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Domingo 26 de julio de 2020 “Dios Ocupa Al Hombre Para El Desarrollo De Su Obra”

Domingo 26 de julio de 2020 “Dios Ocupa Al Hombre Para El Desarrollo De Su Obra”

   Lección: Éxodo Cap. 35, versículos 20 al 29. 20Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés. 21Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras.
22Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová. 23Todo hombre que tenía azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, o pieles de tejones, lo traía.
24Todo el que ofrecía ofrenda de plata o de bronce traía a Jehová la ofrenda; y todo el que tenía madera de acacia la traía para toda la obra del servicio. 25Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino. 26Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra. 27Los príncipes trajeron piedras de ónice, y las piedras de los engastes para el efod y el pectoral, 28y las especias aromáticas, y el aceite para el alumbrado, y para el aceite de la unción, y para el incienso aromático. 29De los hijos de Israel, así hombres como mujeres, todos los que tuvieron corazón voluntario para traer para toda la obra, que Jehová había mandado por medio de Moisés que hiciesen, trajeron ofrenda voluntaria a Jehová.

Temas a tratar:

5. La respuesta del pueblo ante el llamado y el desafío de Dios

  1. Todas las personas a quienes su corazón movió a ofrendar presentaron una ofrenda voluntaria al Señor.
  2. Todas las personas que tuvieron voluntad de hacerlo -hombres y mujeres›- presentaron joyas de oro como ofrenda mecida al Señor.
  3. Todos los que tenían lino teñido de colores y pieles de animales los presentaron como ofrenda.
  4. Todos los que tenían plata y bronce lo presentaron como ofrenda al Señor.
  5. Todas las mujeres habilidosas que sabían coser e hilar prepararon las cortinas.
  6. l) Llevaron cortinas de lino.

2) Hilaron pelo de cabra.

  1. Todos los líderes del pueblo presentaron una ofrenda.

1) Llevaron piedras preciosas para el efod y el pectoral.

2) Ofrendaron especias y aceite para el alumbrado, la unción y el incienso.

  1. La Palabra reitera y destaca el glorioso hecho de que todos los hombres y mujeres que tuvieron el deseo en su corazón dieron al Señor ofrendas voluntarias para aportar a la obra.

   Comentario: [5] (Éxodo 35:20-29) Obediencia ▬ Llamado de Dios ▬ Mayordomía ▬ Ofrendas: Después de que Moisés les comunicó todas las instrucciones sobre el tabernáculo, el pueblo respondió al llamado y el desafío de Dios. El ofrece a los creyentes una infinidad de oportunidades para servirle. De hecho, Dios da un nuevo desafío cada día al creyente que quiere servirlo. Veamos cómo respondió el pueblo al llamado y el desafío de Dios:

-a. Todas las personas a quienes su corazón movió a ofrendar presentaron una ofrenda voluntaria al Señor (vv. 20-21). Millones de personas escucharon el llamado y respondieron al desafío de Dios. Ahora bien, no todos respondieron al llamado. Algunos se abstuvieron. No todos en el pueblo presentaron una ofrenda al Señor.

    Pensamiento 1. Muchas veces perdemos la oportunidad de ser usados por Dios. ¿Por qué? Porque no nos involucramos. Nos rehusamos a servir en la iglesia; nos rehusamos a dar y a respaldar la obra de Dios; nos quedamos callados y no damos testimonio de la gracia salvadora de Cristo.

   “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras” (Mt. 16:27).

   “Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor” (1 Co. 3:8).

   “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (2 Co. 9:6).

   “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra” (Ap. 22:12).

-b. Todas las personas que tuvieron voluntad de hacerlo ─hombres y mujeres─ llevaron sus joyas de oro y las presentaron como una ofrenda mecida al Señor (v. 22). Los creyentes genuinos no fueron egoístas; no estaban apegados a las cosas del mundo; no acumularon riquezas ni bienes. Dieron voluntariamente al Señor. Entregar sus regalos como ofrenda mecida fue un acto simbólico que expresaba:

   “Señor, aquí está todo. Te lo damos a ti voluntariamente y confesamos que tú vales más para nosotros que el oro”.

