilidad y la energía que Jehová da a cada persona. El poder que Dios daba a su pueblo de hacer riquezas sería para confirmar su promesa y así validar el pacto que él hizo con los patriarcas.

Pensamiento: Las riquezas y el éxito pueden oscurecer nuestros sentidos espirituales. Cuando empezamos a experimentar las bendiciones materiales, queremos más. Estamos tan encantados con los regalos que nos olvidamos de dónde vienen, y de dónde vinimos nosotros. Nos olvidamos de todo lo que Dios ha hecho por nosotros, y el corazón se vuelve orgulloso. Empezamos a estar flojos en nuestra obediencia. Antes, queríamos hacer todo conforme para ganar el favor de Dios y experimentar su ayuda y bendiciones, pero ya que lo tenemos, no parece tan urgente.

Si tu estás en ese lugar de bendiciones abundantes en este momento, ¿te has vuelto perezoso en tu caminar con Dios? ¿Ha entrado el orgullo sutilmente en tu corazón? Si eres honesto, ¿es Dios una de las últimas cosas en tu mente? Por supuesto vas a la iglesia y das tu diezmo y haces lo requerido. ¿Pero te sientes muy satisfecho con ti mismo? ¡Cuidado!

Ahí está de nuevo: La aflicción sirve para humillarnos y probarnos. Puedes pasar la prueba y experimentar las bendiciones de Dios, pero si te olvidas de Él, probablemente habrá otra ronda de humillación. La prosperidad puede ser una prueba más grande que la escasez.

Mira las palabras que Moisés usa para recordarles de qué malas eran las cosas: vasto, horrible, reseca, sedienta, serpientes venenosas, escorpiones, roca, dura. Cuando piensas en tu vida vieja, ¿hay algunas palabras feas que la describen? Tendemos a olvidarnos de lo malo que era, y empezar a tomar las bendiciones de Dios por sentado.

Si Dios está humillándote y probándote en este momento, acuérdate que Dios tiene una perspectiva de largo alcance en tu vida. Él sabe que al final la disciplina tendrá un buen resultado; te irá bien, pero Él te ama tanto que va a permitir el malestar por un tiempo.

El engaño es que las bendiciones vienen a nosotros debido a nuestra inteligencia, duro trabajo, astucia y fuerzas. Pero la inteligencia y capacidades físicas que tengas fueron dadas por Dios. ¡Cuidado con el orgullo! Dale la gloria y las gracias a Dios por esas bendiciones. Cuando nos olvidamos de él y empezamos a reclamar toda la gloria para nosotros mismos, estamos entrando en un territorio muy peligroso.

El resultado final del orgullo y el olvidarse de Dios es destrucción. Una vez que lo olvidamos a Él, tendemos a reemplazarlo con otros dioses, y normalmente son los dioses de placer y sensualidad y materialismo. Israel se convertiría al igual que las naciones que Dios arrojó de la tierra; ellos seguirían el camino natural del hombre caído en un mundo pecaminoso.

¿Has permitido a otros dioses en tu vida? ¿Puedes recordar cómo era cuando Jesús primero te salvó y transformó tu vida?

  • Él derramó sus bendiciones sobre ti.
  • La obediencia era una alegría.
  • Siempre tenías hambre para la Biblia y comunión con el pueblo de Dios.

¿Es un recuerdo lejano ahora? Si eres honesto, ¿tendrías que decir que te has olvidado de Dios, y en realidad no eres diferente que la gente del mundo?

Tal vez tú estés apenas empezando este peregrinaje, y Jesús es muy real para ti. Toma estas advertencias en serio. Recibe la prueba y la humillación y disciplina que Dios tenga para ti. Tú puedes evitar mucho dolor.

Cuidado con la prosperidad y la vida buena; requiere madurez para manejarlas y mantener a ti mismo humilde y Cristo céntrico. No te olvides de Dios.

Reflexión: Bistec y pecado

William Temple ha expuesto palabras que nos hacen pensar en la experiencia de Israel. Un bistec puede hacer bien a un cuerpo sano. El mismo bistec puede no caerle bien a un cuerpo enfermo con una fiebre alta. La enfermedad mas tremenda es el pecado de tratar de vivir la vida sin depender de Dios. Jehová por su gran amor, humilló a los israelitas para salvarles del pecado de olvidar el propósito divino.

