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Domingo 29 De Julio De 2018 “Dios Toma Medios Insignificantes Para Mostrar Su Autoridad”

Domingo 29 De Julio De 2018 “Dios Toma Medios Insignificantes Para Mostrar Su Autoridad”

Lección: Éxodo Cap. 9, versículos 8 al 12. Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón; y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto. Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias. Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios. Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los oyó, como Jehová lo había dicho a Moisés.

   Comentario: La sexta plaga: Sarpullido con úlceras afligieron tanto a hombre como animales: Evidencia de que Dios tiene poder sobre el cuerpo y la salud, (9:8-12). Introducción: Solamente Dios tiene control sobre el cuerpo y la salud, no los dioses creados por la imaginación de los hombres. Podemos hacer mucho por acrecentar la fortaleza de nuestra salud, pero al final:

  • El pensamiento positivo no controla el cuerpo ni la salud.
  • Los dioses de las religiones y los hombres no controlan el cuerpo ni la salud.
  • La ciencia y la tecnología del hombre no controlan el cuerpo ni la salud.
  • Las manos de los médicos y enfermeras no controlan el cuerpo ni la salud.

   Como se ha dicho, mucho podemos hacer para cuidar nuestro cuerpo y nuestra salud. Pero hay solo una persona que tiene el control supremo sobre el cuerpo y la salud, el SEÑOR mismo (Jehová, Yahveh).

   Los egipcios no creían esto. Ellos creían que los destinos del cuerpo y la salud estaban controlados por la ciencia y la tecnología de aquella época y por los sumos sacerdotes de la religión o por lo oculto. Fíjese cómo Faraón tenía tanto a hechiceros como magos sirviendo en su gabinete de gobierno. Ellos trabajaban a la par de los políticos profesionales, los hombres sabios de aquella época.

   Tanto el cuerpo y la salud sobre esta tierra como en el mundo futuro lo ponía en las manos de simples hombres y de los dioses artificiales que seguían. Y, trágicamente, a través de los siglos, las personas han puesto el destino de su salud y su cuerpo en las manos de los profetas de este mundo, los profetas de la religión, la ciencia, la tecnología, el gobierno, los hechiceros, las brujas y un montón de otros supuestos liberadores del cuerpo y de la salud.

Por esto Dios lo detesta: Él aborrece la idolatría, aborrece a las personas que se condenan a si mismas a una eternidad en el infierno a causa de alguna falsa y terrible mentira. Hay un solo Dios verdadero y vivo, uno solo Señor que tiene el poder de controlar el cuerpo y la salud: El propio Dios nuestro SEÑOR (Jehová, Yahveh). Esto el SEÑOR se lo iba a probar a los egipcios. Esta es ña gran lección que los egipcios necesitaban aprender y la misma lección que nosotros necesitamos aprender: La sexta plaga: Sarpullido con úlceras afligieron tanto como hombres como animales: Evidencia de que Dios tiene poder sobre el cuerpo y la salud.

   Pensamiento: Advierta que Dios usa las cosas simple como la ceniza para producir Sarpullido y úlceras, que son enfermedades para el cuerpo, aquí Dios esta advirtiendo a Faraón que solo Dios tiene poder y el control de todas las cosas, en forma general que enseñanza me deja esta lección: Que el poder de Dios y solo el poder Dios puede enfermar y sanar, Dios a través de la enfermedad del cuerpo y la salud quiere amonestarnos que creamos solo en Él. Concluyendo que la dureza del corazón de un solo hombre afecta a todo una nación. Y esto debemos hacer un examen minucioso en nuestro hogar, familia, iglesia, país , nación, por tanta enfermedades que vienen a nuestro cuerpo. ¿Sera la voluntad de Dios que nuestro cuerpo este enfermo?: a veces Dios tiene que usar esto simples medios para hacernos entender su voluntad, y para hacernos entrar en la patria del cielo.

   Referencias: Lucas 4:27. Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio; 2 Reyes 5:10-11. Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra; Juan 9:6-7. Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego, y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo. (Cosas insignificantes o simples que Dios usa). y no creemos en ÉL.

