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Domingo 9 de junio de 2019: “Leyes del Dios Justo que dignifican a los oprimidos”

Domingo 9 de junio de 2019: “Leyes del Dios Justo que dignifican a los oprimidos”

Lección: Éxodo Cap. 21. Versículos 1 al 6. Estas son las leyes que les propondrás. Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; más al séptimo saldrá libre, de balde. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre; entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre. 

   Comentario: Perspectiva general del nuevo capitulo 21: Leyes de Israel — Ley civil — Ley religiosa — Cultura — obediencia: Este capitulo del libro de Éxodo detalla las leyes civiles y religiosas de Israel, una a una, declaración tras declaración, causa tras causa. Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá (Isaías 28:10).

   Consideremos lo siguiente:

[1]. Las leyes en cuestión dejan asentados principios que pueden aplicarse a las experiencias y los asuntos legales de todas sociedades, tanto antiguas como modernas. Es cierto que están dirigidas a la sociedad israelita antigua y no a las demás naciones ni a las sociedades de la historia futura (la sociedad moderna). Dicho en términos simples, estas leyes podrían regir una sociedad que hoy en día no existe o imponer orden sobre una situación que hoy en día no sucede. No obstante, los principios que subyacen a las leyes son aplicables a las experiencias y los asuntos legales de todas las sociedades.

[2]. Las leyes compiladas es este pasaje eran solo las leyes básicas, orientadas y fundamentales de Israel. Debían emplearse como principios orientativos que pudieran aplicarse al incontable número de asuntos legales y experiencias de la vida humana. Podemos llegar a esta conclusión debido a que las leyes que Israel recibió muchas veces estaban ilustradas con un ejemplo o con un asunto legal específico. Los ejemplos no eran más que eso, ejemplos o casos que el juez debía aplicar a una multiplicidad de experiencias. Podemos apreciar este mismo método judicial en la Constitución de los Estados Unidos, que abarca únicamente los principios básicos que deben gobernar a una nación libre. Más adelante, los jueces deberían aplicar estas leyes básicas a un sinnúmero de causas que llegarían a sus tribunales.

[3]. Las leyes civiles y religiosas de Israel, así como las de cualquier otra nación, pueden sonar aburridas y poco interesantes. Además, uno bien podría preguntarse con toda la razón: ¿de qué sirve que los creyentes hoy en día lean, prediquen y enseñen las leyes antiguas de Israel? La Biblia de bosquejos y sermones contempla este punto; por eso, incluimos dos elementos nuevos para ayudar al lector a hallar esta sección de las Escrituras más relevantes para la predicación al pueblo de Dios:

Þ Toda esta sección contiene una ayuda adicional para el lector: el pasaje de las Escrituras y su bosquejo están incluidos en el análisis de cada ley.

Þ Proporcionamos una gran cantidad de aplicaciones prácticas, junto con el pasaje de las Escrituras y el Bosquejo.

   Esperemos que esto nos permita estudiar y aplicar mejor las lecciones que estas leyes dejan para nuestra propia vida. Habiendo aprendido personalmente estas lecciones, podremos construir una sociedad mucho mejor para nosotros y para nuestros hijos.

[4]. Las leyes tratadas en este pasaje cubren el amplio abanico de experiencias y asuntos legales que el ciudadano israelita enfrentaba en el día a día, por lo cual vemos situaciones tomadas de todos los ámbitos y perspectivas: leyes sobre la esclavitud; leyes sobre el delito capital; leyes sobre las heridas corporales; leyes sobre la relación entre miembros de una familia, tanto hijos como padres; leyes sobre el secuestro; etc.

   Con solo darle una leída rápida a las distintas leyes, el creyente moderno puede apreciar un hecho que es maravilloso: Dios dio a su pueblo una gama completa de ejemplos legales para regir su vida mientras marchaban hacia la tierra prometida, ejemplos que también son aplicables a toda sociedad.

[5]. Dios dio la ley a su pueblo para que pudieran vivir seguros y en paz, para unificarlos como pueblo una nación. Dios ya sabía lo que el hombre ha comprobado a lo largo de la historia: que una nación sin leyes o una nación que no hace respetar sus leyes pronto se desliza hacia el caos y la anarquía. Por consiguiente, Dios dio a su pueblo la ley para que la nación de Israel tuviera un fundamento firme sobre el cual gobernar la relación entre unos y otros y la relación del hombre con Dios.

[6]. Dios dio las leyes a su pueblo para constituirlos en una comunidad de ciudadanos que cumplen la ley. El ciudadano que vive de acuerdo con la ley de Dios lleva en sí mismo una marca muy especial que lo distingue: la marca de la ciudadanía responsable frente a su comunidad, sociedad y nación. (Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; Mas por la boca de los impíos será trastornada (Pr. 11:11) —La justicia engrandece a la nación; Mas el pecado es afrenta de las naciones (Pr. 14:34; —Aparta al impío de la presencia del rey, Y su trono se afirmará en justicia (Pr. 25:5))

[7]. Las leyes que Dios dio a Israel estaban basadas en su gran amor y compasión hacia el ser humano. Por ejemplo, los esclavos tenían valor como personas hechas a imagen de Dios, por lo cual gozaban de cuidados y protección. Es más, el amor y la compasión de Dios ponían un límite al alcance de las represalias contra los delincuentes y criminales. La vida era demasiado valiosa para que una persona la perdiera porque, en un momento de cólera, tuvo una reacción exagerada que causó muerte y destrucción.

