+56 9 5417 6219
contacto@historiaycontingenciaiep.cl

Domingo 15 de diciembre de 2019: “Bellas y delicadas vestiduras sacerdotales”

Domingo 15 de diciembre de 2019: “Bellas y delicadas vestiduras sacerdotales”

Lección: Éxodo cap. 28, versículos 1 al 7. 1Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón. 2Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura. 3Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle para que sea mi sacerdote. 4Las vestiduras que harán son estas: el pectoral, el efod, el manto, la túnica bordada, la mitra y el cinturón. Hagan, pues, las vestiduras sagradas para Aarón tu hermano, y para sus hijos, para que sean mis sacerdotes. 5Tomarán oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, 6 y harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, de obra primorosa. 7Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, y así se juntará.

   Introducción al capítulo: Las vestiduras de los sacerdotes: el símbolo de lo que da, dignidad y honra al nombre de Dios (Ex. 28:1-43)

(Éxodo 28:1-43) Introducción: El respeto, la dignidad y el honor son virtudes que raramente se encuentran en la sociedad actual. Pocas personas muestran respeto y honra hacia los demás, incluso entre quienes ocupan los más altos cargos de gobierno y autoridad. Trágicamente, la razón muchas veces es que quienes ocupan puestos de autoridad llevan adelante vidas sumidas en el engaño y la inmoralidad, que socaban la honra que merece su cargo.

   Esto nunca debe suceder en el pueblo de Dios. Todo lo que los creyentes hacen repercute sobre la reputación de Dios, y Dios merece el más profundo de los respetos, la más alta dignidad y honra. Por lo tanto, los creyentes deben tener vidas que inspiren respeto, dignidad y honra. Cuando las personas lo miran, la vida del creyente debe mostrarles a Dios y señalarles que Dios está dispuesto a perdonarlos y ayudarlos. La vida del creyente debe inspirar en las personas respeto y honra a Dios. De eso se trata el pasaje del presente estudio: Las vestiduras de los sacerdotes: el símbolo de lo que da dignidad y honra al nombre de Dios. (Ex. 28:1-43).

  1. El llamado de los sacerdotes (w. l-5).
  2. El efod: una prenda sin mangas, semejante a una chaqueta (w. 6-14).
  3. El pectoral: una prenda en forma de escarcela que se usaba para determinar la voluntad de Dios (w. l5-30).
  4. El manto del efod: un manto largo y sin mangas, hecho todo de azul (w. 31-35).
  5. La lámina de oro (o medallón) que se usaba sobre la mitra, una especie de tocado o gorro (w. 36-38).
  6. Las instrucciones finales sobre las vestiduras (vv. 39-43).

   Comentario general: [1](Éxodo 28:1-5) tabernáculo de Moisés ▬ sacerdocio, llamado del: Dios hizo un llamado al sacerdocio: llamó y apartó a Aarón y a sus hijos para que lo sirvieran de una forma especial. De entre las multitudes de la humanidad, él escogió a esos hombres para que lo sirvieran a él y solo a él. Consideremos los detalles de este llamado:

[a]. La fuente del llamado era Dios. Dios mismo llamó a Aarón y a sus hijos (v. 1). Fue él quien tomó la iniciativa e hizo el llamado. La idea de servir a Dios como sacerdotes no nació de Moisés, ni de Aarón, ni de sus hijos. Fue una idea solo de Dios. Cuando Dios llama a una persona, cualquiera sea esa persona, es Dios:

  • quien elige a su escogido;
  • quien prepara a su escogido;
  • quien da poder a su escogido;
  • quien envía a su escogido.

[b]. El propósito del llamado era apartar a los sacerdotes del resto del pueblo y consagrarlos para que sirvieran a Dios. Tenga en cuenta que el motivo del llamado, según lo expresa Dios mismo, era: “para que sean mis sacerdotes” (V. 1). Las Escrituras dicen que su trabajo comprendía cinco actividades:

⇒ Presentar ofrendas y sacrificios por los pecados.

   “Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados” (He. 5:1).

   “Que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo” (He. 7:27).

⇒ Tener compasión del ignorante y de las personas que se descarriaban.

   “Para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad” (He. 5:2).

