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Lunes 10 diciembre de 2018 “Esta Generación Vive Como En Los Días De Noé Y Lot”

Lunes 10 diciembre de 2018 “Esta Generación Vive Como En Los Días De Noé Y Lot”

   Lectura Bíblica: San Lucas Cap. 17, versículos 26 al 30. Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo, como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; más el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

   Comentario: Versíc. 26, 27. Y tal como fue en los días de Noé, así también será en los días del hijo del hombre: la gente estaba comiendo, bebiendo, casándose y dándose en casamiento, aun hasta el día en que Noé entró en el arca. Entonces vino el diluvio y los destruyó a todos.

   El carácter repentino mismo de la venida señala la necesidad de guardarse contra la falta de preparación y el descuido. Durante los días de Noé—es decir, cuando este “predicador de justicia” estaba construyendo el arca (Gn. 5:32–7:5) y exhortando a la gente (2 P. 2:5)—ellos se negaron a recibir de corazón lo que él estaba diciendo y haciendo. No se preocuparon.

   Continuaron viviendo “como siempre”, comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento. La pregunta podría hacerse: “¿Qué hay de malo en estas actividades?” La respuesta es: “Nada en absoluto”. De hecho, por medio de ellas los hombres pueden glorificar a Dios (1 Co.10:31). Pero cuando el alma se ve enteramente envuelta en ellas, de modo que asuntos tales como estos se convierten en fines en sí mismos y se descuidan las tareas espirituales, ya no son una bendición sino han llegado a ser una maldición. Ahora son evidencias del materialismo grosero, la seguridad falsa, y a veces del egoísmo frío.

   Los hombres del día de Noé no comprendieron su situación peligrosa hasta que fue demasiado tarde. Repentinamente hizo su aparición el cataclismo—la palabra usada en el original. Para ellos fue indudablemente una catástrofe. El diluvio los destruyó a todos. Cf. 1Ts. 5:3.

Prosigue, con otro ejemplo de la historia:

   Versíc. 28–30. Así fue también en los días de Lot: la gente estaba comiendo, estaba bebiendo, estaba comprando, estaba vendiendo, estaba plantando, estaba edificando. Pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre desde el cielo y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del hombre sea revelado.

   La gente del día de Lot estaba también ocupada en los asuntos ordinarios de la vida: comer, beber, comprar y vender, plantar y edificar. Nuevamente nada hay de malo en todo esto. Lo que estaba definitivamente malo, sin embargo, era el hecho de que sus mentes y corazones estaban absolutamente absorbidos en esos asuntos. No se dieron el tiempo de satisfacer las necesidades de su alma. Eran completamente egocéntricos. Lot vivió entre ellos como un hombre justo que estaba angustiado por sus vidas inmundas (2 P. 2:7, 8). Los habitantes de Sodoma no le prestaron atención. Aun cuando al mandato de Dios Lot dejó Sodoma, la gente en general siguen adelante con sus “negocios como de costumbre”.

   Entonces llovió fuego y azufre desde el cielo y los destruyó a todos. Se hace la pregunta: “¿Por qué eligió Jesús a Noé y a Lot como ejemplos de hombres que prestaron oídos”? Ciertamente, en vista de Gn. 9:20, 21, con referencia a Noé y de Gn. 19:30–38, con referencia a Lot, estos dos personajes del Antiguo Testamento no eran exactamente ejemplos de virtud.

   Sin embargo, el punto es que los dos prestaron atención a la advertencia de Dios. Noé edificó un arca—que les puede haber parecido a muchos como la cosa más necia posible. Cf. Gn. 6:14; 7:5. Y en cuanto a Lot, cuando Dios le ordenó que saliera de Sodoma, lo hizo, aunque con cierto grado de vacilación. Cf. Gn. 19:14–16. Aunque estos dos hicieron los preparativos necesarios en obediencia a los mandatos de Dios, las multitudes indiferentes perecieron. En ambos casos, los alcanzó la destrucción repentina. El agua los ahogó. El fuego (y el azufre) los consumió.

   Así, dice Jesús, será también en el día en que “el Hijo del hombre” en su venida sea revelado con toda su gloria.

