+56 9 5417 6219
contacto@historiaycontingenciaiep.cl

Domingo 21 de octubre de 2018: “La Pascua, celebración para Israel, y juicio para Egipto”.

Domingo 21 de octubre de 2018: “La Pascua, celebración para Israel, y juicio para Egipto”.

Lección: Éxodo Cap. 12, versículos 21 al 28: “Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua. Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana. Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir. Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito. Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró. Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así, como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón”.

 

  • Comentario:

“La Pascua del Señor”. Estimado hermano, Dios ordena en Levítico 23, a través de Moisés, siete fiestas denominadas las Fiestas Santas del Señor (Jahwes). Por un lado, fueron fiestas en conmemoración de las grandes obras que Dios había hecho entre los israelitas, para que éstas no fueran olvidadas. Por otro lado, y en parte – como ya lo hemos escuchado en la introducción de las lecciones anteriores – eran fiestas que tenían que ver con la agricultura, de manera que eran fiestas de acción de gracias. Pero, además, tienen un significado profético y simbólico de la futura redención divina. A continuación, veremos cómo la primera de las fiestas, la Pascua, se cumplió totalmente en Jesucristo.

El calendario bíblico comienza con el mes de la primavera (Aviv). La pascua se celebra en la noche del día 14 de ese primer mes, y en la misma es sacrificado el cordero. En Éxodo 12, Dios le dio a Moisés detalladas indicaciones de cómo tenía que hacerse todo, esa noche en la cual Jehová habría de pasar por Egipto.

Anteriormente, Moisés había ordenado que cada familia israelita apartara, el día 10 del primer mes, un cordero macho de un año, sin defecto, ya fuera de oveja o de cabra (Éxodo 12:3-6). Esta disposición, aparentemente secundaria, encontró un cumplimiento maravilloso, sorprendente y significativo en Jesús, el cual llegó a ser el Cordero de Dios llevando sobre sí los pecados del mundo.

Tras haberse ocultado por un tiempo para escapar de la persecución por parte de las autoridades, Jesús llegó a Jerusalén antes de la pascua, dispuesto a sufrir y a morir. Seis días antes de la pascua llegó a Betania, en Jerusalén (Juan 12:1), y entre el júbilo de los discípulos y del pueblo, entró públicamente, el primer día de la semana (domingo de ramos), a la ciudad y al templo. Él sabía para qué había llegado allí, y en distintas oportunidades había hablado de esto a sus discípulos, pero ellos no podían comprender. A mi entender éste era el décimo día del primer mes, en el cual el cordero de la pascua debía ser apartado. Jesús también se apartó para estar solo y prepararse para su último camino de sufrimiento y muerte, tal como se separaba en Egipto al cordero cuatro días antes (Éxodo 12:6). Este hecho también confirma mi suposición de que Jesús fue crucificado un jueves, y no un viernes. Pues si el domingo fue el día 10, el 14 fue un jueves. Pero, entrar a investigar este tema iría más allá del marco de este artículo.

Quiero mencionar otro aspecto de la vida y de las obras de Jesús, que hacen alusión a los cuatro días entre su separación y la muerte: Según el Evangelio de Juan, el ministerio público de Jesús duró aproximadamente tres años y medio, desde la detención de Juan el Bautista hasta la crucifixión (se mencionan tres celebraciones de la pascua y se insinúa una cuarta). El acontecimiento en el Jordán, cuando Juan le dice a Jesús: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”(Juan 1:29), tiene que haber sucedido algún tiempo antes. Da la impresión de que hubiesen pasado cuatro años entre este suceso y la muerte, lo cual sería el cumplimiento totalmente pertinente de los cuatro días de separación del cordero de la pascua (Éxodo 12:5). La condición sin mancha del cordero también hace referencia a la inmaculada vida de Jesús, que podía decir de sí mismo: “¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?” (Juan 8:46).