   El amor y la compasión de Dios hacían posible que los israelitas vivieran en paz, confiados de que la ley era una fuerza disuasoria para el delito, seguros de que se haría justicia tanto para la victima como para el infractor de la ley.

[8]. Las leyes que Dios dio a Israel eran un concepto totalmente nuevo en la historia del mundo. Recuerde que los israelitas mismo habían sido esclavos y habían estado sujetos a los dictámenes descabellados e impredecibles de Faraón y sus crueles capataces. En cualquier momento, el israelita podía ser sentenciado a muerte sin razón alguna. En Egipto, la justicia se implementaba al azar y era completamente impredecible. El pueblo de Dios estaba a merced de hombres que no conocían al Señor, Dios de Israel, y a quienes les era indiferente agradar o desagradar a Dios. A los oficiales egipcios no les importaba cómo se sentían los israelitas ni que necesitaban. La ley egipcia no contemplaba derechos personales, pero Dios sí: él proveyó a su pueblo un sistema judicial cuya viabilidad y aplicación estaban garantizadas por la mismísima Palabra de Dios. Por primera vez en la historia, un pueblo recibía una forma de gobierno que protegería los derechos de todos con verdadera justicia, paz, seguridad y comprensión, si tan solo el pueblo siguiera a Dios y buscara vivir en la tierra prometida de Dios. Dios estableció una teocracia, un gobierno que lo reconocía a él como Rey soberano, y le dio a su pueblo una “declaración de independencia”. La institución de las leyes y esta forma de gobierno eran solo una sombra que prefiguraba lo que había de venir. Un día en el futuro, el hijo de Dios, el Señor Jesucristo, el Rey de reyes y Señor de señores, volverá a la tierra y establecerá su reinado eterno. Las Escrituras lo declaran: Jesús gobernará por siempre y para siempre en perfecta justicia: (Lc. 1:32-33; He. 1:8; Is. 9:7; Dn. 6.26).

[9]. Cuando estudiamos las leyes civiles de Israel, hay algo que debemos buscar en ellas por sobre todas las cosas: el espíritu y el principio subyacente. Tenga en consideración que:

•. La nación que elabora sus leyes basándose en el espíritu y los principios de las leyes de Dios (Dadas a los Israelitas) se convertiría en una de las sociedades más grandiosa de la historia, una sociedad que sería: justa y equitativa — segura y fiable — protegida y respaldada (cuidada); —compasiva y misericordiosa.

•. El espíritu y los principios que subyacen a las leyes de Dios pueden cambiar a una sociedad si están inscritos en las leyes misma de una nación. ¿Cómo lo sabemos? Porque el espíritu y los principios de la ley de Dios están basados en: la verdadera justicia y protección; — la verdadera misericordia y compasión.

•. La sociedad cuyas leyes estuvieran basadas en los principios de la ley de Dios sería una comunidad justa. ¿Qué es una comunidad justa? Un vecindario, una ciudad o una nación donde las leyes de esa sociedad y de Dios se aplican con justicia hacia todas las personas. Las Escrituras prometen grandes beneficios para las sociedades justas.

 LOS BENEFICIOS DE TENER UNA SOCIEDAD JUSTA:

Þ Dios exaltará a la nación que escuche su voz con diligencia (Dt. 28:1. Acontecerá que, si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.).

Þ Dios bendecirá a la nación que lo proclame, Él los reclamará como su propia heredad: (Salmo 33:12. Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, El pueblo que él escogió como heredad para sí.).

Þ Dios exaltará a la nación justa: (Proverbios 14:34. La justicia engrandece a la nación; Mas el pecado es afrenta de las naciones.).

Þ Dios bendecirá la ciudad que esté llena de justos: (Proverbios 11:10-11. En el bien de los justos la ciudad se alegra; Mas cuando los impíos perecen hay fiesta. Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; Mas por la boca de los impíos será trastornada.).

Þ Dios protegerá la ciudad que confíe en él: (Salmo 127:1. Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.).

Þ Dios convertirá a la nación justa en una gran nación:(Deuteronomio 4:6-8. Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta. Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos? Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?).

Þ Dios librará a la sociedad del juicio si hallara justicia dentro de sus límites: (Génesis 28:26; 28, 32. Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos. —Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. —Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez.).

   Pensamiento del tema: Hacer digno o presentar como tal a alguien o algo. Dignifican esta en presente indicativo. Tenemos sinónimos como ejemplo: Ennoblecer; Engrandecer; Elevar; Enaltecer; Encaramar.

Oprimir: 1. tr. Ejercer presión sobre algo. 2. tr. Producir agobio o desasosiego grave a alguien. Esos recuerdos me oprimen. 3. tr. Someter a una persona, a una nación, a un pueblo, etc., vejándolos, humillándolos o tiranizándolos.

