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Domingo 25 de octubre de 2020.“Solemne Vestidura Que Honra A Dios”

Domingo 25 de octubre de 2020.“Solemne Vestidura Que Honra A Dios”

  Lección: Éxodo Cap. 39, versículos 8 al 21. 8Hizo también el pectoral de obra primorosa como la obra del efod, de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido. 9Era cuadrado; doble hicieron el pectoral; su longitud era de un palmo, y de un palmo su anchura, cuando era doblado. 10Y engastaron en él cuatro hileras de piedras. La primera hilera era un sardio, un topacio y un carbunclo; esta era la primera hilera. 11La segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante. 12La tercera hilera, un jacinto, un ágata y una amatista. 13Y la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe, todas montadas y encajadas en engastes de oro. 14Y las piedras eran conforme a los nombres de los hijos de Israel, doce según los nombres de ellos; como grabaduras de sello, cada una con su nombre, según las doce tribus. l5Hicieron también sobre el pectoral los cordones de forma de trenza, de oro puro. 16Hicieron asimismo dos engastes y dos anillos de oro, y pusieron dos anillos de oro en los dos extremos del pectoral, 17y fijaron los dos cordones de oro en aquellos dos anillos a los extremos del pectoral. 18Fijaron también los otros dos extremos de los dos cordones de oro en los dos engastes que pusieron sobre las hombreras del efod por delante. 19E hicieron otros dos anillos de oro que pusieron en los dos extremos del pectoral, en su orilla, frente a la parte baja del efod. 20Hicieron además dos anillos de oro que pusieron en la parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, cerca de su juntura, sobre el cinto del efod. 21Y ataron el pectoral por sus anillos a los anillos del efod con un cordón de azul, para que estuviese sobre el cinto del mismo efod y no se separase el pectoral del efod, como Jehová lo había mandado a Moisés.

    Temas a estudiar en esta lección:

[3]. El pectoral, una prenda en forma de escarcela: simbolizaba que el sacerdote llevaba los nombres del pueblo de Dios sobre su corazón y los representaba delante del Señor de forma constante

-a. Hecho de oro, lino e hilos.

-b. El diseño:

1) Era cuadrado, doble y estaba doblado de modo que formara una especie de bolsa o morral.

2) Llevaba incrustadas cuatro hileras de piedras preciosas:

◘ la primera hilera;

◘ la segunda hilera;

◘ la tercera hilera;

◘ la cuarta hilera.

3) Las piedras estaban montadas en engastes de oro.

4) Eran doce piedras: cada una representaba a una de las doce tribus.

5) Cada piedra llevaba grabado el nombre de una de las tribus.

  1. El pectoral estaba unido al efod:
  2. l) Se hicieron cordones trenzados de oro puro.

2) Se hicieron dos engastes y dos anillos de oro fijados a las esquinas superiores del pectoral.

3) Se fijaron los dos cordones de oro pasándolos por los anillos del pectoral y los dos engastes del efod: así, el pectoral quedó unido a las hombreras del efod.

4) Se hicieron otros dos anillos de oro: los fijaron a las dos esquinas inferiores del pectoral, por el lado interno, al lado del efod.

5) Se hicieron otros dos anillos de oro: los fijaron al efod cerca del cinto.

6) Se ataron los anillos inferiores del pectoral a los anillos del efod con un cordón de azul para unir ambas prendas.

   Comentario del contexto Bíblico: [3]. (Éxodo 39:8-21) Sacerdocio ¾ Pectoral ¾ Corazón De Dios: El pectoral era una, prenda con forma de escarcela (vea bosquejo y notas de Ex. 28:15-30). Simbolizaba que el sacerdote llevaba los nombres del pueblo de Dios sobre su corazón y los representaba delante del Señor de forma constante. El hecho de que el sacerdote llevara el pectoral sobre su corazón no es un dato menor: tenía que llevar al pueblo de Dios muy cerca de su corazón, orar continuamente por ellos, presentarlos delante del Señor y ministrar a su favor según sus necesidades.

