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Domingo 12 de mayo de 2019: “Advertencias claras para no sufrir estragos”

Domingo 12 de mayo de 2019: “Advertencias claras para no sufrir estragos”


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Lección: Éxodo Cap. 19, versículos 20 al 25. Y descendió Jehová sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió. Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los límites para ver a Jehová, porque caerá multitud de ellos. Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehová, para que Jehová no haga en ellos estrago. Moisés dijo a Jehová: El pueblo no podrá subir al monte Sinaí, porque tú nos has mandado diciendo: Señala límites al monte, y santificarlo. Y Jehová le dijo: Ve, desciende, y subirás tú, y Aarón contigo; mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el límite para subir a Jehová, no sea que haga en ellos estrago. Entonces Moisés descendió y se lo dijo al pueblo.

   Comentario general del contexto: (19:19-25). Mientras tanto, se intensificaba el sonido de la corneta y Moisés hablaba, y Dios le respondía con truenos (v. 19), y le llamó a la cumbre del monte y Moisés subió (v. 20). Dios le dijo a Moisés que bajase para advertir a la gente que no se acercara demasiado al monte (v. 21); sin embargo, Moisés disintió de la necesidad de tener mayor protección. Decía que el pueblo había sido instruido; ya sabía que el monte era santificado (v. 23). Moisés, el profeta de Dios, había llegado a ser un gran intercesor del pueblo ante Jehovah; llevaba la causa del pueblo a Dios y la defendía ante él. Su ministerio iba aumentando, y a los papeles de profeta y legislador se agregó él de sacerdote.

   La indicación de santificar también los sacerdotes (v. 22) probablemente se refiere a los cabezas de las familias, o a los líderes de los clanes, que cumplían tal función en aquella época (ver Gén. 15:9, 10, etc.). No se había designado todavía a Aarón y sus hijos como sacerdotes (ver 28:1).

   Después del intercambio, Jehovah le indicó a Moisés que descendiera y trajera de vuelta a Aarón consigo. No obstante, los demás del pueblo, incluyendo a los sacerdotes, no debían traspasar el límite establecido para la zona de seguridad (v. 24).

   Finalmente, todo estaba preparado para la gran revelación del Señor, y Moisés volvió al pueblo y se lo dijo (v. 25). ¿Qué fue lo que dijo? De acuerdo con el estilo literario, parece que hace falta en el texto precisamente lo que Moisés dijo a ellos; sin embargo, se supone que era la información de lo que el Señor le había dicho en el encuentro. Con todo, se ha preparado el escenario para la revelación del Decálogo.

Verdades prácticas

   1. El Señor demuestra quién es por lo que hace. Por medio de la naturaleza de sus hazañas, tiene el derecho de hacer demandas morales como estipulaciones del pacto.

   2. Las estipulaciones morales del pacto demuestran el amor de Dios hacia su pueblo: desea lo mejor para los suyos.

   3. Por medio de librar a Israel y de exigir que fuera una nación santa, Jehovah mostró la naturaleza de su plan misionero. Él es creador de todo el universo y a él le pertenecen todas las naciones del mundo. El no quiso obligarlas a reconocerlo como Señor por medio del poder, sino que optó por formar al pueblo de Israel para revelar su santidad reflejándola en la vida de la nación. Así entonces, eligió a Israel para ser una nación santa, es decir, una nación misionera. La santidad refleja la naturaleza de Dios, y, a la vez, es un poder activo en la redención mundial.

   Pensamiento del título: ¿Cuál era la advertencia?: Que no traspasaran los límites que se habían ordenado. Y que se santificaran. Dios siempre ha colocado límites al hombre creyente un ejemplo de un texto bíblico Efesios 4:26. Airaos (enfurecer, enojar, irritar, enojado), pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo. Nos permite que nos airemos por un momento, pero el limites es que no pequemos en palabras y hechos, o sea debemos contenernos de no pecar. Advierta que nos ama y quiere que siempre este la Santidad en nuestra vida espiritual. Advierta que no los podemos quedar enojado las 24 horas del día, sino que debemos reconciliarnos cual sea nuestro prójimo. Hechos 17:26. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; Las advertencias son claras para no sufrir los estragos (Estragos: Daño o destrucción producida por una acción natural o por una guerra. Ej. «los estragos producidos por el fuego; la epidemia de cólera causó grandes estragos entre la población infantil».

