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Lunes 19 de agosto de 2019: “El Señor guarda y protege a los que en Él confían”.

Lunes 19 de agosto de 2019: “El Señor guarda y protege a los que en Él confían”.

Lectura Bíblica: Isaías Cap. 26, versículos 1 al 8. En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro. Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades. Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos. Porque derribó a los que moraban en lugar sublime; humilló a la ciudad exaltada, la humilló hasta la tierra, la derribó hasta el polvo. La hollará pie, los pies del afligido, los pasos de los menesterosos. El camino del justo es rectitud; tú, que eres recto, pesas el camino del justo. También en el camino de tus juicios, oh Jehová, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra alma. 

   Comentario: “En aquel día” parece significar cuando la Babilonia del Nuevo Testamento sea derribada al suelo. La promesa y el pacto inmutable del Señor son los muros de la Iglesia de Dios. Las puertas de la ciudad estarán abiertas. Entonces exhortemos a los pecadores a unirse al Señor. Tú los guardarás en paz; en completa paz, paz interior, paz exterior, paz con Dios, paz de conciencia, paz en todos los tiempos, en todas las circunstancias. Confía en el Señor para esa paz, esa porción, que será para siempre. Cualquiera sea la cosa en que confiemos en el mundo, durará sólo un momento, pero los que confían en Dios no sólo hallarán fuerza en Él para llevarlos a esa bendición que es para siempre, sino que la recibirán de Él. Entonces, reconozcámosle en todos nuestros caminos y confiemos en Él en todas las pruebas.

   El camino del justo es parejo, un rumbo constante de obediencia y conversación santa. Es la felicidad de ellos que Dios haga su camino simple y fácil. Es nuestro deber, y nuestro consuelo, esperar a Dios, mantener deseos santos para con Él en los momentos más oscuros y más desalentadores. Nuestros problemas no deben alejarnos de Dios; y en la noche más oscura y más larga de la aflicción, debemos desearlo a Él con nuestra alma; esto debemos esperar y rogarle en oración. Nada hacemos de nuestra religión, cualquiera sea nuestra profesión, si de ella no hacemos trabajo de corazón. Aunque lleguemos muy temprano siempre hallaremos a Dios listo para recibirnos. La intención de las aflicciones es enseñar rectitud; bendito es el hombre a quien así enseñe el Señor. Pero los pecadores andan en sentido contrario. Irán por sus malos caminos, porque no quieren considerar quién es Dios, cuyas leyes ellos persisten en despreciar. Los escarnecedores y los seguros sentirán dentro de poco tiempo lo que ahora no creen, que horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo. No ven el mal del pecado, pero verán. Oh, que abandonen sus pecados y se vuelvan al Señor para que tenga misericordia de ellos.

    Referencias: Filipenses 4:7. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús. Daniel 6.23. El rey entonces se alegró mucho y mandó sacar a Daniel del foso. Cuando Daniel fue sacado del foso, no se encontró en él lesión alguna, porque había confiado en su Dios. Daniel 3.28. Habló Nabucodonosor y dijo: Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego que ha enviado a su ángel y ha librado a sus siervos que, confiando en El, desobedecieron la orden del rey y entregaron sus cuerpos antes de servir y adorar a ningún otro dios excepto a su Dios. Salmo 62:8. Confiad en El en todo tiempo, oh pueblo; derramad vuestro corazón delante de Él; Dios es nuestro refugio. Selah.

1er Titulo

E1 Que Vela Por Nosotros No Duerme Y Nos Libra De Resbalar. Salmo 121: 3 al 5. No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

   Comentario: Los vv. 3 y 4 destacan cuán cuidadosa es la protección de Dios sobre sus hijos. No se le escapa ningún detalle. Ni se adormecerá significa que Dios no deja de fijarse en los detalles de cada uno. Sólo un Dios infinito puede poner tal atención en detalles, tan constantemente y a cada uno de los millones de creyentes.