   Pensamiento 1. Las personas más libres de la tierra son las que no son presas de sus posesiones. El hombre que ha sido libertado sabe que no hay nada tan valioso como su relación con Dios.

   “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día” (Dt. 8:18).

   “Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas” (Pr. 13:7).

   “Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios” (Ec. 5:19).

   “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan” (Mt. 6:19).

   “[Moisés tuvo] por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón” (He. 11:26).

-c. Todos los que tenían lino teñido de colores y pieles de animales los presentaron como ofrenda (v. 23). La tarea de edificar el tabernáculo requería materiales preciosos como oro y gemas, pero también materiales más comunes como pieles de animales. Ninguna ofrenda era demasiado grande ni demasiado pequeña. Todo era necesario para edificar lo que Dios quería: un lugar donde pudiera habitar en medio de su pueblo, un lugar apartado para que el pueblo orara, adorara y buscara su rostro.

   Pensamiento 2. Dios no ama a las personas porque puedan dar más que otros para la obra de Dios, ni ama al hombre pobre solo porque es pobre. Dios nos ama a todos. En lo que respecta a las ofrendas, Dios mira por sobre todo el corazón que hay detrás del presente y lo que nos reservamos por sobre lo que damos.

   “Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero esta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento” (Mr. 12:41-44).

-d. Todos los que tenían plata y bronce lo presentaron como ofrenda al Señor (v. 24).

-e. Todas las mujeres habilidosas que sabían coser e hilar prepararon las cortinas (v. 25). Así, estas mujeres talentosas llevaron cortinas de lino y cortinas de pelo de cabra (v. 26).

-f. Todos los líderes del pueblo presentaron una ofrenda: aportaron piedras preciosas para el efod y el pectoral (v. 27) y también el aceite para el alumbrado, para la unción y para el incienso (v. 28).

-g. La Palabra reitera y destaca el glorioso hecho de que todos los hombres y mujeres que tuvieron el deseo en su corazón dieron al Señor ofrendas voluntarias para aportar a la obra del tabernáculo (v. 29).

   Pensamiento 3. Debemos ofrendar y sostener la obra de Dios, pero debemos hacerlo voluntariamente y con alegría.

   “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, sino os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” (Mal. 3:10).

   “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos” (Pr. 3:9).

   “El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado” (Pr. 11:25).

   “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir” (Lc. 6:38).

   “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir” (Hch. 20:35).

   “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (2 Co. 9:6).

Texto Áureo: “Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos”. (Proverbios 3:9).

   Comentario del texto: El contenido de los vv. 9 y 10 trata con un tema totalmente nuevo, ya que se encuentra un diálogo sobre las posesiones. Se une a los pasajes anteriores con la mención de Jehovah: Confía en Jehovah (v. 5), teme a Jehovah (v. 7) y ahora, honra a Jehovah (v. 9). El verbo honra sobresale porque recibe el énfasis del orden en la oración, siendo la primera palabra en el texto hebreo, y porque se encuentra en el modo verbal de piel, es decir el verbo está intensificado. Se puede leer el versículo: “Honra profundamente a Jehovah con tus riquezas…”

   El v. 9 entrega el desafío mandato al joven y el v. 10 propone la promesa divina cuando se logra. La presencia de la palabra riquezas no debe entenderse como un dicho sólo para los ricos, pues este proverbio está dirigido a todos los jóvenes. Sin duda muchos de los jóvenes varones, recibiendo las enseñanzas del maestro del tiempo de Salomón y del tiempo de Ezequías, eran jóvenes que iban a tener la responsabilidad de manejar los bienes, o de su familia o del estado (1ª de Reyes. 4). La palabra primicias puede significar “los primeros frutos” o “los mejores frutos”. Las riquezas representan lo acumulado durante años y las primicias de todos tus frutos representa el esfuerzo del trabajo.