1er Titulo:

Creyendo y Obedeciendo a Dios, Todo El Posible. Versic. 8 al 10. Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón; y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto. Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias. (Léase San Marcos 10:27. Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.).

Comentario: (9:8-10). Juicio– Enfermedad– Plagas– Úlceras: El día del juicio llegó. Por segunda vez, no hubo advertencia de este juicio. Pero Faraón debía de saber que sobrevendría. Debía de tener pensamientos como estos: (una suposición de pensamiento)

“¿Es posible que el SEÑOR no deje a Egipto en paz, no hasta que yo y mi pueblo nos arrepintamos y hagamos exactamente lo que el Dios de Moisés demanda: Volverse hacia Él y renunciar a nuestros pecados, a la idolatría y la esclavitud? ¿Podría el SEÑOR de Moisés continuar enviando juicio tras juicio sobre Egipto a menos que liberemos al pueblo de Dios?”

Como se dijo, la mente de Faraón probablemente estaba llena de pensamiento como estos. Por consiguiente, no había necesidad de que Dios advirtiera al rey de este juicio. Él sabía que vendría y tuvo tiempo de sobra para arrepentirse y guiar a su pueblo al arrepentimiento.

  1. EL SEÑOR dios un encargo a Moisés y Aarón: Lanzar puñados de cenizas al aire en presencia de Faraón (v. 8). La palabra hebrea para cenizas (piah) realmente significa hollín. Fíjese que este acto simbólico se iba hacer ante la propia vista de Faraón.
  2. El resultado sería dramático: El hollín simbolizaba polvo fino esparcido sobre la tierra de Egipto. Dios provocaría entonces que el polvo esparcido causara salpullido y úlceras en los hombres y los animales.

Fíjese que el polvo debía ser tomado de un horno. Los egipcios habían oprimido a los israelitas obligándolos a cocer ladrillos en los hornos de Egipto. Ahora el hollín del horno sería convertido en una maldición para ellos, una maldición de terrible dolor y sufrimiento.

  1. Los mensajeros de Dios obedecieron a Dios. Moisés y Aarón inmediatamente fueron a un horno, tomaron un poco de hollín o ceniza, y al parecer se dirigieron directamente a ver el rey (v. 10). Moisés mismo esparció el hollín o ceniza.
  2. Y justo como Dios había dicho, salpullido y úlceras inmediatamente comenzaron a salir tanto en los hombres como los animales.

Pensamiento: Lo que Dios dice pasará. Su palabra no tiene marcha atrás: Una vez que Él ha hablado, el hecho tendrá lugar. Dios declara dos hechos críticos que deben importarnos.

  1. Tenemos que arrepentirnos, renunciar al mal en nuestro actos y volvernos a Dios.
  2. Si rechazamos a Dios, si rehusamos arrepentirnos y obedecerlo, entonces la plaga o enfermedad del juicio de Dios caerá sobre nosotros.

   Advierta Dios esperaba que Faraón creyera y obedeciera: Ahora para el creyente Dios espera lo mismo obediencia y arrepentimiento verdadero, creyendo en su palabra y obedeciéndola.

   Referencia: Deuteronomio 28. 27-28. Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu;

2 Cronicas 21: 18-19. Después de todo esto, Jehová lo hirió con una enfermedad incurable en los intestinos. Y aconteció que al pasar muchos días, al fin, al cabo de dos años, los intestinos se le salieron por la enfermedad, muriendo así de enfermedad muy penosa. Y no encendieron fuego en su honor, como lo habían hecho con sus padres. 

Lucas 5:12 -13. Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él.

Lucas 7.22. Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;

2° Titulo:

La Soberanía Divina Está Por Sobre Todos Los Poderes Del Mundo. Versic. 11.Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios. (Léase Daniel 4:35.Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?).

Comentario: (9:11). Juicio– Salud– El cuerpo humano– Enfermedad– Poder de Dios: El juicio tenía un doble propósito.