⇒ Enseñar al pueblo.

   “Y el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres y de todos los que podían entender, el primer día del mes séptimo. […] Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley” (Neh. 8:2, 9).

⇒ Ser representantes de Dios, mediadores entre Dios y el hombre.

   “Y para expiación de su culpa traerá a Jehová un carnero sin defecto de los rebaños, conforme a tu estimación, y lo dará al sacerdote para la expiación. Y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, y obtendrá perdón de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender” (Lv. 6:6-7).

   “Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová” (Lv. 16:30).

⇒ Orar y elevar una fuerte intercesión por el pueblo.

   “[…] y Aarón llevará los nombres de ellos [del pueblo de Dios] delante de Jehová sobre sus dos hombros por memorial” (Éx. 28:12).

   “Y los otros sacerdotes [que intercedían] llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; más este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (He. 7:23-25).

   Pensamiento 1: El mayor de los privilegios de todo el mundo es ser llamado por Dios para servir a Dios

   Veamos lo que las Escrituras dicen acerca de su llamado.

(1) El llamado de Dios se hace posible gracias al evangelio.

   “A lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo” (2 Ts. 2:14).

(2) El llamado de Dios es un llamado a la salvación, un llamado santo que no está basado en el ministerio de un hombre sino en el propósito de Dios mismo.

   “Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos” (2 Ti. 1:9).

(3) El llamado de Dios es un llamado celestial.

   “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús” (He. 3:1).

(4) El llamado de Dios es un llamado al reino y a la gloria eterna de Dios.

   “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca” (1 P. 5:10).

   “Y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria” (1 Ts. 2:12).

(5) El llamado de Dios conlleva una esperanza gloriosa.

   “Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos” (Ef. 1:18).

(6) El llamado de Dios requiere que la persona tenga un caminar digno de Dios.

   “Y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria” (1 Ts. 2:12).

(7) El llamado de Dios exige fidelidad y responsabilidad personal.

   “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados” (Ef. 4:1).

   “Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel” (1 Co. 4:2).

(8) El llamado de Dios exige diligencia y cautela.

   “Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás” (2 P. 1:10).

(9) El llamado de Dios es el llamado supremo, el máximo objetivo de la vida.

   “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Fil. 3:14).

(10) El llamado de Dios es único, personal, individual e incomparable.

   “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles” (1 Co. 1:26).

[c]. El símbolo del llamado especial del sumo sacerdote era su vestimenta. El propósito de las vestiduras sacerdotales era despertar respeto por la dignidad y la honra del llamado de Dios y el cargo del sumo sacerdote. Dios mandó a confeccionar vestiduras sagradas para el hombre que fuera a ministrar personalmente a un Dios santo. Consideremos las instrucciones especiales que él dio para la confección de estas prendas:

1) Se designó a personas diestras y expertas para que las confeccionaran (V. 3). Tenga en cuenta que Dios mismo las preparó y les dio sabiduría y habilidad especiales para llevar a cabo esa tarea.

2) Las vestiduras constaban de:

  • el pectoral;
  • el efod;
  • el manto;
  • la túnica bordada;
  • la mitra;
  • el cinturón o cinto (v. 4).

3) Los materiales que se usaron para confeccionarlas eran hilo de oro, bordado en las vestiduras, e hilo de varios colores (azul, púrpura y carmesí), que estaba entretejido en las prendas junto con el lino fino (v. 5).

Pensamiento 2. Cuando el sumo sacerdote se ponía las vestiduras santas, confería dignidad a su trabajo. Del mismo modo, cuando el creyente se pone vestiduras santas también confiere dignidad a las labores que hace para el Señor.

⇒ El creyente debe revestirse de Cristo.

   “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos” (Gá. 3:27).

⇒ El creyente debe vestirse del nuevo hombre.

  “Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef. 4:24).

  “Y revestido del nuevo [hombre], el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno” (Col. 3:10).

⇒ El creyente debe vestirse de toda la armadura de Dios.

   “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Ef. 6;11).

⇒ El creyente debe vestir las armas de la luz.

  “La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz” (Ro. 13:12).

⇒ El creyente debe vestirse de amor.

