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Lunes 25 de noviembre de 2019: “Dios pide a su pueblo esforzarse para alcanzar la victoria”

Lunes 25 de noviembre de 2019: “Dios pide a su pueblo esforzarse para alcanzar la victoria”

Lectura Bíblica: Hageo Cap. 2, versículos 3 al 5:  3 ¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?  4Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos. 5Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis.

    Referencia: Zacarias 8:9. 9 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Esfuércense vuestras manos, los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día que se echó el cimiento a la casa de Jehová de los ejércitos, para edificar el templo. 1ª de Reyes 2:2. 2 Yo sigo el camino de todos en la tierra; esfuérzate, y sé hombre. 1ª a Cor. 16:13. Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.   

   Definición de esforzar: La palabra esforzar significa “poner ahínco” esta se encuentra formada por el prefijo es que significa ex, hacia afuera, colocada sobre el verbo forzar, que a su vez derriba del latín fortis que es fuerte.

Clase: Verbo pronominal.

  1. tr. Dar o comunicar fuerza o vigor.
  2. tr. Infundir ánimo o valor.
  3. intr. Tomar ánimo.
  4. prnl. Hacer esfuerzos física o moralmente con algún fin.
  5. prnl. desus. Asegurarse y confirmarse en una opinión.

   Para entender esta palabra hay que remontarse a su etimología en que se señala que proviene de fuerzo, por lo que esforzarse vendría a ser la fuerza física o mental que una persona enfoca en realizar una actividad física o intelectual, con la necesidad de alcanzar el fin que se espera lograr. Pero esta palabra también hace referencia a la lucha que tiene una persona para lograr obtener a través de su trabajo el sustento económico necesario para poder dar lo que su familia o las personas que deben de esta para tener una vida cómoda.

   Otra forma de usar esta palabra es para referirse a las personas que hacen cualquier tipo de actividad con el suficiente ahínco y que siempre están buscando por medio de sus acciones lograr cumplir sus objetivos. Las metas que una persona que se esfuerza se propone normalmente son cumplidas, ya que tiene la suficiente dedicación para poder lograr lo que desea en la vida.

   Las personas que se esfuerzan por lograr algo cumplen estas misiones de forma natural y lo hacen siempre dando el 100% de sus habilidades, las actividades que realizan pueden ser muy diversas, ya que pueden encontrarse haciendo una actividad física que además de esfuerzo necesita disciplina, pero también puede ser una actividad intelectual en la que siempre se esforzarán por brindar lo mejor de sí mismos.

   Esforzarse por ende se refiere al hecho de entregar siempre lo mejor de uno mismo, sin escatimar en la lucha que se tenga en las acciones que se están realizando, por ello las personas que se esfuerzan siempre podrán alcanzar las cosas que se proponen, por ejemplo un estudiante que se esfuerza en el colegio más que sus compañeros en el futuro podrá lograr una beca académica que le colocará en un lugar privilegiado en su futuro, pero esto se logrará si es que mantiene esa misma dedicación en el futuro.

Sinónimos de esforzarse: Desvivirse, afanarse, luchar, levantar, pugnar, trabajar.

Antónimos de esforzarse: Desistir, flaquear

Ejemplos de usos y frases:

“Las personas que se esfuerzan en la vida, logran llegar más lejos y sobre todo alcanzar cada una de las metas que se plantean en la vida, sin miedo al fracaso y siempre con ganas de seguir hacia adelante”. En este ejemplo se habla del esfuerzo como una forma de vida.

“Hay veces que tengo que hacer un esfuerzo muy grande para evitar comer en la noche, pero sé que si caigo en la tentación no voy a lograr bajar esos kilos que tengo de más ahora y necesito estar perfecta para el casamiento”. En este caso esforzarse hace referencia a una situación de tomar conciencia y lograr lo que se busca.

“Sin mucho esfuerzo logré llegar a la cima de la montaña, estos meses de entrenamiento me sirvieron para cumplir con mi objetivo sin mayor fatiga”. En este ejemplo se habla de un esfuerzo constante. Qué es Esfuerzo: Como esfuerzo denominamos la fuerza que aplicamos contra algún impulso o resistencia, para contrarrestarlo o revertirlo. Asimismo, se llama esfuerzo a la energía o el vigor que se pone en la realización de algo, venciendo obstáculos.