Enfoquémonos ahora en la pascua propiamente dicha. En tantos artículos que fueron escritos acerca del transcurso de la semana santa, aparecen desavenencias en cuanto al día de la muerte de Jesús. ¿Realmente fue el día de la pascua, es decir el 14 del mes? Yo entiendo que sobre esto no puede haber dudas. La porción bíblica más clara en este aspecto es Juan 19:14: “Era la preparación de la pascua, y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: ¡He aquí vuestro Rey!” (a las 6 de la mañana según la hora romana). Entonces, pues, fue en este día en que ocurrió todo, a pesar de que las autoridades de la nación querían impedir precisamente eso (Mateo 26:4-5). El apuro con el cual se llevó a cabo el procesamiento y la sentencia, muestra cómo se quiso terminar cuanto antes con el asunto por la inminente fiesta. Tras una larga noche para las autoridades, la cuestión estuvo resuelta a las nueve de la mañana. Jesús estuvo clavado en la cruz seis horas, desde las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde, momento en el cual murió. La tradición judía dice que a las tres de la tarde comenzaba el sacrificio de los corderos de la pascua, sacrificio que sólo se podía llevar a cabo en el templo, porque la sangre debía ser puesta sobre el altar (Deuteronomio 16:5-7). Y como había miles de animales para sacrificar, debía comenzar a las tres de la tarde. La precisión del cumplimiento en Jesucristo es tan sorprendente, que pareciera que Dios le quisiera mostrar una vez más a Su pueblo Israel: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”

Las señales fueron visibles para todos. Hubo tinieblas por tres horas sobre toda la tierra, desde las 12 del mediodía hasta las 3 de la tarde y entonces, cuando Jesús murió, la tierra tembló, las rocas se partieron y el velo del templo se rasgó (Mateo 27:45.51), justo a la hora en la cual en el templo se comenzaban los sacrificios de los corderos de la pascua.

Lo principal en el cordero de la pascua era la sangre, la cual se debía poner en los postes y en los dinteles. Para el Señor esa sangre era la señal: “Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto” (Éxodo 12:13). El nombre de la fiesta proviene de la palabra “pasar por alto”, en hebreo “pasach”. Para los israelitas la señal de la sangre se tornó en salvación, y de la misma manera la sangre de Jesús se tornó para nosotros, quienes creemos en él, una señal de salvación. Su sangre dice: Aquí ya hubo juicio. El castigo está sobre Él, para que nosotros tengamos paz.

Permítame, estimado hermano, preguntarle a usted, personalmente: ¿tiene esta paz en su vida, ha aceptado este sacrificio de Jesucristo para usted personalmente, le ha pedido que El limpie su corazón de todo pecado?

En Éxodo 12:22 dice algo sumamente importante que poco se toma en cuenta: “ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana”. Los israelitas estaban a salvo sólo tras los dos postes pintados, así también nosotros lo estamos sólo si permanecemos en Jesús. Por eso, antes de la crucifixión, en Juan 15, tanto enfatizó Jesús de que permaneciéramos en él. Permanecer en él incluye, sobre todo, obedecer sus mandamientos. De manera que los israelitas tuvieron que creer y hacer lo que Moisés les indicaba para ser redimidos de la condenación.

En Éxodo 12:11 se habla en el mismo contexto: “Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.” También nosotros como creyentes en el Señor Jesucristo deberíamos tener una postura adecuada, tal como dice en Hebreos 13:14: “porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir”. Debemos ser peregrinos, armados con la armadura espiritual que Pablo detalla en Efesios 6:13-17 ceñidos con la verdad, calzados los pies con la paz y en la mano la espada del Espíritu, la cual es la Palabra de Dios.

Pero aún se mencionan algunos detalles más que tienen un significado simbólico, tal el caso de Éxodo 12:8, donde dice que el cordero había de ser comido con “hierbas amargas “. Esto alude al amargo sufrimiento de Jesús por nosotros. En Éxodo 12:46 dice que ningún hueso del cordero de la pascua podía ser quebrado, y así menciona Juan 19:33-36 la realidad de que a Jesús no se le quebró ninguna pierna, contrariamente a los otros dos crucificados. De manera que podemos decir con Pablo: “Porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros” (1 Corintios 5:7).

 

  • Referencias:

Números 9:6:13:Pero había {algunos} hombres que estaban inmundos por causa de una persona muerta, y no pudieron celebrar la Pascua aquel día. Y vinieron ante Moisés y Aarón aquel día, y aquellos hombres les dijeron: {Aunque} estemos inmundos por causa de una persona muerta, ¿por qué se nos impide presentar la ofrenda del SEÑOR en su tiempo señalado entre los hijos de Israel? Entonces Moisés les dijo: Esperad, y oiré lo que el SEÑOR ordene acerca de vosotros. Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel {y} diles: “Si alguno de vosotros o de vuestros descendientes está inmundo por causa de un muerto, o anda de viaje lejos, puede, sin embargo, celebrar la Pascua al SEÑOR. La celebrarán a los catorce días del segundo mes, al atardecer; la comerán con pan sin levadura y hierbas amargas. Nada dejarán de ella hasta la mañana, ni quebrarán hueso de ella; conforme a todos los estatutos de la Pascua la celebrarán. Pero si alguno que está limpio y no anda de viaje, deja de celebrar la Pascua, esa persona será cortada de entre su pueblo, porque no presentó la ofrenda del SEÑOR a su tiempo señalado. Ese hombre llevará su pecado”.

