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Domingo 8 de noviembre de 2020. “Obra Del Tabernáculo Terminada, Conforme A La Orden De Dios”

Domingo 8 de noviembre de 2020. “Obra Del Tabernáculo Terminada, Conforme A La Orden De Dios”

Lección: Éxodo Cap. 39, versículos 32 al 43. 32Así fue acabada toda la obra del tabernáculo, del tabernáculo de reunión; e hicieron los hijos de Israel como Jehová lo había mandado a Moisés; así lo hicieron. 33Y trajeron el tabernáculo a Moisés, el tabernáculo y todos sus utensilios; sus corchetes, sus tablas, sus barras, sus columnas, sus basas; 34la cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, la cubierta de pieles de tejones, el velo del frente; 35el arca del testimonio y sus varas, el propiciatorio; 36la mesa, todos sus vasos, el pan de la proposición; 37el candelero puro, sus lamparillas, las lamparillas que debían mantenerse en orden, y todos sus utensilios, el aceite para el alumbrado; 38el altar de oro, el aceite de la unción, el incienso aromático, la cortina para la entrada del tabernáculo; 39el altar de bronce con su enrejado de bronce, sus varas y todos sus utensilios, la fuente y su base; 40las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, la cortina para la entrada del atrio, sus cuerdas y sus estacas, y todos los utensilios del servicio del tabernáculo, del tabernáculo de reunión; 41las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las sagradas vestiduras para Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para ministrar en el sacerdocio. 42En conformidad a todas las cosas que Jehová había mandado a Moisés, así hicieron los hijos de Israel toda la obra. 43Y vio Moisés toda la obra, y he aquí que la habían hecho como Jehová había mandado; y los bendijo.

Temas a tratar en este capítulo:

[7]. La obra del tabernáculo se completó

-a. La construcción: el tabernáculo se edificó exactamente como el Señor lo había ordenado.

  1. La presentación de la obra a Moisés: le llevaron:

1) la tienda y todos los utensilios;

2) las cubiertas;

3) el velo interno, que delimitaba el lugar santísimo;

4) el arca del pacto y el propiciatorio;

5) la mesa de la proposición con sus utensilios y el Pan;

6) el candelero de oro con sus accesorios y el aceite;

7) el altar de oro con el aceite de la unción y el incienso;

8) la cortina de la entrada al tabernáculo;

9) el altar de bronce con su enrejado, las varas y los utensilios;

10) la fuente de bronce y su base;

11) las cortinas de las paredes del atrio con sus columnas, basas y accesorios;

12) la cortina de la entrada al atrio y todos los utensilios del servicio del tabernáculo;

13) las vestiduras sacerdotales: las prendas sagradas que vestirían el sumo sacerdote y los demás sacerdotes.

-c. La inspección final

1) Los trabajadores habían hecho toda la obra exactamente como Dios la había diseñado.

2) Moisés inspeccionó la obra y vio la fidelidad y el excelente trabajo de los artífices: se hizo todo conforme al diseño de Dios.

3) Moisés los bendijo.

Comentario general: [7]. (Éxodo 39:32-43) Tabernáculo De Moisés Construcción fidelidad Obediencia Dedicación: Finalmente, se terminó la obra del tabernáculo. El momento tan esperado había llegado. El tabernáculo de Dios estaba erigido y completo gracias a la labor de su pueblo.

-a. El tabernáculo se edificó exactamente como el Señor lo había ordenado (v. 32). Considere los siguientes puntos:

  1. l) Toda la obra quedó terminada. Nada de ella quedó incompleto.

2) Los israelitas (el pueblo de Dios) fueron quienes hicieron la obra. Dios no confió este importante proyecto a incrédulos.

3) Los israelitas hicieron todo tal como el Señor se lo había mandado a Moisés. No hubo ideas humanas ni cambios introducidos por el pueblo en los planos del tabernáculo, sino que Israel siguió todas las instrucciones de Dios de forma precisa y completa, sin pasar por alto ni una de ellas.