   En el texto no se dice cómo honrar a Jehovah con las riquezas y las primicias. Quizá el maestro sabe que el sacerdote ya ha enseñado el porqué y el cómo de la ofrenda a Dios (Lev. 27:30; Núm. 15:21; 18:12 s.; Deut. 14:22 ss.; 18:4; 26:1 ss.; Isa. 43:23; Mal. 3:10–12).

   Al cumplirse el v. 9, el joven podría esperar las bendiciones de Dios en una forma muy concreta. La escena de graneros llenos y lagares rebosando pinta una imagen deseada por cualquier hebreo del tiempo de Salomón. Los graneros se llenaban de trigo y de cebada. Los lagares se llenaban del vino nuevo, recién hecho de las uvas buenas. Todavía hoy en día tantos factores de la cosecha dependen de la naturaleza y, por ende, de Dios. 

1er Titulo:

Espontanea generosidad y gozo del pueblo, para contribuir en la obra de Dios. Versículos 20 al 24. 20Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés. 21Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras. 22Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová. 23Todo hombre que tenía azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, o pieles de tejones, lo traía.24Todo el que ofrecía ofrenda de plata o de bronce traía a Jehová la ofrenda; y todo el que tenía madera de acacia la traía para toda la obra del servicio. (Léase 1ª de Crónicas 29:14. Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos.).

   (Comentario 1: está en el comentario general)

   Comentario 2: David bendice a Jehovah, 29:10–20. Es significativo que después de grandes contribuciones de David y también de la congregación, el Cronista registre una gran oración de alabanza. Ni David ni la congregación buscaban forma de hacer alarde de lo hecho por ellos; David sólo tiene palabras de gratitud a Dios por lo que él ha hecho. Así debe ser. El que conoce a Dios y se entrega a él nunca encuentra bases para vanagloriarse; sólo hay fundamentos para glorificar a Dios. Hay que recordar que estas palabras de alabanza no son únicamente las de David; el Cronista se hace presente mediante su selección de palabras, mediante su propia teología. Bien ha dicho Clyde Francisco que el Cronista no es sólo un propagandista a favor de David; es, más bien, un hombre sincero de fe; esta fe genuina se deja ver en esta composición tan linda. No es sorprendente, pues, el que los vv. 10–13 sean usados por los judíos en su liturgia. Se nota que en la composición de esta oración el Cronista emplea otros pasajes de Escritura tal y como lo hacía en 28:1–10. Se nota que hay considerable afinidad entre el v. 15 y el Salmo 39:12. Esta semejanza refleja el sentir del Cronista tanto como el del Salmista. Este sentir expresa una gran verdad: aunque el pueblo es de Dios, lo es por la pura gracia. El mismo pueblo reconoce, si es honesto consigo mismo, que su relación con Dios se debe únicamente a él; no hay nada en el mismo pueblo que lo haga merecedor de esa relación.

   La segunda parte del v. 15 se asemeja a Job 8:9 y 14:2. Ambos pasajes reconocen la calidad del pueblo como ínfima, pues es sumamente pasajera y efímera. Es casi una quimera. Lo único permanente es el mismo Dios que hace que el pueblo exista.

   Históricamente, el pueblo se habría desesperado de jamás volver a la gloria del tiempo de David; el Cronista, no obstante, recuerda al pueblo en esta oración que el Dios de David es el de ellos. En este Dios están el poder y el reino (vv. 11, 12). Al igual que sus antepasados, los patriarcas, son advenedizos y forasteros. Si tienen que ofrecer a Dios ahora para la construcción de su templo, se debe únicamente a todos los largos años en que Dios los ha acompañado desde sus inicios (v. 14).