   Las vestiduras de los sacerdotes eran ricas y espléndidas. La iglesia en su infancia fue así enseñada por sombras de las buenas cosas venideras, pero la sustancia es Cristo y la gracia del evangelio. Cristo es nuestro gran Sumo Sacerdote. Cuando Él emprendió la obra de nuestra redención, se puso los ropajes del servicio, se adornó con los dones y las gracias del Espíritu, se ciñó con resolución para realizar la empresa, se encargó de todo el Israel espiritual de Dios, lo puso sobre su corazón, lo grabó en la palma de sus manos, y lo presentó a su Padre. Y Él se coronó con santidad al Señor, consagrando toda su empresa completa al honor de la santidad de su Padre. —Los creyentes verdaderos son sacerdotes espirituales. El lino fino con que debe confeccionarse toda su ropa de servicio es las acciones justas de los santos, Apocalipsis 19:8.

   Texto: Zacarias Cap. 3, versículos 3 y 4. “Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel. Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala”. 

   Comentario del texto áureo: Versículos 1—5. El ángel, en una visión, le muestra a Zacarías al sumo sacerdote Josué. La culpa y la corrupción son grandes desalientos cuando estamos ante Dios. Por la culpa de los pecados cometidos por nosotros, estamos expuestos a la justicia de Dios; por el poder del pecado que habita en nosotros, somos aborrecibles para la santidad de Dios. Hasta el Israel de Dios peligra en estas cuentas, pero ellos tienen socorro de Jesucristo, que es hecho por Dios nuestra justicia y santificación. —El sumo sacerdote Josué es acusado como delincuente, pero es justificado. Cuando estamos ante Dios para ministrar o cuando defendemos a Dios, debemos esperar toda la resistencia que pueden dar la sutileza y malicia de Satanás, el cual está controlado por Uno que lo venció y muchas veces lo hizo callar. Los que pertenecen a Cristo lo encontrarán para comparecer por ellos cuando Satanás se manifiesta más fuertemente contra ellos. Un alma convertida es un tizón sacado del fuego por un milagro de la gracia gratuita, por tanto, no será dejada como presa de Satanás. —Se muestra a Josué como uno contaminado, pero ha sido purificado; él representa al Israel de Dios, que son todos como cosa inmunda hasta que son lavados y santificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. Ahora Israel estaba libre de la idolatría, pero había muchas cosas malas en ellos. Había enemigos espirituales haciendo la guerra contra ellos, más peligroso que cualquiera de las naciones vecinas. —Cristo aborreció la inmundicia de las ropas de Josué, pero no lo desechó.    Así hace Dios por su gracia con los que ha escogido para que sean sacerdotes para Él. La culpa del pecado es quitada por la misericordia que perdona, y su poder es roto por la gracia que renueva. Así Cristo lava en su sangre de sus pecados a los que hace reyes y sacerdotes para nuestro Dios. Aquellos a quienes Cristo hace sacerdotes espirituales, los viste con la túnica inmaculada de su justicia, y vestidos de ella comparecen ante Dios, y con las gracias de su Espíritu que son sus adornos. La justicia de los santos, imputada e implantada, es el lino fino, limpio y blanco, con que se atavía la desposada, la esposa del Cordero, Apocalipsis 19: 8. Josué es restaurado a los honores y cometidos anteriores. Le es puesta la corona del sacerdocio. Cuando el Señor determina restaurar y revivir la religión, estimula a los profetas y al pueblo para que oren por ella.