Pensamiento 1. Dios considera buenas solo aquellas cosas que perduran. Si hacemos las cosas a la manera de Dios, la obra siempre quedará completa. Dios quiere que ejerzamos una influencia perdurable sobre la vida de aquellas personas a las que alcanzamos con el evangelio.

“En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos” (Jn. 15:8).

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé” (Jn. 15:16).

Pensamiento 2. El anhelo de todo corazón humano debería obedecer al Señor. Todos debemos buscar conocer los caminos de Dios y aprender qué quiere él que hagamos; debemos obedecerle con una confianza perfecta en él.

“¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre!” (Dt. 5:29).

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca” (Mt. 7:24).

“Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él” (Jn. 14:23).

“Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace” (Stg. 1:25).

“Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad” (Ap. 22:14).

-b. Los trabajadores que construyeron el tabernáculo y confeccionaron las vestiduras sacerdotales llevaron toda su obra y la presentaron delante de Moisés. Le llevaron:

  1. l) la tienda y todos los utensilios (v. 33);

2) las cubiertas de la tienda (v. 34);

3) el velo interno, que delimitaba el lugar santísimo (v. 34);

4) el arca del pacto con sus varas y el propiciatorio (v. 35);

5) la mesa de la proposición con sus utensilios y el pan (v. 36);

6) el candelero de oro con sus accesorios y el aceite del alumbrado (v. 37);

7) el altar de oro con el aceite de la unción y el incienso (v. 38);

8) la cortina de la entrada al tabernáculo, es decir, al lugar santo (v. 38);

9) el altar de bronce con su enrejado, las varas y los utensilios (v. 39);

10) la fuente de bronce y su base (v. 39);

11) las cortinas de las paredes del atrio con sus columnas, basas y accesorios (v. 40);

12) la cortina de entrada al atrio y todos los utensilios del servicio del tabernáculo (v. 40);

l3) las vestiduras sacerdotales: las prendas sagradas que vestirían el sumo sacerdote y los demás sacerdotes (v. 41).

-c. Ahora era el momento de hacer la inspección final. Los trabajadores habían construido el tabernáculo exactamente como Dios lo había diseñado (v. 42). Moisés, el hombre que había recibido los planos, inspeccionó la obra y vio la fidelidad y el excelente trabajo de los artífices. Todo se había hecho conforme al diseño de Dios (v. 43). Después de esta inspección exhaustiva, Moisés bendijo a todos los obreros de la obra y elevó oraciones a Dios por ellos (v. 43).

Pensamiento 1. Debemos ser fieles en nuestro trabajo. No importa cuál sea nuestro llamado o profesión, debemos trabajar arduamente, ser diligentes y celosos de buenas obras, y hacer el trabajo lo mejor posible. Nuestro llamado es a ser fieles.

Considere que Moisés tenía la responsabilidad de inspeccionar la calidad de la obra. No autorizó todo el trabajo ni “puso su sello” de forma acrítica. El revisó meticulosamente todo el proyecto terminado. Siempre que Dios  pone a sus hijos en un lugar de mucha responsabilidad, espera que sean diligentes y buenos administradores en su nombre. Debemos ser fieles y trabajar siempre con diligencia y excelencia.

“Él le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades” (Lc. 19:17).

“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Co. 15:58).

“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Col. 3:17).

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” (Col. 3:23).

“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Ti. 1:6).

“Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás” (2 P. 1:10).

“Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz” (2 P. 3:14).

“[…] Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Ap. 2:10).

“He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra” (Ap. 22:12).

“Nosotros, pues, trabajábamos en la obra; y la mitad de ellos tenían lamas desde la subida del alba hasta que salían las estrellas” (Neh. 4:21).

“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría” (Ec. 9:10). 

