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Domingo 3 de noviembre de 2019: “Tabernáculo de Dios, sagrado lugar de adoración”.

Domingo 3 de noviembre de 2019: “Tabernáculo de Dios, sagrado lugar de adoración”.

Lección: Éxodo Cap. 26, versículos 1 al 14. 1 Harás el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; y lo harás con querubines de obra primorosa. 2 La longitud de una cortina de veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos; todas las cortinas tendrán una misma medida. 3 Cinco cortinas estarán unidas una con la otra, y las otras cinco cortinas unidas una con la otra. 4 Y harás lazadas de azul en la orilla de la última cortina de la primera unión; lo mismo harás en la orilla de la cortina de la segunda unión. 5 Cincuenta lazadas harás en la primera cortina, y cincuenta lazadas harás en la orilla de la cortina que está en la segunda unión; las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra. 6 Harás también cincuenta corchetes de oro, con los cuales enlazarás las cortinas la una con la otra, y se formará un tabernáculo. 7 Harás asimismo cortinas de pelo de cabra para una cubierta sobre el tabernáculo; once cortinas harás. 8 La longitud de cada cortina será de treinta codos, y la anchura de cada cortina de cuatro codos; una misma medida tendrán las once cortinas. 9 Y unirás cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas aparte; y doblarás la sexta cortina en el frente del tabernáculo. 10 Y harás cincuenta lazadas en la orilla de la cortina, al borde en la unión, y cincuenta lazadas en la orilla de la cortina de la segunda unión. 1 1 Harás asimismo cincuenta corchetes de bronce, los cuales meterás por las lazadas; y enlazarás las uniones para que se haga una sola cubierta. 12 Y la parte que sobra en las cortinas de la tienda, la mitad de la cortina que sobra, colgará a espaldas del tabernáculo. 13 Y un codo de un lado, y otro codo del otro lado, que sobra a lo largo de las cortinas de la tienda, colgará sobre los lados del tabernáculo a un lado y al otro, para cubrirlo.14 Harás también a la tienda una cubierta de pieles de carneros teñidas de rojo, y una cubierta de pieles de tejones encima.

    Introducción al capítulo 26 (para mayor comprensión):

    Diseño del tabernáculo:

[1]. Era una tienda construida con cuatro cubiertas:

  1. La primera cubierta era de lino fino: simbolizaba pureza y justicia.

1) El diseño: diez cortinas con querubines bordados.

2) El tamaño:

  • Cada cortina medía unos 12,50 metros de largo por 1.80 metros de ancho.
  • Las cortinas se unían en dos grupos de cinco cada uno, cosidas formando dos juegos de cortinas largos.

3) Las lazadas y los corchetes que unían y sujetaban los dos juegos de cortinas:

  • Las lazadas estaban hechas de azul.
  • Estaban cosidas por el borde de las cortinas.
  • Había 50 lazadas en cada cortina.
  • Había 50 corchetes de oro que sujetaban las cortinas para que estuvieran unidas y formaran el tabernáculo de una sola tienda.
  1. La segunda cubierta era de pelo de cabra: simbolizaba la necesidad de presentar una ofrenda expiatoria por el pecado y para la purificación (Nm. 28:15; LV. 16).

1) El número: once cortinas.

2) El tamaño:

  • Cada cortina medía unos 13,50 metros de largo por 1.80 metros de ancho.
  • Había cinco cortinas unidas en un juego y seis en otro juego.
  • La sexta cortina: estaba doblada en el frente de la tienda.

3) Las lazadas y los corchetes:

  • Había 50 lazadas a lo largo del borde de cada juego de cortinas.
  • Había 30 corchetes de bronce que sujetaban los dos juegos de cortinas para unirlos y que formaran una sola cubierta.

4) La mitad de cortina que sobraba del largo de la segunda cubierta:

  • Colgaba a espaldas del tabernáculo.
  • Colgaban 0,45 metros de cortina a cada lado del tabernáculo para cubrirlo por completo.
  1. La tercera cubierta era de pieles de carnero teñidas de rojo: simbolizaba la sangre.
  2. La cuarta cubierta era de cuero (tejones o marsopas): simbolizaba una separación que los protegiera del mundo.

