+56 9 5417 6219
contacto@historiaycontingenciaiep.cl

Domingo 13 de octubre de 2019: “Mandamiento divino que no se debe alterar”.

Domingo 13 de octubre de 2019: “Mandamiento divino que no se debe alterar”.

Lección: Éxodo Cap. 25, versículos 17 al 22. Y harás un propiciatorio de oro fino, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en los dos extremos del propiciatorio. Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus dos extremos. Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al propiciatorio los rostros de los querubines. Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.

   Comentario general: (Éxodo 25:17-21) misericordia de Dios — arca de Dios — propiciatorio — expiación — cubierta de la expiación: El arca tenía un propiciatorio o cubierta de la expiación. La raíz hebrea de la palabra “propiciatorio” (kapporeth) significa cubierta o expiación. La idea que transmite es la de cubrir los pecados, hacer posible la expiación o reconciliación por medio de la misericordia de Dios. E1 perdón y la reconciliación eran posibles gracias a la sangre del sacrificio (propiciación) que se rociaba sobre el propiciatorio una Vez al año en el día de la expiación.

   La palabra que traducimos como “propiciatorio” o “cubierta de la expiación” (kapporeth) proviene del término kaphar, que significa:

  • cubrir; • expiar, reconciliar; • limpiar, perdonar, indultar, purgar, expiar, quitar; o apaciguar, aplacar, cancelar, anular.

   Esta raíz expresa ricos matices de sentido en relación con el propiciatorio] El propiciatorio es el lugar donde:

  • Dios cubre el pecado del hombre; • Dios limpia, perdona, indulta, purga y quita el pecado del hombre; • Dios hace expiación y reconcilia al hombre consigo mismo; • la ira de Dios se ve apaciguada, aplacada, cancelada y anulada.

   El propiciatorio tiene una importancia crucial como elemento que ilustra la misericordia de Dios, tal como varios comentaristas afirman.

   El comentario bíblico Pulpit Commentary dice:

La verdad es que aquel kapporeth […] jamás [tiene] ningún otro sentido sino el de cubrir o perdonar los pecados.

   El comentario The Expositor’s Bible Commentary afirma:

El verbo que subyace al sustantivo “expiación” en la expresión “cubierta de la expiación” (v. 17) significa “rescatar o liberar por medio de un sustituto” […]. La LXX [la Biblia griega Septuaginta] contiene la palabra “cubierta propiciatoria”, “lugar de la expiación” o “propiciatorio al igual que Hebreos 9:5 (NVI). Este lugar dedicado a la expiación de los pecados de la humanidad es un boceto [una representación básica] de la obra propiciatorio de Cristo [] y es el centro de la adoración de aquel que murió por nosotros.

   La Biblia de estudio NIV Study Bible dice:

   Expiación. Reconciliación, el acto divino de gracia mediante el cual Dios atrae hacia si mismo y ‘hace uno’ con él a quienes antes estaban alienados de él. En el AT la sangre derramada en los holocaustos efectuaba la expiación (vea Lv. 17:11 y notas); en el NT la sangre de Jesús, derramada de una sola vez y para siempre, hace lo mismo (vea Ro. 3:25; 1 Jn. 2:2). Cubierta de la expiación. Vea notas de la Biblia NVI; vea también Lv. 16:2 y notas. Que el trono simbólico de Dios estuviera tapado con la cubierta de la expiación representaba su gran misericordia hacia su pueblo. Solo un Dios como él merece reverencia (vea Sal. I30:3-4).

  1. B. Huey, Jr. agrega:

   El término “propiciatorio” proviene de una palabra que significa ‘cubrir’ y, por lo tanto, traer reconciliación y expiación”.

   Matthew Henry asevera:

   El propiciatorio era la tapa del arca o cofre, hecha de oro macizo y de las medidas exactas para encastrarse en el arca (w. 17, 21). Esta “cubierta propiciatoria como bien podría traducirse, era un tipo de Cristo, la gran propiciación, cuyo sacrificio satisface por completo las demandas de la ley, cubre nuestras transgresiones y se interpone entre nosotros y la maldición que merecemos. Por lo tanto, él es el fin de la ley de la justicia.

   Maxie Dunnam afirma:

   Lo que traducimos como “propiciatorio” en realidad significa “una cobertura que hace especial referencia a la sangre del cordero sacrificado para darnos perdón y cubrir la transgresión y el pecado. La misma palabra se encuentra en el Nuevo Testamento griego, donde el apóstol Pablo nos dice que el Padre envió a Cristo para que fuera una propiciación por medio de la fe, para que por su sangre él pasara por alto el pecado.

   Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su

sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados. Ro. 3:21-25

   Podríamos reformular el versículo 25 de la siguiente manera: “La redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciatorio

   ¿No es un término hermoso? Es la cubierta de la expiación, el estrado de la misericordia. ¿Existe un término más precioso en nuestro idioma? Deje que resuene en su boca esa palabra: misericordia, misericordia, misericordia. Es más, déjese empapar por su significado, porque allí es donde fluye el constante río del amor de Dios: en su abundante misericordia. No en su ira, ni en su juicio, ni en su indignación, sino en la misericordia que brota del eterno manantial del corazón de Dios.

   No estoy queriendo decir que no existe el juicio, ni que Dios no se indigna frente a nuestra pobre respuesta a su llamado, ni que no hay una demanda de santidad y una expresión de ira en el carácter de Dios. Lo que intento decir es lo que la Biblia dice: que incluso antes de alcanzar aquel pináculo de la revelación de quién es Dios ▬Jesucristo colgado en una cruz▬, contamos con el eterno propiciatorio, que nos muestra la naturaleza de Dios.

   El apóstol Pablo dice sobre Jesús:

   “A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados” (R0. 3:25).

   El apóstol Juan agrega:

   “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1 Jn. 4:10).

   Referencias Bíblicas: Dt 6:4-6; 11:8; Mt. 15:3; 22:38-40; 1 Jn. 5:2-3.

“Texto: Números Cap. 7, versículo 89. Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con él”.

1er Título

Seres Angelicales Que Simbolizan La Presencia De Dios. Versíc. 17 al 20. Y harás un propiciatorio de oro fino, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en los dos extremos del propiciatorio. Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus dos extremos. Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al propiciatorio los rostros de los querubines. (Léase Génesis 19:1. Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo).

   Comentario: Veamos el plano y el diseño para la construcción del propiciatorio o la cubierta de la expiación. Recuerde que iría ubicado sobre el arca, de modo que serviría como tapa del arca y también como propiciatorio de la Santa Presencia de Dios.

(a). Debía estar hecho de oro puro (V. 17).

(b). Tendría forma rectangular, de las mismas medidas del arca: 1,10 metros de largo por 0,70 metros de ancho (v. 17).

(c). Habría dos querubines, uno a cada extremo del propiciatorio (w. 18-20). La figura del querubín simbolizaba la justicia de Dios. Stephen F. Olford comenta al respecto: “Los vemos por primera vez en los primeros capítulos de la Biblia, al este del jardín del Edén blandiendo “una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida’ (Génesis 3:24). Es cierto que la revelación progresiva echa más luz sobre la naturaleza de los querubines, que vuelven a aparecer en libros como la profecía de Ezequiel y, más adelante, en Apocalipsis, pero el aspecto fundamental es que son mensajeros del juicio. Aquí, en el propiciatorio, están listos para atacar, de no ser por la sangre rociada sobre el propiciatorio”

Observemos cómo debía construirse el propiciatorio:

— hecho de oro puro;

— de 1,10 metros de largo por 0,70 metros de ancho;

— con dos querubines, uno a cada extremo del propiciatorio;

— de oro labrado a martillo, los querubines de una sola pieza con el propiciatorio;

— con un querubín labrado a un extremo y otro querubín labrado al otro extremo del propiciatorio;

— las alas de los querubines extendidas hacia arriba para cubrir el propiciatorio;

—con los querubines enfrentados, mirando hacia el propiciatorio.

(d) El propiciatorio debía estar puesto encima del arca (v. 21).

   Pensamiento 1. Nuestro pecado nos ha separado de Dios. Hay una gran brecha entre Dios y el hombre, un abismo tan ancho y profundo que nos impide alcanzar a Dios. Esa brecha es el pecado, que nos condena a la muerte. Sin embargo, tenemos una esperanza: la misericordia de Dios. Esta es la razón por la que Dios diseñó el propiciatorio del arca: para proclamar su gran misericordia. Las Escrituras dicen que:

   (1) La misericordia de Dios nos salva.

   “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que, justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna” (Tit. 3:5-7).

   “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos) […]. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Ef. 2:4-5, 8-9).

   (2) La misericordia de Dios exige de nosotros arrepentimiento para salvación.

   “Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo” (Jl. 2:13).

   (3) La misericordia de Dios se derrama sobre quienes le temen.

   “Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos” (Sal. 103217).

   “Compañero soy yo de todos los que te temen y guardan tus mandamientos. De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra; enséñame tus estatutos” (Sal. 119:63-64).