TIPOS, SÍMBOLOS E ILUSTRACIONES

(Éxodo 39:1-43)

Término histórico:

Las piedras preciosas del pectoral

(Ex. 39: 10-14)

Tipo o ilustración (fundamento bíblico de cada uno)

Las doce piedras preciosas estaban incrustadas en el pectoral, que el sumo sacerdote vestía cerca de su corazón. Estas piedras simbolizaban que el sumo sacerdote llevaba los nombres del pueblo de Dios (todo el pueblo de Dios, las doce tribus) en su corazón y los representaba delante de Dios de forma continua.

“Y engastaron en él cuatro hileras de piedras. La primera hilera era un sardio, un topacio y un carbunclo; esta era la primera hilera. La segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante. La tercera hilera, un jacinto, un ágata y una amatista. Y la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe, todas montadas y encajadas en engastes de oro. Y las piedras eran conforme a los nombres de los hijos de Israel, doce según los nombres de ellos; como grabadoras de sello, cada una con su nombre, según las doce tribus” (Ex. 39:10-14).

Aplicación para la vida del creyente hoy en día Jesucristo, el gran Sumo Sacerdote, lleva a todo su pueblo cerca de su corazón. Él siempre tiene presentes las circunstancias que su pueblo está atravesando y lo que ellos necesitan de él. Para él, somos como piedras preciosas, que él cuida con amor y ternura.

Aplicación bíblica para el creyente hoy en día

“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 P. 5:7).

“Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes” (Sal. 40:17).

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudará siempre te sustentare’ con la diestra de mi justicia” (Is. 41:10).

“Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te

puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Is. 43:1-2).

(Encontrará el cuadro de “Tipos, símbolos e ilustraciones” del resto de las vestiduras mencionadas en este bosquejo al final del capítulo 28, donde se analizan por primera vez).

TEXTO: “De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés su siervo, así Moisés lo mando a Josué; y así Josué lo hizo, sin quitar palabra de todo lo que jehová había mandado a Moisés”. (Josué 11:15). 

   Comentario del texto áureo: Esta sección recuerda que Josué ha tenido éxito en esta nueva campaña debido a la obediencia total a la voluntad de Dios, “sin omitir nada de todo lo que Jehovah había mandado a Moisés” (v. 15). De esta forma, el autor está diciendo que la historia de Israel es un continuo cumplimiento de las promesas divinas hechas a Moisés como principal protagonista de la liberación de la esclavitud. Hay todo un proyecto, un destino delineado por la omnisciencia de Dios que si bien encuentra tropiezos en la desobediencia del ser humano aún esto es usado para cumplir con las promesas que Dios hizo en beneficio de estos mismos hombres.

No es fácil comprender cómo se lleva a cabo el cumplimiento de estas promesas, porque lo más importante no es comprenderlo para creerlo sino creerlo para comprenderlo. El objetivo del autor del libro de Josué (“el maestro”; ver Introducción) era alimentar la fe de los israelitas antes que confundirlos acerca del cómo se llevaron a cabo las tomas de estas tierras y para ello se presuponía que había fe en Israel.

Los relatos históricos fortalecían la esperanza y la confianza en que Dios actuaría de la misma forma en el “hoy” (yom 3117; ver 4:9; 5:9; 6:25; 7:26; 8:28, 29; 9:27; 10:27; 13:13; 14:14; 15:63; 16:10; 22:3, 16, 18, 22, 29, 31; 23:9; 24:15) de los primeros lectores, pero que al mismo tiempo esperaba una respuesta igualmente obediente de ellos como lo hizo Josué.

Una expresión muy significativa aparece en los vv. 16 y 23. Dice: “Así tomó Josué toda esta tierra”. Da la nota predominante del proceso que está viviendo el pueblo, pues el éxito del líder es una demostración que Jehovah está con ellos.

El pasaje ofrece una visión panorámica de las tierras poseídas, divididas en varias zonas geográficas: las colinas, la tierra de Gosén (es decir la tierra pastoril de Gabaón, 10:41), el valle, las llanuras y las montañas de Israel (o sea el Carmelo). La descripción destaca la variedad geográfica como característica de la región. En síntesis, se muestra que toda oposición ha sido derrotada y que la posesión de Canaán es una realidad que abarca un buen número de ciudades.