  1. El propósito de Dios era probar que el SEÑOR y solo el SEÑOR tenía el poder sobre el cuerpo humano y la salud (v. 11). Lo que dijimos en la Introducción lo volvemos a repetir, puesto que es muy importante para los hombres de la era de la tecnología y la ciencia. El cuerpo y la salud pueden ser ayudado y a veces (solo a veces) fortalecidos por el hombre, pero:
  • El pensamiento positivo no controla el cuerpo ni la salud.
  • Los dioses de las religiones y los hombres no controlan el cuerpo ni la salud.
  • La ciencia y la tecnología del hombre no controlan el cuerpo ni la salud.
  • Las manos de los médicos y enfermeras no controlan el cuerpo ni la salud.

   EL SEÑOR mismo (Jehová, Yahveh) es soberano sobre el cuerpo y la salud. Él y solo Él tiene el poder y controla el destino del cuerpo y la salud tanto de los hombres y como de los animales.

  1. El segundo propósito de Dios al lanzar a los egipcios una plaga de sarpullidos y úlceras era este: Probar que el SEÑOR puede detener a los hombres que se alzan en contra de Él, detenerlos en cualquier momento que Él desee. Fíjese cómo comienza el versículo 11: “los hechiceros [falsos mensajeros]no podían estar delante de Moisés” Ellos habían estado haciéndole frente a Dios. Pero ahora no, fíjense por qué. Porque la plaga del juicio de dios, los sarpullidos y las úlceras, los habían afectado también. El propósito de Dios está claro: Dios estaba claramente demostrando que Él tenía el poder de detener a los falsos mensajeros que le hicieran frente. Él tenía el poder de detenerlos en cualquier momento que Él deseara. Ellos decían ser sacerdotes de dioses que tenían autoridad sobre el cuerpo y la salud. Pero ellos estaban engañados, cegados por su propio razonamiento humano y la tecnología científica y los avances de su tiempo. Ellos confiaron en las habilidades y los sueños de los hombres y rechazaron al único Dios verdadero y vivo.

   Pensamiento: Nuestro cuerpo está a merced de accidente, afecciones, enfermedades, y finalmente la muerte. No hay dioses imaginarios controlando nuestra salud ni lo que le sucede a nuestro cuerpo. No tenemos que aplacar a este dios y a aquel dios y a otro más así hasta lo infinito. No tenemos que satisfacer a todos los dioses de la imaginación de las personas, con la esperanza de encontrar uno que nos ayude. Tampoco quedamos desamparados cuando la ciencia, la tecnología y la medicina ya no pueden ayudarnos.

   La salud está en las manos del SEÑOR. Lo que nos sucede está en las manos del Dios de la salvación, el Dios que nos ama tanto que nos liberará. Una persona es idiota si sigue a cualquier otro supuesto dios, los dioses inermes imaginados por los hombres. Cuando el SEÑOR (Jehová, Yahveh) nos ama como Él lo hace y añora liberarnos como Él lo hace, somos bobos si continuamos rechazándolo, negándolo e ignorándolo. Nuestro cuerpo descansa en sus manos. Debemos, por tanto, clamar a Él y confiar en Él para que cuide de nosotros y proteja a nuestro cuerpo. Y debemos confiar en Él para que finalmente nos lleve a la Tierra Prometida del Cielo mismo. En el cielo, ese glorioso mundo de perfección, no hay dolor, sufrimiento, sed, hambre o muerte.

   Referencias: Santiago 5.13-15. ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.

Lucas 4:18. El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos;A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.

Deuteronomio 4:39. Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro. 

3er Titulo:

El Corazón Del Hombre Está En Las Manos De Dios. Versic. 12. Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los oyó, como Jehová lo había dicho a Moisés. (Léase Romanos 9:18.De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece; Proverbios 21:1.Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina.).

   Comentario: Corazón Duro– Duro– Endurecido– Incredulidad– Rechazo de Dios: La respuesta al juicio fue increíblemente trágica. Increíble porque Dios había dado a Faraón posibilidad tras posibilidad, oportunidad tras oportunidad. Faraón debía haber guiado a su pueblo al arrepentimiento de la maldad de su idolatría y codicia. Y los egipcios eran codiciosos, tan codiciosos que buscaron mano de obra barata para llenarse los bolsillos e incrementar su propia comodidad al punto de oprimir y esclavizar a las personas.