   Comentario: Los que ponen su corazón al servicio del Señor recibirán aliento para proceder. Pero entonces no pudieron edificar un templo como el que edificó Salomón. Aunque nuestro gracioso Dios se complace si hacemos lo mejor que podemos a su servicio, nuestros corazones orgullosos, no obstante, no nos dejarán complacernos a menos que hagamos tan bien como otros, cuyas habilidades superan con mucho a las nuestras. -Se da aliento a los judíos para que, sin embargo, sigan en la obra. Tienen a Dios consigo, su Espíritu y su presencia especial. Aunque castiga transgresiones, su fidelidad no falla. El Espíritu aún permanecía entre ellos. Tendrán al Mesías entre ellos dentro de poco tiempo más: “El que vendrá”. Las convulsiones y los cambios tendrán lugar en la iglesia judía y el estado judío, pero primero debe haber grandes revoluciones y conmociones entre las naciones. -Él vendrá como el Deseado de todas las naciones; deseable para todas las naciones, porque en Él será bendecida toda la tierra con la mejor de las bendiciones; largamente esperado y deseado por todos los creyentes. La casa que estaban construyendo deberá llenarse de una gloria mucho mayor que la del templo de Salomón. Esta casa será llena con gloria de otra naturaleza. Si tenemos plata y oro, debemos servir y honrar a Dios con eso, pues le pertenece. Si no tenemos plata ni oro debemos honrarlo con lo que tengamos, y Él nos aceptará. Que se consuelen ellos con que la gloria de esta casa será mucho mayor que la de la anterior, en lo que será más que todas las glorias de la primera casa, la presencia del Mesías, el Hijo de Dios, el Señor de gloria, personalmente, y en naturaleza humana. Nada sino la presencia del Hijo de Dios, en forma y naturaleza humana, podría cumplir esto. Jesús es el Cristo, Él es el que debe venir y no tenemos que esperar a nadie más. Esta sola profecía basta para acallar a los judíos y condenar su obstinado rechazo de Aquel de quien hablaron todos los profetas. Si Dios está con nosotros, la paz está con nosotros. Pero los judíos del último templo tuvieron muchos problemas; pero esta promesa se cumple en esa paz espiritual que Jesucristo ha adquirido por su sangre para todos los creyentes. Todos los cambios harán camino para que Cristo sea deseado y valorado por todas las naciones. Y los judíos tendrán abiertos sus ojos para contemplar cuán precioso es Él, al cual hasta ahora habían rechazado.

1er Titulo:

A Los Fieles Que Se Esfuerzan, Guarda Jehová. Salmo 31:23 y 24: 23Amad a Jehová, todos vosotros sus santos; A los fieles guarda Jehová, Y paga abundantemente al que procede con soberbia. 24Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón.

    Referencia: Salmo 33:18; Isaías 41:13; Ex. 14:13; Hechos 23:11; 27:22; Génesis 26.24.

    Comentario: En lugar de rendirnos a la impaciencia o al desencanto cuando somos atribulados, debemos volver nuestros pensamientos a la bondad del Señor para con quienes le temen y confían en Él. Todo llega a los pecadores a través de la dádiva maravillosa del unigénito Hijo de Dios, para ser la expiación por los pecados. No se rinda nadie a la incredulidad o al pensar, en circunstancias desalentadoras, que han sido cortados de delante de los ojos del Señor, y entregados al orgullo de los hombres. Señor, perdona nuestras quejas y temores; aumenta nuestra fe, paciencia, amor y gratitud; enséñanos a regocijarnos en la tribulación y en la esperanza. La liberación de Cristo, con la destrucción de sus enemigos, debiera fortalecer y consolar los corazones de los creyentes sometidos a todas sus aflicciones de aquí abajo, para que habiendo sufrido valientemente con su Maestro, puedan entrar triunfantes a su gozo y gloria.

2° Titulo:

Sumergiéndonos En La Gracia Divina, Seremos Fortalecidos. 2ª a Timoteo 2:1. Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 

    Referencia: 1ª Tim. 1:18-20; 4:14; 2ª Ti, 1:6; 2ª Pe. 3:18; 1ª Pe. 1:13; Heb. 13:9; Ef. 2:6-8.