Se destaca (v. 21) especialmente la derrota de los anaquitas, pues ellos fueron visitados por los espías (Núm. 13:33) que regresaron con informes desalentadores a Moisés.

El v. 20 es una reflexión teológica sobre el porqué los pueblos fueron derrotados. En ella se afirma de manera muy natural la soberanía de Dios sobre la historia y cómo él usa las actitudes de los hombres para llevar a cabo sus planes. El texto va más allá para decir (v. 20) que Jehovah mismo es la causa de esas actitudes.

En la actualidad, algunos estarían muy contentos con especular acerca de cómo Dios provoca en los seres humanos resistencia a sus planes para de esta manera cumplirlos finalmente sin tener en cuenta su voluntad. Sin embargo, y a pesar del menosprecio que muchos comentaristas hacen del texto, es importante señalar que la manera como el autor del texto bíblico entiende la acción de Dios no debe dar espacio para explicaciones fáciles que están siempre enmarcadas dentro de una lógica muy humana y racional. No obstante, puede decirse que como el propósito de Dios era entregar en manos de los hebreos a estos reyes y ciudades, su endurecimiento de corazón fue una preparación para su propia destrucción.

La sección finaliza diciendo: “Y la tierra reposó de la guerra” (v. 23c). El sentido es que no habría necesidad de más acciones bélicas. Sin embargo, la historia posterior demuestra que faltaba aún mucho tiempo para alcanzar la meta propuesta por Jehovah a su pueblo (v. 18) y que aun poco antes de morir Josué todavía quedaba mucha tierra por poseer (13:1). Esto encuentra consonancia con el libro de los Jueces que muestra a las tribus individualmente tomando posesión de las tierras.

1er Titulo:

Importancia de cumplir el mandato divino. Versíc. 32 32Así fue acabada toda la obra del tabernáculo, del tabernáculo de reunión; e hicieron los hijos de Israel como Jehová lo había mandado a Moisés; así lo hicieron. (Léase 2ª a Timoteo 2:15. 15Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.).

Comentario del texto complementario: El ejemplo personal de Timoteo debe servir como un arma poderosa contra el error: Haz todo lo posible por presentarte a Dios aprobado. Timoteo debe esforzarse en todas las formas posibles a fin de conducirse él mismo de tal modo que aun ahora, ante el tribunal del juicio de Dios,

él sea aprobado, esto es, como uno que, después de un examen completo de parte de nada menos que el Juez Supremo, tenga la satisfacción de saber que éste se ha agradado de él y lo elogia (nótese los sinónimos en Ro. 14:18 y 2 Co. 10:18). Ahora bien, este feliz resultado se alcanzará si Timoteo es hallado:

  1. obrero que no tiene de qué avergonzarse,

y, en consecuencia:

  1. que usa correctamente la palabra de verdad.

Entonces, Timoteo debe ser un obrero, no un parlanchín. Además, su obra debe ser de tal naturaleza que no le produzca vergüenza ni le cause temor de verse avergonzado cuando oiga el veredicto divino al respecto.

Por cierto, esto significa que él es el tipo de líder que está preocupado de “usar correctamente la palabra de verdad”. Esta palabra de verdad es “el testimonio acerca de nuestro Señor” (2 Ti. 1:8), el “evangelio” (la misma referencia y véase Ef. 1:13), “la palabra de Dios” (2 Ti. 2:9). Es la verdad redentora de Dios. El modificativo “de verdad” enfatiza el contraste entre la inconmovible revelación especial de Dios, por una parte, y las charlas sin valor de los seguidores del error, por la otra.