   El punto es este: Faraón no deseaba arrepentirse ni deseaba que su pueblo obedeciera a Dios. A pesar de todo su sufrimiento, aún seguía reticente a ceder ante Dios. Él todavía era reacio a:

  • Creer que Dios es soberano, y controla todas las cosas.
  • Creer que solo hay un Dios vivo y verdadero.
  • Creer que hay un solo Dios, un solo Salvador y Redentor de los hombres (Jehová, Yahveh).

   El corazón de Faraón era duro, muy duro. Él simplemente no escuchaba al mensajero de Dios. Y ninguna cantidad de problemas, sin importar qué tan serios fueran estos, iba a hacerlo creer y obedecer a Dios.

   Pensamiento: Muchos de nosotros somos igual que era Faraón: Duros, tercos, como rocas. Terribles cosas nos han sucedido, y estas debieran habernos hecho ir hacia dios y clamar a Él. Pero muchos de nosotros se niegan a rendirse ante Dios. Rechazamos, negamos e ignoramos a Dios. Y muchos de nosotros incluso maldecimos a Dios, usando su santo y nombre en vano. ¡Qué terrible maldad brota de un corazón duro! Maldad que condena al alma no arrepentida a un perpetuo infierno.

   Referencias: Malaquías 2:2. Si no oyereis, y si no decidís de corazón dar gloria a mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y aun las he maldecido, porque no os habéis decidido de corazón.

Isaías 46.12-13. Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia: Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá. Y pondré salvación en Sion, y mi gloria en Israel.

2 Pedro 2:8-10. (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores.

 

Pregunta: “¿Por qué endureció Dios el corazón del faraón?”

Respuesta: Éxodo 7:3-4 dice, “Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas. Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios.” Parece injusto que Dios haya endurecido el corazón de Faraón y luego lo haya castigado a él y a Egipto por lo que decidió Faraón cuando su corazón fue endurecido. ¿Por qué endurecería Dios el corazón de Faraón, solo para que Él pudiera juzgar a Egipto más severamente con plagas adicionales?

Primero, es importante recordar que Faraón no era un hombre bueno o inocente. Él era un brutal dictador a quien no le importaba el terrible abuso y opresión que sufrían los israelitas, quienes para entonces se habían crecido a una población de más de 1.5 millones. Los faraones egipcios habían esclavizado a los israelitas por 400 años. Un faraón anterior – y posiblemente el faraón en cuestión – ordenó que los bebés israelitas que nacieran varones, fueran muertos al nacer (Éxodo 1:16). El faraón cuyo corazón Dios endureció, era un hombre malvado, y la gente a quien gobernaba lo aprobaba, o al menos no se oponían a sus malas acciones.

Segundo, antes de las primeras plagas, Faraón endureció su propio corazón para impedir que los israelitas se fueran. “Y el corazón de Faraón se endureció,…” (Éxodo 9:12; 10:20; 10:27). Faraón y Egipto habían atraído estos juicios sobre ellos mismos con los 400 años de esclavitud y asesinatos en masa. Puesto que el pago del pecado es muerte (Romanos 6:23), y Faraón y Egipto habían pecado terriblemente contra Dos; habría sido justo si Dios hubiera aniquilado a todo Egipto. Por lo tanto, el que Dios endureciera el corazón de Faraón no era injusto. El que Dios trajera plagas adicionales contra Egipto, no era injusto. Las plagas, tan terribles como fueron, en realidad demostraban la misericordia de Dios al no destruir completamente a todo Egipto, lo cual hubiera sido un castigo perfectamente justo.

Romanos 9:17-18 declara, “Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.” Desde la perspectiva humana, parece mal que Dios endurezca a una persona y luego castigue a la misma persona que Él endureció. Sin embargo, hablando bíblicamente, todos hemos pecado contra Dios (Romanos 3:23), y el castigo justo por el pecado es la muerte (Romanos 6:23). Por lo tanto, el que Dios endurezca y castigue a una persona no es injusto, de hecho es algo misericordioso, comparado con lo que la persona merece.

Texto: Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo. (1 Samuel 17:40.).

 

Comentario: Reflexión: “Tomó su bastón, fue al río a escoger cinco piedras lisas, y las metió en su bolsa de pastor. Luego, honda en mano, se acercó al filisteo” (1 Samuel 17:40 – NVI).