Daño o perjuicio moral. Ej. «las malas compañías hicieron estragos en su comportamiento». Conforme a esta definición debemos tener cuidado para no sufrir los daños, porque el pecado es muerte y los daños del pecado pueden eterno (alma), hay daños físicos (cuerpo) enfermedades, accidente ¿Quién nos esta advirtiendo? Su palabra Escrita, la Santa Bíblia.

   Referencia: 1ª de Corintios 15:34. Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo. 

1ª de Juan 2:1. Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 

1ª de Juan 3:6-9. Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 

   Texto: Proverbios 22, versículo 3. El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño.

   Comentario: Introducción: La vida se vive en base a las recompensas que recibimos o que son prometidas por el cumplimiento de ciertas condiciones. Dios promete recompensas en su Palabra por nuestra obediencia a sus instrucciones y el cumplimiento de las condiciones que él expone. Para el prudente, v. 3. Ve el mal y reconoce su peligro. Se esconde del peligro y observa al ingenuo que recibe el daño.

   En el v. 3 se contrasta a el prudente (ver 12:16, 23; 13:16; 14:8, 15, 18; 27:12) con los ingenuos (ver 1:4). Por un lado, el prudente ve el mal (ver 1:33; 3:29, 30; 6:18; 14:34; 24:16) y se esconde para no estar en el mal y todas sus consecuencias. Por otra parte, el ingenuo sigue y sufre(ver 17:26; 21:11; 27:12). No es como el ingenuo de 21:11, quien aprende.

   Definición: Qué es la Prudencia:

   El término prudencia proviene del latín prudentia, que es una cualidad que consiste en actuar o hablar con cuidado, de forma justa y adecuada, con cautela, con moderación, con previsión y reflexión, con sensatez y con precaución para evitar posibles daños, dificultades, males e inconvenientes, y respetar la vida, los sentimientos y las libertades de los demás.

   La prudencia requiere un buen sentido, un buen juicio, templanza, cordura, sabiduría, discernimiento, aplomo y ser precavido. Si no se tiene una buena conducta o no se actúa con prudencia, por ejemplo, conduciendo, se coloca en peligro o en riesgo la vida de otras personas y la suya propia.

   Antiguamente, los egipcios solían representar a la prudencia como una serpiente con tres cabezas (de león, de lobo y de perro). Se decía que un individuo era prudente cuando tenía la astucia de las serpientes, el vigor y la fuerza de los leones, la agilidad y la rapidez de los lobos y la paciencia propia de los perros.

   En el catolicismo, la prudencia es una de las cuatro virtudes cardinales, junto con la justicia, la templanza y la fortaleza, que consiste en discernir y distinguir lo que está bien de lo que está mal en cada circunstancia y actuar en consecuencia, siguiendo el bien o huyendo del mal.

   En economía, existe “el principio de prudencia”, que es una ley que regula la forma en la que se deben contabilizar los beneficios y los gastos de una empresa, donde se puede crear unos fondos de reservas para atravesar con las situaciones económicas inestables y evitar catástrofes.

   La prudencia es una virtud muy valorada. De allí que la sabiduría popular, a través de refranes y dichos, aconseje practicarla. Por eso se dice que «más vale pájaro en mano que cien volando» o «bueno es pan duro cuando es seguro», que giran en torno a la idea de conducirse con prudencia y valorar lo que se tiene.

1er Titulo:

Moisés Obedeciendo Al Llamado Divino. Versíc. 20-21. Y descendió Jehová sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió. Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los límites para ver a Jehová, porque caerá multitud de ellos. (Léase Hebreos 5:4. Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón.).