1er Titulo:

Diseño divino que distingue al sacerdote de Dios. Versíc. 8 al 13. 8Hizo también el pectoral de obra primorosa como la obra del efod, de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido. 9Era cuadrado; doble hicieron el pectoral; su longitud era de un palmo, y de un palmo su anchura, cuando era doblado. 10Y engastaron en él cuatro hileras de piedras. La primera hilera era un sardio, un topacio y un carbunclo; esta era la primera hilera. 11La segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante. 12La tercera hilera, un jacinto, un ágata y una amatista. 13Y la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe, todas montadas y encajadas en engastes de oro. (Léase Éxodo 28: 1 y 2. Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón. Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura.).

   Comentario. El pectoral se confeccionó de acuerdo con las siguientes especificaciones:

[a]. Los materiales que se usaron para hacerlo son oro, lino fino e hilo azul, púrpura y carmesí (v. 8).

[b]. El diseño del pectoral era como se describe a continuación:

1) Era cuadrado, doble, y estaba doblado de modo que formara una especie de bolsa o morral (v. 9).

2) Llevaba incrustadas cuatro hileras de piedras preciosas (vv. 10-13):

Þla primera hilera consistía en un sardio, un topacio y un carbunclo;

Þ la segunda hilera constaba de una esmeralda, un zafiro y un diamante;

Þ la tercera hilera tenía un jacinto, un ágata y una amatista;

Þ la cuarta hilera constaba de un berilo, un ónice y un Jaspe.

3) Las piedras preciosas estaban montadas en engastes de oro afiligranados (v. 13).

4) Las doce piedras preciosas representaban a cada una de las doce tribus de Israel.

5) Cada piedra llevaba grabado el nombre de una tribu distinta (v. 14).

   Comentario del texto complementario: Éxodo 28. Versíc. 1 y 2. 1Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón. 2Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura. (Léase 1ª de Pedro 2:9. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.).

   Comentario: El oficio del sacerdocio fue puesto por Dios – (Éx. 28, 1). Los sacerdotes de Israel tenían que ser de la tribu de Leví, y estaban a cargo del servicio a Dios. Los levitas que no fueran sacerdotes estaban al servicio de ellos (Núm. 3, 5-9).

   “Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón” (Ex 28, 1).

Aarón fue elegido como el primer sumo sacerdote, y sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar fueron nombrados sacerdotes. Antes de ellos ser considerados sacerdotes siquiera, tenían que ser lavados con agua – (Éx. 29, 4), demostrando así la necesidad e importancia de una pureza moral o santidad. Todo esto es figura, tipo y sombra del bautismo bíblico.

¿Qué es el Sacerdocio según Biblia?

El sacerdocio fue el ministerio escogido por Dios para el servicio del Tabernáculo y las cosas sagradas (Núm. 16, 9-10). Por lo tanto, para este cargo Dios escogió a Aarón y a sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar (Ex. 28, 1). Siendo Aarón constituido Primer Sumo Sacerdote de Israel, y sus hijos los primeros sacerdotes. Igualmente, los demás levitas estaban liderados por los hijos de Aarón, ya que solamente la tribu de Levi estaba apartada para este propósito.

¿Cuál era la Función de un Sacerdote Según la Biblia?

  • Ser interceptor del pueblo ante Dios, haciendo expiación por los pecados del pueblo por medio de sacrificios.
  • Servir en las cosas sagradas del Tabernáculo o el Templo (Ex 27:21).
  • Consultar a Dios para conocer su voluntad y transmitirla al pueblo (Dt 17:9-11).
  • Instruir al pueblo en la Ley de Dios (Lv 10:11; Esd 7:10).
  • Servir de Juez en casos legales o controversias (Dt 17:8-9)
  • Animar al pueblo para la Batalla (Dt. 20, 2-4)
  • Llevar el Arca de la Alianza en ocasiones especiales (Núm. 4, 15; Jos 6, 6)
  • Servir como escriba (Esd 7, 6, Neh. 8, 9).
  • Ser tesorero de los diezmos y las contribuciones (Neh. 10, 38)
  • Recolectar los diezmos del pueblo (Heb. 7, 5).

¿Cuál es el Significado del Sacerdocio en el Nuevo Pacto?