¿Qué crees que tengo en esta bolsita? Bueno, veamos. Hmm… …¿qué les parece? Son algunas rocas. Cinco rocas lisas. ¿Les recuerda alguna historia bíblica estas piedras? Bueno, cuando pienso en estas cinco piedras lisas, pienso en la historia de David y Goliat.

Probablemente sepas la historia bíblica de como un niño llamado David peleó y mató a un gigante llamado Goliat. ¡Goliat era un guerrero poderoso que medía más de nueve pies! Estaba protegido, de cabeza a pies, por una armadura de bronce. Su armadura pesaba más de cien libras y estaba armado con espada y lanza.

De otra parte, David era un joven pastor. No tenía armadura para protegerse. La misma hubiese sido muy pesada para cargarla. ¿Y qué de la espada y la lanza? No, el arma que David tenía era una honda y sus municiones eran cinco piedras lisas que había recogido de un riachuelo cercano. Aún así, David pudo derrotar el gigante al que temían enfrentarse todos los soldados del ejército israelita.

Tú y yo puede que nunca nos enfrentemos a un gigante como Goliat, pero nos enfrentamos a gigantes de otra cosa en nuestra vida diaria. Nos enfrentemos a los gigantes llamados temor, inseguridad, soledad y fracaso. ¿Cómo podemos enfrentarnos a esos gigantes que desean derrotarnos? Estas cinco piedras pueden ayudarnos a recordar la historia de cómo David se enfrentó al gigante y lo derrotó. Nos pueden ayudar a ver como podemos vencer a los gigantes a los cuales nos enfrentamos.

  • La primera piedra representa VALOR. David no tenía miedo de enfrentarse al enemigo. “Entonces David le dijo a Saúl: ¡Nadie tiene por qué desanimarse a causa de este filisteo! Yo mismo iré a pelear contra él” (1 Samuel 17:32). Necesitas tener valor para enfrentarte a los gigantes en tu vida.
  • La segunda piedra representa la SEGURIDAD. Como pastor, David tenía que proteger a las ovejas de los animales salvajes con frecuencia. Esto le dio la seguridad que necesitaba al enfrentarse al gigante. “El Señor, que me libró de las garras del león y del oso, también me librará del poder de ese filisteo” (1 Samuel 17:37). Como David, tú necesitas tener la seguridad de que Dios te ayudará a sobreponerte a los problemas que enfrentas a diario.
  • La tercera piedra representa PREPARACIÓN. David no fue a enfrentarse al gigante sin prepararse. Él fue al riachuelo y escogió cinco piedras lisas y las puso en su bolsa de pastor. Entonces, armado con su bastón y su honda, comenzó a pelear contra Goliat. “Tomó su bastón, fue al río a escoger cinco piedras lisas, y las metió en su bolsa de pastor. Luego, honda en mano, se acercó al filisteo” (1 Samuel 17:40). Es muy importante que hagas todo lo posible para estar preparado al enfrentarte a los retos que encontrarás en tu vida diaria.
  • La cuarta piedra representa CONFIANZA. David no confió en su propia habilidad para matar al gigante. Cuando Goliat, gritando y maldiciendo a David, se preparaba para matar a David, éste dijo: “Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado” (1 Samuel 17:45).
  • La quinta piedra representa la VICTORIA. “Esta es la batalla de Dios, no nuestra”, dijo David. Por eso es que David lograr la victoria sobre el gigante con sólo una piedra y honda. “Así fue como David triunfó sobre el filisteo: lo hirió de muerte con una honda y una piedra, y sin empuñar la espada” (1 Samuel 17:50). Cuando le entregas tus batallas a Dios, obtendrás la victoria sobre los gigantes de tu vida.

Así que, la próxima vez que estés enfrentando a los gigantes de tu vida, recuerda la historia de David y Goliat… y las cinco piedras lisas.

Oración: Querido Padre, tal como le diste la victoria a David contra Goliat, sabemos que cuando ponemos nuestra confianza en ti, tú nos darás la victoria sobre los gigantes que enfrentamos diariamente. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

 

Amen, para la gloria de Dios.

 

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.