   Comentario 2:(aporte del texto de complemento hebreos 5.4-6, para su mayor comprensión),

   En estos versículos el escritor de Hebreos centra su atención en el sacerdocio de Cristo, destacando los siguientes puntos.

•a. La honra del cargo. El cargo de sumo sacerdote es un honor que Dios confiere a la persona que asume los deberes del oficio. El sumo sacerdote, desde los tiempos de Aarón hasta la destrucción del templo en el año 70 d.C., disfrutaba de un adecuado reconocimiento por parte de la comunidad hebrea. Mas allá de toda duda, el sumo sacerdote ocupaba, junto con el líder civil, el cargo más alto del país.

   El escritor, sin embargo, enfatiza que nadie se arroga tal honor para su propia satisfacción. Nadie ocupa el cargo de sumo sacerdote simplemente para entrar a la presencia de Dios en el Día de la Expiación, para recibir el respeto de la comunidad israelita, o para usar la hermosa vestidura y turbante del sumo sacerdote. (Lv. 8:7–9). La honra asociada con el cargo proviene del cumplimiento de los deberes asignados al sumo sacerdote. Él debe servir a Dios en nombre de su pueblo. Él es su representante. El cumple el papel de mediador como intercesor por la remisión del pecado.

•b. El llamado de Dios. Además, el sumo sacerdote debía ser llamado por Dios a este honroso cargo. Por supuesto, esto no significa que no hubiera excepciones en la historia de Israel. Pero el escritor de Hebreos no está interesado en aberraciones; él menciona el nombre de Aarón para recordar que Dios inauguró el sumo sacerdocio con Aarón.

   En términos contemporáneos, esto significa que sólo aquel que haya sido llamado por Dios debe asumir el cargo de pastor o ministro del evangelio. El presidente de cierto seminario se dirigió una vez a un grupo de estudiantes de nuevo ingreso y, tras las palabras de bienvenida, les dijo lo siguiente a estos aspirantes a teólogos: “A menos que Dios les haya llamado para el ministerio, no los queremos aquí”.

   Todo aquel que es conscripto para un oficio sagrado debe ser llamado por Dios. De no ser así, el mismo se constituye en una afrenta a Dios y en una provocación para su pueblo. Es decir, él se eleva a sí mismo por sobre el pueblo a quien quiere representar, exhibe un espíritu orgulloso en vez de humilde; y, a causa de que su concepto de la santidad es deficiente, tiene una percepción pervertida de Dios.

•c. Semejanza con una diferencia. El paralelismo entre Aarón y Cristo es expresado en términos del cargo que estos ocupan. Nótese, por ejemplo, que el escritor no usa el nombre Jesús, sino que usa Cristo, nombre que describe el cargo y la tarea del Hijo de Dios. Así como Aarón fue llamado y designado por Dios (Ex. 28; Nm. 16–17) para servir como sumo sacerdote, del mismo modo “Cristo tampoco tomó sobre sí la gloria de ser sumo sacerdote”. Nótese que el termino honra en Hebreos 5:4 es sinónimo de la palabra gloria.

   Sin embargo, la diferencia entre Aarón y Cristo es profunda, puesto que Dios (tal como este versículo lo implica) ha coronado a Cristo con gloria y honra como sumo sacerdote. Jesús no se apropió presuntuosamente del cargo de sumo sacerdote.

•d. El Hijo de Dios. El escritor de hebreos parece anticipar la objeción que alguien podría presentar, a saber, que Jesús y Aarón, aparte de algunas pocas semejanzas que tienen que ver con la función de sumo sacerdote, tienen muy poco en común. Eso es cierto, dice el escritor; y una vez más cita el Salmo 2:7,

donde Dios le dice al Hijo:

Tú eres mi Hijo

hoy he llegado a ser tu Padre.