Esdras 6:19-21: “Los desterrados celebraron la Pascua el {día} catorce del mes primero. Ya que los sacerdotes y los levitas se habían purificado juntamente, todos ellos estaban purificados, entonces mataron {al cordero} de la Pascua para todos los desterrados, tanto para sus hermanos los sacerdotes como para sí mismos. Comieron {la Pascua} los hijos de Israel que habían vuelto del destierro y todos aquellos que se habían apartado de la impureza de las naciones de la tierra para {unirse} a ellos, para buscar al SEÑOR, Dios de Israel”.

 

1er Titulo: “La Sangre, señal protectora para ser librado de la muerte”. 

Versículos. 21 y 22: “Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua. Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana”. (Léase Romanos 5:9: “Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”.)

 

  • Comentario: 

La Pascua ▬ Cordero ▬ Juicio ▬Animales, sacrificio de ▬ Fe. Estaba la advertencia de huir del juicio que se avecinaba. La mano del juicio de Dios estaba lista para caer: La décima plaga ocurriría inmediatamente. Por lo tanto, Moisés reunió a todos los ancianos y les dio instrucciones acerca de la Pascua. Les explicó detalladamente lo que Dios le había dicho. Los ancianos debían trasladar las instrucciones de Dios al pueblo que ellos representaban. Era preciso salvar al pueblo de Dios: La mano del juicio de Dios debía pasar por alto a todos aquellos que verdaderamente creían Él. Fíjese en esto cinco hechos.

  1. El pueblo debía seleccionar y sacrificar el cordero de la Pascua, familia a familia (vv. 21-22). Aquí se dan dos nuevas instrucciones que regulan la Pascua (Éx- 12:1-13 lo vino en la escuela anterior 30/09/2018 principió del capítulo).

1.1. Se debía usar un manojo de hisopo para untar sangre en el marco de la puerta de la casa (v. 22). Al parecer, el hisopo (ezob) era una pequeña y espesa planta con hojas que absorbían los líquidos fácilmente. Fue la planta que usó para acercar la humedad del vinagre a los labios de Jesús cuando colgaba en la cruz. Las Escrituras hacen referencia a la planta 12 veces diferentes:

  • Diez veces en el Antiguo Testamento (Lv. 14:4, 6, 49, 51, 52; Éx. 12:22; Nm. 19:6, 18; 1 Re. 4:33.
  • Dos veces en el Nuevo Testamento (Jn. 19:29; He. 9:19-20).

1.2. La segunda nueva instrucción acerca de la Pascua se refería a la seguridad y la protección. Nadie debía salir de la casa de noche. Todos debían permanecer dentro de la casa de Noche. Todos debían permanecer dentro de la casa toda la noche, permanecer dentro, protegidos por la sangre (v. 22). Los creyentes no debían salir de la casa hasta la mañana, no dejar la seguridad de la sangre hasta que fueran llamado a salir de Egipto hacia la Tierra Prometida. ¿Por qué? ¿Qué tenía de malo salir afuera durante la noche? Dos cosas:

  • Primero, la persona que saliera al mundo de Egipto se habría quitado la seguridad de la sangre. Si Dios hubiera permitido que las personas deambularan por las calles del mundo, se habría perdido el significado de la sangre del cordero. El propósito de Dios era enseñar al pueblo que su salvación residía en la seguridad de la sangre del cordero.
  • Segundo, si alguien estaba deambulando y ocupado en asunto mundanos o de placer, perdería el llamado de salir de Egipto. Perdería el llamado de ir a su casa a la Tierra Prometida.
  • Pensamiento:
  1. Debemos ocultarnos detrás de la sangre de Cristo. No se puede hallar protección de la mano del juicio de Dios en el mundo. Se encuentran en la sangre de Cristo. (Is. 26:20-21; Col. 1:14; 1 Pe. 2:24; 3:18; 1 Jn 1:7).
  2. Debemos permanecer detrás de la sangre de Cristo. No debemos deambular por el mundo de pecado y placeres impíos. Debemos apartarnos del mundo y negarnos a vivir una vida mundana. Debemos vivir por Dios y estar listos cuando Él nos llame a casa a la Tierra Prometida del cielo. (Lc. 21:34-36; 2 Co. 6:14; 6:17-18; Ef. 5:5-6; 1 Jn. 2:15-16).