2° Titulo:

Valiosa contribución en el avance de la obra de la mujer que ama a Dios. Versículos 25 y 26. 25Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino.26Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra. (Léase Proverbios 31: 13 y 24. Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos. ▬ 24. Hace telas, y vende, 
Y da cintas al mercader.Romanos 16:12. Saludad a Trifena y a Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. Saludad a la amada Pérsida, la cual ha trabajado mucho en el Señor.).

   (Comentario 1: está en el comentario general)

   Comentario 2: Proverbios 31:13-14. La mujer creativa-industriosa, 31:13-19

   La mujer muestra su valor en los vv. 13–19. Las diversas actividades dentro del hogar y fuera del hogar sorprenden al lector casual. ¿Cómo es posible que una sola mujer tenga tantas actividades? ¿Se trata de una mujer real o alguna imagen o ficción?

   Las actividades muestran la vida cotidiana de aquel entonces. Sus días son largos, desde temprano hasta la noche (vv. 15, 18). Ella, de verdad, se quema las pestañas. Sus manos son muy útiles, tejiendo lana y lino. Se escucha el sonido de la rueca y del huso. Ella rebusca en el mercado los productos necesarios y los mejores precios. Además, invierte en el futuro, comprando un campo y plantando una viña (v. 16). En medio de todas estas actividades, es una ama de casa que prepara la comida diaria para la familia y los siervos (v. 15). Ella nunca se queda con los brazos cruzados, aumentando el valor de los bienes familiares.

   La mujer íntegra, 31:20-27

   Sigue el diálogo sobre la mujer valiosa. Por palabra (v. 26) y por hecho (v. 20), ella muestra la misericordia a los más desafortunados, cumpliendo así lo dicho en 11:25. Además de invertir en el futuro por medio de la viña (v. 16), ella tiene la ropa preparada para su familia cuando la nieve comienza a caer, hasta tejiendo abrigos más gruesos (ver 6:8).

   La risa de ella en el v. 25 muestra su confianza absoluta (v. 21; ver Sal. 2:4). Ahora ella es una vendedora de telas y cintas (v. 24), una ocupación común en el mundo antiguo y dentro de los pueblos indígenas de América Latina hoy en día.

   El marido de la mujer valiosa es un líder dentro del pueblo (v. 23; ver Rut 4:1–13). Su éxito sin duda es en parte debido a la calidad de la mujer valiosa (ver 1 Tim. 3:4 y 5). Su fuerza y honor (v. 25) junto con su capacidad para hablar con sabiduría (v. 26) se reflejan en el bienestar y el prestigio de su familia dentro de la comunidad. El v. 22 da una lista de los símbolos de la riqueza, que es sólo un factor en el éxito y no el factor del éxito.

   El v. 27 vuelve a tratar el tema del cuidado del hogar. Aunque haya muchas actividades de la mujer, ella no ignora la marcha de su casa (vv. 15, 27). Es una verdadera ama de casa, que no come el pan (ver 4:17; 9:17) de ociosidad (ver 2 Tes. 3:8; Don Quijote, 2.5, donde Teresa, la esposa de Sancho Panza, dice que “los escuderos andantes no comen el pan de balde”).

   Comentario 3: Romanos 16:12: 12a. Saludad a Trifena y a Trifosa, que trabajan en el Señor.

  ¿Eran Trifena (=delicada) y Trifosa (refinada, o quizá exuberante) hermanas? Bien pueden haberlo sido.

Piénsese, por ejemplo, en María y Marta (Jn. 11:1); y hoy en día en Ana y Juana, o Rut y Raquel. Los padres con  frecuencia dan a sus hijas nombres con sonidos parecidos.

