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Domingo 28 de octubre de 2018 “Estricto Cumplimiento De Lo Anunciado Por Dios”

Domingo 28 de octubre de 2018 “Estricto Cumplimiento De Lo Anunciado Por Dios”

   Lección: Éxodo Cap. 12, versículos 29 al 36. Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales. Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto. E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho. Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí. Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos. Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sábanas sobre sus hombros. E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.

   Comentario general: 12:29–30. La décima plaga se describe en términos de su tiempo (la medianoche), extensión (todo primogénito, cf. 4:22–23), y efectos (causó un gran clamor, cf. 11:6). La nación se llenó de luto por la destrucción de los hijos favorecidos de todas las familias, sin importar su estrato social, desde la realeza hasta los cautivos que estaban en la cárcel (cf. 11:5). Esto presenta un vívido recordatorio de la furia de Dios en contra de los pecadores, y del terrible precio que el pecado obliga a pagar. ¡Obviamente ―una mano fuerte‖—la de Dios—había obligado al faraón a dejar salir a su pueblo! (3:19)

   12:31–33. En respuesta a la tragedia, Faraón dejó salir a los israelitas esa misma noche sin imponerles ninguna restricción. Incluso les exigió que salieran. Dios había predicho ―él os dejará ir‖ (3:20; 6:1). Admirablemente, el faraón, que era considerado un dios, había sido humillado hasta el punto de pedir a Moisés y Aarón que lo bendijeran (cf. 8:28). Él quería estar bajo la bendición de Yahveh, no bajo la maldición de sus plagas. Aun el pueblo egipcio pidió con urgencia a los israelitas que se fueran rápido, por temor de que todos murieran.

   12:34–36. El éxodo ocurrió tan rápido, que el pueblo se llevó su masa antes de que se leudase. No tenían tiempo para cocinar pan (v. 39). El evidente poder de Dios a través de las plagas hizo que el pueblo hallara gracia … delante de los egipcios, quienes estaban dispuestos a hacer cualquier cosa para apresurar su salida. Inclusive, les regalaron joyas costosas y vestidos (cf. 3:21–22; 11:3). Con esto se cumplió la promesa de Dios hecha a Abraham acerca del cautiverio de sus descendientes (Gn. 15:13–14). De manos de los egipcios, recibieron ―pago‖ por sus 400 años de servidumbre.

La derrota del Faraón (12.29-36).

   Sucedió que a medianoche Yahvé hirió a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde el primogénito del Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del preso que estaba en la cárcel, y todo primogénito del ganado. Y se levantó el Faraón de noche, él y sus siervos y todos los egipcios, Y hubo un gran clamor en Egipto porque no había una casa donde no hubiera un muerto. Y llamó a Moisés y a Aarón de noche, y dijo: Levantaos, salid de en medio de mi pueblo, vosotros y los israelitas. Id y servid a Yahvé, según habéis dicho. ¡Llevad también vuestras ovejas y vuestras vacas, conforme habéis dicho, e idos! ¡Bendecidme también a mí! Los egipcios presionaban al pueblo para que apresurasen su salida de la tierra, pues decían, Somos muertos todos. Alzó el pueblo su masa antes de que fermentara, con sus artesas atadas en sus ropas sobre sus hombros. Los israelitas hicieron según lo dicho por Moisés; pidieron de los egipcios artículos de plata y oro, y ropa. Yahvé dio gracia al pueblo en los ojos de los egipcios y les dieron prestado. Despojaron a Egipto.

   Sucede a mitad de la noche lo anunciado por Moisés durante la plaga de la oscuridad, la matanza de los primogénitos. En esa entrevista el Faraón le había dicho a Moisés que no volviera a verlo. Pero manda llamarlo urgentemente a media noche. No se siente en condiciones de negociar más. En su derrota le concede todo. Podrán salir los israelitas y podrán llevarse sus rebaños.