Joya bíblica

Al contrario, acuérdate de Jehová tu Dios. El es el que te da poder para hacer riquezas, con el fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día (8:18)

 Referencias: Jeremias 5:7-8. ¿Cómo te he de perdonar por esto? Sus hijos me dejaron, y juraron por lo que no es Dios. Los sacié, y adulteraron, y en casa de rameras se juntaron en compañías. Como caballos bien alimentados, cada cual relinchaba tras la mujer de su prójimo.

Oseas 13:6. En sus pastos se saciaron, y repletos, se ensoberbeció su corazón; por esta causa se olvidaron de mí.

Nehemías 9:25-26. Y tomaron ciudades fortificadas y tierra fértil, y heredaron casas llenas de todo bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles frutales; comieron, se saciaron, y se deleitaron en tu gran bondad. Pero te provocaron a ira, y se rebelaron contra ti, y echaron tu ley tras sus espaldas, y mataron a tus profetas que protestaban contra ellos para convertirlos a ti, e hicieron grandes abominaciones.

1er Titulo:

La Prosperidad Puede Enorgullecer El Corazón. San Lucas 12:17 al 21. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

Comentario: Lo que estaba mal aparece claramente en los versículos que siguen: 17–19. De modo que comenzó un diálogo consigo mismo, diciendo:  ¿Qué haré, porque no tengo espacio donde almacenar mi cosecha. Entonces dijo: Esto es lo que haré: derribaré mis graneros y construiré graneros más grandes, y allí almacenaré todo mi grano y mis bienes. Y diré a mi alma: Alma, has almacenado abundancia de bienes para muchos años. Ponte cómodo; come, bebe y diviértete.

Nótese lo siguiente:

En primer lugar, el rico demuestra que nada sabe de sí mismo. No comprende que su cuerpo es mortal y no vivirá necesariamente “muchos años”. Además, no toma en cuenta el hecho de que la “abundancia de bienes” en que se está regocijando no puede satisfacer el alma. ¡Su alma no tiene nada!

En segundo lugar, no cuenta con las necesidades de los demás. Es completamente egoísta. En el griego original las palabras yo y mí y mis aparecen un total de doce veces en este párrafo. Hay 8 yo y 4 mi. Debiera haberse dado cuenta que había otra gente que tenían necesidad de parte de ese grano. No sintió el gozo de dar generosamente. Sólo podía pensar en derribar los viejos graneros o bodegas a fin de construir unos más grandes en los cuales pudiera almacenar para sí su grano, etc.

Al aplicar esto a la situación de hoy, podríamos bien preguntarnos si estamos haciendo todo lo que debemos hacer por los hambrientos y los pobres. Considérese la explosión demográfica. Se estima que en el tiempo en que se dijo esta parábola había cerca de 250 millones de habitantes en la tierra. No fue sino hasta el año 1830 d.C. que el número llegó a los mil millones y un siglo más tarde a los dos mil millones. El año 1978 la población mundial estimada era más de cuatro mil millones.

Esta gente necesita comer. Necesitan cuerpos sanos. ¡En ciertas regiones de la tierra hay centenares de miles de niños de abdomen hinchado, brazos delgados como palillos, y ojos saltones! ¡En el pecho se les ven muy claramente las costillas!

Además de la explosión demográfica hay otras razones para esta deplorable situación. Algunas de ellas son: condiciones desfavorables de clima y suelo, falta de higiene pública, herramientas agrarias anticuadas, carencia de destreza técnica, y no olvidémoslo la superstición. Así para el hindú, la vaca es el más sagrado de los animales. No es artículo de consumo para alimentación.

Por tanto, lo que los pueblos hambrientos de la tierra necesita de destreza técnica, conocimiento y aplicación de normas de higiene, de cultivo y riego del suelo que les permitan tener mejores cosechas, en algunos casos mejores semillas y una cantidad suficiente de buenos médicos. Todas estas necesidades son urgentes. No deben ser subestimadas. Pero lo que se necesita más que nada es el evangelio de la gracia salvadora de Dios en Jesucristo.

En tercer lugar, el rico no da gracias a Dios ni le glorifica. En términos prácticos, este hombre es un ateo. Dada su abundante cosecha, era justo esperar que exclamara: “¡Bendice, alma mía, a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios! ¿Quién soy yo para que me hayas dado tanto? ¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para mí?” Pero no, nada dice al respecto. En su soliloquio lo que dice es: “Ponte cómodo; come, bebe y diviértete”.