   Pensamiento: Condiciones reinante en el mundo en la segunda venida de Cristo. Pensemos cuales son nuestros afanes y quehaceres diario de la vida, nos detenemos un momento para adorar a Dios ¿o es todo trabajo y familia? Dios nos quiere advertir que nos detengamos o bajemos las revoluciones al quehacer diario, sino que busquemos a Dios en oración, y adoremos en Espíritu y verdad al Dios vivo y verdadero. No es malo casarse, trabajar, estar en familia, pero cuanto tiempo le dedicamos al Señor al Salvador, y libertador, estamos honrando con nuestro tiempo a Dios. La advertencia es que no vivamos como vive esta generación o sea como este mundo malo.

   Referencia: Eclesiastés 9:12. Porque el hombre tampoco conoce su tiempo; como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se enredan en lazo, así son enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos.

   Lucas 21:34-36. Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.

1er Titulo:

La maldad y la violencia se han incrementado. Génesis 6:11 al 13. Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.

   Comentario:  Noé un hombre justo y cabal, 6:9–12. Noé resalta en su generación por su vida justa y de acuerdo con Dios. Los tres hijos de Noé se mencionan por nombre, pues a través de ellos la tierra es poblada nuevamente (9:18, 19). Dios hace un juicio de la humanidad y la encuentra corrupta, violenta y sin muestra de arrepentimiento. Aquí está la causa del juicio condenatorio de Dios a través del diluvio.

   Noé fue la esperanza de su padre de que la tierra recibiera alivio. Pero Noé fue más que eso para Dios. Fue el objeto de su misericordia y la esperanza de una nueva humanidad, obediente al propósito divino. Tres cualidades espirituales y morales de Noé hacen contraste a la corrupción y violencia que predominan en su civilización: justo, cabal y caminaba con Dios. Esto significa que Noé se adecuaba a una vida modelada por los mandamientos de Dios. Además, a pesar de todas las corrupciones y violencias existentes, ningún mal se podía encontrar en él. Por último, al igual que Enoc, tenía una vida de obediencia incondicional a Dios (varias veces se repite las palabras: Noé hizo conforme a todo lo que Dios le mandó). Noé se convierte en el ejemplo de fe, paciencia y fidelidad a Dios en medio de una generación corrupta (Heb. 11:7). Sin la vida santa de Noé, Dios no hubiera tenido una referencia y ejemplo convincentes para juzgar al mundo (2 Ped. 2:5).

  (2) Noé se prepara para el juicio del diluvio, 6:13–22. En la preparación para el diluvio, primero, Dios comunica a Noé su sentencia de acabar con toda carne junto con la tierra a causa de su violencia. Luego Dios ordena a Noé que construya un arca de madera diseñada para flotar en el agua y albergar a los seres vivientes ordenados por Dios para sobrevivir la destrucción.

   Dios mismo da todas las especificaciones para el arca. Las medidas aproximadas del arca son: 135 m. de largo (eslora), 22, 5 m. de ancho (manga) y 13, 5 m. de alto (puntal). El espacio interno se distribuye en tres pisos y compartimientos; una claraboya o ventana marina en la parte alta y una sola puerta a un lado del arca. También los materiales a usarse fueron especificados incluyendo el uso de brea para la protección contra el agua y la humedad. El arca era en preparación al diluvio que Dios traería sobre la tierra para destruir toda vida.

   Algunos intérpretes bíblicos afirman que la preparación del arca duró 120 años en referencia al límite de vida que Dios declara en 6:3. Sin embargo, las únicas fechas que el relato provee son el año 500 de la vida de Noé (5:32) y luego el diluvio en el año 600 de la vida de Noé (7:6). No se especifica cuándo Dios ordena a Noé a construir el arca.

   Por último, Dios comunica su decisión de establecer su pacto de preservación con Noé. El pacto consiste específicamente en que Noé, su esposa, sus tres hijos y las esposas de sus hijos entrarían en el arca para ser preservados del diluvio. Además, para la continuación de la vida sobre la tierra, Noé debe meter en el arca una pareja de todo animal para que también sobrevivan al diluvio. Así como el diluvio fue el instrumento de juicio, el arca fue el instrumento de salvación para Noé y su familia y de sobre-vivencia para las especies vivientes (1 Ped. 3:20). Hasta este tiempo, las plantas servían de alimento para el hombre y los animales (Gén. 1:29, 30).

Ello hacía posible la convivencia entre todos en el arca. Noé obedece a Dios en todo.