  Por su obstinación el rey ha convertido a Egipto en una tierra de muerte. Todo comenzó cuando el Faraón estableció la política de intensificar los trabajos y matar a los niños hebreos para que no se unieran a sus enemigos. La muerte iba dirigida contra los “otros”, los trabajadores hebreos. La reacción de los trabajadores fue organizarse para demandar tiempo libre y cuotas más razonables de trabajo. La terquedad del rey llevó a los trabajadores y a su Dios Yahvé a implementar medidas de fuerza dirigidas contra la comodidad (ranas, piojos, nubes de insectos), la salud (fuentes de agua contaminadas, irrupciones a la piel), y la alimentación (peste del ganado, granizo, langostas). Ante la “dureza de corazón” del rey se ha llegado al punto de matar a personas estratégicamente escogidas entre la población, y no ha quedado una casa sin un muerto. Hasta ahí ha llegado la política necrófila

del Faraón. ¡Pero ha sido derrotado!

   Para su salida, tal como se anunció desde un principio (número 2.1.5), los egipcios han provisto a los rebeldes de artículos para su nueva vida fuera de Egipto. En el desierto buscarán construir las condiciones para la vida que el sistema clasista del Faraón les prohibió en la tierra fértil de Egipto.

   Definición: estricto, estricta ▬adjetivo

  1. 1. Que no admite excepciones o diferentes interpretaciones o se aplica de una forma única y precisa.

“exigían que la Conferencia fuera precedida por el estricto cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad; antes del Renacimiento no existe, en sentido estricto, eso que después se llamará el Estado; los horarios de comida son muy estrictos: el desayuno, a las ocho de la mañana, el almuerzo, a mediodía, y la cena, de siete a ocho”

  1. 2. Que se ajusta con exactitud a la norma o a lo establecido. “un juez muy estricto”

   Pensamiento: Conforme a la definición de estricto, que se ajusta estrictamente a lo ordenado, u dicho por Jehová a Moisés. De esto debemos concluir que en el futuro nuestro como creyentes va hacer tan exacto como fue en el principio. Advierta que Dios paso lista a la Medianoche, y quiero recalcar esta palabra de la medianoche, porque hubo llanto, dolor, pero desde adentro con amargura o de las extrañas porque hubo muerte. Y Dios me advierte que habrá muerte a la Medianoche, el creyente debe apercibirse que viene la medianoche.

   La segunda palabra clave es panes sin levadura que cargaron sobre sus hombros, pero ante que leudase. Esta es la recomendación ante que leude la masa del mundo en los creyentes. Y nos invita a salir de prisa del mundo.

   Referencia:  La venida del Hijo del Hombre (Mt. 24.29-35,42-44; Lc. 21.25-36). Marcos 13:24 al 31. Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria. Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo. De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.  Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.  De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.  El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

   Texto: Génesis Cap. 6, versículo 13. Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.

1er Titulo:

Gran Mortandad Por Acción Divina. Versíc. 29 – 30.  Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales. Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto. (Léase Génesis 19: 24-25. A continuación, hicimos una vez sobre Sodoma y sobre Gomorra. y destruyó las ciudades, y toda la llanura, con todos los moradores de esas ciudades, y el fruto de la tierra.).

   Comentario: Juicio ▬ Egipto ▬ Primogénito ▬ Plagas, las diez: El juicio de Dios cayó sobre Egipto. Dios había advertido a los egipcios, pero ellos habían rechazado su advertencia (= que hoy). Se habían negado a arrepentirse de sus horribles males: Habían llegado tan lejos en su rebelión conta Dios que ya no podían arrepentirse.

  • Habían continuado rechazando a dios y su advertencia, negando que existía un dios soberano y omnipotente.
  • Habían continuado cometiendo atrocidad tras atrocidad contra el pueblo, en particular, el pueblo de Dios.
  • Habían continuado en su obstinada falta de fe, adorando ídolos y negándose a darle la libertad al pueblo de dios.

   Dios no tenía opción: El juicio tenía que caer. Y cayó. A medianoche, el horror y el terror cayó sobre todo Egipto: Todos los primogénitos de Egipto fueron muerto. El primogénito de todas las familias, desde el palacio hasta las cárceles, enfermó y murió. El juicio de Dios cayó por igual sobre todos, sobre los ricos y los poderosos, así como pobres y débiles. Hasta el primogénito de los animales murió. ¿Por qué? ¿Por qué Dios hirió de muerte al primogénito de los animales? Por una poderosa razón: Al juzgar al primogénito de los animales, Dios estaba asestando un golpe a los dioses de los egipcios. Recuerde que ellos habían imaginado y creado dioses que estaban estrechamente relacionado con varios animales de la tierra. Así Dios estaba asestando un golpe de muerte a los presuntos dioses al matar al primogénito de todos los animales.