El significado del sacerdocio en el nuevo pacto simboliza la iglesia redimida por Cristo. De tal manera que cuando venimos a Cristo nos convertimos en “linaje escogido y real sacerdocio” (1ª P. 2, 9; Ap. 1, 6; 5, 10; 20, 6). Por lo tanto, así como era una función de los sacerdotes en el antiguo pacto, de reconciliar al pecador con Dios, de esta manera la iglesia en esta nueva dispensación, también tiene como responsabilidad el acercar el pecador a Dios por medio del Sacrificio de Cristo (Ro. 5, 10-11; 2ª Co. 5, 18; Heb. 10, 12).

   “Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable (1ª P. 2, 9).

Los sacerdotes anteriormente estaban liderados por un sumo sacerdote. De igual manera hoy, la iglesia está siendo liderada por Jesucristo, Sumo Sacerdote y Cabeza de la Iglesia (He 5:10, 6:20; Ef. 5, 23; Col. 1,18).

¿Qué es el Sumosacerdote en la Biblia?

El Sumosacerdote era el más importante de los sacerdotes, porque era el único que podía entrar al Lugar Santísimo. Cada año tenía el deber de rociar la sangre del sacrificio sobre el propiciatorio, para expiar los pecados del pueblo (Ex. 30, 10). Por lo tanto, era el representante del pueblo ante Dios. Por esta razón, llevaba escritos los nombres de las 12 tribus de Israel en el pectoral y en las hombreras, como símbolo de que cargaba en él a la nación (Ex. 29, 12, 21, 29-30).

  Y llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, cuando entre en el santuario, por memorial delante de Jehová continuamente. Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová; y llevará siempre Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de Jehová (Ex. 28, 29-30).

   En los capítulos 28 y 29 del libro del Éxodo, podemos conocer el ministerio del sacerdote en toda su importancia y utilidad, lo cual merece un profundo estudio.

La palabra sacerdote en latín, pontifex (pontífice) significa: “constructor de puentes”, esto nos habla de lo transcendente de su trabajo.

   Por eso el alma agradecida escrudiña a fondo en las Escrituras, todo lo que se relaciona al significado espiritual de estos hombres y su trabajo. El capítulo 28 habla de las vestiduras que necesitaban tener y usar debido al carácter y las demandas de tan grande y santa posición.

   Las vestiduras representan las diversas funciones y atributos de sacerdocio, pero su propósito al elaborar estos santos vestidos.

   Era señalar la vida y obra del sumo sacerdote por excelencia: Jesucristo.

   “Más este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdote inmutable, por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: Santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores y hecho más sublime que los cielos” (Heb. 9, 24-26).

2° Titulo:

Sentido de pertenencia de Dios en los nombres grabados en el pectoral. Versíc. 14. 14Y las piedras eran conforme a los nombres de los hijos de Israel, doce según los nombres de ellos; como grabaduras de sello, cada una con su nombre, según las doce tribus. (Léase 1ª de Pedro 2:9. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.).

Comentario del texto complementario: [9]. Pero ustedes son pueblo escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las virtudes de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa.

   El contraste es evidente; el término adversativo, pero señala la diferencia entre los incrédulos desobedientes y el pueblo escogido de Dios. Siguiendo un orden ascendiente, Pedro enumera las gloriosas riquezas de los creyentes en términos que se acercan al asombro. El griego indica que él se dirige a ellos en forma personal y enfática al usar el pronombre plural ustedes. ¿Cómo describe Pedro a los creyentes?

Lo hace en los siguientes términos:

-a. “Un pueblo escogido”. Pedro le escribe a gente que vivía antes de que el templo de Jerusalén fuese destruido. Pedro, siendo judío, se dirige a muchos cristianos judíos y a cristianos de origen gentil. Además, habla a todos los creyentes de todo tiempo y lugar que leen esta epístola. Con un conocimiento pleno del Antiguo Testamento, Pedro aplica su lenguaje a sus lectores, porque los ve como el pueblo escogido de Dios. Él toma prestadas las palabras de la profecía de Isaías, quien registró lo dicho por el Señor: “Mi pueblo, mi escogido; este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicarás (Is. 43:20–21). Pedro, entonces, ve a los creyentes como cuerpo de Cristo, es decir, como iglesia.