   (4) la misericordia de dios hizo que él enviara a su hijo, Jesucristo, para que se convirtiera en nuestro Sumo Sacerdote misericordioso y fiel, para que h1ciera expiación por el pecado y nos librara de la muerte.

   “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo” (He. 2:14-17).

   (5) La misericordia de Dios perdona nuestro pecado.

   “¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia” (Mi. 7:18).

   (6) La misericordia de Dios nos libra de las pruebas descarnadas de la vida cotidiana.

   “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lm. 3:22-23).

   (7) La misericordia de Dios nos invita a acercamos a Dios para recibir misericordia y hallar socorro en los momentos de necesidad.

   “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (He. 4:16).

   (8) La misericordia de Dios no tiene final; es más grande que los cielos.

   “Porque más grande que los cielos es tu misericordia, y hasta los cielos tu verdad” (Sal.108:4).

   Referencia Bíblica:  Génesis16:10-14; Is. 63:9; Mal. 3:1. Ez. 1:5; 10; Ap. 4:6-8.

2° Título

Propiciatorio O Cubierta Del Arca Del Pacto Desde Donde Hablaba Dios. Versíc. 21. Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. (Léase San Mateo 17:5. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.).

   Comentario: (Éxodo 25:21) arca de Dios — arca del pacto — misericordia de Dios — testimonio de Dios — mandamientos, Los diez — tabernáculo: El arca de Dios tenía cuatro propósitos. Veamos con cuánta claridad Dios declaró por qué planeó y diseñó el arca del pacto.

   [a]. El arca era el lugar donde se guardaría el testimonio de Dios, las dos tablas del pacto, es decir, los diez mandamientos (v. 21). Los diez mandamientos son un pacto muy especial que Dios estableció con el hombre, son las leyes básicas que gobernarían la vida humana. En lo que concierne a las leyes, el hombre debe guardar los diez mandamientos por sobre todas las leyes. Por lo tanto, las tablas en las que estaban grabados debían estar preservadas y aseguradas, guardadas en el mismísimo trono de Dios, bajo su atento cuidado.

   Había también otros objetos guardados en el arca. Este pasaje en particular no los menciona, pero los incluimos aquí porque este será nuestro análisis más completo y detallado del arca de Dios.

(1) En el arca estaba guardada la urna de oro que contenía el maná.

   “El cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto” (He. 9:4).

   “Y dijo Moisés a Aarón: Toma una vasija y pon en ella un gomer de maná, y ponlo delante de Jehová, para que sea guardado para vuestros descendientes. Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como Jehová lo mandó a Moisés” (Ex. 16:33-34; vea Éx. 16:11-31; Nm. 11:1-9).

(2) El arca guardaba también la vara de Aarón que reverdeció.

   “El cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto” (He. 9:4; vea Nm. 16 17).

(3) El arca también contenía el libro del pacto (que muy probablemente detallara las leyes civiles de Dios).

   “Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos” (Ex. 24:7).

   “Dio órdenes Moisés a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, diciendo: Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti” (Dt. 31:25-26).

   Referencias Bíblicas: Jn 12:28, 29; Gé. 3:8; 1Re. 19:12; Ez. 43:2; 

3er Título

Solemne Lugar Para Comunicar Su Voluntad Al Pueblo. Versíc. 22. Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel. (léase Éxodo 3:14 y 15. Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros. Además, dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos.).

    Comentario: (Éxodo 25:22) arca de Dios — arca del pacto — misericordia de Dios — testimonio de Dios — mandamientos, Los diez — tabernáculo: El arca de Dios tenía cuatro propósitos. Veamos con cuánta claridad Dios declaró por qué planeó y diseñó el arca del pacto.

   [b]. El arca era el lugar donde Dios se encontraba con su pueblo (v. 22). La presencia de Dios habitaba de una forma muy especial sobre el arca del pacto y el pueblo lo sabía. Por lo tanto, cuando necesitaban sentir de una forma especial su presencia o su cercanía, sabían dónde acudir. Podían ir al tabernáculo, al suelo que rodeaba el tabernáculo, a adorar y buscar perdón ofreciendo sacrificio al Señor.

   Recuerde que solo el sumo sacerdote podía entrar al lugar santísimo y presentarse frente al arca de Dios. De hecho, podía hacerlo solo una vez al año en el día de la expiación, al momento de ofrecer el sacrificio por los pecados de todo el pueblo. No obstante, el pueblo sí tenía acceso a Dios —a un profundo acercamiento a su presencia- cuando se acercaba al suelo que rodeaba el tabernáculo y ofrecía un sacrificio o una ofrenda a Dios.