   La expresión “usar correctamente” ha causado mucha controversia. Es cierto que el significado del elemento básico principal del verbo compuesto del que se toma este participio presente masculino (ὀρθοτομοῦντα) es primariamente “cortar”. Sin embargo, el punto de vista que el verbo compuesto retiene el sentido literal o casi literal de “dividir” es discutible. En un verbo compuesto el sentido enfático puede desplazarse hacia el prefijo, al punto que en el proceso semántico se pierde el sentido literal de la base. Así cortar derecho empieza a significar usar derecho, usar recto. No es extraño que, por una transición sencilla de la esfera física a la moral, una noción tal como “cortar un camino o un sendero derecho” haya llegado en el curso del tiempo al uso exclusivamente moral de la expresión. Así Pr. 11:5 (LXX) nos enseña que “la justicia del perfecto corta derecho su camino”, lo que significa “conserva derecho su camino”, lo hace hacer lo que es recto (cf. Pr. 3:6 LXX). Así es comprensible que aquí en 2 Ti. 2:15 el sentido sea “usar correctamente”139. [139Una posible razón por la que este verbo ha causado dificultades a los lectores de habla inglesa y a los de habla hispana, puede ser que en estos idiomas la expresión “cortar recto” o aun “dividir correctamente” no se capta inmediatamente como una expresión que se debe interpretar figurativamente. Por otra parte, los que están familiarizados con la Biblia holandesa (Statenvertaling) no tienen dificultades, porque ese idioma tiene la expresión: “die het Woord Gods recht snijdt”; “el que corta recto la Palabra de Dios”, que de inmediato se entiende como: “el que usa la Palabra de Dios de una manera adecuada, correcta”.]

No es extraño que la base (“cortar”) pierda su sentido original literal cuando se le añade un prefijo (“recto”). Aun sin ningún afijo la palabra “cortar” se usa frecuentemente en un sentido no literal. Así el griego habla de “cortar (hacer) un juramento”, “cortar (diluir) un líquido”, “cortar (trabajar) una mina”, etc. También usa la expresión “cortar corto” (conducir a una crisis), y “cortar las ondas”, tal como lo usamos en el lenguaje moderno. Compárese con nuestras expresiones “cortar camino”, “cortar cartas”, etc.

Volviendo al verbo compuesto, yo enfatizaría que el contexto confirma el sentido que casi todas las autoridades le atribuyen. A la luz de los vv. 14 y 16, la idea que Pablo desea dar es claramente ésta: “usa rectamente la palabra de verdad en vez de librar batallas verbales completamente inútiles que confunden a los oyentes, en vez de prestar atención a charlas profanas y vanas”.

El hombre que usa correctamente la palabra de verdad, no la cambia, no la pervierte, no la mutila ni la distorsiona, ni hace uso de ella con un propósito malo en el pensamiento. Por el contrario, interpreta las Escrituras en oración y a la luz de las Escrituras. Aplica su sentido glorioso, en forma valiente y con amor, a situaciones y circunstancias concretas, haciéndolo para la gloria de Dios, la conversión de los pecadores y la edificación de los creyentes. 

2° Titulo:

Elementos presentes en el tabernáculo. Versíc. 33 al 42. 33Y trajeron el tabernáculo a Moisés, el tabernáculo y todos sus utensilios; sus corchetes, sus tablas, sus barras, sus columnas, sus basas; 34la cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, la cubierta de pieles de tejones, el velo del frente; 35el arca del testimonio y sus varas, el propiciatorio; 36la mesa, todos sus vasos, el pan de la proposición; 37el candelero puro, sus lamparillas, las lamparillas que debían mantenerse en orden, y todos sus utensilios, el aceite para el alumbrado; 38el altar de oro, el aceite de la unción, el incienso aromático, la cortina para la entrada del tabernáculo; 39el altar de bronce con su enrejado de bronce, sus varas y todos sus utensilios, la fuente y su base; 40las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, la cortina para la entrada del atrio, sus cuerdas y sus estacas, y todos los utensilios del servicio del tabernáculo, del tabernáculo de reunión; 41las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las sagradas vestiduras para Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para ministrar en el sacerdocio. 42En conformidad a todas las cosas que Jehová había mandado a Moisés, así hicieron los hijos de Israel toda la obra. (Léase 1ª los Corintios 3:9 y 10. 9Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. 10Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno miré cómo sobreedifica.).

