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Henry C. Ball: “La Santa Biblia”.

Henry C. Ball: “La Santa Biblia”.

“En fin, otras muchas señales hizo Jesús en presencia de sus discípulos que no están escritas en este libro: estas empero han sido escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre”. San Juan 20 : 30 y 31 (RV 1909).

 

Hallamos el motivo porque la santa biblia fue escrita en este versículo. No es un libro que trata de la gramática, de la ciencia de la astronomía, aunque en ella encontramos revelaciones maravillosas acerca de muchas ciencias. Este libro ha sido escrito con un más glorioso, de una importancia más grande que la revelación de la vía SALVACIÓN. Estos dos versículo declaran que este ha sido el motivo mayor porque la Biblia ha sido escrita.

Sería absurdo atacar a un libro que trata de la astronomía porque no nos parece que aclara bien y con exactitud geografía del mundo. Su fin no es enseñarnos la geografía, sino lo que se relaciona con los cielos, los planetas y los mundos que a nosotros nos parecen tan chicos, como globos no muy elevados sobre nuestro suelo.

Igualmente es un absurdo atacar a la Biblia porque no es un libro científico. La Biblia no trata de la ciencia, sino de la salvación del alma. Sus dichos científicos SON CORRECTOS, pero no extensos, debido a que no es un manual científico sino religioso. La ciencia pura y legitima ha firmado los pocos dichos científicos que se encuentran en la Biblia.

El sagrado volumen trata de la ciencia de cómo salvar al alma. Contiene todo lo necesario para presentarnos a Cristo y presentar a nosotros a Cristo. Creyendo en el como el Hijo de Dios, con el derecho de tomar nuestros corazones y reinar en ellos, nos proporciona la vida eterna en todos sus beneficios. Estos beneficios tienen dos aspectos, los presentes y los futuros. Los presentes son el perdón de los pecados, paz con Dios, una conciencia libre de su condenación pasada y una vida nueva y dulce en la esperanza. Los futuros son de no ver la muerte segunda, de estar con Cristo en el cielo tan pronto como el espíritu deje de vivir en este cuerpo mortal, de volver después y recibir otra vez el cuerpo en la resurrección de los justos y entre otras cosas. La dicha de vivir en la Gloria por toda la eternidad.

Gracias a Dios por la Santa Biblia. El que cuido de dárnosla es el que ha cuidado de modo que por siglos nadie la ha podido quitar de toda raza humana. No necesitamos de otras revelaciones, ni para gobernar la iglesia, ni para ningún otro fin religioso porque la Biblia tenemos todo lo necesario. La Biblia misma afirma todo esto.

  1. San Juan 20 : 30 y 31
  2. 2ª Timoteo 3 : 15 al 17
  3. Apocalipsis 22 : 18 y 19.

 

 

 

Autor: Henry C. Ball.

Fuente: Revista Fuego de Pentecostés Nº 14.

Fuente Foto: www.asambleas.net


Manuel Obreque Yáñez

Miembro de la IEP en Puerto Montt. Administrador en Historia y Contingencia IEP, Cuarteto Legado de Esperanza, Cuarteteros en Instagram.