   Por el cambio de pronombres (“yo” y “tú”), algunos hablan del carácter dialogístico del Salmo, pensando que aquí otra persona habla. Pero a menudo el salmista cambia el diálogo a sí mismo. Tu protector es la misma palabra (shamar 8104) que “guardar”; se usa seis veces en los vv. 3–8. La sombra es importante en estos países desérticos, protege del intenso calor del sol (v. 6). El contraste en el v. 6 es una manera hebrea de usar dos opuestos para hablar de la totalidad, se llama “inclusión”; en este caso, señala la totalidad de los peligros.

   La fuerza diaria para el peregrino: 121:1–8: Como creyentes:

   Aprendemos que somos peregrinos. La vida cristiana es un peregrinaje que comienza en la tierra y termina en el cielo. Aprendemos que el viaje es por terreno escabroso. El pueblo de Dios tiene un largo viaje que recorrer por desiertos y caminos montañosos, y sus pies necesitan el “aceite que suavice su pie” (Deut. 33:24).

   Aprendemos que el viaje es “paso a paso”. El Señor ha dicho “como tus días serán tus fuerzas”. No dijo “como tus semanas”, ni “como tus meses ni años”. Estamos viajando día a día (Sal. 37:23). “Hacemos camino al andar”.

   Aprendemos que en el viaje a la Ciudad Celestial será suplida cada necesidad. A medida que los días se suceden, se recibe la fuerza necesaria para proseguir el viaje. Y cuando la carga aumenta, la gracia abunda de modo suficiente para cada día (2 Cor. 12:9).

   Aprendemos en los quehaceres de cada día. Desde la salida hasta la entrada, Dios nos da la fortaleza, la sabiduría y el apoyo suficiente para alcanzar la victoria “desde ahora y para siempre”.

   Referencias: 1ª Samuel 2:9. El guarda los pies de sus santos, más los malvados son acallados en tinieblas, pues no por la fuerza ha de prevalecer el hombre. Salmo 41.2. El SEÑOR lo protegerá y lo mantendrá con vida, y será bienaventurado sobre la tierra; y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos. Salmo 66:9. Él es quien nos guarda con vida, y no permite que nuestros pies resbalen. Salmo 121:4. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. Salmo 127:1. Si el SEÑOR no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el SEÑOR no guarda la ciudad, en vano vela la guardia. Proverbios: 24:12. Si dices: Mira, no sabíamos esto. ¿No lo tiene en cuenta el que sondea los corazones? ¿No lo sabe el que guarda tu alma? ¿No dará a cada hombre según su obra? 2ª a los Corintios 4:9. perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos;

2° Título

Dios Nos Auxilia Aun En Nuestras Debilidades. Salmo 37:23 y 24. Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, Porque Jehová sostiene su mano.

   Comentario: El Señor nuestro Dios requiere que actuemos con justicia y demos a todos lo debido. Gran pecado es que los que pueden, nieguen el pago de deudas justas; gran miseria es no poder pagarlas. El que es verdaderamente misericordioso siempre será misericordioso. Debemos abandonar nuestros pecados; aprender a hacer el bien y aferrarnos a eso. Esta es la verdadera religión. La bendición de Dios es el manantial, la dulzura, y la seguridad de todos nuestros placeres terrenales. Y si estamos seguros de esto, no estamos seguros de que no nos faltará bien alguno en este mundo. Por su gracia y por el Espíritu Santo, Él dirige los pensamientos, los afectos y los designios de los hombres buenos. Por su providencia Él pasa por encima de los hechos como para hacer sencillo el camino de ellos. No siempre les muestra un tramo extenso de su camino, sino que los guía paso a paso, como se guían los niños. Dios los guardará de ser destruidos por sus caídas, sea en pecado o en problemas, aunque la caída en pecado será sumamente dolorosa. Pocos, si es que hay alguien, han conocido a un creyente coherente, o a sus hijos, reducido a una desesperada y miserable necesidad. Dios no abandona en la aflicción a sus santos; y sólo el justo habitará por siempre en el cielo; esa será su morada eterna. Un hombre bueno puede caer en las manos de un mensajero de Satanás y ser dolorosamente afectado, pero Dios no lo dejará en las manos de su enemigo.