   “Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto” (Col. 3:14).

⇒ El creyente debe vestirse de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia.

   “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia” (Col. 3:12).

⇒ El creyente debe vestirse de incorrupción e inmortalidad.

   “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria” (1 Co. 15:53-54).

[2](Éxodo 28:6-14) tabernáculo de Moisés ▬sacerdocio ▬efod ▬oración intercesora: La primera de las prendas sacerdotales era el efod, una especie de chaqueta o chaleco sin mangas.

  1. El efod estaba hecho de los siguientes materiales: hilo de oro, que se obtenía batiendo a martillo láminas finas de oro y luego cortando de ellas hilos delgados (vea Ex. 3913); hilo de color azul, púrpura y carmesí (v. 6); y lino fino.
  2. El diseño del efod obedecía a las siguientes instrucciones:

1) Era una prenda de dos piezas, delantera y trasera, que se unían por las hombreras con dos cordones (v. 7).

1er Titulo:

Elección Divina De Los Sacerdotes. Versíc. 1 y 2. 1Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón. 2Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura. (Léase 1ª de Pedro 2:9. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.).

   Comentario: El oficio del sacerdocio fue puesto por Dios – (Éx. 28, 1). Los sacerdotes de Israel tenían que ser de la tribu de Leví, y estaban a cargo del servicio a Dios. Los levitas que no fueran sacerdotes estaban al servicio de ellos (Núm. 3, 5-9).

   “Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón” (Ex 28, 1).

Aarón fue elegido como el primer sumo sacerdote, y sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar fueron nombrados sacerdotes. Antes de ellos ser considerados sacerdotes siquiera, tenían que ser lavados con agua – (Éx. 29, 4), demostrando así la necesidad e importancia de una pureza moral o santidad. Todo esto es figura, tipo y sombra del bautismo bíblico.

¿Qué es el Sacerdocio según Biblia?

El sacerdocio fue el ministerio escogido por Dios para el servicio del Tabernáculo y las cosas sagradas (Núm. 16, 9-10). Por lo tanto, para este cargo Dios escogió a Aarón y a sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar (Ex. 28, 1). Siendo Aarón constituido Primer Sumo Sacerdote de Israel, y sus hijos los primeros sacerdotes. Igualmente, los demás levitas estaban liderados por los hijos de Aarón, ya que solamente la tribu de Levi estaba apartada para este propósito.

¿Cuál era la Función de un Sacerdote Según la Biblia?

  • Ser interceptor del pueblo ante Dios, haciendo expiación por los pecados del pueblo por medio de sacrificios.
  • Servir en las cosas sagradas del Tabernáculo o el Templo (Ex 27:21).
  • Consultar a Dios para conocer su voluntad y transmitirla al pueblo (Dt 17:9-11).
  • Instruir al pueblo en la Ley de Dios (Lv 10:11; Esd 7:10).
  • Servir de Juez en casos legales o controversias (Dt 17:8-9)
  • Animar al pueblo para la Batalla (Dt. 20, 2-4)
  • Llevar el Arca de la Alianza en ocasiones especiales (Núm. 4, 15; Jos 6, 6)
  • Servir como escriba (Esd 7, 6, Neh. 8, 9).
  • Ser tesorero de los diezmos y las contribuciones (Neh. 10, 38)
  • Recolectar los diezmos del pueblo (Heb. 7, 5).

¿Cuál es el Significado del Sacerdocio en el Nuevo Pacto?

El significado del sacerdocio en el nuevo pacto simboliza la iglesia redimida por Cristo. De tal manera que cuando venimos a Cristo nos convertimos en “linaje escogido y real sacerdocio” (1ª P. 2, 9; Ap. 1, 6; 5, 10; 20, 6). Por lo tanto, así como era una función de los sacerdotes en el antiguo pacto, de reconciliar al pecador con Dios, de esta manera la iglesia en esta nueva dispensación, también tiene como responsabilidad el acercar el pecador a Dios por medio del Sacrificio de Cristo (Ro. 5, 10-11; 2ª Co. 5, 18; Heb. 10, 12).

   “Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable (1ª P. 2, 9).