[2]. Las cubiertas estaban tendidas sobre una estructura de madera (de acacia): simbolizaba estabilidad, sustento y un fundamento fuerte:

  1. El tamaño: cada tabla de esta estructura medía 4.50 metros de largo por 0.65 metros de ancho y tenía dos espigas paralelas entre si (para encastrar cada tabla en las basas).
  2. La estructura:

1) Había 20 tablas del lado sur que juntas formaban una pared.

  • El apoyo de las tablas eran unas 40 basas (o bases) de plata, dos debajo de cada tabla.
  • Estaban unidas a las tablas por las espigas.

2) Había una pared hecha de 20 tablas del lado norte: estaba apoyada sobre 40 basas de plata. dos para cada tabla.

3) Había una pared del lado occidental hecha de seis tablas.

4) Había un poste hecho de dos tablas para las dos esquinas del lado occidental:

  • Las tablas estaban unidas desde abajo.
  • También estaban unidas por arriba con un anillo o gozne.
  • En total. el lado occidental llevaba ocho tablas y un apoyo de 16 basas de plata. dos debajo de cada tabla.

5) Había barras o travesaños duraderos. hechos de madera de acacia:

  • cinco barras para el lado sur:
  • cinco barras para el lado norte;
  • cinco barras para el lado occidental:
  • una barra central que pasaba de un extremo al otro por en medio de las paredes hechas con las tablas.

6) Las barras de madera estaban cubiertas de oro; había anillos de oro por donde se metían las barras para sostenerlas.

  1. instrucciones estrictas: el tabernáculo tenía que edificarse y levantarse exactamente como Dios lo había planificado. conforme al modelo que él le había mostrado a Moisés.

[3]. La tienda tenía una cortina o velo interno que era muy especial: simbolizaba la majestuosa santidad de Dios y la separación que había entre Dios y el hombre

  1. Era un velo de gran belleza. una obra hecha con mucha destreza.
  2. Estaba sujeto a corchetes de oro y colgaba de cuatro columnas de madera duradera (de acacia), que reposaban sobre cuatro basas de plata.
  3. El propósito del velo interno: cubrir el arca del testimonio (pacto) de todo lo demás.
  4. l) Separaba el lugar santo del lugar santísimo.

2) Separaba el propiciatorio de todo lo demás: simbolizaba una separación, que nadie tenía acceso al propiciatorio. que el hombre tenía una necesidad apremiante de misericordia.

  • Lo separaba de la mesa. que estaba puesta en el lado norte.
  • Lo separaba del candelero. que estaba puesto del lado sur.

[4] La tienda tenía un velo externo, una cortina que era la entrada del tabernáculo simbolizaba la puerta a la presencia de Dios:

  1. Era una entrada bellísima, hecha con enorme destreza.
  2. La estructura que la sostenía
  3. l) constaba de anillos de oro y cinco columnas cubiertas de oro:

2) llevaba cinco basas de bronce. sobre las que descansaban las columnas.

   (Éxodo 26:1-37) Introducción: Considere la envergadura de la siguiente declaración: el gran Creador del →universo el Señor soberano, la Majestad que gobierna todas las cosas← quiere habitar en medio de su pueblo. Dios quiere habitar en un mundo donde:

  • muchas personas hacen caso omiso de él y lo desprecian;
  • muchas personas lo maldicen y lo niegan:
  • muchas personas han permitido que la maldad creciera hasta volverse endémica en sus vidas;
  • hubo personas que incluso mataron a su Hijo unigénito, el Señor Jesucristo.

   Esa es la imagen que nos revela el tabernáculo: Dios quiere habitar en medio de los seres humanos. El tabernáculo nos muestra que Dios ha dado pasos para concederle al hombre una relación personal con él. Al ordenar que se construyera¬ Dios estaba declarando que quería vivir con el hombre y establecer una relación personal y eterna con él. Ahora bien, es importante que tengamos en cuenta que:

➩Dios no se iba a rebajar para habitar en medio de su pueblo;

➩Dios no estaba degradando su carácter santo al relacionarse con hombres pecadores;

➩ Dios no estaba comprometiendo su grandeza al descender para vivir con el ser humano.

   La Verdad es que¬ al venir a la tierra para vivir entre los hombres Dios estaba revelando su grandiosa compasión y su inmenso amor por el ser humano. De hecho, a través del tabernáculo, él le estaba enseñando a su pueblo dos verdades básicas:

  1. Dios amaba a su pueblo y quería estar con ellos, morando y viviendo en medio de ellos.
  2. El pueblo tenía que acercarse a Dios de la manera correcta, exactamente como él lo había establecido.