   Advierta que las leyes de Dios son justas, y están en favor de los oprimidos. En el contexto estudiado vemos a un pueblo que era oprimido por una nación, pero Dios que es amor y amaba este pueblo creó leyes para levantar su dignidad como ser humano. Bien sabemos que el diablo oprime a las personas para bajarle su autoestima como ser humano, pero que es lo que quiere Dios hoy para nosotros como creyentes de levantar nuestra autoestima y nos ha hecho digno a través de Jesucristo, por medio de su sacrificio, como intermediario entre Dios Padre y nosotros los creyentes. No por obras si no por gracias, solo por su gracia y amor nos dignifico como seres humanos. Pero debemos guardar sus leyes ponerlas por obras, pero con la gracia de Dios o con el Espíritu santo que ha llenado nuestros corazones.

   Jesús nos hace entender que nuestra dignidad nace del hecho de haber sido creados por Dios, reconciliados por nuestro señor Jesucristo y estar llamados a la bienaventuranza de la salvación. Jesús el hijo de Dios encarna la misericordia, porque Él sin abolir las leyes da pleno cumplimiento a la necesidad inmediata del ser humano como tal y nos enseña que no puede haber un verdadero culto a Dios cuando nos falta interés por nuestro prójimo. La acción de Dios supera las leyes, es más grande, y alcanza para que las familias y las personas sean renovadas, no sólo a sí mismas, sino para servir y hacer que otros conozcan el verdadero amor.

   Referencias: lucas 1:1-18. Aconteció en un día de reposo, que, pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían, restregándolas con las manos. Y algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los días de reposo? Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre él, y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, y comió, ¿y dio también a los que estaban con él?  Y les decía: El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. Aconteció también en otro día de reposo, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha. Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de reposo lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle. Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él, levantándose, se puso en pie. Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla? Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada. Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús. En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:  a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor. Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados. Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos.

Colosenses 3.22-24. Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.

Efesios 2:19. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios.

  Texto: Santiago Cap. 5, versículo 4. He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. (Santiago 5:4).

   Comentario del texto: Un pecado siempre lleva a otro. El pecado de acumular riquezas avariciosamente en vez de compartirlas con los pobres lleva al pecador a robar a los pobres. En este caso, el rico está robando a los jornaleros que han trabajado sus campos en la época de la siega. 4. ¡Mirad! Los jornales que no habéis pagado a los obreros que segaron vuestros campos claman contra vosotros. El clamor de los cosechadores ha llegado a los oídos del Señor Todopoderoso.

   Santiago saca a los lectores al campo abierto, por así decirlo, donde nadie pueda esconderse. Aquí pueden ver la injusticia que sufren los pobres a manos de los ricos. Aparentemente la época de la cosecha ha llegado a su fin, los campos están vacíos y los graneros de los ricos están llenos del producto de la tierra. Aunque no podemos estar seguros, puede ser que los lectores de la epístola hayan estado entre aquellos que cosecharon los campos de los ricos terratenientes.

(a). “Los jornales que no habéis pagado”. Estos obreros son jornaleros que habían acordado con un empleador el jornal diario y que esperaban que se le pagara al fin del día (Mt. 20:8). La ley de Moisés estipulaba que el empleador no debía “retener la paga del trabajador hasta el día siguiente” (Lv. 19:13; Dt. 24:14–15). Las familias dependían de las ganancias diarias de estos obreros; el retraso en los pagos significaba que no habría comida en la mesa y que habría angustia en el corazón de los trabajadores.

(b). “Los obreros que segaron vuestros campos”. Los campos cultivados que daban cosecha pertenecían a prósperos hacendados. Algunos de ellos habían designado capataces, mientras que ellos vivían en otra parte. Aquéllos contrataban jornaleros adicionales para segar el grano a punto, liarlo, y juntar las gavillas en hacinas. Estos jornaleros eran necesarios para que el grano maduro no se echase a perder a causa del mal tiempo o por otras razones.

(c). “Los jornales … de los obreros … claman contra vosotros”. En vez de la alegría de la época de la cosecha (Sal. 126:5–6), estos jornaleros debían consumirse de ira a cause de las promesas quebrantadas, de los atrasos y de la perspectiva de que no se les pagaría. Gritaban en contra de los ricos y demandaban justicia. Es de suponer que conocían la maldición que Dios pronunció sobre los ricos que hacían que “sus compatriotas trabajasen por nada” (Jer. 22:13; véase también Mal. 3:5). Quizá conocían los dichos de Jesús: “El obrero es digno de su jornal” (Lc. 10:7; y compárese con 1 Ti. 5:18). No tenían nadie que los defendiese sino Dios.

(d). “El clamor de los cosechadores ha llegado a los oídos del Señor Todopoderoso”. Los términos segadores y cosechadores se refieren a la misma gente. Sus clamores no son oídos por los ricos, pero el Señor oye a su pueblo. Algunas traducciones antiguas dan una traducción literal del griego con las palabras el Señor de Sabaot.

    La traducción que utilizamos, por el contrario, traduce estas palabras “Señor Todopoderoso”. Esta traducción es comprensible, pero no da necesariamente el significado de la expresión original Señor Sabaot, es decir, Señor de las huestes celestiales y de la tierra. Dios el Omnipotente está del lado de los oprimidos. Él pone su poder majestuoso en acción para vindicar a su pueblo y para ejecutar rápida justicia contra sus adversarios. Gracias a Martín Lutero, algunos nos hemos familiarizado con el nombre Sabaot.

¿Sabéis quién es? Jesús: —El que venció en la cruz; —Señor de Sabaot; —Pues él sólo es Dios; —El triunfa en la batalla.