    Comentario: Entonces, en vista de todo lo que se ha dicho en el capítulo 1—los ejemplos de fe y firmeza (Loida y Eunice, Pablo mismo, Onesíforo), el don del Espíritu Santo a Timoteo, la gran salvación que espera a quien persevera, el maravilloso llamamiento—que Timoteo se fortalezca (cf. 2 Ti. 1:6–8, 14; y en cuanto a la palabra misma, véase Hch. 9:22; 1 Ti. 1:12; 2 Ti. 4:17, y entonces Ro. 4:20; Ef. 6:10; Fil. 4:13) en esa gracia Cristocéntrica que, como se señaló, le había sido dada antes de los tiempos de la eternidad (véase comentario sobre 2 Ti. 1:9). La fortaleza de Timoteo en la esfera de la gracia crecerá si cultiva el don que la gracia le concedió. La exhortación nuevamente está expresada en un lenguaje de un tierno afecto como el de un padre con su hijo; nótese el énfasis: “, pues” y el llamamiento al corazón: “hijo mío” (véase comentario sobre 2 Ti. 1:2). Lo que el padre (espiritual, Pablo) quiere del hijo (Timoteo) se encuentra en los vv. 1–7. Lo que el padre espiritual, como ejemplo para el hijo, está haciendo, se describe en los vv. 8–10a. Lo que todos los creyentes debieran recordar constantemente con respecto al modo en que se recompensa la fidelidad a Cristo, y se castiga la infidelidad, se declara en forma muy clara en los vv. 10b–13, y ya está implícito en los vv. 4–6.

   Ahora bien, una forma segura de fortalecerse en la gracia es transmitir a otros las verdades que se han anidado en el corazón y que son guardadas en la memoria. En conformidad con esto, que Timoteo actúe como maestro. Aún más, que produzca maestros. Timoteo necesita esta experiencia, y lo que es mucho más importante, la iglesia necesita maestros. Pablo está a punto de partir de esta vida. Por largo tiempo ha llevado la antorcha del evangelio. De aquí que ahora la entrega a Timoteo, quien, a su vez, debe pasarla a los demás. El depósito que fue confiado a Timoteo (1 Ti. 6:20; 2 Ti. 1:14) debe ser depositado en manos de hombres dignos de confianza. Además, deben ser hombres que sean aptos para enseñar a otros (cf. 1 Ti. 3:2), de modo que estos otros también, como su maestro, estén instruidos en la verdad redentora de Dios.

   Esta verdad redentora o evangelio de salvación, que Timoteo debe transmitir, aquí se describe como “las cosas que has oído de mí entre muchos testigos”. Esta expresión indudablemente se refiere a toda la serie de sermones y lecciones que el discípulo había oído de la boca de su maestro durante el tiempo que estuvo asociado con él desde el día en que por vez primera se encontraron.

   Muchos habían sido los testigos de esta predicación y enseñanza. Que Timoteo recuerde que el mensaje que ha oído de boca de Pablo le ha sido entregado entre o en medio de muchos testigos o personas que estaban siempre dispuestas a apoyar el testimonio del apóstol.

3er Titulo:

Futuro Glorioso Para Los Que Se Esfuerzan. Isaías 35: 3 y 4. 3Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. 4Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará. 

   Referencia: 1ª Cor. 16:13; Lc. 13:24; 16:16; 2ª Tim. 2:6; Ap. 2:2-3 y 7;

   Comentario: “For­ta­le­ced las ma­nos dé­bi­les; afir­mad las ro­di­llas va­ci­lan­tes. De­cid a los de co­ra­zón apo­ca­do: ‘¡For­ta­le­ce­os; no te­máis! He aquí que vues­tro Dios vie­ne…”’ Isa­í­as 35 :3-4 

   Es­ta es una pro­me­sa muy con­cre­ta pa­ra to­dos aque­llos que es­tán in­te­rior­men­te fa­ti­ga­dos. “He aquí que vues­tro Dios vie­ne.” Nor­mal­men­te el can­san­cio ex­te­rior se ven­ce rá­pi­da­men­te, pe­ro el can­san­cio in­te­rior mu­chas ve­ces es bas­tan­te ma­li­cio­so. No obs­tan­te, Dios nos di­ce, por bo­ca del pro­fe­ta Je­re­mí­as: “Por­que he de sa­ciar al al­ma fa­ti­ga­da, y he de lle­nar a to­da al­ma que lan­gui­de­ce.” Es­ta pro­me­sa de Dios pue­de cum­plir­se aho­ra en nues­tras vi­das. ¿Por qué po­de­mos afir­mar es­to con tal cer­te­za? Por­que Dios quie­re cum­plir con su Pro­me­sa. Siem­pre hay que te­ner en cuen­ta lo que Dios quie­re y lo que no quie­re. El no só­lo quie­re dar des­can­so al al­ma fa­ti­ga­da y pre­o­cu­pa­da, si­no que re­al­men­te ¡lo ha­ce! No hay lí­mi­tes pa­ra el po­der de nues­tro Dios. Lo le­e­mos en es­tas su­bli­mes pa­la­bras de Isa­í­as 40:28: “¿No lo has sa­bi­do? ¿No has oí­do que Je­ho­vah es el Dios eter­no que creó los con­fi­nes de la tie­rra? No se can­sa ni se fa­ti­ga, y su en­ten­di­mien­to es in­son­da­ble.” El que es­tá en co­mu­nión con el Dios vi­vo, por me­dio del Se­ñor Je­su­cris­to, es­tá li­ga­do con una in­a­go­ta­ble fuen­te de fuer­za.