   Nota: Fue el propio Dios el que ejecuto justicia sobre los egipcios. Recuerde que además de su idolatría y rechazo a Dios, así como su malvada esclavitud sobre el pueblo, los egipcios habían lanzado un holocausto contra todos los niños varones hebreos, matándolo todos al nacer (Éx. 1:15-22). Ahora, Dios estaba ejecutando igual justicia sobre ellos: el hijo primogénito estaba muriendo por miles.

   Pensamiento: En las Escrituras, Egipto es un tipo del mundo. Lo que sucedió a Egipto constituye una advertencia crítica para nosotros. Se avecina el día del juicio, un día del juicio mundial, universal. Todas las almas que se nieguen a ocultarse detrás de la sangre del Cordero de Dios se enfrentaran al terrible juicio del Señor mismo. Esta es la clara declaración de la Palabra De Dios. (Mt. 25:32,33,41; Hch. 17:31; Ro. 2:16; 14:12; Ap. 20:11 al 15). ¡Cuán semejante al mundo de hoy día! Piensen nada más en las personas de cada ciudad que se enfrentan a dios y …Lo Maldicen • se rebelan contra Él. • Son anárquicos • Cometen inmoralidades.

   Se acerca el día en que Dios tenga que destruir a las ciudades de la tierra, en que dios tenga que arrasarlos en juicios. Dios va juzgarnos a todos nosotros.

   Referencias: 2 Tesalonicenses 1:7-8.  y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

   Judas 1:14-15. De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.

   Romanos 2:6. el cual pagará a cada uno conforme a sus obras.

2° Titulo;

Momentánea Humillación De La Soberbia De Faraón. Versíc. 31 al 34. E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho. Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí. Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos. Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sábanas sobre sus hombros. (Léase Daniel 4:37. Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; Y él puede humillar a los que andan con soberbia.).

   Comentarios: Juicio ▬ Justicia: El juicio logró su propósito.

  1. Propósito uno: Faraón y su pueblo gritaban angustiados y lloraban a sus muertos. Se había ejecutado justicia sobre su terrible mal. Nadie podía ayudar a los egipcios, nadie podía consolarlos. Nadie podía librarlos de la mano del juicio de Dios. Ya era demasiado tarde. El juicio de Dios había caído. Se había ejecutado justicia. No quedaba nada excepto…•sufrimiento. •dolor. •pena. •aflicción.

   Los no creyentes habían rechazado a Dios demasiado tiempo. Ya no podían arrepentirse, ya no podían rechazar su mal. Y Dios se vio obligado a actuar con justicia y enjuiciarlos.

  1. Propósito dos: Esa misma noche, Faraón mandó a llamar a Moisés y Aarón y puso en libertad al pueblo de Dios (vv. 31-32). Las personas arrogantes y de corazón duro, aquellas que habían rechazado a Dios, fueron humilladas.
  • Faraón le dio la libertad a todo el pueblo de Dios, incluyendo sus manadas y rebaños (v. 32).
  • Faraón le pidió a Moisés que buscara al Señor para que lo bendijera a él y a Egipto (v. 32).

   Recuerde que Faraón (la autoridad del gobierno que él representaba) era considerado un dios. El pueblo adoraba al rey y al estado: Su primera lealtad y adhesión eran para el rey y el estado. Sin embargo, aquí el rey no podía hacer nada para protegerse a sí mismo y a su pueblo de la mano del juicio de Dios. El hombre y el pueblo más poderosos del mundo no podían hacer nada contra el único y verdadero Dios viviente Dios, contra el día que Dios había fijado para ejecutar justicia sobre los perversos no creyentes de Egipto.

  1. Propósito tres: Faraón y su pueblo pidió al pueblo de Dios que se marchara de inmediato. Temían que Dios ejecutara justicia sobre ellos inmediatamente y los matara a todos.