   Pensamiento: Que tema más importante es el de hoy como se incrementado la violencia y la maldad. Pero quiero hablar un poco de los matrimonios de creyente y la pregunta es ¿Cómo esta su relación en su matrimonio? Porque hoy día ha entrado mucha maldad en la familia, me refiero a la relación de esposa a esposo, no vamos hablar del pecado grave sino hoy, hay mucho libertinaje donde el rol de esposa se perdió en la crianza de los hijos, donde hay un padre ausente, absorbido por las cosas del mundo. Con muchas tentaciones por ejemplos los celos y eso conlleva a la violencia en el hogar. Alguien dirá, pero es un hogar cristiano, pero muchos hogares son de apariencia de creyentes, pero hay violencia intrafamiliar. Un llamado a las esposas y esposos que busquen la paz, la salvación el perdón, frutos reales del Espíritu Santo en amor verdadero para su esposa y esposos.

   También he visto mucha maldad y violencia en los matrimonios que se transforma como una tiranía, como con dominio entre sí, pero el creyente no debe ser así, debe haber una relación de mucha armonía evitando la maldad que hay en el mundo presente, que también les afecta a los matrimonios de la Iglesia de Cristo.

   Maldad, maldad hay en el mundo, pero podríamos hablar mucho de aquellos, pero yo quiero que mis hermanas se enfoquen en aquellas maldades ocultas que van en medio de las congregaciones que a veces no queremos sacar a luz por vergüenza y miedo del que dirán: El famoso llamado chisme que también es maldad chismear a sus propios hermanos.

   Referencias: Proverbios 19:19. El de grande ira llevará la pena; Y si usa de violencias, añadirá nuevos males; 20:19. El que anda en chismes descubre el secreto; No te entremetas, pues, con el suelto de lengua. 

   Eclesiastés 4:1. Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.

  1° de Corintios 7:10-13. Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer. Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.

   Hebreos 13:4. Honroso sea en todo el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.  

2° Titulo:

El Ser Humano Ha Perdido El Amor Y La Fe. San Mateo 24.12-13. y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

   Comentario: Jesús ahora procede a corregir la inferencia equivocada de los discípulos. Les muestra que “no todo lo que parece ser una señal del fin del mundo es en realidad una señal en tal sentido”. En otras palabras, hay también señales que solamente en un sentido muy general merecen ese nombre. Cuando quiera que estos sucesos separados se interpretan como indicadores infalibles de que el fin de la era está inmediatamente a la vista, merecen el nombre de “señales erradas”. Así, Jesús predice la venida de falsos cristos—individuos que dirán: “Yo soy el Cristo”—y falsos profetas que extraviarán a muchos. Los que persisten en ser extraviados mostrarán que jamás pertenecieron al verdadero rebaño de Cristo (1 Jn. 2:19; cf. 1 Co. 11:19). Siempre ha habido falsos profetas, engañadores. Sus víctimas se oponen a la ley de Dios. Esta “maldad” se aumentará, con el resultado natural: división en el círculo familiar, disminución en el amor de los unos por los otros, exactamente como Jesús había predicho (cf. 24:12 con 10:34–37). No es necesario nombrar ninguno de los falsos profetas.

   Estaban presentes en relación con la caída de Jerusalén, pero no dejaron de hacerse evidentes después de la gran catástrofe del año 70 d.C. Los discípulos no deben dejarse extraviar por ellos (24:4). Hay que rechazar sus pretensiones. Además, el solo hecho de que ellos jamás desaparecen de la tierra durante toda la dispensación presente muestra claramente que su aparición y obra no pueden constituir una señal en el sentido restringido de la palabra.

   Esto también es válido con respecto a “guerras y rumores de guerras” (24:6). Cuando Jesús pronunció estas palabras, el imperio romano había estado disfrutando de una larga era de paz. Pero unas cuatro décadas más tarde el tumulto político comenzará a inquietar el gran reino desde uno al otro extremo, de tal modo que Roma verá a cuatro emperadores en un solo año: Galba, Oto, Vitelio y Vespasiano. Pero estas violentas revueltas e insurrecciones no pueden, por mucho que se estire la imaginación, constituir indicaciones definidas de que el Señor vendrá inmediatamente. Esto se hace evidente de inmediato cuando uno considera el hecho de que las guerras y rumores de guerra no cesaron con la caída de Jerusalén. A través de los siglos la profecía se cumple continuamente: “(una) nación se levantará en guerra contra (otra) nación, y (un) reino contra (otro) reino (v. 7a). Un autor contó trescientas guerras en Europa durante los últimos trescientos años. Y estas guerras están creciendo en intensidad. Es perfectamente claro que cuando se señala una guerra en particular como una ayuda para los “fijadores de fecha” se ha producido una nueva “señal errada”.

