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“La necesidad imperiosa de un avivamiento bíblico”.

“La necesidad imperiosa de un avivamiento bíblico”.

Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla,

y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos”. Esdras 7:10.

 

La palabra “avivamiento” debe ser una de las más utilizadas dentro de nuestras congregaciones. Cada vez que se tiene la oportunidad se expresa el deseo personal de que Dios nos “avive”, todos, de alguna u otra forma desean esto, incluso congregaciones enteras oran fervientemente para que Dios les envíe un “despertar espiritual”. Otros siempre están recordando avivamientos pasados: “en el año tanto Dios se movió y ocurrió esto y lo otro, la iglesia de tal lugar está en avivamiento, La Iglesia necesita un Avivamiento como el del año tanto”. Podría nombrar muchas frases pero no lo haré. Me cuesta decir esto, y lo digo con mucho dolor, lamentablemente todas, o casi todas las personas que citan esas frases y otras relacionadas al mismo tema , y los que piden que Dios los aviven , están incurriendo en un error, ya que confunden los avivamientos verdaderos, con otro tipo de manifestaciones.

 

En esos movimientos que llaman avivamientos ocurren muchas cosas “lindas”, como sanidades, salvación, restauración y reuniones muy pero muy largas, donde el centro de estas es; la alabanza, profecías y “movimiento espiritual”. Cuando suceden estas cosas pareciera que todo es genuino por parte de Dios, pero al paso de los meses o años, la cosecha que pareció ser abundante no queda en nada más que un recuerdo emocionante, y siguen perseverando en santidad aquellos hermanos que han sido salvados sin la necesidad de un gran movimiento espiritual. Lo anterior quizás se debe a que los seres humanos siempre hemos necesitado de algo o de alguien; los esposos se necesitan mutuamente, mi empleador necesita de mis servicios, yo necesito de un trabajo, todos necesitamos de los alimentos para vivir, y por sobre todo todos necesitamos de Dios para poder dejar nuestra vida de pecado, pero en este último afán a veces no utilizamos la forma correcta, la que claramente se plasma en la Palabra de Dios.

 

La cita bíblica que hemos mencionado al principio nos muestra una gran realidad y una gran enseñanza a su vez. Esdras tuvo una gran misión, la de llevar a su pueblo de regreso a Jerusalém después de muchos años de cautividad, pero él sabía que necesitaba de Dios para dirigir esta gran tarea, como también necesitaba de la Ley de Dios para enseñar a su pueblo. En base a esto todos los creyentes podemos decir ¡necesitamos un avivamiento!, pero uno bíblico, uno que sea dirigido genuinamente por el poder de la Palabra de Dios y la guía poderosa de su Santo Espíritu, algo eterno, como lo que describe el autor en Nehemías 8.

 

De la cita presentada al principio de este artículo desprendemos entonces que:

  • Necesitamos conocer la palabra de Dios. (…para inquirir la Ley de Jehová…) En este ejemplo que hemos tomado, Esdras tenía claro que su deseo era conocer la ley, esta fue su base, su principio para comenzar con la gran misión. Esto es completamente aplicable para todos los creyentes, un “salvado” que no conozca la Palabra de Dios es alguien que no ha conocido realmente a Dios, pues todo hombre nacido de nuevo necesita conocer la Escritura, necesita conocer a su Creador, a su Salvador, pues la Palabra de Dios nos hace crecer. Si existen errores doctrinales, o vivimos solo de emociones pasajeras, es porque no conocemos la Escritura , ni al Dios de la misma.

– Dios nos a revelado Su Palabra para conocer Su voluntad. (cfr. Deuteronomio 29:29).

– La Escritura nos ayudará a conocer más de nuestro Salvador. (cfr. Lucas 24: 44-45).

 

  • Luego de conocer Las Escrituras. (…y para cumplirla…). Lo fundamental en el creyente es obedecer a lo que a conocido. Todo esto va de la mano, no podemos solo conocer y no obedecer, La Escritura dice que el creyente fue hecho para que llevara fruto y practicara las buenas obras que fueron preparadas. (cfr. Juan 15:16 – Efesios 2:10). La obediencia a la Palabra de Dios es fundamental para la vida de todo cristiano, pues es una evidencia de que el Espíritu Santo mora realmente en su vida. No debemos confundirnos y pensar que por el sólo cumplimiento de la ley alcanzamos salvación, la salvación es solo por gracia, por medio de la fe puesta en Jesús, pero la evidencia de un verdadero salvado es su obediencia y sometimiento a la Palabra de Dios.

– Ser obedientes a  Su Palabra nos ayudará a ser ejemplo a otros. (cfr. 1° Timoteo 4:12).

– El no obedecer es rechazar a Jesús. (cfr. Juan 14:24).

 

  • Después que conozcamos y obedezcamos la Palabra estaremos capacitados por Dios para  enseñar. (…y para enseñar…). Enseñar es muy importante, los predicadores tienen esta responsabilidad, los padres y esposos tienen este mandamiento, los pastores son los encargados de guiar bíblicamente al pueblo de Dios. La enseñanza bíblica ayudará a que el pueblo de Dios crezca espiritualmente, se formarán bases sólidas, doctrinas bíblicas puras. El problema que surge hoy es que algunos solo quieren enseñar, no es importante para ellos conocer ni obedecer.

– La Palabra de Dios debe ser enseñada. (cfr. Romanos 15:4).

– Debemos imitar el ejemplo de la iglesia primitiva. (cfr.Hechos 18:11).

– Esto debe ser el centro de nuestras reuniones. (cfr. Colosenses 3:16).

– Dios a determinado que por medio de la enseñanza bíblica, y la predicación de esta, serán salvas las almas. (cfr. 1°                           Corintios 1:21).

 

Todo esto que hemos aprendido traerá como fruto un avivamiento, primeramente personal, ya que el estudio constante, y la obediencia a la Palabra de Dios nos hará estar “vivos”, debido a que nos estaremos alimentando constantemente. Cuando los creyentes verdaderos comiencen a enseñar la Escritura habrá un gran avivamiento, ya que se enseñará la verdad bíblica y se proclamará El Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. La obra salvadora siempre ha sido y será de Dios, el hombre nada contribuye, pero si se comienza a enseñar La Verdad, los pecadores comenzarán a arrepentirse, La Iglesia comenzará a vivir de una forma bíblica, seremos testigos en el mundo de la obra maravillosa de Jesucristo, serán añadidos todos los que han de ser salvos, y constantemente estaremos de rodillas a los pies de la Cruz, reconociendo a Jesucristo como Señor de nuestras vidas.

 

 

AMÉN, A DIOS SEA LA GLORIA.

 

 

Hno. Alexi Flores – I.E.P. NUEVA IMPERIAL.


Rodrigo Turra Morales

Miembro de la IEP en San Carlos Poniente. Administrador en Historia y Contingencia IEP & TeAdoramos.Org. Estudiante de Derecho - Universidad de Magallanes.