   En este capítulo, Dios reveló a Moisés su plan maestro de habitar en medio de su pueblo. El diseño de tabernáculo era un plan de una asombrosa belleza y una gran destreza. Esta tienda pronto se convertiría en el lugar de adoración portátil más ornamentado del mundo, diseñado por Dios mismo.

   Si queremos entender mejor el tabernáculo, debemos hacer exactamente lo que dice Stephen Olford, el excelente expositor de las Escrituras:

   Si buscamos dar con una interpretación correcta del tabernáculo, no debemos dogmatizar sino seguir con humildad el método del Espíritu Santo, tal como lo ilustra la Epístola a los Hebreos. Haciendo referencia al tabernáculo y el sacerdocio, el autor habla de: la “sombra de las cosas celestiales ” (Hebreos 8:5); “las figuras de las cosas celestiales ” (Hebreos 9:23); la “figura del verdadero [tabernáculo] ” (Hebreos 9:24); y “la sombra de los bienes venideros” (Hebreos 10:1). Por consiguiente, queda en claro que el tabernáculo tenía el propósito de representar realidades espirituales. Dicho de otro modo, en el tabernáculo vemos sombras y figuras de las cosas celestiales o espirituales revelados en Cristo.

   El tabernáculo en sí mismo es el tema que trata este importante pasaje de las Escrituras: El tabernáculo en si mismo: el símbolo de la morada de Dios en medio de su pueblo y de la necesidad del hombre de acercarse a Dios exactamente como él manda (Ex. 26: l -37).

  1. Era una tienda construida con cuatro cubiertas (vv. 1-14).
  2. Las cubiertas estaban tendidas sobre una estructura de madera (de acacia): simbolizaba estabilidad, sustento y un fundamento fuerte (w. l5-30).
  3. La tienda tenía una cortina o velo interno que era muy especial: simbolizaba la majestuosa santidad de Dios y la separación que había entre Dios y el hombre (vv. 31-35).
  4. La tienda tenía un velo externo, una cortina que era la entrada del tabernáculo: simbolizaba la puerta a la presencia de Dios (vv. 36-37).

   Referencias Bíblicas conforme al título: Hebreos 10.19; Dt. 12:5; 11; 14:23; Josué 18:1; Sn. Jn 4:20-24;

“Texto: Éxodo 36.8. Todos los sabios de corazón de entre los que hacían la obra, hicieron el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; las hicieron con querubines de obra primorosa”.

1er Titulo:

Cortinaje De Lino Para El Tabernáculo. Versíc. 1 al 6. 1Harás el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; y lo harás con querubines de obra primorosa. 2La longitud de una cortina de veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos; todas las cortinas tendrán una misma medida. 3Cinco cortinas estarán unidas una con la otra, y las otras cinco cortinas unidas una con la otra. 4Y harás lazadas de azul en la orilla de la última cortina de la primera unión; lo mismo harás en la orilla de la cortina de la segunda unión. 5Cincuenta lazadas harás en la primera cortina, y cincuenta lazadas harás en la orilla de la cortina que está en la segunda unión; las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra. 6Harás también cincuenta corchetes de oro, con los cuales enlazarás las cortinas la una con la otra, y se formará un tabernáculo. (Léase Apocalipsis 19.8. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.).

   Referencias: Isaías 40:22; Levítico 16:2 (el cuidado de entrar al lugar santo, podía morir).

Comentario: (Éxodo 26: 1-14. Pero está repartido en los tres títulos.) tabernáculo ▬tienda ▬cortinas ▬cubierta del tabernáculo ▬justicia de Dios: El tabernáculo era una tienda construida con cuatro cubiertas, que servían como techo y paredes del tabernáculo.

   [a]. La primera cubierta estaba hecha de diez cortinas de lino fino que servían como techo y paredes del lado interno (vv. l-6). Era lo que los sacerdotes veían cuando ministraban en el lugar santo y en el lugar santísimo. Contemplar semejante belleza era el mayor de los privilegios y un privilegio que nadie más tenía. Cada vez que el sacerdote entraba en el tabernáculo vivía una experiencia indescriptible: entraba en la presencia del Dios de Abraham, Isaac y Jacob, en la presencia del Señor, Dios mismo (Jehová, Yahweh). Las cortinas eran un símbolo de pureza y justicia. El sacerdote que entraba al tabernáculo nunca perdía de vista el carácter de Dios. Al levantar la mirada y examinar las cortinas, veía los hilos de color azul, púrpura y carmesí, todos entremezclados y tejidos juntos para hacer la tela de lino, y sabía que significaban esos colores: el azul representaba la naturaleza celestial de Dios, el púrpura representaba su realeza y el carmesí representaba la humildad de recibir y aceptar al hombre por medio del sacrificio. Irremediablemente, el sacerdote se perdía en la adoración a Dios, por todo lo que él es.