Sigue el desagradable despertar:

  1. Pero Dios le dijo: ¡Necio! Esta misma noche demandada, y las cosas que haspreparado (para ti mismo), ¿de quién serán?

Dios llama “Necio” a este y hombre, y necio es lo que realmente era, porque parecía pensar que no tenía ninguna necesidad de Dios, que él mismo tenía el control de su vida, alma y cuerpo, que era “señor de su propio destino y capitán de su alma”. Ahora Dios le dice que su alma le será demandada no después “de muchos años” sino “esta misma noche”. Dios mismo la demandará de él. Nótese que el necio estaba equivocado no solamente al pensar que tenía el control sobre la terminación de su vida. También estaba equivocado al olvidar que ni siquiera sabía cuándo terminaría. Debiera haberse recordado las palabras del Sal. 39:4–6: Jehová … sepa yo cuán frágil soy … ciertamente es completa vanidad todo hombre …Amontona riquezas y no sabe quién las recogerá”. Véanse además Sal. 90:10 y 103:15, 16. ¡Cómo deben haberse reído los herederos al repartirse las cosas que en forma tan afanosa él se había amontonado … para sí! Y mientras ellos hacían esto, ¿donde estaba él? Léase Sal. 73:19, 20. Jesús resume la lección principal de la parábola en la siguiente forma:

  1. Así ocurre con el que acumula riquezas para sí pero no es rico en los ojos deDios. Jesús se refiere al hombre que vive sólo para sí mismo y no cuenta con Dios.

Sin duda, un hombre debiera tratar de suplir sus propias necesidades y las de su familia en completa conciencia de su dependencia de Dios y con gratitud hacia él. Pr. 6:6 (“Ve a la hormiga, perezoso”, etc.) no fue escrito en vano; tampoco fue en vano el consejo que José dio a Faraón (Gn. 41:25–36). Lo importante es que uno no se olvide el principio establecido tan claramente aquí en Lc. 12:21. Y, en esencia, ¿no es este el mismo que el Señor también estableció en Mt. 6:33: “Buscad primeramente su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán concedidas como un don especial”? Es cuestión de poner la cosa correcta en primer lugar en nuestra lista de prioridades. Debe ser “su reino y su justicia”. “Deleitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Sal. 37:4). Véase también 1 Co. 10:31.

Pensamiento: Haciendo referencia a los versículos de este capítulo, en nuestro estudio que Dios no dio esta promesa de prosperidad material a los cristianos. Existe la noción equivocada de que si usted es fiel, Dios le prosperará con bienes temporales. Estimado creyente, eso no es verdad. Dios prometió prosperar a Israel en la tierra. Pero, no prometió prosperar al cristiano con los bienes materiales de este mundo. La promesa al cristiano es: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo” (Efesios 1:3). Nos ha prometido bendiciones espirituales. No hay ningún versículo que prometa bendiciones temporales al hijo de Dios en el día de hoy.

Permítalos añadir también que Dios no promete bendiciones temporales, pero que sí las añade. Y además, debemos estar agradecidos porque Él suple nuestras necesidades, pues Él conoce nuestras necesidades reales, más allá de lo que nosotros creemos que necesitamos. Y también queremos decir que algunos de los hijos de Dios más selectos, han sido bendecidos con bendiciones espirituales; pero no con la prosperidad material. Creemos que tales personas parecen ser las más felices, y parece que hacen más para la obra de Dios que cualquier otro. Han sido una bendición para la causa de Cristo en el mundo.

Queremos destacar que una de las distinciones mayores entre la nación de Israel en el Antiguo Testamento, y la Iglesia en el Nuevo Testamento, es que Dios prometió bendiciones temporales a Israel, y nos promete a nosotros toda bendición espiritual. El tener en cuenta esta distinción, evitará muchísimo pesar entre el pueblo de Dios. Hará que muchísimos hijos de Dios se regocijen y que no caigan en el abatimiento o la depresión.

   Referencias: Deuteronomio 8:14.y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.

Salmos 75:4. Dije a los insensatos: No os infatuéis; Y a los impíos: No os enorgullezcáis;

 

2° Titulo:

Dios Orientando a Orar Para Ser Librado Del Envanecimiento Del Corazón. Proverbios 30:7 al 9. Dos cosas te he demandado; No me las niegues antes que muera: Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.