Los sacerdotes anteriormente estaban liderados por un sumo sacerdote. De igual manera hoy, la iglesia está siendo liderada por Jesucristo, Sumo Sacerdote y Cabeza de la Iglesia (He 5:10, 6:20; Ef. 5, 23; Col. 1,18).

¿Qué es el Sumo sacerdote en la Biblia?

El Sumo sacerdote era el más importante de los sacerdotes, porque era el único que podía entrar al Lugar Santísimo. Cada año tenía el deber de rociar la sangre del sacrificio sobre el propiciatorio, para expiar los pecados del pueblo (Ex. 30, 10). Por lo tanto, era el representante del pueblo ante Dios. Por esta razón, llevaba escritos los nombres de las 12 tribus de Israel en el pectoral y en las hombreras, como símbolo de que cargaba en él a la nación (Ex. 29, 12, 21, 29-30).

Y llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, cuando entre en el santuario, por memorial delante de Jehová continuamente. Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová; y llevará siempre Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de Jehová (Ex. 28, 29-30).

En los capítulos 28 y 29 del libro del Éxodo, podemos conocer el ministerio del sacerdote en toda su importancia y utilidad, lo cual merece un profundo estudio.

La palabra sacerdote en latín, pontifex (pontífice) significa: “constructor de puentes”, esto nos habla de lo transcendente de su trabajo.

Por eso el alma agradecida escrudiña a fondo en las Escrituras, todo lo que se relaciona al significado espiritual de estos hombres y su trabajo. El capítulo 28 habla de las vestiduras que necesitaban tener y usar debido al carácter y las demandas de tan grande y santa posición.

El capítulo 29 explica que hacían estos hombres para agradar a Dios; todos y cada uno de los sacrificios señalaban el futuro sacrificio de Cristo.

Las vestiduras representan las diversas funciones y atributos de sacerdocio, pero su propósito al elaborar estos santos vestidos.

Era señalar la vida y obra del sumo sacerdote por excelencia: Jesucristo.

   “Más este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdote inmutable, por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: Santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores y hecho más sublime que los cielos” (Heb. 9, 24-26).

2° Titulo:

Gran Honra De Ser Constituido Sacerdote De Dios. Versíc. 3 y 4. 3Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle para que sea mi sacerdote. 4Las vestiduras que harán son estas: el pectoral, el efod, el manto, la túnica bordada, la mitra y el cinturón. Hagan, pues, las vestiduras sagradas para Aarón tu hermano, y para sus hijos, para que sean mis sacerdotes. (Léase Éxodo 19:6. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. ▬ Efesios 4.11. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.).

   Comentario: (Ex. 28:4; 39:29) Vea también (Ex. 28:39)

   El cinto de lino fino, bordado con hilos de varios colores, simbolizaba la verdad de la Palabra de Dios. Podemos compararlo con el cinturón de la verdad que compone la armadura de Dios y con el que el creyente ciñe sus lomos (Ef 6:14). La Palabra de Dios alumbra, envuelve y ciñe al creyente al usar cada una de las prendas de su guardarropa espiritual.

   “Las vestiduras que harán son estas: el pectoral, el efod, el manto, la túnica bordada, la mitra y el cinturón. Hagan, pues, las vestiduras sagradas para Aarón tu hermano, y para sus hijos, para que sean mis sacerdotes” (Ex. 28:4).

   “También el cinto de lino torcido, de azul, púrpura y carmesí, de obra de recamador, como Jehová lo mandó a Moisés” (Ex. 39:29).

   Lo que nos enseña el cinto:

Þ Jesucristo es la Verdad, el Verbo Vivo de Dios. La Palabra de Dios es lo que sustenta y une todas las cosas.

Þ El ser humano necesita ayuda y sustento porque no tiene suficiente fuerza para vencer las terribles pruebas y tentaciones de la vida, que siempre intentan arrastrarlo hacia la tumba y la eterna separación de Dios. Solo la Palabra Viva de Dios puede fortalecernos y sustentarnos a lo largo de nuestro paso por la vida.

   Aplicación bíblica para el creyente hoy en día:

   “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Jn. 14:6).

   “Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia” (Ef.6:14 [NVI]).

   “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Jn. 17:17).