 

   Comentario del texto complementario: [9]. Porque somos compañeros de trabajo para Dios, vosotros sois terreno de sembradío de Dios, sois edificio de Dios.

a. «Porque somos compañeros de trabajo para Dios». La expresión compañeros de trabajo, ¿apunta a la relación que se daba entre Pablo y Apolos o a la relación que ellos dos tenían con Dios? Se da expresión a la primera interpretación traduciendo: «compañeros de trabajo para Dios», a la segunda: «compañeros de trabajo de Dios».

   En favor de la primera interpretación está la conjunción porque, que conecta al versículo anterior (v. 8) con la primera parte de este versículo. Pablo argumenta que Apolos y él no trabajan para sí mismos, sino que para Dios. Son jornaleros en el servicio de Dios, «en lugar de ser colegas de Dios, más bien son obreros pagados por él» Desde otra perspectiva, la expresión compañeros de trabajo se conecta en otros pasajes con sustantivos que nos dicen cuál es el objetivo que se busca. Por ejemplo, Pablo escribe «somos compañeros de trabajo para vuestro gozo» (2 Co. 1:24, mi traducción) y «Tito es mi colega y compañero de trabajo en favor vuestro» (2 Co. 8:23, mi traducción; y véase 1 Ts. 3:2).

   La segunda interpretación traduce «Nosotros somos colaboradores de Dios». Se podría aceptar esta traducción, siempre y cuando quede fuera la idea de una participación igualitaria. Porque Dios y el hombre nunca son iguales en la proclamación del evangelio, porque el hombre no es más que un instrumento en las manos de Dios y no trabaja con él, sino para él (Hch. 9:15).

   Como el inglés permite traducir el caso genitivo en la forma posesiva, muchos traductores toman este camino (we are God’s fellow workers), lo que deja sin respuesta al problema interpretativo. En español no es posible tomar esta posición neutral. Gordon D. Fee observa que la posición enfática de la palabra Dios, la cual aparece en el caso genitivo tres veces en este versículo, sugiere la idea posesiva, y concluye que «el argumento del párrafo como un todo subraya la unidad de ellos en el trabajo que tienen en común bajo la autoridad de Dios».21 Con todo, la triple repetición de la palabra Dios (en genitivo) en el versículo 9 no excluye la posibilidad de que el primer caso sea un genitivo objetivo («para Dios»). Esta posibilidad se ve fortalecida por dos factores: Primero, el que haya un cambio desde la primera persona plural, somos compañeros, a la segunda persona plural, vosotros sois, hace factible que también haya un cambio de sentido en cuanto al término Dios, de manera que la primera vez signifique para Dios y la segunda y tercera de Dios. Segundo, esta posibilidad se hace más factible por los versículos precedentes (vv. 7 y 8), donde Dios es el agente.

-b. «vosotros sois terreno de sembradío de Dios, sois edificio de Dios». Pablo deja a los ministros para abordar ahora a los hermanos de la congregación, cambia de somos a vosotros sois. En el griego coloca el vosotros al final de la oración para darle énfasis. Además, continúa usando la figura del campo de labranza. ¿Se considera que este terreno está activo produciendo fruto? ¿O se le tiene como pasivo, como cuando está siendo cultivado? La segunda interpretación se ajusta mejor al contexto que la primera. Esto es, por medio de la predicación del evangelio, Pablo y Apolos están cultivando a los corintios, a quienes Pablo llama terreno de sembradío. Los corintios deben entender que los ministros no trabajan en la iglesia para sí, sino para el Señor. «De esto se desprende que los corintios estaban mal al identificarse con los hombres, ya que por derecho eran propiedad de Dios solo».