   El escritor usó por primera vez esta cita para comparar al Hijo con los ángeles (Heb. 1:5). Ahora, esta cita del sumo del salmo contrasta indirectamente a Cristo con Aarón. Jesús es el Hijo de Dios, y sin embargo es llamado y designado por Dios para servir como sumo sacerdote.

   En Hebreos 4:14, el escritor combina los conceptos de hijo y de sumo sacerdote. Dice Geerhardus Vos: “Él le da un valor excepcionalmente alto al sumosacerdocio de Cristo, y deriva su eminencia del hecho de ser Hijo”.

    Ahora bien, es cierto que el Salmo 2 enfatiza el estado real de Hijo, que recibió las naciones como herencia y las gobierna con un cetro de hierro. Pero entonces, objeta alguien, ¿puede el Cristo ser al mismo tiempo sumo sacerdote? El escritor anticipa la pregunta y, como ya lo ha hecho anteriormente, usa el Antiguo Testamento para dar una respuesta y probar lo que está diciendo.

•e. El sacerdote de Dios. La idea del rey-sacerdote aparece en el Antiguo Testamento en varios lugares. La primera referencia que notamos se encuentra en Génesis 14:18, donde se introduce a Melquisedec como rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo. Más adelante, en el Salmo 110:1 David habla de la realeza: “Siéntate a mi diestra hasta que haga de tus enemigos una tarima para tus pies”.

   En el Salmo 110:4 la referencia que se hace apunta al sacerdocio: “Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”. Finalmente, Zacarías, que simbólicamente menciona al Renuevo (es decir, al Mesías), escribe lo que dice el Señor Todopoderoso:

Es él quien edificará el templo del SENOR, y él será revestido de majestad y se sentará en su trono y

gobernará. Y él será sacerdote en su trono. Y habrá armonía entre los dos. [6:13]

   El escritor de Hebreos estaba completamente familiarizado con la enseñanza del Antiguo Testamento. A fin de ser preciso en cuanto al tipo de sacerdocio que Jesús asumió, él cita el Salmo 110:4: “Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”. Debemos notar que, así como Dios se dirige a su Hijo en el Salmo 2:7, también se dirige a él en el Salmo 110:1 y 4. De este modo Dios anuncia la realeza y el sacerdocio de su Hijo. “La epístola a los hebreos es la única de entre los libros del Nuevo Testamento que llama a Cristo sacerdote”. La causa de esta falencia quizá pueda ser hallada en la historia del pueblo judío. Durante muchos siglos los judíos habían esperado un rey de la casa de David. Este rey los libraría de la opresión extranjera. Y este rey no podía ser sacerdote porque el linaje de David provenía de la tribu de Judá; los sacerdotes eran descendientes de Aarón, de la tribu de Leví. Por consiguiente, Jesús era conocido como rey. Al nacer, los magos lo llamaron “rey de los judíos” (Mt. 2:2), y este apelativo fue común durante el juicio y la crucifixión de Jesús. Él no era conocido como sacerdote.

   Ya en el primer capítulo de Hebreos, el escritor citaba el Salmo 110:1 como evidencia irrefutable de la realeza de Cristo. Ahora en el capítulo 5 él cita el Salmo 110:4 para describir la singular función y propósito del sacerdote de Cristo. El escritor deja ya en claro, aunque explica los detalles en el capítulo 7, que el sacerdocio de Jesús difiere del de Aarón. Jesús es “un sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”.

   Exégesis y traducción: 19.21 Caerá multitud de ellos: Es una traducción literal que expresa bien el sentido, desde el momento que «caer» también significa «morir». Sin embargo, otras versiones prefieren ser más explícitas y proponen: «Muchos podrían morir» (TLA), «no sea que muchos de ellos pierdan la vida» (NVI), «morirían muchos de ellos» (BJ). Si el traductor considera que la forma de RV95 podría no entenderse bien, tiene a disposición estas opciones, todas de excelente valor.