   “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Ti. 3:16).

   “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (He. 4:12).

3er Titulo:

Finos Materiales Usados En La Vestidura Sacerdotal. Versíc. 5 al 7. 5Tomarán oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, 6y harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, de obra primorosa. 7Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, y así se juntará. (Léase apocalipsis 19.8. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.).

   Comentario: Escrudiñemos con detenimiento el significado espiritual de las vestiduras sacerdotales; iniciemos pues, el estudio para entender mejor el propósito de estas prendas sagradas.

   Las vestiduras del sumo sacerdote estaban constituidas por los siguientes elementos:

   EL EFOD (Éx. 28, 5-7; 29, 2-3; Lv. 8, 7). El efod era el vestido sacerdotal por excelencia. Consistía en un vestido exterior sin mangas que llegaba por debajo de la cintura; tenía dos partes unidas, una por delante y otra por detrás, enlazadas por un cinto del mismo material que el Efod, trabajando con pericia. (Ex. 29, 5) tenia, además, dos piedras de ónice engastadas con oro en los hombros y que le daba una singular belleza. Pero, ¿Qué significado espiritual tenía esta otra prenda?

   1° El significado de sus colores revela el camino de Cristo, de la eternidad a la eternidad.

El Efod estaba bordado con oro, azul, purpura, carmesí y lino; es interesante notar que eran los mismos colores de la puerta del atrio del tabernáculo. Ese orden se menciona 24 veces. Escrudiñando el significado de los colores encontramos que:

El oro, habla de la divinidad de Cristo, (Mt. 2, 11; Ap. 21, 21) y describe su estado y forma original. (Jn. 1,1).

El azul, señala al cielo como el lugar donde Jesús salió para venir al mundo y tomar forma humana. (Jn. 6, 32-33,51).

El carmesí o rojo, describe la naturaleza humana que adquirió al encarnarse. (La palabra Adán en su mitología significa “Tierra Roja” (Jn. 1, 14; Filip. 2,7-8).

El purpura, simboliza el color de la realeza. El sacerdocio real que Cristo actualmente desempeña en el cielo se describe en este color. (Heb. 4, 4-16; 7, 24-26; 9, 24).

El lino blanco, siempre señala la santidad que esta entretejida en todo el ser de Cristo. Él es santo desde la eternidad. (Mc. 1, 24; Lc.1, 35).

En otras palabras, ese orden habla del caminar de Cristo desde el seno del Padre hasta su trono en el cielo a la diestra de Dios.

   2° El significado de las dos hombreras revela la fuerza de Cristo al llevarnos ante la presencia de Dios.

Las dos piedras de ónice engastadas en oro y que tenían grabados los nombres de la tribu de Israel, con los dos anillos de oro que los asían al Efod y al pectoral, revelaba grandes verdades, enseña:

Que Cristo es todo poderoso. Su fuerza omnipotente nos pertenece indiscutiblemente. El hombro que sustenta el universo sostiene al miembro más débil y oscuro de la Iglesia redimida a precio de su sangre.

El hecho de que el nombre de los hijos de Israel estuviera grabado sobre sus hombreras indica que todos los creyentes en Cristo serán llevados ante la presencia de Jehová.

Que, por estar unidos por una cadena de oro al cuerpo del sacerdote, jamás nos dejara. “…y no perecerán jamás, ni nadie los arrebatara de mi mano”. (Mt. 10, 28).

El Efod era el vestido más precioso del sacerdote, pero esta hermosura brillaba porque las verdades reveladas son grandes.

   EL MANTO DEL EFOD (Éx. 28, 31-35; 39, 22-26). El manto del Efod era una túnica tejida color azul de una sola pieza; tenía una abertura bordada en el cuello, para que no se rompiera. En la parte baja, en sus orillas tenía granadas bordadas con tela azul, purpura, carmesí y lino torcido,

Con campanillas de oro entre aquellos. ¿Qué quería Dios simbolizar con el orden de la forma de este vestido?

   1°Simboliza el carácter celestial de Cristo.