De la figura agrícola Pablo ahora se vuelve a una metáfora sacada de la arquitectura. «sois edificio de Dios». Así como un campo se cultiva, un edificio se construye. Los edificadores laboran para el Señor (véase Ef. 2:19–22; 1 P. 2:5).

  1. Edificadores que trabajan para Dios 3:10

   Pablo usa repetidamente la imagen de la construcción en sus epístolas. Representa a los cristianos como el edificio de Dios (vv. 9, 16) y hace notar que Cristo es el único cimiento (vv. 10–14; Ef. 2:20). Describe la vida espiritual de los creyentes como un proceso de edificación (Ef. 4:29; 1 Ts. 5:11). También revela que los cristianos están siendo edificados juntos en Cristo (Ef. 2:22; Col. 2:7).

[10]. Según la gracia de Dios que me ha sido dada, como sabio jefe de construcción coloqué el cimiento y otro está edificando sobre él. Pero que cada uno tenga cuidado de cómo edifica sobre él.

-a. «Según la gracia de Dios que me ha sido dada». Antes de continuar con el tema de la edificación, Pablo reconoce la gracia que ha recibido de Dios. No pretende pertenecer al grupo cerrado de los doce apóstoles ni haber recibido la enseñanza que todos los días les impartió el Señor. Pablo fue llamado tiempo después de que Cristo ascendió y después de que el Espíritu Santo fuese derramado. Sabe bien que él fue la última persona a la que Cristo se le apareció, «como a uno nacido fuera de tiempo» (15:8). No obstante, fue llamado a ser un apóstol. Pablo consideraba este llamado como un acto divino de gracia, por el cual da gracias repetidas veces en sus epístolas (véase, p. ej., 15:10; Ro. 15:15; Gá. 2:9; Ef. 3:2, 7, 8). Con toda humildad, Pablo atribuye su posición de apóstol a la gracia que Dios le ha dado. Por lo tanto, antes de siquiera insinuar que él ha sido el sabio jefe de construcción que empezó la edificación de la iglesia de Corinto, primero remueve todo rastro de arrogancia de su parte al aplicarse el apelativo de sabio, pues afirma que es por la gracia de Dios que ha llegado a ser un constructor de iglesias.

-b. «Como sabio jefe de construcción coloqué el cimiento y otro está edificando sobre él». Pablo emplea términos que le son familiares a los corintios que sabían del rubro de la construcción, especialmente la conectada con los templos. Pablo se confiere el título de jefe de construcción, el que apuntaba al contratista que supervisaba la obra de numerosos subcontratistas. El jefe de construcción era responsable de supervisar diariamente el trabajo de cada uno de los constructores. Asimismo, Pablo tenía la tarea de supervisar el trabajo realizado por sus colaboradores que estaban edificando un templo espiritual en Corinto.

   Pablo se presenta como un jefe de construcción sabio y diestro. Antes de que sus asistentes, Silas y Timoteo, llegaran (véase Hch. 18:4, 5), Pablo ya había proyectado los planos para colocar el cimiento de la estructura. Por consiguiente, Pablo no es sólo el arquitecto (RV60), sino el contratista que, con la ayuda de sus subcontratistas, levanta un edificio. Además, Pablo no se refiere a los individuos cristianos que componen la iglesia, sino a la iglesia misma.

   La oración y otro está edificando sobre él no debe tomarse en forma negativa, como si quisiera decir que Apolos está recibiendo de parte de los corintios una alabanza y aprobación que no le corresponde. ¡De ninguna manera!    Pablo colocó el cimiento, mientras que otros edifican la estructura, incluyendo Apolos. De hecho, el término jefe de construcción descarta toda crítica negativa respecto a la formación de la iglesia de Corinto, ya que Pablo es el director de la obra. Pablo y sus colaboradores sólo tenían una meta, a saber, la edificación espiritual de la iglesia. Cuando Pablo usa el verbo edificar se refiere a la continua labor de edificar el cuerpo de Cristo. «La comunidad cristiana es edificada por la cooperación de todos sus participantes (1 Co. 3:10–15) y en unidad con apóstoles y profetas (Ef. 2:20), para llegar a ser la sola santa comunidad del Señor».