   Otras traducciones tienen el término raza en vez de pueblo. Los miembros de una raza tienen un antepasado en común y por medio de ese antepasado están relacionados unos con otros. Por ejemplo, Abraham es el padre de la raza judía. Los cristianos llaman a Dios “Padre” por medio de Jesucristo, y están emparentados como hermanos y hermanas. Además, dado que Jesús ha sido escogido por Dios (vv. 4, 6), ellos también son llamados pueblo escogido de Dios (1:1; cf. Dt. 10:15; 1 Sm. 12:22).

-b. “Real sacerdocio”. Pedro continúa describiendo las gloriosas riquezas que poseen los creyentes. La llama “real sacerdocio”. En el versículo él habla de un sacerdocio santo, frase que es significativa a la luz del mandamiento de ser santos (1:15–16). El adjetivo calificativo real, sin embargo, añade la dimensión del reino y del rey. En el reino de los sacerdotes (cf. Ex. 19:6), hay un rey. De hecho, el Mesías es a la vez sacerdote y rey, tal como lo profetizó Zacarías: “El llevará gloria y se sentará y dominará en su trono, y habrá sacerdote a su lado (6:13; véase también Heb. 7:14–17; Ap. 1:5–6). En tanto que Zacarías describe al Mesías proféticamente como sacerdote real, Pedro revela que los creyentes ya son sacerdotes de un sacerdocio real.

-c. “Nación santa”. Una vez más Pedro se apoya en la fraseología del Antiguo Testamento. Él toma prestado el lenguaje de Exodo 19:6 (véase también Dt. 7:6; Is. 62:12). Pedro recurre al uso de terminología nacional y política, pero quiere que sus lectores entiendan estos términos de un modo no político.

   Por tal razón califica la palabra nación con el adjetivo santa. Una nación está formada por ciudadanos que residen en una determinada zona, que obedecen estatutos y reglamentos, y que se esfuerzan por el bienestar de su sociedad. Los ciudadanos de una “nación santa”, sin embargo, tienen sus características comunes por medio de Jesucristo. Pedro describe al pueblo de Dios como una nación santa, lo que significa que sus ciudadanos han sido apartados para el servicio de Dios.

-d. “Pueblo que pertenece a Dios”. A lo largo de las edades Dios ha reclamado a su propio pueblo para sí (véase Mal. 3:17; Hch 20:28; Tit. 2:14). Este pueblo, que difiere de las naciones del mundo, es su posesión especialmente apreciada. Son independientes de los vínculos nacionales, porque tienen una relación especial con Dios.154 Pertenecen a Dios, que los ha comprado con la sangre de Jesucristo.

-e. “Para que proclamen las virtudes”. Pedro señala cuál es la tarea del pueblo especial de Dios. Como hábil pastor que es, Pedro se dirige a sus lectores personalmente. Dice: “Para que proclamen las virtudes de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa (cf. Is. 43:21). En todas partes ellos deben proclamar vocalmente las virtudes, hechos, poder, gloria, sabiduría, gracia, misericordia, amor, y santidad maravillosos de Dios. Por medio de su conducta deben dar testimonio de que son hijos de la luz y no de las tinieblas (Hch. 26:18; 1 Ts. 5:4).

   Pedro da a entender que en tiempos antiguos sus lectores vivían en la oscuridad espiritual. Dios los llamó al arrepentimiento y a la fe en Jesucristo y los redimió del poder de las tinieblas. Mediante el evangelio de Cristo, Dios los llamó al reino de su Hijo (Col. 1:13).