En la simbología de los colores, el azul representa al cielo, Entonces este vestido habla del origen y destino del Señor Jesús. Origen porque de allí procede. El apóstol Pablo escribe: “…el cual, siendo en forma de Dios, no estimo ser igual a Dios como cosa que aferrarse, sino que se despojó a si mismo tomando forma de siervo hecho semejante a los hombres…” (Filip. 2,5-6).

Cristo, el Unigénito Hijo de Dios, vivía en el cielo con el Padre (Jn. 1,1-2; 9, 22-24) y asumió nuestra humanidad para llevar a cabo Su trabajo de profeta-sumo sacerdote y Rey. De eso nos habla el color azul, Su vestido es de oficio, dignidad y autoridad. (Mt. 28,18-20).

   2° Simboliza la vida perfecta de Cristo.

Esta prenda era de una sola pieza, de arriba abajo describiendo la vida perfecta de Cristo. Su vida plena y maravillosa no cambia, está escrito. “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.”. (Heb. 13, 8).

El mismo, como señalaba el texto no tiene principio ni fin. (Heb. 7, 3). Y por cuanto estaba reforzado bordado en el cuello para que no se rompiera, habla de cómo en Cristo nada perderá. (Ro. 8, 38-39).

   3° Simboliza el fruto y testimonio abundante que hay en Cristo.

Dos cosas había en la parte baja del manto del Efod. En las orillas se encontraban granadas bordadas de diversos colores y campanillas de oro. El simbolismo era el siguiente.

Las granadas simbolizan el fruto exigido por el Padre para ser salvos. (Mt. 3, 8-12; 7, 15-27; Jn. 15, 1-11).

(Y es que el árbol de granado tiene de 5 a 6 metros de altura y es de forma globosa; la granada contiene multitudes de granos jugosos). “El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza…” (Gá. 5, 22-23).

Las campanillas de oro simbolizan la armonía celestial, que canta y anuncia la salvación. Habla del testimonio que viene del cielo. (Is. 6, 1-3; Lc. 2, 13-14; Mc. 1, 15; Mt. 28,19-20).

Puede enterarse que como dice: “una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada”, describe el orden más hermoso y glorioso que debe haber en el ministerio de la Iglesia en el mundo. Debe haber predicación, pero debe haber fruto. Esto permite amortiguar el esfuerzo humano en la misión; en otras palabras, el testimonio sin fruto, la vida fracasa.

¡El fiel testimonio es la gran verdad que Jesús esta siempre vivo para interceder por nosotros y estará inseparablemente unido a un servicio fructífero!

Finalicemos con esta verdad: Cuando las campanillas de oro no sonaban en el sumo sacerdote, se creía que estaba muerto el ministro de Dios. Que en nosotros siempre se oiga ese sonido celestial y sepa el mundo que la Iglesia, el cuerpo de Cristo está vivo.

Tipos, Símbolos E Ilustraciones

Púrpura (Éx. 28:5-6). El purpura es el color de la realeza; por lo tanto, es símbolo de Cristo como el Rey de reyes y Señor de señores.

   “Tomarán oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, y harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, de obra primorosa” (Ex. 28:5-6).

   Aplicación para la vida del creyente hoy en día:

Þ Jesucristo es el Rey de reyes y Señor de señores, el Soberano y la Majestad del universo. El ser humano debe darle a Cristo la honra y la alabanza de las que él es digno, el respeto y la gratitud que él merece por ser su Salvador y Libertador. Rendirle menos que esa adoración es inadmisible.

   Aplicación bíblica para el creyente hoy en día:

   “Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas, comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos!” (Mr. 15:17-18).

   “Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑ0R DE SEÑORES” (Ap. 19:16).

   “Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre” (Ap. 1:5).

   “Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de Señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles” (Ap. 17:14).

El Efod (Ex. 28:4, 6-14; 39:6-7) Vea también (Ex. 39:2-7):

   El efod simbolizaba que el sacerdote representaba al pueblo de Dios y llevaba sus nombres delante de la presencia del Señor.

   “Y harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, de obra primorosa” (Ex.«28:6).

   “Y labraron las piedras de ónice montadas en engastes de oro, con grabadoras de sello con los nombres de los hijos de Israel, y las puso sobre las hombreras del efod, por piedras memoriales para los hijos de Israel, como Jehová lo_ había mandado a Moisés” (Ex. 39:6-7).