   El tabernáculo era una ilustración gráfica y vívida de la santa presencia de Dios y, sin duda, despertaba un muy profundo sentir de su presencia en el creyente que de verdad creía y amaba a Dios. Los creyentes genuinos habrían visitado este terreno santo y consagrado muchas veces para encontrarse con Dios, para experimentar de una forma profunda su santa presencia y buscar su guía y ayuda.

   [c]. El arca era el lugar que simbolizaba claramente la misericordia de Dios (V. 22). Una vez al año, en el día de la expiación, el sumo sacerdote ofrecía sacrificio y rociaba la sangre de la víctima sobre el propiciatorio. El pueblo debía aprender de todo esto: debían saber todo sobre el propiciatorio y la sangre rociada sobre él, debían entender que la sangre derramada expiaba sus pecados y los reconciliaba con Dios, debían comprender que la misericordia de Dios se derramaba sobre ellos como una lluvia a causa de esa sangre, porque ellos creían y confiaban en que la sangre del sacrificio cubriría sus pecados. Esta era una de las grandes lecciones para el pueblo y uno de los motivos por los que Dios diseñó el arca.

   Pensamiento 1. Hay dos ilustraciones importantes que vemos en el propiciatorio que cubría el arca.

(1) El propiciatorio señala la obra consumada de Cristo. El sumo sacerdote tenía prohibido sentarse sobre el propiciatorio, sin importar lo cansado o exhausto que estuviera. En efecto, los sacerdotes siempre estaban trabajando mientras estaban en el tabernáculo. Sus labores sacerdotales nunca terminaban: estaban continuamente ofreciendo sacrificios y ministrando. Por el contrario, cuando Jesús se ofreció a sí mismo como el Sacrificio Perfecto para Dios, su trabajo terminó. Su sacrificio por los pecados del pueblo fue perfecto: no hacía falta volver a ofrecer ningún otro sacrificio jamás. Por lo tanto, Cristo si pudo sentarse a la diestra del trono de Dios. Eso es precisamente lo que las Escrituras dicen:

   “Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios” (He. 10:11-12).

   “Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive” (Ro. 6:10).

   “La cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales” (Ef. 1:20).

   “Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra” (Fil. 2:8-10).

   “[…] decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos” (Ap. 5:12-13).

(2) El propiciatorio simboliza que Dios cubre la ley con su misericordia. Ninguna persona puede guardar la ley a la perfección, y perfección es lo que necesitamos para poder vivir en la santa presencia de Dios. Entonces ¿podemos ser aceptos delante de Dios? ¿Acaso hay forma de que podamos vivir en el cielo con él? Si, por su misericordia. Dios nos ha dado su misericordia por medio de su Hijo, el Señor Jesucristo. El entregó a su Hijo para que fuera el Sacrificio Perfecto por nuestros pecados. La misericordia que Dios nos muestra en Cristo Jesús cubre la ley, cubre nuestro pecado y cubre nuestra incapacidad de guardar la ley. Cuando confiamos en Jesús como nuestro Salvador, la misericordia de Dios cubre toda la ley, es decir, todas las acusaciones de la ley contra nosotros, todas nuestras infracciones de la ley, toda la culpa que carcome nuestro corazón y nos condena.

    “Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia” (Ro. 3:20-22).

   “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados” (Ro. 3:23-25).

   “Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia [misericordia]; para que, así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro” (Ro. 5:20-21).

   “Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús” (Gá. 3:22-26).

   “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos” (Gá. 4:4-5).

   “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él [Cristo], perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz” (Col. 2:13-14).

   [d]. El arca era el lugar donde Dios instruiría y guiaría a su pueblo (v. 22). Sería el símbolo del trono de Dios, por lo cual su presencia divina se manifestaría de una forma muy especial y evidente justo sobre el espacio vacío del propiciatorio, en medio de los querubines. Desde esa posición, Dios prometía hablarle a su pueblo y darle sus mandamientos, instrucciones y guía.

   Cuando el pueblo de Dios necesitara ayuda o guía, acudiría entonces al tabernáculo, que se volvería sumamente especial para ellos por ser el lugar donde la presencia de Dios se manifestaba de una forma muy palpable y evidente. Era el lugar adonde podrían acudir en busca del cuidado, la ayuda, la dirección y la guía de Dios. No importa cuál fuera el dolor o sufrimiento que estuvieran atravesando, ni lo terrible que fuera la prueba: Dios estaba listo para ayudar a sus preciados creyentes

   “Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma” (Dt. 4:29).