   Pensamiento: esto versículos nos encontramos con la reiteración de Jehová que se respetase el cerco, porque Él no quería que ninguno de su pueblo pereciera. Quiero que usted como creyente se grabe en la advertencia de Dios que no traspase los limites que Dios los asignados hoy en la gracias. Hoy somos libres, pero entre comillas, porque nuestra libertad no debemos usarla conforme a los deseos de la carne ni el pecado, sino en “Santidad” para que ninguno perezca en el infierno, sino que salvo por Jesucristo y por lo tanto obtenga la vida eterna. Dios nos llama a la obediencia a sus mandamientos y a su palabra, para trabajemos como sacerdotes en la obra de Dios.

   Referencia: Romanos 1.1. Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios. Hechos 1:20e- 26. Tome otro su oficio.
Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías. Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles

2° Titulo:

Indispensable Purificación Para Acercarse Al Trono De La Gracia. Versíc. 22-23. Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehová, para que Jehová no haga en ellos estrago. Moisés dijo a Jehová: El pueblo no podrá subir al monte Sinaí, porque tú nos has mandado diciendo: Señala límites al monte, y santifícalo. (Léase Isaías 52:11. Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová.).

   Comentario: Nunca estuvo allí un sermón predicado, por ejemplo, antes o después, ya que lo que se predica en la iglesia en el desierto. Se podría suponer que los terrores habrían comprobado presunción y la curiosidad en la gente; pero el duro corazón de un pecador no despierto puede jugar con las más terribles amenazas y juicios. Al acercarnos a Dios, no debemos olvidar nunca su santidad y grandeza, ni nuestra propia mezquindad y la contaminación. No podemos quedarnos en el juicio delante de él, según su ley justa. El transgresor convencido pregunta: ¿Qué debo hacer para ser salvo? y oye la voz: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú. El Espíritu Santo, quien hizo la ley para convencer de pecado, ahora toma las cosas de Cristo y nos las muertas. En el Evangelio leemos: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición. En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de los pecados. Por medio de él somos justificados de todas las cosas, de la que no podría justificarse por la ley de Moisés. Pero la ley divina es vinculante como regla de vida. El Hijo de Dios bajó del cielo, y sufrió la pobreza, la vergüenza, la agonía y la muerte, no sólo para redimirnos de la maldición, sino para unirnos más estrechamente para mantener sus comandos.

   Exégesis y traducción: 19.22 Sacerdotes: No hay problemas de traducción, pero sí es preciso notar que la institución sacerdotal todavía no había sido creada. En efecto, la misma se hará luego de la recepción de la ley, lo cual se narra en los capítulos 28-29. Seguramente, se trata de una adición posterior al texto, pero que no altera de ninguna manera la coherencia narrativa.

No haga entre ellos estrago: Es una expresión que significa que Dios podría destruirlos. Otras versiones prefieren «yo arremeteré contra ellos» (NVI), «no irrumpa contra ellos» (BJ), «yo haga destrozos entre ellos» (DHH). El hebreo no utiliza el verbo «matar», por lo cual la propuesta de TLA —«de lo contrario, también morirían»— no es recomendable.

19.23 «Señala límites al monte […]«: Moisés se refiere a lo dicho en el versículo 12, cuando Dios lo instruyó para que marcara límites, a fin de impedir que el pueblo subiera. Este versículo parece desconocer aquella instrucción, pero no tiene problemas de traducción.