1er Título

Orden Divina; Liberar Al Esclavo En El Tiempo Establecido. Versíc. 1 y 2. Estas son las leyes que les propondrás. Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; más al séptimo saldrá libre, de balde. (Léase Filemón 1:16. no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.).

   Comentario: Leyes sobre los derechos humanos (Éxodo 21:1-6): ¿De qué color es su piel? ¿De qué nacionalidad es? ¿Cuál es su situación económica? ¿Es pobre, rico o de clase media? Sin importar quién sea ni dónde viva, usted tiene ciertos derechos; (también tiene deberes que cumplir); pero trágicamente, en demasiados lugares, pocos son los derechos que se le reconocen al individuo. La razón por la que tantas personas viven bajo gobiernos que les conceden pocos derechos es vivimos en un mundo de: pecado – egoísmo – promesas incumplidas – injusticias – mentiras – tiranía – engaño – decadencia moral – crimen – crimen organizado.

   El mundo está lleno de maldad y de conductas pecaminosas. Por eso mismo es que Dios dio estas leyes a Israel. Él sabía que los hombres nunca tendrían la capacidad de vivir juntos en comunidad si no tenían leyes ni reglas sobre cómo tratarse unos a otros. Esa es la razón por la que Dios estableció leyes; para ayudar a su pueblo a vivir en un mundo lleno de transgresores de la ley y para enseñarnos a todos nosotros a respetar los derechos de los demás. Si hay algo que el mundo necesita es que todos:

• nos respetemos, honremos, valoremos y apreciemos unos a otros;

• seamos amables, considerados y compasivos el uno con el otro.

   El pueblo que estudie las leyes de Dios sobre los derechos humanos y aplique el espíritu y los principios de esas leyes a su propia sociedad se convertirá en una nación respetada y amada por todos los pueblos de la tierra, todo por respetar y poner en alta estima los derechos humanos de sus ciudadanos. De eso se trata el pasaje de este bosquejo: Las leyes sobre los derechos humanos (Éxodo 21:1-6).

   [1]. (Éxodo 21:1). Ley de Israel — obediencia — ley civil: Dios dio una orden: dar estas leyes al pueblo. Recuerde que se habían establecido jueces sobre toda la tierra para que ayudaran a resolver los conflictos civiles entre miembros del pueblo (Éx. 18:15). Ahora Dios estaba dando las leyes en las que Moisés y los jueces debían basarse para gobernar al pueblo. Una denominación más precisa para estas leyes es “fallos” o “resoluciones” (mispatim), ya que Dios había dado las leyes para que por medio de ellas se resolvieran los conflictos civiles. Ante cada disputa, era necesario que el juez emitiera una resolución, una sentencia que resolviera la disputa. Observe lo que dicen las Escrituras en este versículo en particular: “Estas son las leyes que les propondrás”.  

   Pensamiento: Observe la fuerza de este mandato. Dios no le estaba sugiriendo a Moisés que diera estas leyes al pueblo, ni le estaba sugiriendo al pueblo que bien podía obedecerlas o no. De hecho, otras versiones dicen: “estas son ordenanzas que pondrás delante de ellos” (LBLA) o “estas son leyes que tú les expondrás” (NVI), palabras que excluyen la posibilidad de pasar por alto las leyes de Dios. A su vez, Dios tampoco estaba dándoles una lista de reglas que bien podían ayudar o no al pueblo si ellos elegían comportarse de cierta manera. No había rastro de dudas ni de error por parte de Dios al impartirles estas leyes. Él estaba siendo claro, directo y categórico: “Estas son las leyes [ordenanzas] que les propondrás” (v. 1).

   Observe también lo siguiente: los mandamientos de Dios jamás son complejos ni difíciles de entender. La ley del Señor siempre es directa y va al grano, está expuesta con claridad y es fácil de entender. Por lo tanto, es responsabilidad de los creyentes estudiar y aprender con exactitud qué es lo que dios manda. Dios nos dice con toda precisión cómo espera que vivamos como ciudadanos de la tierra. Por consiguiente, nosotros debemos estudiar e instruirnos en la palabra de Dios, analizar sus mandamientos y aprender a vivir como él manda. (2 Ti. 2.15; 3.16; Sal. 119:1; 9 al 11; 18).

   Comentario del texto adicional: Se presenta todavía otra razón más por qué Filemón debe conceder lo que Pablo pedía a favor de Onésimo: Además, quizá la razón por la que él fue apartado (de ti) por este corto período fue que tú pudieras tenerlo de vuelta para siempre. Nótese que con un amor que cubre todas las cosas (1 P. 4:8; cf. 1 Co. 13:7) el suplicante da la interpretación más caritativa posible al caso de Onésimo. No dice, “quizá la razón por la que huyó de ti después de cometer un robo”, etc., sino que dice, “quizá la razón por la que él fue apartado (de ti)”, etc. En otras palabras, Pablo, aunque de ninguna manera lo libra a Onésimo de su culpa, desea que Filemón vea y considere la gloriosa y soberana providencia de Dios. Es como si dijese, “Mira la mano de Dios en ese acontecimiento”. Dios usó la mala acción de Onésimo para sacar algo bueno, y esto tanto para el fugitivo mismo como para Filemón. El último había sido apartado de un esclavo por un corto tiempo; ¡es unido a un hermano para siempre! El lazo que había entre amo y esclavo había sido roto durante ese breve tiempo que transcurrió entre la huida y el regreso. El lazo entre los dos como hermanos en Cristo jamás se rompería, ni aquí ni en el futuro. Ese era el propósito de Dios, su maravilloso plan.