 

  • Referencias:

Hebreos 13:6: “De manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré. Lo que me pueda hacer el hombre”.

Salmo 34:22:Jehová redime el alma de sus siervos, y no serán condenados cuantos en él confían”.

 

2° Titulo: “Implacable juicio de Dios sobre Egipto”.

Versículo. 23: “Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir”. (Léase Romanos 6:23: “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”).

 

  • Comentario:

2.El pueblo debía aceptar, creer en el mensaje de juicio liberación (v. 23).

2.1. Dios iba a juzgar, aplastar a los antiguos egipcios (v. 23). Todas las personas sufrirían por la mano del juicio de Dios. El primogénito de cada familia estaba condenado a morir, todo a causa de los males de los antiguos egipcios a través de los siglos de su historia. Asimismo, los antiguos egipcios esclavizaron, trataron brutalmente, maltrataron salvajemente y asesinaron al pueblo de Dios, el mismo pueblo que quería servir al único y verdadero Dios viviente.

2.2. Dios pasaría por alto, no destruiría, a los creyentes que estaban protegidos por la sangre (v. 23).

Fíjese en esto: La única manera de ser salvado y liberado del juicio de Dios era por medio de la sangre del cordero sacrificado. El cordero sacrificado moría en lugar del primogénito que se refugiaba detrás de la sangre. Por ende, el cordero sacrificado:

  • Era el sustituto del creyente.
  • Era la forma de redención y liberación para el creyente.

No había otra forma en que la persona podía salvarse, redimido i liberado, ninguna otra forma excepto por medio de la sangre del cordero sacrificado. Si la persona creía en el mensaje de Dios, no se ocultaría detrás de la sangre. La promesa de Dios estaba clara: Él pasaría por alto y no destruiría a los creyentes que estaba protegidos por la sangre del cordero. En el siguiente punto, veremos exactamente lo que les sucedió a los creyentes y a los no creyentes.

 

  • Pensamiento:

Recuerdo dos hechos, dos claras enseñanzas de las Escrituras:

1). El cordero de la pascua era solo un tipo del cordero de Dios que vendría a salvar al mundo. Jesucristo es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Jesucristo es el cordero escogido y proporcionado por el propio Dios, no por los hombres. Dios ha actuado con profesión y ha proporcionado el Cordero de la Pascua perfecto, el único Cordero cuya sangre puede realmente limpiarnos de pecado y librarnos de la mano del juicio de Dios.

2). En el aterrador día del juicio, Dios no va a preguntar:

  • A qué iglesia pertenecíamos.
  • Cuán moral y justos hemos sido.
  • Cuántas buenas obras hemos hechos.
  • Con qué frecuencia asistíamos a la iglesia.

Dios va a preguntar una cosa, una sola cosa: ‘Confiamos en que la sangra de Jesucristo nos limpie del pecado? ¿Vamos a Él, nos acercamos a Dios, por medio de la sangre del Cordero de Dios, el Señor Jesucristo? Él es nuestro Cordero de la Pascua; Él fue sacrificado “de una vez por todas” por nosotros. (1 Co. 5:7; He. 7:27; Jn. 1:29; Mt. 26:28; Ro. 5:9; Ef. 1:7; He 9:12_14; 1 Pe. 1:18-19; Ap. 1:5).

 

  • Referencias:

Ezequiel 30:22- 26: “Heme aquí contra Faraón rey de Egipto, y quebraré sus brazos, el fuerte y el fracturado, y haré que la espada se le caiga de la mano. Y esparciré a los egipcios entre las naciones, y los dispersaré por las tierras. Y fortaleceré los brazos del rey de Babilonia, y pondré mi espada en su mano; mas quebraré los brazos de Faraón, y delante de aquél gemirá con gemidos de herido de muerte. Fortaleceré, pues, los brazos del rey de Babilonia, y los brazos de Faraón caerán; y sabrán que yo soy Jehová, cuando yo ponga mi espada en la mano del rey de Babilonia, y él la extienda contra la tierra de Egipto. Y esparciré a los egipcios entre las naciones, y los dispersaré por las tierras; y sabrán que yo soy Jehová”.

Judas 1:14-15: “De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él”.

 

3er Titulo: “Necesario conocimiento familiar de la liberación de Israel”.

Versículos. 24 al 28:Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito. Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró. Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así, como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón”. (Léase Deuteronomio 6:20 y 21: Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó? entonces dirás a tu hijo: Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y Jehová nos sacó de Egipto con mano poderosa”). 