    Comentario: de Isaías 55.11. El evangelio proclama la libertad a quienes están sometidos a los temores. Que los cansados ​​y cargados bajo la carga del pecado, encontrar alivio en Cristo, sacudirse el polvo de sus dudas y temores, y perderse a sí mismos de esas bandas. El precio pagado por el Redentor por nuestra salvación, no era de plata o de oro, o cosas corruptibles, sino su propia sangre preciosa. Teniendo en cuenta la gratuidad de esta salvación, y lo hiriente a los pecados de confort son temporales, que se valora más la redención que es en Cristo. ¿Buscamos la victoria sobre todo pecado, recordando que la gloria de Dios requiere santidad en todo seguidor de Cristo? La buena noticia es, que el Señor Jesús reina. El mismo Cristo trajo por primera vez estas noticias. Sus ministros proclaman estas buenas nuevas: mantenerse limpios de las contaminaciones del mundo, son hermosos a aquellos a quienes son enviados. Atalayas de Sion apenas podían discernir una cosa del favor de Dios a través de la nube oscura de sus aflicciones; pero ahora que la nube se dispersa, ellos verán claramente el rendimiento. Lugares asolados de Sión se regocijará a continuación; todo el mundo va a tener el beneficio. Esto se aplica a nuestra salvación por Cristo. Babilonia no es lugar para los israelitas. Y es una llamada a todos en la esclavitud del pecado y de Satanás, para usar la libertad con que Cristo ha proclamado. Tenían que ir con prisas diligente, para no perder tiempo ni quedarse; pero no estaban para ir con prisas desconfiados. Los que están en el camino del deber, están bajo la protección especial de Dios; y el que cree esto, no se apresurará para el miedo.

   Pensamiento: En la dispensación de la gracia Dios nos llama acercarnos al trono de su gracia, para alcanzar mayor “Santidad” hoy el lugar físico no es el templo antiguo de Israel sino ahora tenemos un templo verdadero que se mira y se ve por Fe el monte de Dios del cielo. Pero si acá tenemos una congregación con un templo donde debemos reunirnos para orar y consagrarnos para Dios y escuchar su palabra, pero eso no es solo para reunirnos una vez en la semana. Dios nos llamado consagrarnos las 24 horas del día, tanto el templo y nuestra propia casa hogar debe estar consagrado para Dios. Dios nos llama a Santidad en pensamiento y obra. Porque vamos al trono del cielo y nos espera un templo no hechos por manos de hombre, sino por Dios mismo.

   Referencia: Hebreos 4:14-16. Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Hebreos12:14-15. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que, brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados.

2ª de Corintios 7.1. Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 

3er Titulo:

Desinados Por Dios Para Cumplir Delicada Labor. Versíc. 24-25. Y Jehová le dijo: Ve, desciende, y subirás tú, y Aarón contigo; mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el límite para subir a Jehová, no sea que haga en ellos estrago. Entonces Moisés descendió y se lo dijo al pueblo. (Léase Los Hechos 13:1-2. Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.).

   Comentario: Los sacerdotes de aquel día (19.24). No tenemos información exacta sobre quiénes cumplían los deberes de “sacerdotes”, ya que Aarón y su familia no habían sido apartados aún para el sacerdocio que más tarde había de ser instituido. Es posible que fuesen los primogénitos del pueblo; de todas formas, fue un arreglo provisional, relacionado, por supuesto, con la presentación de holocaustos y sacrificio de paces, ofrendas ya conocidas. Quizá el mandato reiterado sobre lo sagrado del monte tuviera relación especial con estos “sacerdotes”, que podrían presumir de derechos especiales que les permitieran pasar más allá del cerco (v. 24).

   Moisés y Aarón (19:24-25). Todo el pueblo había de ver la gloria y oír la augusta Voz que proclamaba sus santas leyes, pero sólo dos personas estarían en el monte y todas las demás en la llanura, al otro lado del cerco. Quizá hemos olvidarnos por el momento de la terrible caída de Aarón en el asunto del “becerro de oro” para recordar que, según el propósito y beneplácito de Dios, el hermano de Moisés había de ser sumo sacerdote y mediador en el sistema levítico que Dios había de reseñar dentro de poco. Para poder ejercer sus sagradas funciones necesitaba aprender lecciones que sólo se dan en la presencia de Dios.

   Exégesis y traducción 19.24 Subirás junto con Aarón: No hay problemas de traducción, pero es necesario comentar que Dios le indica a Moisés subir con su hermano Aarón, aunque luego no se va a volver a comentar de su presencia en el monte. A partir del siguiente capítulo se asume siempre que es Moisés el que escucha y recibe las instrucciones de Dios. En 24.1 y 13 (ver comentario) se narra el ascenso de Aarón y de otros junto con Moisés.