3er Titulo:

Anillos de sujeción, símbolo de unión de lo divino y lo humano. Versíc. 15 al 21. l5Hicieron también sobre el pectoral los cordones de forma de trenza, de oro puro. 16Hicieron asimismo dos engastes y dos anillos de oro, y pusieron dos anillos de oro en los dos extremos del pectoral, 17y fijaron los dos cordones de oro en aquellos dos anillos a los extremos del pectoral. 18Fijaron también los otros dos extremos de los dos cordones de oro en los dos engastes que pusieron sobre las hombreras del efod por delante. 19E hicieron otros dos anillos de oro que pusieron en los dos extremos del pectoral, en su orilla, frente a la parte baja del efod. 20Hicieron además dos anillos de oro que pusieron en la parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, cerca de su juntura, sobre el cinto del efod. 21Y ataron el pectoral por sus anillos a los anillos del efod con un cordón de azul, para que estuviese sobre el cinto del mismo efod y no se separase el pectoral del efod, como Jehová lo había mandado a Moisés.

(Léase San Lucas 15:22. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.).

    Comentario: [c]. Luego, el pectoral se unió al efod con cordones trenzados de oro puro (v. 15). Se hicieron dos engastes para el efod y dos anillos de oro que iban fijados a las esquinas superiores del pectoral (v. 16). Después se fijaron los dos cordones de oro pasándolos por los anillos del pectoral y los dos engastes del efod. Así, el pectoral quedó unido a las hombreras del efod (vv. 17-18). Luego, se hicieron otros dos anillos de oro, que se fijaron a las dos esquinas inferiores del pectoral, por el lado interno, al lado del efod (v. l9). Por último, se hicieron otros dos anillos de oro, que se fijaron al efod cerca del cinto (v. 20). Los anillos inferiores del pectoral se ataron a los anillos del efod con un cordón de azul para así unir ambas prendas (v. 21).

   Pensamiento 1. El pectoral simbolizaba que el sacerdote llevaba los nombres del pueblo de Dios sobre su corazón y los representaba delante del Señor de forma constante. Este símbolo es una imagen poderosa de lo mucho que significamos para Dios y lo amados que somos por él. Dios nos ama y siempre nos lleva cerca de su corazón.

(1) Dios nos conoce de forma personal e íntima.

   “Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas” (Sal. 139:13-16).

   “[…] No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú” (Is. 43:1).

   “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones” (Jer. 1:5).

   “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen” (Jn. 10:14).

(2) Dios conoce todas nuestras necesidades.

   “No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis” (Mt. 6:8).

   “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, 0 qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas” (Mt. 6:31 32).

   “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Fil. 4:19).

   “Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso” (Éx. 33:14).

   “El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos; él echó de delante de ti al enemigo, y dijo: Destruye” (Dt. 33:27).

   “Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes” (Sal. 40:17).

   “He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor está con los que sostienen mi vida” (Sal. 54:4).

   “Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro” (Is. 25:4).

   “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Is. 43:2).

(3) Dios conoce el dolor de cada corazón solitario herido.

   “He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho” (Gn. 28:15).

   “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu” (Sal. 34:18).

   “Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados; más la descendencia de los impíos será destruida” (Sal. 37:28).

   “Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros […]” (Is. 66:13).

   “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Is. 41:10).

   “Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré” (Is. 46:4).

   “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí” (Jn. 14:1).

   “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación” (2 Co. 1:3).

(4) Dios sabe todo lo que hacemos por él.

   “Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque, aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre” (Ap. 3:8).

   “El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz” (Dn. 2:22).

(5) Dios conoce hasta los más minúsculos detalles de nuestra vida, incluso nuestros pensamientos.

   “Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 P. 5:7).

   “Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; más si lo dejares, él te desechará para siempre” (1 Cr. 28:9).

   “Jehová se acordó de nosotros; nos bendecirá; bendecirá a la casa de Israel; bendecirá a la casa de Aarón” (Sal. 115:12).