   Pensamiento: Maxie Dunmam tiene una excelente explicación acerca del juicio de Dios que merece citarse totalmente:

   “No se puede encubrir ni menoscabar la realidad del juicio divino. El hecho se expone en pagina tras pagina de la historia de la Bíblia. Dios juzgó a Adán y a Eva expulsándolos del jardín y pronunciando maldiciones sobre su futura vida terrenal. Dios juzgó al mundo corrupto en la época de Noé enviando un diluvio para destruir a la humanidad. Dios juzgó a Sodoma y Gomorra, sepultándolas en una catástrofe volcánica (Gn. 19:24). Y Dios juzgó a Faraón y a los egipcios tal y como lo había pronosticado (Gn. 15:14), desatando contra ellos los horrores de las diez plagas.

   “Hay grandes juicios sobre los que todos conocemos. Además de estos, las paginas de la Bíblia están literalmente llenas de juicios. Aquellas personas que no estudian la Bíblia con seriedad, con toda tranquilidad dicen que cuando se pasa del Antiguo al nuevo Testamento, el tema del juicio divino casi desaparece. Eso no es verdad. Hasta una lectura somera del Nuevo Testamento revela la acción de Dios como juez. De hecho, todo el Nuevo Testamento está eclipsado por la certeza del día venidero del juicio universal expuesto por el propio Señor Jesús. No es fácil olvidar esa imagen, su poderosa imagen ▬las ovejas separadas de las cabras, los justos a la derecha de Dios y los impíos a su izquierda, los justos invitados a la presencia del Señor, los impíos condenados al castigo eterno donde hay “lloro y el crujir de dientes” (Mt. 8:12)”

   “La ilustración en el Nuevo Testamento es que el Salvador del mundo, Jesucristo, es también el juez del mundo. Oigan las palabras del propio Jesús. (Jn. 5:22-29.  Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo; y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.).

   Pensamiento sobre Daniel 4:37: Nabucodonosor, turbado por el poder absoluto sobre su inmenso imperio, se engañó a sí mismo pensando que él era dios. El autor inspirado, por su parte, lo convierte en un símbolo personificado del poder humano. El capítulo trata principalmente del tema en forma particular con una mirada general: ¿Quién es el soberano?

   Al alzar sus ojos al cielo, el rey recobró la razón. Al reconocer el señorío de Dios se le concedió su imperio con todos los honores, y aun más que antes. Las divisiones naturales del texto son: respuesta (vv. 34, 35), restauración (v. 36) y reconocimiento (v. 37). El capítulo elabora nuevamente el tema de la soberanía de Dios (ver 2:21) y termina agradeciéndole a él: Ahora, yo, Nabucodonosor, alabo, exalto y glorifico al Rey de los cielos (v. 37). Dios está activo en los asuntos del mundo, dando testimonio de sí mismo y mostrando su deseo de que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad.

   El sueño de Nabucodonosor es también el de todo hombre que aspira a usurpar el dominio que únicamente le pertenece a Dios el Creador del universo. Comenzó con Adán, hecho a la imagen de Dios e investido con el privilegio de participar en el dominio del Altísimo, quien no se contentó en su estado de criatura y cayó en la tentación de ser “como Dios” (Gén. 3:5). Tomó del “árbol de la vida” ubicado “en medio del jardín” (Gén. 2:9). Pero cuando el hombre deja de comportarse como criatura bajo el dominio del Señor pierde la sabiduría divinamente dada y se convierte en una bestia sin inteligencia (ver Sal. 32:9). El reconocer que el Altísimo tiene el dominio sobre la persona y el universo (la fe bíblica en acción), esto eleva al más bajo de los hombres, le da su razón y vida abundante con el Señor. La condición para la restauración es reconocer que el reino y el poder pertenecen a Dios y no al hombre (arrepentirse y someterse a Dios).

   Hay una analogía entre este capítulo y el libro de Job. Nabucodonosor, el rey más grande, estaba aferrado a las cosas suyas, su poder y su gloria, y tuvo que reconocer que aquel poderío era de Dios y no de él. Job era bueno y piadoso, el mejor hombre de su día y el más rico de su zona. Job, como Nabucodonosor, fue despojado, y aun postrado. Pero se mantuvo aferrado ferozmente a una justicia que creyó suya y juzgó que Dios lo trataba injustamente. Finalmente, a empellones confesó que Dios era soberano y dijo: “De oídas había oído de ti, pero ahora mis ojos te ven. Por tanto, me retracto, y me arrepiento en polvo y ceniza” (Job 42:5, 6). Dios es soberano y por eso, hecha la confesión, les devuelve tanto a Nabucodonosor como a Job lo que les había sido arrebatado. En ambos casos se les devuelve más, engrandeciéndoles. Esto no era algo que se les debía en justicia, sino que son dádivas de gracia del Dios soberano.