19.25 Y se lo dijo al pueblo: El final del texto hebreo de este versículo tiene un corte abrupto. BJ lo señala con «y les dijo…», indicando con puntos suspensivos la discontinuidad del texto. Otras versiones prefieren cerrar la frase, asumiendo que, aunque es extraño, el texto tenía un sentido claro para el lector de la antigüedad. De modo que proponen «les comunicó a los israelitas todo esto» (TLA), «y repitió eso mismo al pueblo» (NVI), «y repitió esto a los israelitas» (DHH). 

   Pensamiento: Advierta que Dios es que asigna para cumplir delicada labor sacerdotal, los sacerdotes aquí asignados pueden ser los ancianos que hacían la labor de jueces, porque a ellos se les había instruido ya en algunas reglas y normas para administrar al pueblo, y advierta nuevamente les advierte que no traspasen los limites asignado, para que no hubiere estrago (dolor, muerte, sufrimiento). Se ha de respetar el cerco, esto parece una redundancia, y así lo considero Moisés, ya que toda provisión se había hecho para que se respetase el “templo” del monte donde Dios manifestaba su presencia.

   Comentario: (del texto adicional) Hechos 13:1-2. 1. En la iglesia de Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simeón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, el que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.

  Hagamos las siguientes observaciones:

•a. La iglesia. En los primeros doce capítulos de Hechos, la palabra iglesia se refiere consistentemente a la asamblea de los cristianos en Jerusalén. Pero cuando los creyentes en Antioquía reciban instrucción de Bernabé y Pablo, Lucas se refiere a ellos como una iglesia (11:26). Los cristianos en Antioquía llegaron a constituirse en iglesia cuando escucharon y predicaron el evangelio regularmente, recibieron instrucción en cuanto a la fe, nombraron a sus dirigentes e implementaron su visión para la misión al mundo. Sin embargo, sabemos que la iglesia es un cuerpo aun si sus miembros proceden de diferentes lugares y países. Los creyentes en Antioquía, por lo tanto, pertenecían a la misma iglesia a la que pertenecían los de Jerusalén.

•b. El oficio. Había allí un grupo de profetas y maestros. Si partimos del griego, resulta difícil discernir si las palabras profetas y maestros se refieren a dos oficios separados o si una persona podía ser profeta a la vez que maestro. Pablo, por ejemplo, habla de “pastores y maestros” (Ef. 4:11); desde su perspectiva, una persona llena un solo oficio con una función doble. Además, él pone a los profetas en una categoría por separado, la que es ubicada en la lista después de los apóstoles. Esto nos lleva a la conclusión de que el Nuevo Testamento revela una diferencia entre profetas y maestros. “Dado que los maestros exponen las Escrituras, cuidan de la tradición acerca de Jesús y explican los fundamentos del catecismo, los profetas, no estando limitados por las Escrituras o la tradición, hablan a la congregación sobre la base de revelaciones” (véase 1 Co. 14:29–32).765 Lucas describe a Bernabé y a Pablo como maestros en la iglesia antioqueña (11:26), pero en la lista de cinco nombres (13:1) él no dice nada específico en cuanto a quien es un maestro y quien es un profeta, y de esta forma deja el asunto sin resolver.

•c. Los nombres. De los cinco dirigentes de la iglesia, Bernabé ocupa el primer lugar de la lista. Esto se entiende si se tiene en cuenta que la iglesia de Jerusalén lo comisionó para ministrar a las necesidades espirituales de los creyentes de Antioquía (11:22).

La próxima persona en la lista es Simeón, llamado Niger. Es de asumir que otros también se llamaban Simeón, por lo tanto, es necesaria una identificación adicional. La palabra Niger (que en latín quiere decir negro) indudablemente se refiere a la complexión y a la ascendencia étnica de Simeón. Dado que Lucas lo menciona junto con Lucio de Cirene, no es remota la posibilidad de que Simeón fuera también oriundo de África del Norte.