   “Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras” (Jer. 17:10).

   “¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?” (Jer. 23:24).

   “Pues aún los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos” (Lc. 12:7).

   “Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos” (1 Co. 3:20).

   Comentario del texto complementario: Lucas 15.22. [22–24]. Pero el padre dijo a sus siervos: Traed rápidamente un vestido largo, el mejor, y vestidlo. Ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies. Traed el becerro engordado y matadlo, y comamos y celebremos …

   Nótese las órdenes enérgicas. Tan ilimitado es el gozo del padre y tan completo su perdón que desea que su hijo sea tratado como una persona importante. Por lo tanto, sus servidores deben traer el mejor vestido largo, símbolo de alto nivel social, y deben vestirlo. En la mano debe ponerle un anillo, probablemente un anillo con sello (Gn. 41:42), indicación de autoridad. Hay que ponerle sandalias en los pies, porque no es esclavo sino un hombre libre.

   También había un becerro engordado que iba a ser sacrificado en alguna ocasión especial cuando se esperaban visitas importantes. Bueno, ¿podía haber una ocasión más apropiada para usar este becerro que ahora mismo? Por cierto, que no. Así que el padre ordena que sea matado para que haya una jubilosa celebración.

   El padre afirma la razón para la fiesta con estas palabras: Porque este hijo mío estaba muerto y está vivo nuevamente: estaba perdido y es hallado. Las cuatro palabras:

   Muerto, vivo; perdido, hallado—nótese el doble contraste bien agudo—se deben interpretar en un sentido espiritual, por supuesto. Véanse Ef. 2:1 y Lc. 19:10 (en ese orden).

   Las órdenes del padre fueron obedecidas con el resultado: Y comenzaron a celebrar.

  1. Rechazado de mal humor por su hermano

TIPOS, SÍMBOLOS E ILUSTRACIONES (Éxodo 39:1-14)

Þ Término histórico:

   Las piedras preciosas del pectoral

(Ex. 39: 10-14)

Þ Tipo o ilustración (fundamento bíblico de cada uno)

   Las doce piedras preciosas estaban incrustadas en el pectoral, que el sumo sacerdote vestía cerca de su corazón. Estas piedras simbolizaban que el sumo sacerdote llevaba los nombres del pueblo de Dios (todo el pueblo de Dios, las doce tribus) en su corazón y los representaba delante de Dios de forma continua.

   “Y engastaron en él cuatro hileras de piedras. La primera hilera era un sardio, un topacio y un carbunclo; esta era la primera hilera. La segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante. La tercera hilera, un jacinto, un ágata y una amatista. Y la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe, todas montadas y encajadas en engastes de oro. Y las piedras eran conforme a los nombres de los hijos de Israel, doce según los nombres de ellos; como grabadoras de sello, cada una con su nombre, según las doce tribus” (Ex. 39:10-14).

Þ Aplicación para la vida del creyente hoy en día Jesucristo, el gran Sumo Sacerdote, lleva a todo su pueblo cerca de su corazón. Él siempre tiene presentes las circunstancias que su pueblo está atravesando y lo que ellos necesitan de él. Para él, somos como piedras preciosas, que él cuida con amor y ternura.

Þ Aplicación bíblica para el creyente hoy en día

   “Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 P. 5:7).

   “Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes” (Sal. 40:17).

   “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudará siempre te sustentare’ con la diestra de mi justicia” (Is. 41:10).

   “Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te

puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Is. 43:1-2).

(Encontrará el cuadro de “Tipos, símbolos e ilustraciones” del resto de las vestiduras mencionadas en este bosquejo al final del capítulo 28, donde se analizan por primera vez).

(Transcribido de la Biblia de Bosquejos y Sermones Éxodo 19 al 40 Tomo 2 Editorial Portavoz a Word, PDF.).

 Amen para la honra y gloria de Dios.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.