   Pero, aunque Trifena y Trifosa bien puedan haber pertenecido a una familia que vivía en la Calle Cómoda, ellas mismas no vivían una vida de comodidad. Siempre que Pablo piensa en ellas, su alma se llena de admiración. Por lo tanto se asegura de que este alto concepto que les tiene se refleje en el saludo que reciben; por eso dice: “Saludad a Trifena y Trifosa, que trabajan en el Señor”. Ellas eran personas que trabajaban para el Señor al que habían entregado sus vidas.

12b. Saludad a Pérsida, la amada, que ha trabajado mucho en el Señor.

Pérsida=Dama persa. Como Epéneto (v. 5), Ampliato (v. 8), y Estáquis (v. 9), se describe a esta sierva del Señor diciendo de ella que es “amada”. Para ser más preciosos, se dicen en el caso presente “la (no solamente mi) amada”, enfatizando quizá el hecho que ella es objeto del amor de Dios y del amor de toda la congregación.

   Como a María (v. 6), a ella se la describe diciendo que “ha trabajado mucho”. La diferencia de tiempo verbal que hay entre: Trifena y Trifosa, que trabajan (v. 12a.)

cf.

Pérsida ha trabajado (v. 12b.)

¿indica acaso que la debilidad que viene con la vejez había alcanzado ya a Pérsida, de modo tal que ella ya no puede trabajar tan diligentemente como una vez lo hiciera? Si tal es la situación, Pablo se asegura de que sus labores pasadas no sean olvidadas. ¡Una buena lección para todos nosotros!

3er Titulo:

Un corazón agradecido se abre en ayudar al engrandecimiento de la obra del Señor. Versículos 27 al 2927Los príncipes trajeron piedras de ónice, y las piedras de los engastes para el efod y el pectoral,
28y las especias aromáticas, y el aceite para el alumbrado, y para el aceite de la unción, y para el incienso aromático. 29De los hijos de Israel, así hombres como mujeres, todos los que tuvieron corazón voluntario para traer para toda la obra, que Jehová había mandado por medio de Moisés que hiciesen, trajeron ofrenda voluntaria a Jehová. (Léase 2ª a los Corintios 8:3. Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aún más allá de sus fuerzas.).

   (Comentario 1: está en el comentario general)

   Comentario 2:    2ª a los Corintios 8:3. Por lo que testifico que dieron según sus posibilidades y más allá de sus posibilidades, según su propio acuerdo.

   Este breve versículo está incompleto porque le falta el verbo principal dieron; el verbo debe tomarse del versículo 5 como complemento de las cláusulas según sus posibilidades y más allá de sus posibilidades.

   Como es evidente en muchas traducciones, la división del versículo es inapropiada. La frase según su propio acuerdo está, como un aparte, entre los versículos 3 y 4, y el lector tiene la opción de conectarla con lo que la precede o sigue. La palabra testifico es un comentario parentético y hace que la misma frase sea concisa.

   Pablo dice que él ha observado la sobreabundante generosidad de los cristianos macedonios. Les ha informado de las necesidades materiales de los creyentes en Jerusalén a cuyo informe ellos han respondido en forma entusiasta. Como un testigo ocular, se percató de su disposición a contribuir a los fondos separados para atender a las necesidades de los pobres. Aun cuando ellos mismos pertenecían a la clase empobrecida de la sociedad, dieron todo lo que podían, e incluso más. En su posterior instrucción sobre este punto, Pablo escribe: «Que cada uno dé como ha decidido en su mente dar, no de mala gana o por necesidad. Porque Dios ama al dador alegre» (9:7).

   Sin ningún tipo de presión por parte de Pablo o sus colaboradores, los macedonios estuvieron listos para dar. En forma espontánea expresaron su deseo de dar y su súplica de compartir en el servicio a los santos en Jerusalén. En un versículo posterior, Pablo escribe que lo que ellos hicieron estaba en armonía con la voluntad de Dios (v. 5). Por su Palabra y su Espíritu, Dios abrió sus corazones para que reaccionaran en forma tan magnánima.

Amén, para la honra y gloria de Dios.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.