   Referencias: Proverbios 16:9. La mente del hombre planea su camino, pero el SEÑOR dirige sus pasos. Salmo 90:17. y sea la gracia del Señor nuestro Dios sobre nosotros. Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos; sí, la obra de nuestras manos confirma. 1ª de Samuel 2:9. El guarda los pies de sus santos, más los malvados son acallados en tinieblas, pues no por la fuerza ha de prevalecer el hombre.

3°’Título

Los Más Cercanos Nos Pueden Abandonar, Pero Nuestro Dios Es Fiel. 2ª a Timoteo 4: 16 al 18. En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león. Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

   Comentario: 16–18. La palabra nuestras (“nuestras palabras”), en lugar de mis, hace recordar el pasado. Había habido otro juicio. En aquella primera defensa nadie había tomado el lado de Pablo. Se entiende fácilmente por qué Pablo habla del juicio como una defensa (literalmente “apología” en el sentido de discurso que vindica de una acusación), porque esa había sido su parte en él. Entonces, en ese primer juicio, Pablo había estado solo. ¿Enteramente solo? No, porque el Señor había hecho sentir su presencia de una manera notable. De la forma en que el Señor entonces lo fortaleció, Pablo saca fortaleza para el presente y para el futuro. Timoteo también debe cobrar ánimo. En general, éste es el sentido del tercer subpárrafo que sigue.

   Primero lo trataré positivamente, dando la interpretación que muchos consideran como la más natural, aun cuando en la actualidad no es la más aceptada; luego, negativamente, mostrando las dificultades que rodean a la interpretación opuesta.

   En mi primera defensa nadie estuvo a mi lado, sino todos me abandonaron.

   Pablo, dado ahora a las reminiscencias, disposición que uno adquiere cuando llega al final de la vida en la tierra y tiene la oportunidad de mirar hacia el pasado, recuerda vívidamente este otro juicio, el que, si estos intérpretes tienen razón, había ocurrido algunos años antes. En aquel tiempo nadie había venido a estar con él en su defensa. Eso fue durante el tiempo de su primer encarcelamiento en Roma. ¡Qué diferencia entre entonces y ahora, con el juicio que ahora estaba sufriendo! Ahora, durante este segundo encarcelamiento en Roma, Demas lo ha desamparado (véase comentario sobre el v. 10), y todos los que están en Asia se habían apartado de él (véase 2 Ti. 1:15). Pero Onesíforo había venido de Asia, y Lucas había permanecido fiel. Pero durante el primer encarcelamiento ninguna persona se presentó como testigo para la defensa de Pablo. Todos habían desertado. ¿Por qué? ¿Los había detenido el temor? ¿O, posiblemente el sentimiento: El apóstol no nos necesita, porque los romanos se sienten favorablemente inclinados hacia él, ¿y no se ha presentado acusador alguno para sostener el cargo? Véase pp. 34, 35. Sin embargo, sea como fuere, hasta cierta medida, Pablo se había sentido frustrado. Pero él sabe perdonar. Por eso continúa: ¡Qué no se les tome en cuenta! Este deseo expresado como una oración está completamente en armonía con el espíritu de Cristo (Lc. 23:34), de Esteban (Hch. 7:60) y … de Pablo mismo (1 Co. 13:5).

   Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fortaleza. Sabemos por Fil. 4:13 que durante su primer encarcelamiento esta había sido ciertamente la bendita experiencia de Pablo. El Señor (Jesucristo) había estado junto a él y lo había fortalecido (cf. 1 Ti. 1:12; la misma palabra de Fil. 4:13; y cf. Hch. 9:22; Ro. 4:20; Ef. 6:10), y esto no solamente durante ese encarcelamiento sino aun en su camino hacia la prisión (Hch. 23:11; 27:23). Y el propósito había sido: Para que por mi intermedio fuera completamente proclamado el mensaje (literalmente, “para que por mi intermedio el mensaje proclamado—o, “predicación”, “kerugma”, véase comentario sobre el v. 2—pueda ser llenado o cumplido”), y todos los gentiles pudieran oírlo.

   La siguiente interpretación es natural: Fui puesto en libertad para que después de mi absolución pudiera completar mi tarea de proclamar el evangelio de salvación, a fin de que no solamente los gentiles del oriente de Roma, sino también los del occidente pudieran oírlo. El mensaje del evangelio de Pablo, la palabra predicada por él, debe llegar a los límites del occidente. España no podía ser omitida (Ro. 15:24, 28).

   Y fui rescatado de (la) boca de(l) león. Probablemente ésta sea una forma idiomática de decir: “Fui librado de las fauces de la muerte” (ex faucibus mortis, Calvino) y no una referencia específica a Satanás, a Nerón, o a un literal león de anfiteatro. Con toda probabilidad, como es claro por Sal. 22:21, 22 (pasaje sobre el que se basa la expresión figurada de Pablo), esto significaba libertad completa. Pablo había habilitado para anunciar el nombre del Señor por todas partes. Su primer encarcelamiento en Roma había concluido con su completa absolución y la oportunidad para más viajes misioneros.

   Pablo se siente alentado por esta experiencia del pasado: Y el Señor me librará de toda obra mala, y me salvará (llevándome) a su reino celestial.

   Nótese el paralelo:

   En mi primera defensa, todos me abandonaron (v. 16). Ahora Demas me ha abandonado (v. 10). El mismo verbo en ambos casos.

   En mi primera defensa fui rescatado (v. 17). Ahora, “El Señor me librará” (v. 18). El énfasis se pone en esta actividad divina de rescate. En el pasado había habido peligro. Ahora también había lo que los hombres consideran peligroso. Pero en el pasado el Señor había intervenido; ahora nuevamente él intervendrá decisivamente para librar (que es el sentido de rescate, como en 1 Ts. 1:10). En el pasado Pablo había sido rescatado de la muerte. Ahora será rescatado por medio de la muerte. En ninguno de los dos casos su alma perece. No puede ser separado jamás del amor de Dios en Cristo.

   Sin embargo, lo que Satanás pretende hacer en todo tiempo es exactamente esto, destruir espiritualmente a Pablo y aniquilar el reino de Cristo. Todos los esfuerzos que hace para lograr sus siniestros propósitos constituyen su obra mala. Pero Pablo está convencido que, como en el pasado, ahora “el Señor me librará de toda obra mala”, aunque no de todo daño físico. El hombre que escribió 2 Co. 11:22–33 no espera la inmunidad en cuanto a sufrimientos corporales. Pero el Señor (Cristo Jesús) me salvará (esta es una expresión abreviada que significa “él me salvará llevándome a”, o simplemente significa “me salvará para”, cualquiera de las dos expresiones con el mismo sentido resultante) para su reino celestial.

   El Señor va a llevar a Pablo al cielo, esto es, al reino que, aunque sea visto en la tierra en sombra, tiene su asiento en el cielo, y pertenece a los cielos en cuanto a su esencia y plenitud (véase comentario sobre el v. 1).