   Otra vez no hay ninguna insinuación de alguna intención por parte de Pablo de que Onésimo vuelva a él, para ser de asistencia de él en Roma. Si hay algo, es lo opuesto, “que pudieras tenerlo de vuelta” escribe Pablo.

   Habiendo dicho, “que tú pudieras tenerlo de vuelta para siempre”, el apóstol agrega, ya no más como un esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, un hermano amado. Estepasaje enseña claramente que Pablo no consideraba la inmediata y forzada emancipacióncomo la verdadera solución al problema de la esclavitud. Él no dice, “para que lo pongas enlibertad”, sino “que tú pudieras tenerlo de vuelta, ya no más como un esclavo, sino como algomejor que un esclavo, un hermano amado”. Cuando un esclavo llega a ser un “hermanoamado”, cesa de ser esclavo, aunque sigue siendo, como en este caso, un siervo. Pablo añade, especialmente a mí, pero cuanto más a ti. A primera vista estas palabras parecen algoilógicas, porque si es cierto que al decir “especialmente para mí” Pablo ya está señalando alejemplo más prominente entre todos aquellos para quienes Onésimo ahora sería un hermanoamado, ¿cómo puede añadir, “cuanto más a ti”? He encontrado las siguientes soluciones:

(1) La palabra traducida especialmente, como se usa aquí, realmente significa excesivamente o sumamente «¿o intensamente?» Esto permitiría la expresión “cuanto más” sin violar la lógica.

(2) Esto es en realidad algo ilógico que surge del entusiasmo: sobre todo para mí—más que sobre todo para ti”.

   Si se debe aceptar una de estas soluciones, yo aceptaría la primera, porque la segunda no es realmente una solución. Pero, ¿no hay una tercera posibilidad? Sí, y podría ser la siguiente:

(3) Cuando Pablo empieza a escribir este modificativo, está comparando su propia relación para con Onésimo con la relación que los creyentes en general guardarían ahora con este convertido. Y dado que, a Pablo, y a ningún otro, se le dio, el privilegio de ser el padre espiritual de Onésimo (v. 10), tiene todo el derecho de llamarle “hermano amado, especialmente a ”. No obstante, a medida que el apóstol continúa describiendo a la persona en cuyo interés está escribiendo esta conmovedora súplica, pasa a comparar su propia relación hacia él con la relación que tendría específicamente Filemón con él. Desde cierto punto de vista la última relación excedería a la primera, y por esto Pablo añade inmediatamente: tanto en la carne como en el Señor. La relación “en la carne” que existía entre el amo y el siervo no prevalecía entre el “padre” y el “hijo”. Entre Pablo y Onésimo había solamente una relación espiritual, aunque por cierto era una relación muy hermosa. Entre Filemón y Onésimo había en adición a la espiritual, esta relación “en la carne”. Se da por sentado que en estas dos relaciones Onésimo ahora sería estimado altamente por Filemón. La investigación de la pregunta sobre qué significan las palabras, “tanto en la carne como en el Señor”, ha resultado en las siguientes respuestas:

(1) tanto como un colosense y como un hermano en el Señor.

(2) tanto en los asuntos de este mundo como en los de la vida más alta.

   Me parece que el último merece tener la preferencia aquí, en armonía con el uso de la palabra “carne” (σάρξ) en pasajes tales como Gá. 2:20; Fil. 1:22, 24. La nueva relación santificada entre amo y esclavo, hermano y hermano, se afirmaría tanto en el trabajo como en la iglesia.

   Referencias: Hechos 10:28. Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo. Romanos 10:12. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; Gálatas 3:28-29. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa. SANTIAGO 2:5. Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? Gálatas 2:20. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. 

2° Título

Aun En La Esclavitud, Dios Se Preocupa Por La Familia. Versíc. 3 y 4. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. (1a a los Corintios 7:26 y 27. Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está. ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte.).

   Comentario: [2]. (Este comentario esta tomado para el 2° y 3er título: Éxodo 21:2-6). Esclavitud — cautiverio — leyes de Israel: Israel contaba con leyes sobre los esclavos hebreos. La esclavitud ha sido parte de la sociedad desde los principios de la historia de la humanidad. Todas las generaciones han atestiguado la esclavización de millones de personas. Hombres poderosos, gobernadores y rico del mundo siempre han buscado adquirir más y más de todo tipo de cosas: más poder; más reconocimiento; más honra; más riquezas más propiedades; más tierras; más bienes materiales; más placeres; más fama; más conquistas.

   Unas de las famas más fáciles de adquirir más de estas posesiones es la esclavitud. El trabajo esclavo es mano de obra barata, que representa más ganancias para el dueño del esclavo, ya sea que el dueño sea el gobernante de una nación, el directivo de una corporación, un individuo rico o un miembro de una agrupación mafiosa.