   Jesús también habla de “hambres y terremotos en diversos lugares” (v. 7b). Como ocurre con los otros acontecimientos predichos, así también es aquí. Estas perturbaciones en la esfera del mundo físico ciertamente son prefiguraciones y representaciones de aquello que, en una escala mucho más extensa e intensa, ocurrirá en la esfera de la naturaleza al final de la era. Pero aparte de ese sentido muy general, no se pueden llamar correctamente señales. Ninguna de ellas en particular puede dar a nadie el derecho de hacer predicciones con respecto a la fecha de la caída de Jerusalén o al tiempo de la Parousía (segunda venida de Cristo). Es verdad que durante el período comprendido entre los años 60–80 d.C. asolaron el imperio hambres, pestilencias, incendios, huracanes y terremotos, como lo señala Renan en L’Antichrist. Durante el verano del año 79, entró en violenta erupción el Vesubio y destruyó Pompeya y sus alrededores. Pero, como ya es claro desde la oración anterior, estas catástrofes no estuvieron limitadas a la década que precedió a la caída de Jerusalén en el año 70. Además, a través de los siglos ha habido violentos terremotos. Por ejemplo, el 1 de noviembre de 1755 murieron 60.000 personas en Lisboa, Portugal; en 1783, en el gran terremoto de Calabria murieron, según se calcula, unas 30.000 personas; en 1857 el gran terremoto napolitano se llevó más de 12.000 vidas. También había el terremoto de Charleston en 1886; el de Assam en 1897; el de California en 1906 que destruyó una sección importante de San Francisco (ese mismo año hubo un terremoto muy devastador en Valparaíso, Chile, con miles de muertos); el de Messina en 1908; en Avezzano, Italia en 1915; varios en Turquía, desde 1939 hasta ahora; el que arrasó la provincia de Kansú en China, 1920; el que azotó a Japón en 1923, destruyendo partes de Tokio y Yokohama; los de Chile en 1939, 1960 y varios más recientes; el devastador terremoto de Perú en 1970, etc. Los historiadores y filósofos antiguos—tales como Tucídides, Aristóteles, Estrabo, Séneca, Livio y Plinio—describieron fenómenos sísmicos similares en sus tiempos. Y ya en el año 1668 Robert Hooke escribió su obra que lleva el título, Discourse on Earthquakes. Cierto autor contó no menos de setecientas perturbaciones de esta naturaleza, grandes y pequeñas, ocurridas en el siglo diecinueve.

   Es apenas necesario añadir a esto que no solamente los falsos cristos y falsos profetas, las guerras y los rumores de guerras, los terremotos y hambres ocurran a través de toda la historia de la iglesia, sino también las persecuciones y defecciones a las cuales se refiere Jesús en los vv. 9, 10, 12 y 13. En cada siglo se ha verificado el dicho: “y seréis odiados por todas las naciones por causa de mi nombre”, esto es, debido a vuestra conexión vital conmigo. Véase también sobre 6:9; 7:22; 10:22, 41, 42; 12:21. La sola expresión “todas las naciones” muestra claramente que Jesús no está pensando solamente en lo que ocurre durante la vida de los apóstoles.

   Ahora, con respecto a acontecimientos como estos ya descritos, Jesús dice en los vv. 6 y 8: “No os turbéis, porque tales cosas deben suceder, pero eso no es el fin todavía. Todas estas cosas son (solamente) el principio de los dolores de parto”. Marcan el comienzo, dice Jesús. No marcan el fin. Por lo tanto, no os alarméis.

   A pesar de estas claras advertencias dadas por nuestro Señor a sus discípulos, muchos miembros de la iglesia moderna se llenan de admiración por el ministro o evangelista que habla muy doctamente acerca de “Las señales de los tiempos” y trata de demostrar a sus oyentes que esta o aquella batalla terrible o aquel grave terremoto o hambre devastadora, “basados en la profecía”, es la señal infalible del inminente regreso de Cristo.

   Es cierto, los hechos aquí señalados tienen significado. Son peldaños que conducen hacia la meta final. Por medio de ellos se prefigura el final de la era que se acerca, y se desarrolla el plan eterno de Dios. Además, cuando comprendemos que hacia el fin de la presente dispensación las perturbaciones indicadas van a ocurrir juntas (24:33), probablemente sean más numerosas, más extensas, y más terribles que nunca antes (24:11; cf. Lc. 21:11, 25, 26), y que van a tener lugar en conexión con la gran tribulación que dará paso a la parousía (Mt. 25:5–9), podríamos llegar a la conclusión de que no sería irrazonable calificar al brote final de todos estos terrores como “señales concurrentes o acompañantes”.