   Además, mientras adoraba a Dios, el sacerdote sabía que su débil acto de adoración estaba centrado en Aquel que es perfectamente puro y completamente justo. Mientras admiraba el lugar santo, la luz del candelero iluminaba las bellas paredes y el techo de lino, la mesa, el altar del incienso y el candelero mismo. Todo lo que había en el santuario exaltaba la gloria de Dios y hacía que hasta el más arrogante de los hombres reconociera lo pequeño que él era delante de la presencia de un Dios puro y justo. Considere los siguientes detalles sobre estas cortinas únicas:

1) Cada una de las cortinas llevaba bordado un diseño de querubines (v. l) sobre un fondo de color azul, púrpura y carmesí. Esas cortinas eran tan impresionantes que sin duda dejaban al observador sin aliento.

2) El tamaño de cada cortina era de alrededor de 12,50 metros de largo por 1,80 metros de ancho (v. 2). Las cortinas se unían en dos grupos de cinco cortinas, que se cosían para hacer dos juegos de cortinas largos (v. 3).

3) Las lazadas que unían y sujetaban los dos juegos de cortinas estaban hechas de azul y cosidas a lo largo de los bordes (v. 4). En total, cada cortina llevaba cincuenta lazadas (v. 5). Luego. se unía las dos cortinas con cincuenta corchetes de oro, que se metían por las lazadas. Así, las cortinas formaban el tabernáculo de una sola tienda (v. 6).

   Pensamiento 1. Jesucristo consumó el simbolismo de las cortinas internas, puesto que él fue la encarnación perfecta de la pureza y la justicia.

(l)Jesús es la justicia de los creyentes, así como el lino fino es símbolo de la justicia.

   “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino tino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos” (Ap. 19:8).

   “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención” (1 Co. 1:30).

   “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Co. 5:21).

   “Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia” (Ro. 3:21-22).

(2) Jesús fue justo y puro, sin pecado.

   “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 C0. 5:21).

   “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado” (He. 4:15).

   “Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos” (He. 7:26).

   “Sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación” (1 P. 1:19).

   “Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él” (l Jn. 3:5).

(3) Jesús ama la justicia.

   “[Tú, el Mesías,] has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros” (Sal. 45:7).

(4) Jesús es el Renuevo justo.

   “He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra” (Jer. 23:5).

   Pensamiento 2. Siempre que el creyente entra en la presencia de Dios, debe concentrarse en dos verdades:

(1) Dios es puro y justo.

   “Conforme a tu nombre, oh Dios, así es tu loor hasta los fines de la tierra; de justicia está llena tu diestra” (Sal. 48:10).

   “Nubes y oscuridad alrededor de él; justicia y juicio son el cimiento de su trono” (Sal. 97:2).

   “Justo es Jehová en todos sus caminos, y misericordioso en todas sus obras” (Sal. 145217).

   “En sus días será salvo Judá. e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra” (Jer. 23:6).

(2) Dios exige justicia y que todo el que se acerque a él y lo adore lleve una vida justa. es

“Porque os digo que, si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos” (Mt. 5:20).

“Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo” (1 Co. 15:34).

2° Titulo:

Cortinaje De Pelo De Cabra Para Cubrir El Tabernáculo. Versíc. 7 al 13. 7Harás asimismo cortinas de pelo de cabra para una cubierta sobre el tabernáculo; once cortinas harás. 8La longitud de cada cortina será de treinta codos, y la anchura de cada cortina de cuatro codos; una misma medida tendrán las once cortinas. 9Y unirás cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas aparte; y doblarás la sexta cortina en el frente del tabernáculo. 10Y harás cincuenta lazadas en la orilla de la cortina, al borde en la unión, y cincuenta lazadas en la orilla de la cortina de la segunda unión. 11Harás asimismo cincuenta corchetes de bronce, los cuales meterás por las lazadas; y enlazarás las uniones para que se haga una sola cubierta. 12Y la parte que sobra en las cortinas de la tienda, la mitad de la cortina que sobra, colgará a espaldas del tabernáculo. 13Y un codo de un lado, y otro codo del otro lado, que sobra a lo largo de las cortinas de la tienda, colgará sobre los lados del tabernáculo a un lado y al otro, para cubrirlo (Léase Job 29:14. Me vestía de justicia, y ella me cubría; Como manto y diadema era mi rectitud.).