 

  • Comentarios:

1. La Pascua debía celebrarse como una ordenanza eterna. El pueblo de dios debía celebrar la Pascua aun cuando llegaran y entraran a la Tierra Prometida (vv. 24-25).

  1. El pueblo de dios debía proclamar el significado de la Pascua a sus hijos (vv. 26-27).
  • Debía explicar el sacrificio del cordero de la Pascua (v. 27).
  • Debían explicar cómo el Señor juzgo a los egipcios, pero pasó por alto, protegió y no destruyó, a los israelitas que creían en la palabra de Dios (v. 27).

 

  • Pensamiento:

A los niños se les debe enseñar la historia del cordero de la Pascua, cómo Jesucristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Se les debe enseñar el significado de la cruz, el significado de la sangre del Señor Jesucristo. (Dt. 4:9; 6:6-7; 2 Co. 26:4; Pr. 22:6; Jn. 21:15; 2 Ti. 1:5).

  1. Había dos elementos esenciales que el pueblo hizo (vv. 27-28).

3.1. El pueblo se inclino y adoró a Dios (v. 27). Oyó el mensaje de Dios y acepto la palabra de Dios. Reconoció a Dios: Se inclino en reverencia y lo adoró. Estaba agradecido, sumamente agradecido, de que Dios había concebido una forma:

  • Para que fueran salvos.
  • Para que pudieran huir del juicio de Dios que se avecinaba.
  • Para que fueran liberados de la esclavitud de Egipto.

3.2. El pueblo obedeció a Dios, hizo exactamente lo que Dios ordenó (v. 28).

 

  • Pensamiento:

Dios nos dice cómo podemos salvarnos del juicio que se avecina:

– Debemos buscar la seguridad detrás de la sangre de su Hijo, Jesucristo.

– Debemos creer en Dios, aceptar su palabra y reconocerlo.

– Debemos venerarlos, inclinarnos y adorarlo.

– Debemos obedecerlo y ocultarnos detrás de la sangre de su hijo, el Señor Jesucristo.

 

  • Referencias:

Colosenses 1.9: “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”.

 

 

Hebreos Cap. 10, versículo 20: “Por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne”.

  • Comentario del Texto:

Los traductores del texto original del Nuevo Testamento se guían habitualmente por una regla empírica: “Traduzca el griego como viene”. Vale decir que la secuencia del texto griego es más o menos trasladada a la traducción. La traducción de Hebreos 10:20 transmite el significado de que la expresión cuerpo clarifica el sustantivo velo. Sin embargo, otros traductores y expositores no siguen la regla recién mencionada. Entendiendo el texto de un modo diferente, desean interpretarlo como sigue: “Mediante el camino nuevo y vivo que él abrió para nosotros a través del velo, el camino de su carne”. En otras palabras, la palabra carne se ha convertido en una explicación de “camino”, no de “velo”. Jesús, entonces, inauguró “un camino nuevo y vivo” que consiste en su humanidad.

Para lograr una traducción tersa, empero, los traductores han tenido que suplir la expresión camino en la frase el camino de su carne. El original no dice tal cosa. El comentario que quizá podría hacerse es que si el escritor de Hebreos hubiese querido dar una explicación de “un camino nuevo y vivo”, lo hubiera hecho. Ahora la evidencia parece favorecer una explicación para el término velo.

El término camino es descrito como “nuevo y vivo. Lamentablemente, la traducción “nuevo” es incompleta, ya que la palabra griega significa en realidad “recién degollada”. Es un término que se relaciona con los sacrificios religiosos. El adjetivo vivo significa que el camino que Cristo ha abierto para nosotros no es un callejón sin salida. Es más bien un camino que nos lleva a la salvación, ante la presencia misma de Dios.

Cristo ha dedicado el camino al abrir el velo, “es decir, su cuerpo”. Al morir Cristo, el velo del Lugar Santísimo tuvo que rasgarse desde arriba hasta abajo. Del mismo modo tuvo que ser roto el cuerpo de Jesús, y su sangre tuvo que ser derramada para abrirnos el camino a Dios. Mediante su sacrificio en la cruz, Cristo ha quitado el velo entre Dios y su pueblo.

 

Amén, para la gloria de Dios.

 

 

DESCARGUE AQUÍ - ESTUDIO COMPLETO

 

 

Bibliografía:

  1. Comentario de Antiguo Testamento.
  2. Comentario del Nuevo Testamento – Simón Kistemaker.
  3. Biblia de Referencias Thompson. 

 


Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.