   Jesús continúa: 13. Pero el que persevere hasta el fin será salvo. Como en 10:22 así también aquí el sentido es: aquel que a pesar de todas estas perturbaciones y persecuciones permanece leal a Cristo entrará en la gloria. Para él el período de persecución y tribulación durará hasta que la muerte lo libre de este escenario terrenal (Jn. 16:33; 2 Ti. 3:12). Para la iglesia en general durará hasta la segunda venida de Cristo en gloria (2 Ts. 1:7; Ap. 11:10–12).

   Pensamiento: ¿Tienes tu Fe? ¿Tiene Amor? Dos preguntas importantes: dice el titulo el ser humano ha perdido el amor y la fe, pero ahora la pregunta es exclusiva par los creyentes. ¿Como creyente en Dios has perdido la Fe y el amor? Solo Ud. puede responder: Advierta es una reflexión para que no perdamos la Fe y amor. Debemos cultivar esto dos frutos del Espíritu Santo en nosotros como creyentes en Dios.

   Referencia: Deuteronomio 6:5. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.

   Salmo 119:2. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; y Versíc. 34. Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón.

   Joel 2.12. Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento.

 

3er Titulo:

Gran auge de la ciencia y el conocimiento. Daniel 12:4. Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.

   Comentario: En el v. 4 termina la visión, y se manda cerrar y sellar el libro hasta el tiempo del fin (ver 8:26; 9:24). Debido a la naturaleza profética del libro y al tiempo cronológico de Daniel, probablemente significa que el escrito ha de ser mantenido oculto hasta el siglo II, el de Antíoco. En aquel entonces dará ánimo a los oprimidos.     En Amós 8:12 el correr de un lado para otro (mencionado aquí) es una búsqueda frenética para algo, y aquí se incrementará el conocimiento implica que es una búsqueda frenética y que sería en vano hasta que se abriera el libro. Únicamente aquellos que hubieran recibido el libro que trata con el tiempo del fin podrían entenderlo.

   Pensamiento:  Aquí hay dos palabras claves: Cierra y Sella que tienen diferente significado: Cerrar contiene la idea de preservar, mientras que sellar se relaciona con el concepto de autenticar o asegurar. La referencia es sin duda de guardar las revelaciones y profecías de Daniel.

   Advierta que la ciencia se aumentado: y esto es claro para el pueblo de Israel como ha logrado los grandes premios de ciencia, y como la tecnología avanza en bienestar de su pueblo, vemos en la exportación de maquinarias, en la agrícola, en la medicina y para que decir en lo bélico tiene el armamento más sofisticado, que el mundo no los tiene.

   Pero ahora nos habla como creyentes, como iglesia de Cristo, no solo ataca a la juventud sino también nos ha atacado a los adultos, mayores, pastores y hermanos sencillos, Porque la tecnología y la ciencia avanza muy rápido. Cuando llegue a la iglesia lo que se predicaba era contra el televisor, pero hoy es distinto la gran mayoría tiene un celular de última generación, donde tiene el alcance de Internet para ver de todo y para todos los gustos, las comunicaciones van y vienen en fracciones de segundo. Y esto se ha transformado en un abuso de consumismo extremado, y ese instrumento se ha vuelto un ídolo de todos. Gran auge del celular tenemos varios beneficios positivos y otros negativos: 1) hemos alcanzado conocimiento, mejores comunicaciones, noticias instantáneas (Positivo). 2) Nos consume nuestro tiempo (Negativo). Pero Dios nos enseña que debemos ser buenos administradores de esta ciencia, y de este conocimiento, que no nos envanezcamos como creyentes. Nuestra mirada debe estar en las cosas de arriba. En mi experiencia personal a mi me servido muchos, para alcanzar a muchos, pero también debo cuidarme que no afane en este conocimiento, ni que los pájaros hagan nido en mi cabeza, sino con oración, con lectura, pero en Adoración y alabanza a nuestro Dios.

   Referencias: Daniel 2.21. El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.

Daniel 5:12. por cuanto fue hallado en él mayor espíritu y ciencia y entendimiento, para interpretar sueños y descifrar enigmas y resolver dudas; esto es, en Daniel, al cual el rey puso por nombre Beltsasar. Llámese, pues, ahora a Daniel, y él te dará la interpretación.