   En la antigüedad, la economía mundial entera estaba basada en la esclavitud, que era el mismísimo estilo de vida, la materia prima y el entramado de la sociedad. Cuando las naciones conquistaban a otros pueblos en la guerra, la nación vencedora esclavizaba a los vencidos. La economía en ese entonces no era monetaria (basada en dinero), sino que era una economía de los bienes materiales o mercancías. Las personas intercambiaban trabajo por un hogar, comida y vestimenta. Los pobres (los desposeídos) de la tierra no tenían medios de subsistencia más que su labor como esclavos para los funcionarios y ricos de la sociedad. Recibían un hogar, comida y vestimenta al convertirse en esclavos de los poderosos de la tierra, al vender su mano de obra (es decir, al venderse a sí mismo) a los gobernantes y ricos. Como dijimos antes, este era simplemente es estilo de vida del mundo antiguo, la forma en que los pueblos de la tierra vivían y conformaban la sociedad en ese entonces. La economía misma del mundo —el comercio de bienes, mercancías y objetos— estaba basada en la esclavitud. Como en cualquier sociedad, había amos que trataban bien a sus esclavos y otros que los trataban mal. Sin embargo, como ha quedado comprobado a lo largo de la historia, la vasta mayoría de los amos de esclavos exponía la maldad del corazón humano. Los gobernantes y poderosos del mundo se aprovechaban del trabajo esclavo:

• alojaban a sus esclavos en casas miserables, decadentes y ruinosas;

• pagaban salarios miserables, si es que siquiera pagaban un salario;

• apenas daban a sus esclavos los cuidados médicos que necesitan;

• obligaban a las personas a luchar y sufrir para ganar su comida y vestimenta;

• exigían que sus esclavos trabajaran hasta el punto de quedar exhaustos;

• apenas prestaban atención a las condiciones y el ambiente de trabajo de sus esclavos;

• maltrataban a sus esclavos por medios de insultos, violencia y abusos sexuales.

   Hay una realidad que debemos recordar por sobre todo al tratar con el tema de la esclavitud: en el mundo antiguo, la mayoría de las personas tenían que venderse a sí mismas como esclavas para sobrevivir. Simplemente carecían de otros medios para asegurarse una vivienda, alimento y vestimenta, las necesidades más básicas de la vida. Ese es el trasfondo que debemos contemplar cuando estudiamos estas leyes en particular, que trataban la esclavitud de los hebreos; cuando entendemos, podemos ver con claridad el propósito que Dios tuvo al dar esta ley en particular. Dios se propuso corregir el terrible mal de la esclavitud humana, que se había propagado por todo el mundo. Lo vemos en todo el antiguo Testamento en el Nuevo Testamento (Ef. 6:5-9. Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre. Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.). Sin embargo, al contemplar este propósito de corregir el mal de la esclavitud tenga en mente un hecho que las Escrituras expresan claramente: Dios no exigió que se erradicara la esclavitud de una vez y para siempre. Hacerlo hubiera provocado terrible dolor y sufrimiento a la mayoría de los seres humanos de todo el mundo.

Þ Los esclavos habrían perdido de inmediato su vivienda, comida, vestimenta y todo salario, por pequeño que fuera, que recibieran de sus amos.

Þ Los gobernantes y poderosos del mundo habrían reaccionado con leyes o con violencia en contra de cualquier esclavo que exigiera su libertad porque estaba siguiendo el mandato del Señor.

   Dicho en términos muy simples, si Dios hubiera dado el mandamiento concluyente de que toda forma de esclavitud debía ser erradicada, el mundo antiguo habría quedado sumido en una aterradora revolución y en un holocausto masivo. Miles de millones de personas —cualquier número de esclavos que pretendiera seguir el mandamiento de Dios— habría muerto en una masacre a manos de los ejércitos de los poderosos de la tierra. Por eso es que Dios avanzó hacia ese propósito de forma progresiva —muy lenta, pero progresiva—, exigiendo de a poco que se erradicara la esclavitud de la de la tierra.

   Ahora bien, observe que en el pasaje en cuestión Dios trata el tema de la esclavitud. Él exigió que se tratara a todos los esclavos con cuidado y compasión, y estableció medidas preventivas para proteger a todo hebreo que sirviera como esclavo a otro israelita. Observe las palabras exactas de la ley, la claridad con la que Dios se pronuncia a favor de la compasión hacia los esclavos de la tierra. Tenga en cuenta que esta fue la primera vez en la historia humana que se grabó la compasión por los esclavos en las leyes de una nación.

   Leyes sobre el esclavo hombre Hebreo (Empleado): De nuevo, observe la gran ternura y misericordia de Dios, el gran cuidado y la compasión que él transcribe en las leyes concretas de la nación. Los israelitas, que acababan de salir de Egipto libres después de cuatrocientos años de esclavitud, debían tratar a todos los futuros esclavos hebreos con gran cuidado y compasión:

Þ Ningún hebreo jamás debía ser esclavo por más de seis años (v. 2). Es probable que esta ley haga referencia al año de jubileo, que se celebraba cada cincuenta años en la nación de Israel (Lv. 25:10; 25:28; 27:17; Nm. 36:4; Ez. 46:17). Durante el año de jubileo, el pueblo debía liberar a todos sus esclavos. Por lo tanto, ningún hebreo debía ser esclavizado por más de seis años y muchos servirían muchos menos años, despendiendo del año en que fueran esclavizados y su proximidad con el año de jubileo.