Definición: Envanecer= v. Enorgullecer, Ensoberbecer

  1. mataioo (mataiovw, 3154), hacer vano, o necio, correspondiendo en significado a mataios (véase VANO). Aparece en Ro 1.21: «se envanecieron».
  2. fusioo (fusiovw, 5448), hinchar (de fusa, fuelle). Se usa metafóricamente en el NT en el sentido de hincharse de orgullo, envanecerse (1 Co 4.6,18,19; 5.2; 8.1; 13.4); en Col 2.18 se traduce «hinchado». Véase HINCHAR.
  3. tufoo (tufovw, 5187) significa envolver en humo (de tufos, humo; usado metafóricamente de infatuarse, envanecerse). Se usa en voz pasiva, metafóricamente, en 1 Ti 3.6: «envaneciéndose» (vm: «hinchado de orgullo»); 6.4: «envanecido» (vm: «hinchado de orgullo»); 2 Ti 3.4: «infatuados» (vm: «hinchados de orgullo»). Cf. tufomai: «humear» (Mt 12.20), y tufonikos, tormentoso; sobreentendiéndose anemos, viento (Hch 27.14).

   Comentario: (comentario bíblico mundo hispano: Proverbios). Los vv. 7–9 forman un párrafo unido por un solo pensamiento.

El v. 7 ruega la contestación de una doble petición que el orador espera ver antes de morir. Nos hace recordar el ejemplo de Simeón, quien vio al Mesías antes de morir (ver Luc. 2:26 ss.).

El v. 8 explica los dos aspectos de la petición. Por un lado, se pide ayuda en el carácter y el hablar (es decir, vanidad y palabra mentirosa, como en 6:17, 19; 10:18; 12:22). En segundo lugar, el hombre pide el pan cotidiano (ver Mat. 6:11; Luc. 11:3; 1 Tim. 6:8). El pan cotidiano se opone a la extrema pobreza y a la riqueza abundante.

En el v. 9 se continúa el mismo pensamiento del v. 8, ampliando el segundo aspecto de la petición. Aquí se especula sobre aquella situación en la que el hombre rico o saciado niega a Dios (una consecuencia conocida hoy en día). Por lo tanto, se especula sobre el hombre pobrísimo quien ha de robar para sobrevivir (otra situación demasiado conocida en el mundo de hoy). Con tal acción, de hecho se niega a Dios. En ambas situaciones, el hombre se aleja de Dios, potencialmente por lo menos.

Referencias: Romanos 1:21. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.;1 Corintios 13:4. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 1 Timoteo 6:4. está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas.

 

3er Titulo:

Toda Actitud Arrogante Desagrada a Dios. Daniel 4:29 al 32. Al cabo de doce meses, paseando en el palacio real de Babilonia, habló el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad? Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti; y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere.

   Definición: Arrogante: fronimos (frovnimo”, 5429), sabio, prudente. Se traduce en Ro 11.25 como «arrogante» («arrogantes en cuanto a vosotros mismos», rvr). La rvr77 vierte, «para que no os tengáis por sensatos en vuestra propia opinión».

   Según la RAE: define como Adj. 1).Altanero, soberbio; 2).Valiente, alentado, brioso; 3).Gallardo, airoso.

Comentario: (Comentario bíblico mundo hispano:). La locura de Nabucodonosor, 4:28–33. La frase: Todo aquello le sobrevino al rey Nabucodonosor (v. 28) es un estilo hebraico e indica de antemano lo que iba a ocurrir. Al final de doce meses (v. 29) se terminó el tiempo de la tranquilidad del rey. El texto se organiza en dos divisiones: el orgullo humano (vv. 28–30), y el cumplimiento de la palabra divina (vv. 31–33). Está escrito en tercera persona y en un estilo narrativo.

Pasaron doce meses y nada anormal había ocurrido cuando todo aquello le sobrevino. Desde su palacio, Nabucodonosor miraba a la ciudad y dijo: ¿No es esta la gran Babilonia que yo edifiqué … con la fuerza de mi poder y para la gloria de mi majestad? (v. 30). La historia indica que el engrandecimiento y embellecimiento de Babilonia se debía a los 17 templos y a los famosos jardines colgantes, una de las maravillas del mundo, que había construido Nabopolasar. En aquel inesperado momento de su presunción vino la palabra de Dios confirmando la advertencia: Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando descendió una voz del cielo (v. 31) demostrando el poder de Dios, y en la misma hora se cumplió la palabra acerca de Nabucodonosor (v. 33). Inmediatamente, el que había sido tan soberbio cayó en un estado tal que pensaba como un animal (un buey) y fue echado fuera para vivir con el ganado, su pelo creció como plumas de águilas y sus uñas como las de las aves (v.33).

Algunos han identificado la locura de Nabucodonosor como zoantropía, también llamada licantropía o, como en este caso, boantropía. Este mal llegaba de repente sobre la persona, duraba una temporada y desaparecía de repente. El autor no se preocupa en identificar en términos médicos la enfermedad sino en afirmar que el rey fue disciplinado por Dios durante el tiempo advertido.