   Aplicación para la vida del creyente hoy en día:

Lo que nos enseña el efod.

Þ El ser humano no puede representarse a sí mismo delante de Dios porque es pecador. Necesita un Abogado, un Intercesor, un Mediador, un Salvador que pueda acercarse a Dios de forma legal y perfecta. El hombre no puede hacer nada de esto; por lo tanto, necesita a Alguien que sí pueda cumplir ese rol. Esa persona es el Señor Jesucristo.

Þ No importa cuál sea nuestra carga ni lo pesada o aterradora que sea nuestra prueba, Dios nos conoce personalmente y sabe todo sobre las pruebas y tribulaciones que enfrentamos, porque Cristo nos representa y lleva nuestros nombres delante de la presencia del Padre.

   Aplicación bíblica para el creyente hoy en día:

   “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os hare’ descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mt. 11:28-30).

   “¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” (Ro. 8:34).

   “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspaso los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra

profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado” (He. 4:14-15).

   “Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (I P. 5:7).

   Comentario del texto: Hebreos Cap. 5, versículo 4. Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón.

   ▬a. La honra del cargo. El cargo de sumo sacerdote es un honor que Dios confiere a la persona que asume los deberes del oficio. El sumo sacerdote, desde los tiempos de Aarón hasta la destrucción del templo en el año 70 d.C., disfrutaba de un adecuado reconocimiento por parte de la comunidad hebrea. Mas allá de toda duda, el sumo sacerdote ocupaba, junto con el líder civil, el cargo más alto del país.

   El escritor, sin embargo, enfatiza que nadie se arroga tal honor para su propia satisfacción. Nadie ocupa el cargo de sumo sacerdote simplemente para entrar a la presencia de Dios en el Día de la Expiación, para recibir el respeto de la comunidad israelita, o para usar la hermosa vestidura y turbante del sumo sacerdote. (Lv. 8:7–9). La honra asociada con el cargo proviene del cumplimiento de los deberes asignados al sumo sacerdote. El debe servir a Dios en nombre de su pueblo. El es su representante. El cumple el papel de mediador como intercesor por la remisión del pecado.

   ▬b. El llamado de Dios. Además, el sumo sacerdote debía ser llamado por Dios a este honroso cargo. Por supuesto, esto no significa que no hubiera excepciones en la historia de Israel.143 Pero el escritor de Hebreos no está interesado en aberraciones; él menciona el nombre de Aarón para recordar que Dios inauguró el sumo sacerdocio con Aarón.

   En términos contemporáneos, esto significa que sólo aquel que haya sido llamado por Dios debe asumir el cargo de pastor o ministro del evangelio. El presidente de cierto seminario se dirigió una vez a un grupo de estudiantes de nuevo ingreso y, tras las palabras de bienvenida, les dijo lo siguiente a estos aspirantes a teólogos: “A menos que Dios les haya llamado para el ministerio, no los queremos aquí”.

   Todo aquel que es conscripto para un oficio sagrado debe ser llamado por Dios. De no ser así, el mismo se constituye en una afrenta a Dios y en una provocación para su pueblo. Es decir, él se eleva a sí mismo por sobre el pueblo a quien quiere representar, exhibe un espíritu orgulloso en vez de humilde; y, a causa de que su concepto de la santidad es deficiente, tiene una percepción pervertida de Dios.

   ▬c. Semejanza con una diferencia. El paralelismo entre Aarón y Cristo es expresado en términos del cargo que estos ocupan. Nótese, por ejemplo, que el escritor no usa el nombre Jesús, sino que usa Cristo, nombre que describe el cargo y la tarea del Hijo de Dios. Así como Aarón fue llamado y designado por Dios (Ex. 28; Nm. 16–17) para servir como sumo sacerdote, del mismo modo “Cristo tampoco tomó sobre sí la gloria de ser sumo sacerdote”. Nótese que el termino honra en Hebreos 5:4 es sinónimo de la palabra gloria.

   Sin embargo, la diferencia entre Aarón y Cristo es profunda, puesto que Dios (tal como este versículo lo implica) ha coronado a Cristo con gloria y honra como sumo sacerdote. Jesús no se apropió presuntuosamente del cargo de sumo sacerdote.