   La expresión “el Señor me salvará a (o para) su reino celestial” implica que Pablo esperaba ir al cielo inmediatamente después de su muerte. Esta es la doctrina a través de las Escrituras. Así el salmista espera ser recibido en el reino de gloria cuando muera (Sal. 73:24, 25). “Lázaro” es llevado de inmediato por los ángeles al seno de Abraham (Lc. 16, véase especialmente el v. 22). El ladrón penitente entra en el Paraíso de inmediato, junto con su Señor (Lc. 23:43). Pablo está convencido que cuando el tabernáculo terrenal sea destruido, el edificio de Dios, “eterno en los cielos” estará listo para recibir al creyente (2 Co. 5:1); que la muerte es ganancia (Fil. 1:21), lo que no sería cierto si significara la extinción del ser o el paso al olvido; y que partir de esta tierra significa estar con Cristo, una condición que es “muchísimo mejor” que seguir viviendo aquí abajo (Fil. 1:23). El libro de Apocalipsis describe las almas de los mártires como habiendo sido trasladadas inmediatamente al cielo, y como estando muy felices y bien ocupados en aquella región de bienaventuranza (Ap. 7:13–17).

   Pablo no se llena de espanto cuando piensa en su inminente partida de esta tierra. Por el contrario, puesto que esta partida es muchísimo mejor que quedar en la tierra, se siente embelesado. Por eso no es sorprendente la doxología: A él (sea o es) la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Cf. Gá. 1:5; pero aquí en 2 Ti. 4:18 la gloria sin fin se atribuye a Cristo el Señor. Cf. Ro. 9:5; 16:27. Añadiendo la palabra solemne de afirmación o confirmación, “amén”, el apóstol muestra que de todo corazón desea (si el verbo omitido es “sea”), o definitivamente declara (si se debe entender “es”, como en 1 P. 4:11 y en el texto de Mt. 6:13 que contiene la doxología del Padre nuestro) que la gloria de Cristo—el radiante esplendor de todos sus maravillosos atributos—sea (o “es”) su posesión sin fin.

   La interpretación que se ha presentado, según la cual la expresión “mi primera defensa” se refiere al primer encarcelamiento romano, particularmente al juicio que entonces se celebró y que dio como resultado la absolución de Pablo y nuevos viajes, es apoyada por la tradición. Que Eusebio interpreta así el pasaje es claro por la cita que se ha dado.

   Sin embargo, muchos comentaristas favorecen una interpretación que difiere radicalmente de la apoyada por la tradición. Piensan que no armoniza con las condiciones favorables del encarcelamiento relatado en el libro de los Hechos. Su punto de vista se puede resumir como sigue:

(1) “Mi primera defensa” significa: “mi primera aparición en la corte”, “la investigación preliminar” (prima actio) en este juicio presente.

(2) “Nadie estuvo a mi lado” significa: ningún patrocinador (“amigo” en la corte, un hombre de importancia ante los ojos de los romanos) me acompañó a la sala del juicio, para atestiguar por su presencia que soy una persona respetable. En forma similar, “todos me abandonaron” significa: todos aquellos patrocinadores potenciales me abandonaron.

(3) La oración, “Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fortaleza, para que por mi intermedio fuera completamente proclamado el mensaje” significa: el Señor me fortaleció para que por medio de mi defensa en la corte mi mensaje pudiera alcanzar su clímax (o: para que por ese medio pudiera ser completado).

(4) “Y todos los gentiles pudieran oírlo” significa: a fin de que la multitud de nobles de la corte, representando a todo el mundo pagano, pudiera oír mi defensa (o: de modo que esta multitud oyera mi defensa).

(5) “Y fui rescatado de la boca del león” significa: y fui librado de la ejecución aquel día. Para ser justo con los que favorecen este punto de vista, se debe decir que algunos, aunque desean ser contados entre sus defensores, expresan serios recelos y dudas al respecto. Esto no es sorprendente. Nótese lo siguiente:

   Con respecto al punto (1). El hecho de que la declaración: “Alejandro, el calderero, me hizo mucho daño” esté seguida por “En mi primera defensa nadie estuvo a mi lado”, podría implicar que el daño causado por Alejandro no fue hecho “en mi primera defensa”, sino más recientemente. Pablo podría estar comparando el presente con el pasado. Si es así, está recorriendo sus pasos, sacando lecciones y analogías de las experiencias de años recientes. De todos modos, esto está enteramente en línea con lo que está haciendo en otros pasajes de la epístola (1:5; 2:2; 3:14, 15; 4:7).