Þ Si el esclavo no tenía lugar adonde ir ni vivienda, ni medios para obtener alimentos y vestimenta para sí mismo, ni forma alguna de ganarse la vida— podía elegir quedarse con su amo y seguir sirviéndolo como empleado (esclavo). El esclavo nunca se veía forzado a dejar a su amo para luchar por la subsistencia.

Þ Si el esclavo estaba casado desde antes de ser sometido a la esclavitud, tomaba a su esposa y a sus hijos con él cuando obtenía la libertad (v. 3).

Þ Si el esclavo se casaba después de haber sido esclavizado, no podía llevarse consigo a su esposa ni a sus hijos (v. 4) pero, otra vez, podía elegir quedarse con su familia y con su amo por amor a ellos.

   Pensamiento: Advierta que aquí la protección de la familia era muy importante. Si la esposa hubiera estado casada de antes de ser esclavos debía ser liberada junto con su esposo. Familia sígnica un Padre, una Madre, e hijos. Que quede claro Dios ha creado la familia porque Dios es el padre de la familia.

   Comentario del texto complementario: 1ª Corintios 7: 26. Pienso, pues, que debido a la actual crisis es bueno que el hombre se quede como está.

   Pablo califica su consejo con la expresión introductoria pienso, y afirma que debido a la «actual crisis» (cf. NVI, CI, BJ, LT, NC, CB, VP), uno debe preferir el celibato que el matrimonio. Algunas traducciones tienen lecturas distintas: «la calamidad que se viene encima» (NBE), «la tribulación inminente» (BP). Las demás ocupan el adjetivo presente (BJ, LT) o actual (NVI, CI) o algo similar, para describir la crisis. ¿Cuál es la crisis que afecta a la comunidad de Corinto? Por lo general los eruditos dan una de estas tres respuestas: la palabra griega anangkē (necesidad, sufrimiento) o apunta a una calamidad que ha caído sobre la iglesia de Corinto o se refiere a la persecución que los creyentes sufrirán cuando llegue el fin del tiempo o bien tiene que ver con alguna hambruna.

    La primera explicación afirma que alguna calamidad cayó sobre la comunidad de Corinto. Al referirse a los débiles, enfermos y muertos (11:30), quizá Pablo apunta a la calamidad que siguió a ciertas irregularidades que se registraron al celebrar la cena de Señor. ¿Pero qué tiene que ver la celebración de la Comunión con la idea de posponer el matrimonio? El que las familias sufran porque algunos de sus miembros están enfermos o han fallecido no parece una razón suficiente para que Pablo desaliente las relaciones matrimoniales en toda la congregación.

    La segunda interpretación sugiere que Pablo se refiere aquí (vv. 26–31) al fin del mundo. Dice que el tiempo se ha acortado (v. 29) y que el mundo está pasando (v. 31). Los cristianos serán injuriados y agredidos por su fe, cuando entren en el período que lleva al fin del tiempo. Por tanto, en vista de este sufrimiento, el soltero debería quedarse así, aunque es libre de elegir casarse. Si la aflicción presente se interpreta desde una perspectiva escatológica, nadie estaría haciendo planes para casarse. Como comenta Leon Morris, «Con frecuencia Pablo habla de la segunda venida de Cristo, pero nunca la asocia con la palabra anangkē. Cuando usa esta palabra, su sentido es ‘compulsión’ (v. 37), ‘compelido’ (9:16), ‘penurias’ (2 Co. 6:4), etc., pero nunca se usa para describir los acontecimientos que precederán la segunda venida».

   La tercera respuesta es que se estaba produciendo una hambruna en los campos griegos que estaba produciendo una indecible miseria a los ciudadanos, especialmente a los pobres. Esto hace que sea apropiado el consejo que Pablo le entrega al soltero, pues en ese estado a una persona le será más fácil sobrevivir la dureza de la hambruna que a quienes tienen niños que alimentar. Si consideramos la «actual crisis» a la luz de lo que

Pablo dice sobre la celebración de la Cena del Señor, veremos un indicador que posiblemente apunta a una hambruna. Al menos en dos pasajes, Pablo menciona que algunos corintios tienen hambre cuando se acercan a la mesa del Señor (11:21, 34).

   Las tres interpretaciones se basan en hipótesis, pero la tercera pareciera dar la razón más apremiante para quedarse soltero. Si uno no podrá suplir las necesidades de una familia, entonces mejor es que no se case.

   El texto griego no se deja leer con facilidad. Una traducción literal sería: «Así que, pienso que esto es bueno a causa de la presente crisis, que es bueno que cada hombre se quede como está». Suponemos que Pablo empieza una oración, pero no la termina y luego construye otra. Por razones de estilo, la mayoría de los traductores omiten la parte que dice que esto es bueno. Una última observación: Pablo usa la palabra hombre en sentido genérico, para incluir tanto al hombre como a la mujer: «que cada persona se quede como está» (NVI).

Versíc. 27. Si estás atado a una esposa, no busques desatarte. Si estás desatado de una esposa, no busques una.