   ▬d. El Hijo de Dios. El escritor de Hebreos parece anticipar la objeción que alguien podría presentar, a saber, que Jesús y Aarón, aparte de algunas pocas semejanzas que tienen que ver con la función de sumo sacerdote, tienen muy poco en común. Eso es cierto, dice el escritor; y una vez más cita el Salmo 2:7, donde Dios le dice al Hijo: Tú eres mi Hijo hoy he llegado a ser tu Padre.

   El escritor usó por primera vez esta cita para comparar al Hijo con los ángeles (Heb. 1:5). Ahora, esta cita del sumo del salmo contrasta indirectamente a Cristo con Aarón. Jesús es el Hijo de Dios, y sin embargo es llamado y designado por Dios para servir como sumo sacerdote.

   En Hebreos 4:14, el escritor combina los conceptos de hijo y de sumo sacerdote. Dice Geerhardus Vos: “Él le da un valor excepcionalmente alto al sumosacerdocio de Cristo, y deriva su eminencia del hecho de ser Hijo”.

   Ahora bien, es cierto que el Salmo 2 enfatiza el estado real de Hijo, que recibió las naciones como herencia y las gobierna con un cetro de hierro. Pero entonces, objeta alguien, ¿puede el Cristo ser al mismo tiempo sumo sacerdote? El escritor anticipa la pregunta y, como ya lo ha hecho anteriormente, usa el Antiguo Testamento para dar una respuesta y probar lo que está diciendo.

   ▬e. El sacerdote de Dios. La idea del rey-sacerdote aparece en el Antiguo Testamento en varios lugares. La primera referencia que notamos se encuentra en Génesis 14:18, donde se introduce a Melquisedec como rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo. Más adelante, en el Salmo 110:1 David habla de la realeza: “Siéntate a mi diestra hasta que haga de tus enemigos una tarima para tus pies”.

   En el Salmo 110:4 la referencia que se hace apunta al sacerdocio: “Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”. Finalmente, Zacarías, que simbólicamente menciona al Renuevo (es decir, al Mesías), escribe lo que dice el Señor Todopoderoso:

Es él quien edificará el templo del SENOR, y él será revestido de majestad y se sentará en su trono y gobernará. Y él será sacerdote en su trono. Y habrá armonía entre los dos. [6:13]

   El escritor de Hebreos estaba completamente familiarizado con la enseñanza del Antiguo Testamento. A fin de ser preciso en cuanto al tipo de sacerdocio que Jesús asumió, él cita el Salmo 110:4: “Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”. Debemos notar que así como Dios se dirige a su Hijo en el Salmo 2:7, también se dirige a él en el Salmo 110:1 y 4. De este modo Dios anuncia la realeza y el sacerdocio de su Hijo. “La epístola a los hebreos es la única de entre los libros del Nuevo Testamento que llama a Cristo sacerdote”.145 La causa de esta falencia quizá pueda ser hallada en la historia del pueblo judío. Durante muchos siglos los judíos habían esperado un rey de la casa de David. Este rey los libraría de la opresión extranjera. Y este rey no podía ser sacerdote porque el linaje de David provenía de la tribu de Judá; los sacerdotes eran descendientes de Aarón, de la tribu de Leví. Por consiguiente, Jesús era conocido como rey. Al nacer, los magos lo llamaron “rey de los judíos” (Mt. 2:2), y este apelativo fue común durante el juicio y la crucifixión de Jesús. Él no era conocido como sacerdote.

   Ya en el primer capítulo de Hebreos, el escritor citaba el Salmo 110:1 como evidencia irrefutable de la realeza de Cristo. Ahora en el capítulo 5 él cita el Salmo 110:4 para describir la singular función y propósito del sacerdote de Cristo. El escritor deja ya en claro aunque explica los detalles en el capítulo 7, que el sacerdocio de Jesús difiere del de Aarón. Jesús es “un sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”

Amén, Para Honra Y Gloria De Dios.

[pdf_attachment file=”1″ name=”DESCARGUE AQUÍ ESTUDIO COMPLETO”]


Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.

 

Deja una respuesta