   Parece que el orden del cap. 4, el último de los que trata de Nabucodonosor, no es cronológico sino teológico, y resume la enseñanza del libro. El autor destinó el escrito a los judíos que estaban sufriendo en la persecución de Antíoco Epífanes, cuando otro poder pagano, un rey enemigo de Dios y de su pueblo, trataba de eliminar la adoración del Altísimo. Con claridad se enseña en el libro que la historia está totalmente en manos de Dios quien es soberano y deja actuar a los poderes impíos. A la vez, su poder puede ser terapéutico ya que se quita aquello que es causa de extravío para que, una vez desposeídos de ello, el pueblo se vuelva a Dios quien será reconocido como el dador soberano de la vida y todo bien (ver Ose. 2).

 

3er Titulo:

Por Gracias De Dios, Israel Sale Bendecido De Egipto. Versíc. 35 y 36. E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios. (Léase Filipenses 4:19. Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.).

   Comentario: Juicio ▬ Seguridad ▬Protección ▬Israel: Israel el pueblo de Dios, los creyentes de entonces, se libró del juicio. Tuvo lugar entonces el gran Éxodo. El pueblo de Dios era libre, libre al fin. Las Escrituras y los puntos esquemáticos describen la escena tan bien como se pueda imaginar.

  • El pueblo de Dios obedeció sus instrucciones exactamente como había ordenado (v. 34).
  • El pueblo de Dios llevó solo pan sin levadura, cargándolo sobre los hombros con las artesas envueltas en sábanas.
  • de acuerdo con las instrucciones, el pueblo de Dios pidió plata, oro y ropas a los egipcios (v. 35). Sin duda, los egipcios les habían robado todos los objetos de valor a los israelitas cuando los esclavizaron. Además, como esclavos, recibían muy poco salario, si es que recibían alguno, a cambio de su trabajo durante las décadas de esclavitud. Los egipcios les debían a los israelitas más salarios atrasados que lo que pudieran pagar. Fíjese que el SEÑOR mismo actuó sobre los corazones de los egipcios y los incito a favorecer a su pueblo con regalos que probablemente equivalían a una gran fortuna.

   Referencia: Génesis 12.3. Bendeciré a los que te bendijeren, ya los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

   Éxodo 33:14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

   Éxodo 23:25  Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

   Comentario 2: Filipenses 4:19. Acercándose al final de su epístola, Pablo asegura ahora a los destinatarios que Dios suplirá todas sus necesidades: Y mi Dios os dará gloriosamente todo lo que necesitáis, según sus riquezas en Cristo Jesús. ¿No se había mostrado el amoroso cuidado de Dios de forma maravillosa sobre el mismo apóstol durante este encarcelamiento? Nótese el testimonio posterior de Pablo sobre este particular: “Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fue librado de la boca del león” (2 Ti. 4:17). Así también esta misma compasión llovería como bendición sobre los filipenses. Es conmovedora la expresión “mi Dios”. Véase lo dicho sobre Fil. 1:3. Era el Dios que tanto, tantísimo significaba para Pablo. Este Dios no complace todos los deseos, pero ¡suple todas las necesidades! Él lo hará “en gloria”, frase que tiene el sentido de gloriosamente, modificando el verbo dar; por lo tanto: “Mi Dios os dará gloriosamente”. Pablo no piensa en primer lugar en lo que Dios hará por los creyentes cuando estos entren en la gloria de los cielos, sino lo que hará por ellos en este reino terrenal de necesidades, cuando éstas le sean presentadas. El dará no meramente de sus riquezas (como el millonario que dona una insignificante suma para alguna causa noble, suma sustraída de su cuantiosa fortuna), sino según sus riquezas, ¡de forma que el don estará realmente en proporción con los infinitos recursos de Dios! Naturalmente, este amoroso cuidado, esta gloriosa ayuda en necesidad, tiene su base en los méritos de Cristo Jesús. “¡Cuán grandes son los beneficios divinos que poseemos en Cristo!” (cf. Ro. 8:32). La unión vital con él es el único medio por el cual los creyentes reciben todas estas mercedes.