   Comentario: [b]. La segunda cubierta estaba hecha de pelo de cabra. Este material simbolizaba que el hombre necesita presentar una ofrenda expiatoria por el pecado y para la purificación (vv. 7-13). Es interesante que esta cortina externa de pelo de cabra estuviera puesta justo encima de la cortina interna. Si la cortina interna es símbolo de pureza y justicia, entonces este es el lugar más apropiado para el pelo de cabra: claramente representa que el ser humano necesita el perdón de sus pecados antes de poder acercarse a la justicia de Dios. La ilustración es la siguiente: cuando Dios dio a Moisés los planos del tabernáculo, le indicó que siguiera un orden que →como es importante observar← está detallado desde adentro hacia afuera.

➩ La primera cubierta, de lino, habla de la pureza y la justicia.

➩ La segunda cubierta, el pelo de cabra, habla de la necesidad del hombre de presentar una ofrenda expiatoria para el perdón de sus pecados y para purificarse, a fin de poder acercarse a la justicia de Dios.

   Es muy probable que está cubierta de pelo de cabra haya sido de color negro (vea Cnt. 1:5). A diferencia del suave lino fino de las cortinas internas. esta cubierta era áspera al tacto. En contraste con los hermosos hilos de color azul, púrpura y carmesí con bordados de querubines. las cortinas de pelo de cabra no eran muy atractivas a la vista. El pecado nunca es una imagen agradable, pero el pelo de cabra habla de sacrificio de que Dios perdona nuestros pecados por medio de la sangre del sacrificio.

   Observemos los detalles que conciernen a la cubierta de pelo de cabra:

1) Estaba hecha de once cortinas (v. 7).

2) Cada cortina media alrededor de 13,50 metros de largo por 1.80 metros de ancho (v. 8). Había cinco de estas cortinas que estaban unidas en un juego, mientras que las otras seis estaban unidas formando otro juego. La sexta cortina estaba doblada al frente de la tienda (v. 9).

3) Las lazadas y los corchetes unían los dos juegos de cortinas entre sí. de modo que formaban una sola cubierta para la tienda o tabernáculo. Considere las instrucciones de Dios:

➩ tenían que coserse cincuenta lazadas a lo largo del borde de ambas cortinas;

➩ debían hacerse cincuenta corchetes de bronce para unir y sujetar ambas cortinas formando una sola cubierta (vv. 10-11).

4) La mitad de cortina que sobraba del largo de la cubierta colgaba a espaldas del tabernáculo (v. 12). Colgaban 0,45 metros de cortina de pelo de cabra a cada lado del tabernáculo.

   Pensamiento 1. El Señor Jesús es Aquel que tomó la oscuridad del pecado sobre sí mismo y se convirtió en la ofrenda expiatoria por los pecados de su pueblo.

“Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días. y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada” (Is. 53:10).

“Por tanto. yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores” (ls. 53:12).

“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado. para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Co. 5:21).

“El cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre” (Ga. 1:4).

“Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” (Ef. 5:2).

“Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados” (1 P. 2:24).

“Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre” (Ap. 1:5).

    Comentario: (Éxodo 26:7-13, Estudio a fondo.) cabras ▬ ofrenda expiatoria: A lo largo de las Escrituras. vemos que la cabra es un animal que se usa en las ofrendas expiatorias.

“Luego que conociere su pecado que cometió, presentará por su ofrenda un macho cabrío sin defecto. Y pondrá

su mano sobre la cabeza del macho cabrío, y lo degollará en el lugar donde se degüella el holocausto, delante de Jehová; es expiación” (Lv. 4:23-24).

“Luego que conociere su pecado que cometió, traerá por su ofrenda una cabra, una cabra sin defecto, por su pecado que cometió” (Lv. 4:28).