(a). «Si estás atado a una esposa, no busques desatarte». De nuevo Pablo enseña que los vínculos matrimoniales no se deben romper. Aun si las necesidades presentes (como una hambruna) hacen difícil la vida matrimonial, desde el tiempo de la creación el propósito de Dios es que la pareja permanezca junta. Pablo usa el tiempo perfecto (lit. «has sido atado») para apuntar a una acción que ocurre en el pasado con resultados que se extienden hasta el presente. El verbo también se aplica al hombre y la mujer que fueron unidos por los votos hechos cuando se pusieron de novios. Desde una perspectiva judía, la virgen era prometida a su futuro marido y el compromiso era equivalente al matrimonio (véase Dt. 22:23, 24; Mt. 1:18). Así que, no deberíamos restringir la interpretación de este versículo a las parejas casadas o las comprometidas. El contexto general apunta a los casados y a los que están de novios. Protegiendo la santidad del matrimonio, Pablo manda a los corintios a que no traten de disolver sus matrimonios o sus compromisos.

(b). «Si estás desatado de una esposa, no busques una». La segunda parte de este versículo es paralela a la primera en estilo y sintaxis. Pablo repite la palabra clave desatado y vuelve a usar el tiempo perfecto: has sido desatado. ¿Pero qué se quiere decir con el verbo desatado? Tomando en cuenta la difícil situación económica de esos momentos (v. 26), Pablo aconseja a los solteros que no se casen. Walter Bauer dice, «No es necesario suponer que la persona estaba ‘atada’ anteriormente». Además, Pablo tiene en mente a los viudos, pero no a los separados o divorciados, pues ya dijo lo que pensaba de la separación y el divorcio (vv. 10–13).

   Referencia: Gálatas 6.10. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. Efesios 3.15. de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra; 1ª Ti. 5.4. Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios.  Gé. 29:20. Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.

Ejemplo de amor para una esclava: Ester 2:19. Y el rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló ella gracia y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes; y puso la corona real en su cabeza, y la hizo reina en lugar de Vasti. 

3er Título

El Perfecto Amor Le Hace Tomar La Mejor Decisión. Versíc. 5 y 6. Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre; entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre. (Léase Génesis 29:20. Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.).

   Comentario del Texto complementario: En el mes que Jacob se pasó como huésped, no estuvo ocioso. Dondequiera estemos es bueno ocuparnos en algo útil. Labán estaba deseoso de que Jacob siguiera con él. No se debe sacar ventaja de las relaciones con los subordinados; es nuestro deber recompensarlos. — Jacob hizo saber a Labán el afecto que tenía por su hija Raquel. Careciendo de bienes mundanos con los cuales dotarla, promete siete años de servicio. El amor hace cortos y fáciles los servicios largos y difíciles; de ahí que leemos del trabajo del amor, (Hebreos 6:10. Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.). Si sabemos valorar la felicidad del cielo, los sufrimientos de este tiempo presente serán como nada para nosotros. Una era de trabajo no será sino unos pocos días para los que aman a Dios y anhelan la venida de Cristo. — Jacob, que se había aprovechado de su padre, ahora es utilizado por Labán, su suegro, con un engaño parecido. De aquí, que por injusto que haya sido Labán, el Señor fue justo: ver (Jueces 1:7). Aun los justos, si dan un paso en falso, así les paga Dios en la tierra. Muchos que como Jacob no son desengañados por la persona, en sus matrimonios, pronto se hallan, para su gran dolor, desencantados por el carácter. La elección de esta relación debe hacerse con buen consejo y pensamiento por ambas partes. Hay razones para creer que la excusa de Labán no era cierta. Su modo de zanjar la cuestión empeoró lo malo. Jacob se vio llevado al problema de las muchas esposas. Él no podía rechazar a Raquel porque la había desposado; mucho menos podía rechazar a Lea. Todavía no había un mandamiento expreso contra casarse con más de una esposa. Era pecado de ignorancia en los patriarcas, pero no justifica la misma costumbre actual cuando la voluntad de Dios está claramente dada a conocer por la ley divina, Levítico 18:18, y más plenamente desde que, por nuestro Salvador, pueden unirse solamente un hombre y una mujer, 1 Corintios 7:2. pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.

   Pensamiento: el perfecto amor lo hace tomar la mejor decisión, cuando amamos de verdad la mejor decisión es respetar el compromiso que hicimos delante de Dios, que la muerte nos separe (ese el voto que hicimos muchos matrimonios, hoy olvidado). Yo tome la decisión de casarme y cuidar a mi esposa en hora sana, hora enferma, hora pobre o riqueza etc. Advierta debemos cuidar la familia, la esposa, trabajar por amor para la Manu mantención de ellos, por amor no como un trabajo forzado, tedioso, sino como sirviendo al Señor.

   Referencia: Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo».
(Génesis 1:27-28). Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. (Deuteronomio 6:6-7); Tributen al Señor, familias de los pueblos, tributen al Señor la gloria y el poder; tributen al Señor la gloria que corresponde a su nombre; preséntense ante él con ofrendas, adoren al Señor en su hermoso santuario. (1 Crónicas 16:28-29)

1ª de Juan 5:14. Y esta es la confianza que tenemos en él, que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 

Amén, para la gloria de Dios.

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(Aporte para Escuela Dominical. No reemplaza el estudio personal de cada Iglesia y Pastores solo es para ayudar aquellos que no pueden asistir a los medios de gracias.)


Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.

 

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