   “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Cr. 7:14).

   “Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera” (Sal. 25:9).

   “Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; él nos guiará aún más allá de la muerte” (Sal. 48:14).

   “Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria” (Sal. 73:24).

   “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (He. 4:15-16).

   “Buscad a Jehová y su poder; buscad siempre su rostro” (Sal. 105:24).

   “Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan” (Pr. 8:17).

   “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” (Is. 55:6).

   “Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Lc. 11:10). 

   Comentario: Gé. 12:7-8; 13.18; 33:20; 35:7; 1 Co. 3:16: Mt. 12:9; Mr. 1:21; Lc. 4:16 Hch. 13:14; He. 10:25

Comentario del Texto: (Números 7:89). Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con él.

   Los príncipes y los grandes hombres fueron adelante en el servicio a Dios. He aquí un ejemplo para los que estén en autoridad y tengan el rango más elevado; deben usar su honor y poder, su fortuna e interés, para fomentar la religión y el servicio a Dios en los lugares donde viven. Aunque era época de gozo y regocijo, de todos modos, en el medio de sus sacrificios hallamos una ofrenda por el pecado. Cuando estamos conscientes de que hay pecado, debe haber arrepentimiento aun en nuestros mejores servicios, hasta en los servicios que nos causan más gozos. En todo acercamiento a Dios por fe debemos mirar a Cristo como la Ofrenda por el pecado. Ellos llevaron sus ofrendas, cada uno en su día. La obra de Dios no debe hacerse con confusión o precipitadamente; concédase tiempo y lo habremos hecho en el menor tiempo que era posible o, por lo menos, habremos hecho lo mejor. Si hay que hacer servicios durante doce días seguidos, no debemos considerarlo una tarea o una carga. Todas sus ofrendas eran iguales; todas las tribus de Israel tuvieron una de participación igual en el altar, y un interés igual en los sacrificios ofrecidos. Él que ahora habló a Moisés, como la Shequinah o Majestad Divina, desde en medio de los querubines, era el Verbo Eterno, la segunda Persona de la Trinidad; porque toda comunión de Dios con el hombre es por medio de su Hijo, por quien hizo el mundo y gobierna la iglesia, que es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

   Usos de palabras y frases Éxodo 25:17 al 22:

25.17 Un propiciatorio: Así se lo llama por influencia de la LXX y de la Vulgata, que dieron a esta pieza un valor de objeto destinado a oraciones piadosas. Sin embargo, el texto no habla de ello, pero sí se refiere a una tabla de oro puro, cuyas medidas serían similares a las del arca y cuyo fin sería actuar de tapa para cubrir las tablas que se ubicarían en el interior del arca. La mejor traducción es la de TLA y DHH: «Tapa de oro puro». NBE ofrece «placa de oro». En todo caso, la propuesta de RV95 y BJ debe evitarse.

25.18 Querubines: Es la palabra hebrea que ha sido transliterada e ingresada en el castellano. El término es de origen mesopotámico y designa a criaturas híbridas aladas, compuestas de parte humana y parte animal. Sus estatuas eran colocadas a la entrada de templos y palacios, pues se entendía que ellos cuidaban el interior de ambos de los enemigos celestiales. Todas las versiones utilizan esta palabra, con excepción de DHH, que ofrece «seres alados». El traductor debe evaluar si es preferible utilizar la palabra querubines o recurrir a la forma de DHH, más explícita y clara.

Labrados a martillo: Los querubines tendrán su propio sistema de confección. No serán tallados ni fundidos en moldes. Antes bien, deberán ser fabricados a golpes de martillo.

25.20 Extenderán por encima las alas: Se entiende que las alas cubrirán la tapa del arca sin tocarla.

25.21 Después pondrás el propiciatorio: Se ha hecho notar que el texto dice que primero se pondrá la tapa y luego las tablas, cosa que parece una contradicción. Sin embargo, así está en el hebreo y no debe haber sido un problema para el redactor. Sí es preciso señalar que queda claro que no hay otra tapa que no sea esta que posee los seres alados y que se coloca en la parte superior del arca.

25.22 Allí me manifestaré a ti: La traducción de TLA, «yo me encontraré contigo», es excelente. El sentido del verbo utilizado es el de establecer una cita, un encuentro.

Amén, para la gloria de Dios.

DESCARGUE AQUÍ ESTUDIO COMPLETO


Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.

 

Deja una respuesta