“Y para su expiación traerá a Jehová por su pecado que cometió, una hembra de los rebaños, una cordera o una

cabra como ofrenda de expiación; y el sacerdote le hará expiación por su pecado” (Lv. 5:6).

“Ofreció también la ofrenda del pueblo, y tomó el macho cabrío que era para la expiación del pueblo, y lo degolló, y lo ofreció por el pecado como el primero” (Lv. 9:15).

“Y Moisés preguntó por el macho cabrío de la expiación, y se halló que había sido quemado; y se enojó contra Eleazar e Itamar, los hijos que habían quedado de Aarón, diciendo: ¿Por qué no comisteis la expiación en lugar santo? Pues es muy santa, y la dio él a vosotros para llevar la iniquidad de la congregación, para que sean reconciliados delante de Jehová” (Lv. 10:16-17).

“Y de la congregación de los hijos de Israel tomará dos machos cabríos para expiación, y un carnero para holocausto” (Lv. 16:5).

“Después tomará los dos machos cabríos y los presentará delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión. Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos; una suerte por Jehová, y otra suerte por Hazazel. Y hará traer Aarón el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por Jehová. y lo ofrecerá en expiación. Mas el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por Hazazel, lo presentará vivo delante de Jehová para hacer la reconciliación sobre él, para enviarlo a Hazazel al desierto” (Lv. 16:7-10).

“Después degollará el macho cabrío en expiación por el pecado del pueblo, y llevará la sangre detrás del velo adentro, y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro, y la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio” (Lv. 16:15).

“Y saldrá al altar que está delante de Jehová, y lo expiará, y tomará de la sangre del becerro y de la sangre del macho cabrío, y la pondrá sobre los cuernos del altar alrededor” (Lv. 16:18).

“Cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el tabernáculo de reunión y el altar, hará traer el macho cabrío vivo; y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto. Y aquel macho cabrío llevará sobre si todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto” (Lv. 16:20-22).

“El que hubiere llevado el macho cabrío a Azazel, lavará sus vestidos, lavará también con agua su cuerpo, y después entrará en el campamento. Y sacarán fuera del campamento el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación; y quemarán en el fuego su piel, su carne y su estiércol” (Lv. 16:26-27).

“Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne […]” (He. 9:12-13).

“Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo” (He. 9:19).

“Porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados” (He. 10:4).

3er Titulo:

Cubierta Del Tabernáculo Con Pieles De Carneros Y Tejones. Versíc. 14. 14 Harás también a la tienda una cubierta de pieles de carneros teñidas de rojo, y una cubierta de pieles de tejones encima. (Léase Efesios 6:11-12. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.).

   Comentario: [c]. La tercera cubierta, de pieles de carneros, simbolizaba la sangre del sacrificio. Eran pieles a las que se les quitaba la lana y luego se las teñía de rojo. El rojo. desde luego, simbolizaba la sangre sacrificial.

   Pensamiento 1. La tercera cubierta, hecha de pieles de carneros, señala el sacrificio de Jesucristo y su sangre derramada por los pecadores.

(l)Por la sangre de Jesús nuestros pecados son perdonados.

“Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados” (Mt. 26:28).

(2) Con su sangre Jesús nos compró.

“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó [compró] por su propia sangre” (Hch. 20:28).

(3) Por la sangre de Jesús somos justificados.

“Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (Ro. 5:9).

(4) Con su sangre Jesús limpió nuestra conciencia de obras muertas.

“¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?’” (He. 9:14).

(5) Por la sangre de Jesús somos limpios de todo pecado.

“Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Jn. 1:7).

(6) Por la sangre de Jesús somos libres del poder del pecado.

“Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre” (Ap. 1:5).

   [d]. La cubierta externa era una cubierta de cuero o de pieles de marsopas. Simbolizaba una separación que protegía del mundo al pueblo de Dios. Era la cubierta que preservaba el tabernáculo frente a los fenómenos climáticos los elementos propios del desierto: el sol abrasador, las lluvias torrenciales, las despiadadas tormentas de arena y los

animales salvajes. Trasladar el campamento de un lugar al otro obviamente representaba un constante desgaste para el tabernáculo. La cubierta de cuero protegía el tabernáculo de los elementos del exterior, Dicho en términos simples, impedía que lo malo de afuera (el mundo) entrara y así preservaba lo bueno adentro (la adoración a Dios). Hoy en día, hay muchas cosas que el creyente necesita que estén en orden para separarse y protegerse del mundo.