   Con respecto a (2). Pablo menciona a Lucas que está con él, y a Demas que lo ha desamparado. No se dice palabra alguna de “patrocinadores”. Además, si ha habido un juicio de cualquier tipo (“preliminar” o de otro tipo) durante este encarcelamiento presente, es difícil creer que Pablo quería decir que Lucas estaba ausente o que no estaba calificado para servir como patrocinador.

   Con respecto a (3). La idea de una proclamación completa que se refiere simplemente a una defensa en la corte no parece tan razonable como el punto de vista que hace que se refiera a la esperanza de proclamar el evangelio en todo el mundo, esto es, hacia el occidente (España) así como al oriente.

   Con respecto a (4). Decir que la oración, “… y todos los gentiles pudieran oírlo” significa no más que, “y que toda la corte pueda oírlo” parecería hacer violencia al texto (como Gealy reconoce). Considerar que los asistentes a la audiencia representan a “todo el mundo pagano” parece una exégesis forzada para apoyar una teoría.

   Y finalmente, con respecto a (5). A la luz del pasaje en que Pablo está pensando, sin duda Sal. 22:21, 22, que describe una liberación completa, se puede decir con poca posibilidad de ser refutado que es poco satisfactorio el punto de vista según el cual el rescate de la boca del león significa nada más que esto, a saber, que inmediatamente después de esta audiencia preliminar Pablo, en vez de ser ejecutado, fue devuelto como prisionero encadenado a su horrible mazmorra para esperar allí una muerte segura (cf. 2 Ti. 4:6).

   Por lo tanto, se puede decir que, si hay una interpretación mejor que la ofrecida por la iglesia de los primeros siglos, aún no ha sido presentada. Se debe admitir que el punto de vista tradicional tiene sus dificultades. Pero, ¿no son aún más grandes las dificultades que tiene que enfrentar el punto de vista opuesto?

4° Título

La Victoria Está En Atender La Ley De Jehová. Salmo 119:6 al 8. Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese a todos tus mandamientos. Te alabaré con rectitud de corazón Cuando aprendiere tus justos juicios. Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente. Bet

   Comentario: Este salmo puede considerarse como la declaración de la experiencia del creyente. Hasta donde nuestros puntos de vista, deseos y afectos concuerden con lo que aquí se expresa, vienen de la influencia del Espíritu Santo, y no más. La misericordia de Dios que perdona en Cristo es la única fuente de la felicidad para el pecador. Son más felices los que son preservados más libres de la contaminación del pecado, los que simplemente creen los testimonios de Dios y confían en sus promesas. Malo es si el corazón está dividido entre Él y el mundo, pero los santos evitan cuidadosamente todo pecado; están conscientes de mucho mal que los atasca en los caminos de Dios, pero no de esa iniquidad que los arranca de esos caminos. El tentador quiere que los hombres piensen que tienen la libertad de seguir o no la palabra de Dios, según les plazca. Pero el deseo y la oración del hombre bueno concuerda con la voluntad y el mandamiento de Dios. Si un hombre espera que, por obedecer una cosa, puede adquirir indulgencia para desobedecer en otras, se hará evidente su hipocresía; si no es avergonzado en este mundo, la vergüenza eterna será su porción. El salmista ansiaba aprender las leyes de Dios, dar la gloria a Dios. Y los creyentes ven que, si Dios los abandona, el tentador será demasiado duro para ellos.

   Referencias: Job 22:26. Porque entonces te deleitarás en el Todopoderoso, y alzarás a Dios tu rostro. Salmo 119:80. Sea íntegro mi corazón en tus estatutos, para que no sea yo avergonzado. Salmo 119:117. Sostenme, para estar seguro, y que continuamente preste atención a tus estatutos.

Amen, para la gloria de Dios.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.

 

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