– c. «Pero que cada uno tenga cuidado de cómo edifica sobre él». En Romanos 15:20 Pablo dice: «En efecto, mi propósito ha sido predicar el evangelio donde Cristo no sea conocido, para no edificar sobre fundamento ajeno».   En la epístola a los Romanos, Pablo muestra cuál es su costumbre, a saber, no edificar sobre el fundamento de otro. Pero en Corinto él es el jefe de construcción, quien emplea a numerosos albañiles para levantar una estructura sobre el cimiento que él mismo colocó.

   En la última parte de este versículo, Pablo exhorta a los edificadores a que produzcan un trabajo de calidad. Quiere que cada albañil dé lo mejor de sí. Según su propio ejemplo, él espera que todos los que edifiquen sobre el cimiento que puso adopten la misma ética laboral. Su tarea es edificar a cada miembro de la iglesia enseñando y predicando con fidelidad el evangelio de Cristo.

3er Titulo:

Bendición de Moisés a quienes trabajaron en el tabernáculo. Versíc. 43. 43Y vio Moisés toda la obra, y he aquí que la habían hecho como Jehová había mandado; y los bendijo. (Léase Números 6:22 al 27. 22Jehová habló a Moisés, diciendo: 23Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles: 24Jehová te bendiga, y te guarde; 25Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; 26Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. 27Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.).

   Comentario del texto complementario: La bendición sacerdotal, 6:22–27. Después de tratar de varias causas de contaminación y cómo responder para mantener la santidad del pueblo de Dios, encontramos esta bendición lindísima. Subraya la verdad de que sólo un pueblo santo puede gozar de las bendiciones de Dios, pero cuando el

pueblo se mantiene limpio de contaminación, Jehová se deleita en poner su nombre sobre ellos (v. 27, nota de RVA) y bendecirlos. Los sacerdotes solían pronunciar esta bendición al finalizar el sacrificio diario. Los arqueólogos han descubierto en una tumba en Jerusalén un amuleto que viene del siglo VII a. de J.C. con esta bendición inscrita, demostrando que ya estaba en uso común antes del exilio en Babilonia.

   El pedido de que Jehová “bendiga” a uno puede incluir todo tipo de cosas buenas: tierra y bienes materiales, descendencia, buena salud y gozo espiritual en la presencia de Dios (ver Lev. 26:3–13; Deut. 28:1–14). Guardar se refiere a la protección de Dios sobre los suyos (ver Sal. 121). Hacer el rostro resplandecer sobre uno significa mirarle con favor (ver Sal. 31:16; 44:3; 67:1; 80:3, 7, 19; 89:15; 119:35; Dan. 9:17). Cuando Jehová tiene misericordia de uno, actúa en base a su pura gracia para salvarle de todo trance agudo (ver Sal. 4:1; 6:2; 41:4; 51:1). Levantar hacia uno su rostro quiere decir fijar la atención en uno con un propósito benevolente (ver Sal. 4:6; 33:18; 34:15 y notar en contraste la angustia experimentada cuando Jehová esconde su rostro en Deuteronomio 31:18; Sal. 30:7, 44:24; 104:29). El último pedido, que Dios ponga en ti paz, es el más rico de todos. En el hebreo, shalom significa mucho más que la ausencia del conflicto; incluye las ideas de prosperidad, salud, gozo, bienestar total, y aun la salvación. ¡Qué bendición más rica que Dios ofreció a su pueblo si se mantenía santo y obediente! ¡Qué bendición que nos ofrece ahora en Jesucristo si somos obedientes!

(Transcribido de la Biblia de Bosquejos y Sermones Éxodo 19 al 40 Tomo 2 Editorial Portavoz:  scanner a Word, PDF.).  

Amen para la honra y gloria de Dios.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.