Referencia: Proverbios 8:13. El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco; Isaías 13:11.Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes.; Jeremías 49:16. Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón. Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová.

4° Titulo:

Fin Doloroso De Aquel Que Deja De Confiar En Dios y Se Apoya En Sus Riquezas. Salmo 52: 5 al 7. Por tanto, Dios te destruirá para siempre; Te asolará y te arrancará de tu morada, Y te desarraigará de la tierra de los vivientes. Selah. Verán los justos, y temerán; Se reirán de él, diciendo: He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza, Sino que confió en la multitud de sus riquezas, Y se mantuvo en su maldad.

Comentario: ¿Por qué te jactas? Es típico del malo jactarse; en cambio es propia del justo una actitud de humildad. Poderoso, también puede traducirse “héroe”. El v. 1 es difícil de traducir. La traducción en la nota de RVA, conlleva la idea que “la misericordia de Dios perdura todo el tiempo”, y es preferible. Así el versículo presenta el contraste como un resumen de todo el Salmo.

Tu lengua (v. 2), el instrumento que más se usa para hacer mal a otros es la lengua. También en los vv. 3 y 4 habla de mentira y palabra perversa. Toda la Biblia enfatiza el poder de la palabra, la lengua, el habla. El siervo de Dios bendice con su lengua, ora, predica, testifica y enseña. Asimismo, lo que más usan los enemigos de Dios es la palabra engañosa, de mentira, de crítica, de maldición.

El malvado tiene sus valores invertidos, ama más la mentira que hablar justicia. Esto es resultado de rechazar la misericordia de Dios.

Por lo tanto Dios lo juzga, y lo juzga duramente. El v. 3 amontona verbos fuertes: derribará, aplastará, arrancará y desarraigará.

El malvado no es duradero, por lo tanto el justo verá su fin y le dará más razón de reverenciar y confiar en Dios. El gozo que sentirá no es el de venganza sino el gozo en la justicia de Dios. El libro de Apocalipsis es un libro de mucho juicio, pero a la vez es un libro de mucha alabanza y mucho gozo porque Dios está instituyendo su reino (Apoc. 18:20; 19:1–3).

El v. 7 de nuevo presenta un contraste, la futilidad de confiar en las riquezas y refugiarse en su maldad en vez de encontrar su fortaleza en Dios. Al principio este malvado era un poderoso o héroe, ahora es sólo un hombre común (geber 1397). Cuando uno no confía en Dios, cae preso de su propia maldad. Ahora el salmista señala las bendiciones del justo. Es como un olivo verde. El olivo era fuente de muchos productos que ayudaban a la vida, aguantaba las sequías mucho mejor que los cultivos de granos. Así era un símbolo de vida. Nótese el contraste con el v. 5, el malo está “desarraigado” pero el justo tiene buenas raíces y se mantiene con vida abundante. La diferencia queda sencillamente en la confianza en Jehová.

El v. 9 está Lleno de enseñanzas. Dios le da vida duradera al salmista, y él le alabará para siempre con corazón agradecido. La nota de RVA indica el dilema en traducir la palabra heb. (od 3034); algunos tienen “daré gracias”, otros “alabaré”. La palabra conlleva las dos ideas: “alabar a Dios con corazón agradecido por lo que ha hecho”.

Todas estas verdades Llevan al salmista a confiar o “esperar” más en Dios. Y todo esto, lo dice y lo hace en presencia de tus fieles; La vida victoriosa, el testimonio y la manifestación de la acción de Dios sucede en el contexto de la comunidad de fe.

Pensamiento: Proverbios 11:28a. El que confía en sus riquezas caerá. Según el sabio el confía en sus riqueza caerá. Y nos advierte el tema de un fin doloroso cuando confiamos en las riquezas. También podemos decir riquezas no es solo oro plata, sino que cuando confiamos en nuestra propia fuerza e inteligencia, cuando decimos la fuerza de mi mano. Y los olvidamos que Dios nos da la fuerza, la vida, la salud, la inteligencia.

Referencias: Proverbios 29:16. Cuando los impíos son muchos, mucha es la transgresión; Mas los justos verán la ruina de ellos; Eclesiastés 6:1-3. Hay un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres: El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso. Aunque el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que un abortivo es mejor que él.

Amén, para la Gloria de Dios.

 

DESCARGUE AQUÍ ESTUDIO COMPLETO

Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.