   Pensamiento 1. La cubierta externa de cuero es la ilustración de una separación. de una protección frente al mundo y las cosas que hay en el mundo.

(l) El creyente necesita protección frente a los placeres del mundo.

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Jn. 2:15-16).

(2) El creyente necesita protección frente a las impurezas.

“De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación” (2 Co. 5:17-18).

(3) El creyente necesita guardarse de seguir la corriente y los caminos de este mundo.

“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Ef. 2:1-2).

(4) El creyente necesita protegerse de los afanes de este mundo.

“No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal” (Mt. 6:31-34).

“El que fue sembrado entre espinos, este es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (Mt. 13:22).

(5) El creyente necesita protección frente a las malas compañías.

“Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis” (1 Co. 5:11).

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Co. 6:14).

“No seguirás a los muchos para hacer mal, ni responderás en litigio inclinándote a los más para hacer agravios” (Éx. 23:2).

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado” (Sal. 1:1).

“No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos” (Pr. 4:14).

“No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos” (Pr. 24:1).

   Pensamiento 2. Jesucristo consumo el simbolismo de la cubierta externa. Él es la separación que nos protege del mundo y de la ira de Dios que ha de manifestarse en contra de la maldad del mundo. Cristo nos protege de los peligros y las tentaciones del mundo y de la terrible ira de Dios contra los pecados del mundo.

(1) Jesús nos protege al salvarnos de la ira de Dios contra el pecado y la maldad.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Jn. 3:16).

“Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (Ro. 5:9).

“El cual se dio a si mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo. conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre” (Gá. 1:4).

(2) Jesús nos protege al santificarnos y apartarnos para Dios.

“Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, rusticación, santificación y redención” (1 Co. 1:30).

“Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra” (2 Ti. 2:21).

“Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta” (He. 13:12).

“Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas” (1 P. 1:2).

(3) Jesús nos protege al santificarnos con su Palabra. “Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Jn. 17:14-17).

(4) Jesús nos protege velando por nosotros con su mirada atenta.

“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti” (2 Cr. 16:9).

(3) Jesús nos protege rodeándonos.

“Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre” (Sal. l25:2).

(6) Jesús protege hasta los cabellos de nuestra cabeza

“Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá” (Lc. 21:18).

   Palabras y frases usadas en este tema:   El capítulo 26 está totalmente dedicado a la estructura del santuario. Comienza con las cortinas que obraban de límites externos, para luego describir la estructura de madera sobre la cual se colgaban (vv. 15-30), y, finalmente, el velo que hacía de separador interno para distinguir el lugar donde se ubicaba el arca de aquel dónde se ubicaban la mesa, la lámpara y el altar (vv. 31-37).

   Es necesario señalar que la descripción que se ofrece en este capítulo deja algunas dudas respecto a la forma y el diseño del santuario. La mayoría de estas dudas será presentada caso por caso donde corresponda. No obstante, en lo que hace a la forma general, es de destacar que no se puede estar seguro de si las paredes internas del santuario eran cortinas colgadas de una estructura de madera o eran tablas de madera maciza, forradas por fuera con las telas y los cueros descritos. En caso de ser cierta esta última opción, las cortinas no estarían a la vista, sino que quedarían ocultas entre las maderas y los cueros externos.

  26.1 Tabernáculo: Esta palabra castellana deriva del latín y significa “tienda”. Sugerimos seguir TLA y traducir «santuario» en todos los casos en que aparece la palabra.

Lino torcido: Era un tipo de paño particular, muy conocido en Egipto desde antaño, cuyas fibras se tejían siguiendo el diseño de las canastas. Era más rústico que otros tejidos, pero más resistente, y por eso se lo utilizaba para confeccionar materiales más expuestos a la intemperie. Fue mencionado en 25.4 como lino fino, pero es necesario decir que en hebreo es una sola palabra. La palabra torcido no es necesaria. Recomendamos traducir de acuerdo con 25.4.

Azul, púrpura y carmesí: Traducir de acuerdo con 25.4.

Querubines: Se refiere a que los mismos estarían estampados o pintados en la cortina. Ver 25.18.