Vv. 1-4. Judea era próspera en la época de Ezequías, pero el reino de Cristo es el propósito del gran tema. La gracia que convierte hace que el alma, que era un desierto, se regocije con gozo y canto, y florezca abundantemente. El débil y pusilánime es animado. Este es el designio del evangelio. El miedo debilita; mientras más luchamos en su contra, más fuertes somos, para hacer y sufrir; y él que nos diga: Sé fuerte, es darnos la ayuda de Uno que es poderoso. Se da la seguridad del acercamiento del Mesías para vengarse de las potestades de las tinieblas, para recompensar con abundante consuelo a los que se lamentan en Sion; Él vendrá y salvará. Vendrá de nuevo al final del tiempo para castigar a los que han trastornado a su pueblo; y para dar descanso a quienes fueron perturbados, lo que será una recompensa plena por todos sus problemas.

4° Titulo:

Todo Esfuerzo En Cristo Recibirá Justa Retribución. San Mateo 25:21. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 

   Referencias: 2ª Crónicas 15:7; 1ª Co. 3:8 y 14; 9:17; Col. 3:24;

   Comentario: El primer siervo, al traer su informe entrega a su amo dos bolsas llenas de dinero, cada una con cinco talentos. Aquí la historia se hace muy vívida. Esto no se debe perder en la traducción. Así que, nótese el énfasis sobre el número exacto de talentos que se le habían confiado. Las palabras “cinco talentos” se ponen al comienzo mismo de la oración (después del vocativo “amo”). Esto es seguido por el predicado “pusiste en mis manos” (o: “me confiaste”). En la oración siguiente el objeto paralelo, “otros cinco talentos”, nuevamente precede al predicado, que en este caso es “he ganado”. Pero para hacer la historia aún más vívida, entre las dos oraciones aparece la palabra “mira” (acerca de la cual véase nota 133). Los ojos del hombre brillan. Está rebosante de entusiasmo, completamente emocionado, y, ¡poco falta para que invite a su amo a contar el dinero! “Bien hecho”, responde el amo. También se puede traducir: “Excelente” o “maravilloso”.

   Ahora, cuando el señor añade: “Sobre una pequeña suma has sido fiel”, nos preguntamos si quizás no será una enorme minimización. Ciertamente en aquellos días cinco talentos difícilmente se podrían considerar “una pequeña suma”. Para justificar la expresión no es necesario que de inmediato apelemos al sentido figurado. Por el momento podemos hacer justicia a la historia como tal y hallar la solución en el hecho de que el amo estaba diciendo a su siervo que, en comparación con las responsabilidades mucho mayores que se le encomendarían en el futuro, aquella que había llevado sobre sus hombros en forma tan noble era sólo una pequeña suma. Nótese también que el siervo es llamado bueno y fiel. Ante los ojos de su amo este hombre había demostrado ser completamente digno de confianza. En consecuencia, iba a tener parte en la fiesta de su amo.

   Da gusto notar que cuando el segundo siervo, con su rostro resplandeciente con un gozo similar, viene, entrega a su amo los dos talentos y luego los otros dos, con el sólo cambio de “dos” en lugar de “cinco” en ambas oraciones, pronuncia las mismas palabras y recibe un elogio igual. ¿No ha duplicado también la suma? ¿No ha añadido 100% a lo que le había sido confiado? Por lo tanto, él también es bueno y fiel, tan excelente como el primer siervo. Lo que importaba era esa integridad moral y lealtad que había mostrado. Así que él también va a tener parte en la felicidad de su amo. Podemos imaginar una fiesta en que los tres—el amo y estos dos siervos buenos y fieles—se dicen entre sí las cosas que han ocurrido, regocijándose por las empresas de negocios que han llevado a cabo en forma tan exitosa, pero especialmente participando cada uno en el gozo del otro.

Amén, Para La Honra Y Gloria De Dios.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.

 

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