4° Titulo:

La tecnología ha absorbido el tiempo de la juventud. Jeremías 9:21. Porque la muerte ha subido por nuestras ventanas, ha entrado en nuestros palacios, para exterminar a los niños de las calles, a los jóvenes de las plazas.  

   Comentario: Siguiendo esta doble expresión de dolor e intención, hay un soliloquio expresando razones por las que Dios va a castigarles en una forma tan terrible. Los vv. 13–16 dan sus razones por el castigo del pueblo: el abandono de su ley, la terquedad del corazón de ellos, tomando sus propias decisiones en lugar de seguir su guía, y su idolatría. El hecho de que el presente pueblo había sido enseñado a seguir a los Baales por sus padres indica cómo el problema de la idolatría había existido desde el éxodo. Por eso, Dios habla del exilio y su aniquilación.

   La segunda visión de la destrucción es un llamado al pueblo a lamentar y se encuentra en los vv.17–22 donde Jehovah le manda que llame a las plañideras, las mujeres cuya profesión era de participar en los cultos fúnebres. Ellas realizaban y dirigían el llanto en tales circunstancias. Pero, aquí hay urgencia por la situación tan devastadora. Las madres deben enseñar a sus hijas los cantos fúnebres.

   Habrá un llanto jamás visto. Tocará a toda edad y a todas las casas. Habrá tantos muertos que no habrá quienes les dé sepultura. Cada una de estas declaraciones revela cuán terribles son los días venideros para Judá.

   En los vv. 23 y 24 se presenta una enseñanza en cuanto a la grandeza de Dios y otra en cuanto a la jactancia humana. Tiene sus raíces en la literatura sapiencial del AT. En lugar de gloriarse en su propia sabiduría, su poder, o su riqueza, la persona debe gloriarse de la bendición de entender y conocer a Dios, quien es el Señor y actúa en la tierra con misericordia, juicio y justicia … Porque estas cosas me agradan … (v. 23). Aquí se ve el deseo de Dios de una relación personal con sus seguidores que debe ser reflejada en la vida de ellos. Esta relación debe darles orientación para su vida, siempre según sus normas y enseñanzas (comp. 1 Cor. 1:31; 2 Cor. 10:17, donde Pablo cita parte del v. 24).

   En los vv. 25 y 26 Dios afirma que su juicio va a ser de toda nación, no solamente de Israel (comp. Jer. 46–51 y los oráculos contra las naciones). La circuncisión que ha sido una señal del pacto entre Dios y su pueblo no debe ser solamente un hecho físico, sino debe ser signo de un compromiso del amor a Dios y la promesa de vivir según sus enseñanzas. Sin embargo, el pueblo no había vivido de esta manera, la circuncisión había sido solamente un ritual y el corazón, la vida de ellos, se había mantenido incircunciso. Por eso, vendrá el castigo de Dios.

   Pensamiento: En este tema nos esta hablando de la muerte de nuestros niños y jóvenes. Cuales son las causales de tanta muerte, vemos que el tema viene de la rebelión de Israel y por esa causa se fueron a la cautividad de Israel, pero porque tanta muerte: Y es claro el tema la muerte viene por causa del pecado. Dios es justo y le hablo a su pueblo Israel, porque este hecho aconteció ya en Israel, pero está escrito también para nosotros como creyentes no hagamos como ellos hicieron, sino que sirvamos a Dios. Vemos muchos jóvenes nuestros hoy día en las calles plaza, que estarán haciendo dicen sus padres, pero llegara un día el juicio de Dios sobre todos aquellos que no obedecieron a su palabra , a sus mandamiento, no hicieron caso a sus promesas, no confiaron en su dios, que es un Dios vivo y verdadero, que puede salvar y liberar a eso jóvenes que esta en la calles y plaza, pero nosotros los creyente hemos cayado nuestras voz en cuellos gritándoles al mundo que Cristo Salva y perdona al pecador, y dentro de eso pecadores están nuestros propios jóvenes.

   Referencia: 2 Crónicas 36:17. Por lo cual trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su santuario, sin perdonar joven ni doncella, anciano ni decrépito; todos los entregó en sus manos.

   Hebreos 9:27. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.

   Eclesiastés 8:8. No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee.

   Romanos 5:12. Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Amen, para gloria de Dios

1a de Corintios 10.31. 31 si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

Bibliografía: Bíblia de Referencias Thompson; C.N.T de William Hendriksen; Expositor Clase de Dorcas IEP. Comentario Mundo Hispano A. T.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.