Obra primorosa: Esta expresión traduce un término hebreo cuyo significado es complicado. Algunos piensan que se refiere a que el diseño de los querubines debe ser bien elaborado y hecho por un artista. Otros piensan que se refiere a una técnica de tejido por la cual el dibujo se incorporaba a la tela de tal modo que se podía ver de ambos lados del tejido. Una tercera posibilidad es que refiera a una técnica de pintura con tintas, tal como se la utilizaba en Egipto. La mejor solución la ofrece DHH: «Borda en ellas artísticamente dos seres alados». En esta misma línea traduce NVI: «Con dos querubines artísticamente bordados en ellas».

   26.2 Veintiocho codos [...] cuatro codos: Se debe seguir el criterio general adoptado para las medidas. Si se da en metros, equivale a doce metros con cincuenta centímetros de ancho, y un metro con ochenta centímetros de alto.

   26.4 Lazadas: Es una palabra utilizada sólo en este contexto literario. Se refiere a elementos utilizados para unir las telas. Se puede usar también «ojales» (TLA, DHH), «presillas» (NVI, NBE) y «lazos» (BJ).

   26.6 Corchetes de oro: Esta expresión traduce una palabra que, como la anterior, se registra sólo en este contexto. La palabra indica el objeto que se utilizaba como contraparte de las lazadas. Otros traducen «ganchos de oro» (TLA, NVI, DHH), o «broches de oro» (BJ). NBE ofrece la misma traducción que RV95.

Forme un todo: Se refiere a que la tienda será de una sola pieza, sin aberturas laterales, luego de que se haya unido las telas entre sí.

   26.7 Cortinas de pelo de cabra: Es preciso hacer coincidir esta denominación con la utilizada en 25.4 (ver ese versículo y la introducción a la presente unidad).

Para una cubierta sobre el Tabernáculo: Estas telas se ubicarían sobre las de lino azul (v. 1), formando una segunda capa de telas que recubriría la tienda.

   26.11 Corchetes de bronce: Algunos traducen «de cobre», debido a que en hebreo se utiliza la misma palabra para ambos metales (ver 25.3).

   26.12 La parte que sobra: De acuerdo con las medidas, el remanente de tela sería de noventa centímetros, aproximadamente.

   26.14 Pieles de carneros [...] pieles de tejones: Se trata de dos coberturas más que se agregan a la de lino y a la de pelo de cabra. En total, la tienda tendrá cuatro coberturas, colocadas unas sobre otras. No se dan las medidas de estas últimas. Es necesario hacer coincidir esta denominación con la utilizada en 25.5 (ver ese versículo y la introducción a la presente unidad).

   Tejón – Diccionario Bíblico Sencillo

tip, FAUN vet, El término «tahash» ha sido modernamente atribuido a varios animales, principalmente a la foca y al dugong, así como también al delfín. Sin embargo, la antigua traducción de tejón, apoyada por las versiones antiguas y por la literatura talmúdica, no se enfrenta con ninguna dificultad lingüística. Además, hay una posible relación etimológica con el lat. «taxus» y el alemán «Dachs». Las pieles de tejón («Meles taxus») parecen ser totalmente adecuadas para el propósito para el que fueron usadas.

Son una buena protección para las inclemencias del tiempo, y el «tahash» se usaba como cubierta exterior del Tabernáculo, y como protección para el arca cuando ésta era transportada. En un pasaje se menciona como material para zapatos o sandalias de mujeres delicadas, y en Éxodo se incluye entre los artículos de gran precio, por lo que concuerda con el hecho de que no era un material abundante (Ex 25:5),(Ex 26:14),( Ex 35:7),( Ex 36:19),( Ex 39:34),( Nm 4:6-25),( Ez 16:10).

   Tejón – Diccionario Alfonso Lockward

Palabra utilizada para traducir el término hebreo tachash, que se refiere a un animal cuya piel fue usada para la construcción del •tabernáculo. En realidad, nadie sabe exactamente cuál tipo de animal fue el que se usó. Algunos traductores prefieren poner “piel de carnero”. Otros han sugerido que se trataba de “piel de marsopa”. Se usa la palabra t. porque éste es un animal que produce unos pelos muy finos que bien pudieron servir para confeccionar las cortinas de que se habla en Num 4:6-25. Esto presenta la dificultad de que aunque se conoce de la existencia de t. en Oriente Medio, no se tienen noticias de ellos en la península de Sinaí, donde sí se han encontrado algunas sandalias de piel de marsopa. •Animales de la Biblia.

Amén, Para La Honra Y Gloria De Dios

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.

 

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