   La seguridad de esta manifestación de la especialísima providencia de Dios no justificaría el que los filipenses se abandonaran a sí mismos, descuidando o incluso rechazando los medios puestos a su alcance para su propio cuidado. “La palabra de Dios no apoya el fanatismo, ni dice que uno deba tirar su cartera al río y luego proclamar que se va a vivir por la fe” (Tenney). En verdad, Dios tuvo cuidado de Pablo, pero una de las maneras en que proveyó para él fue el donativo de Filipos, que el mismo apóstol aquí agradece.

   Entre los muchos pasajes en que se describe este tierno y amoroso cuidado de Dios para con sus hijos aquí en la tierra, pasajes que han sido de consuelo para los suyos durante muchas generaciones, están los siguientes: Gn. 28:15; 50:20; Ex. 33:14; Dt. 2:7; 32:7–14; 33:27; Jos. 1:9; 1 S. 7:12; 1 R. 17:6, 16; 2 Cr. 20:17; Sal. 18:35; 23; 31:19; 91; 121; Is. 25:4; 32:2; 40:11; 41:10; 43:1, 2; 46:3, 4; Jl. 2:21–27; Mal. 3:10; Mt. 6:32; 14:20; 23:37; Lc. 6:38; 12:7; 22:35; Jn. 10:27, 28; 17:11: Ro. 8:28, 31–39; 2 Ti. 1:12; 4:18; 1 P. 5:7.

   Texto: Génesis Cap. 6, versículo 13. Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.

   EL JUICIO DE DIOS SOBRE LA HUMANIDAD, Génesis 6:13: Dios reacciona contra la humanidad corrupta ya que no ve en ella señal de cambio y decide que ya no existe beneficio alguno en que los seres vivientes continúen sobre la tierra. Pero en su juicio, Dios reconoce a Noé quien es el único justo en su generación y permite que Noé y su familia sean salvos de la destrucción.

  En la preparación para el diluvio, primero, Dios comunica a Noé su sentencia de acabar con toda carne junto con la tierra a causa de su violencia. Luego Dios ordena a Noé que construya un arca de madera diseñada para flotar en el agua y albergar a los seres vivientes ordenados por Dios para sobrevivir la destrucción. Dios mismo da todas las especificaciones para el arca. Las medidas aproximadas del arca son: 135 m. de largo (eslora), 22, 5 m. de ancho (manga) y 13, 5 m. de alto (puntal). El espacio interno se distribuye en tres pisos y compartimientos; una claraboya o ventana marina en la parte alta y una sola puerta a un lado del arca. También los materiales a usarse fueron especificados incluyendo el uso de brea para la protección contra el agua y la humedad. El arca era en preparación al diluvio que Dios traería sobre la tierra para destruir toda vida.

   Algunos intérpretes bíblicos afirman que la preparación del arca duró 120 años en referencia al límite de vida que Dios declara en 6:3. Sin embargo, las únicas fechas que el relato provee son el año 500 de la vida de Noé (5:32) y luego el diluvio en el año 600 de la vida de Noé (7:6). No se especifica cuándo Dios ordena a Noé a construir el arca.

   Por último, Dios comunica su decisión de establecer su pacto de preservación con Noé. El pacto consiste específicamente en que Noé, su esposa, sus tres hijos y las esposas de sus hijos entrarían en el arca para ser preservados del diluvio. Además, para la continuación de la vida sobre la tierra, Noé debe meter en el arca una pareja de todo animal para que también sobrevivan al diluvio. Así como el diluvio fue el instrumento de juicio, el arca fue el instrumento de salvación para Noé y su familia y de sobre-vivencia para las especies vivientes (1 Ped. 3:20). Hasta este tiempo, las plantas servían de alimento para el hombre y los animales (Gén. 1:29, 30). Ello hacía posible la convivencia entre todos en el arca. Noé obedece a Dios en todo.

Amén, para gloria de Dios.

Bibliografía: Comentario de A. T.; C.N.T Simón Kistemaker; Bíblia de referencias Thompson; C.B.M.H. Éxodo

Bíblia de Bosquejos y Sermones Éxodo 1 ▬18.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.