No podemos averiguar si este Simeón sea el mismo Simón de Cirene, quien ayudó a Jesús a cargar con la cruz (Mt. 27:32), o si Lucio es aquel a quien Pablo menciona enviando saludos a los hermanos de Roma (Ro. 16:21). Ambos hombres probablemente estaban entre aquellos refugiados que, habiendo salido de Jerusalén a causa de la persecución que siguió a la muerte de Esteban, llegaron hasta Antioquía, habiendo sido oriundos de Chipre y de Cirene (11:19–20).

Les sigue Manaén. Su nombre es una forma griega de la palabra hebrea Menaḥem que quiere decir “consolador”. Lucas dice “que se había criado con Herodes el tetrarca”. Esto permite suponer que lo que Lucas está tratando de decir es que Manaén era un hermano de leche de Herodes Antipas, el tetrarca de Galilea y Perea (4:27; Mt. 14:1–12; Mr. 6:14–29; Lc. 3:1). Manaén, persona influyente de alcurnia real y cristiano de Antioquía, proveyó a Lucas con información acerca de Herodes Antipas y posiblemente de otros miembros de la familia de Herodes.

La última persona es Pablo, incluido aquí por su nombre hebreo, Saulo. Por invitación de Bernabé él había ido a la iglesia antioqueña como maestro, precisamente cuando el trabajo empezaba a ser demasiado grande para Bernabé (11:25–26). “Entre los veteranos de Antioquía, con notable modestia, él se sentía contento con ocupar el último lugar”.

   Versíc. 2. Adorando ellos al Señor y ayunando, el Espíritu Santo dijo, “Apártenme a Bernabé y a Saulo para la obra para la cual los he llamado”. 3. Entonces después que hubieron ayunado y orado, les impusieron las manos y los enviaron.

•a. Adorando ellos al Señor y ayunando”. El término adoración, un término religioso típicamente veterotestamentario, describía originalmente el servicio de los sacerdotes en el templo de Jerusalén (véase, p.ej. Lc. 1:23). Pero en el versículo 2, Lucas por primera vez lo aplica a la práctica cristiana. De esta manera está mostrando continuidad con el pasado, pero también está sugiriendo sutilmente un énfasis diferente, más espiritual. En la nueva forma de adoración, no vemos al sacerdote ante el altar, sino a cada creyente de la iglesia en oración.

   En estos versículos, Lucas también indica que los cristianos en Antioquía combinaban la oración con la costumbre judía del ayuno; estas dos prácticas eran celebradas juntas sólo en ocasiones especiales (véase 14:23).

   El contexto inmediato de los versículos 2 y 3 pareciera restringir la referencia a la adoración a los cinco profetas y maestros que Lucas ha mencionado (v. 1). Pero habría a lo menos tres objeciones a esta interpretación. Primero, un culto de adoración se realiza para que participen en él todos los creyentes de la iglesia. Segundo, toda la iglesia de Antioquía participó en comisionar a Bernabé y Saulo, ya que, al regresar, los misioneros informaron a la iglesia lo que Dios había hecho (14:27). Y tercero, el Espíritu Santo mueve a toda la iglesia y no sólo a cinco personas para ocuparse en el trabajo misionero.

•b. “El Espíritu Santo dijo: ‘Apártenme a Bernabé y a Saulo, para la obra para la cual los he llamado’”. Mientras la iglesia oraba, el Espíritu Santo habló a través de los profetas dando a conocer su voluntad. Dios, mediante su Espíritu, agranda a la iglesia y elige a sus siervos para que hagan la tarea que él les encarga.

Dios, entonces, elige a Bernabé y a Saulo para la obra misionera.

   Jesús había llamado a Pablo para que fuera un apóstol a los gentiles, pero tanto él como Bernabé habían estado enseñando en la iglesia de Antioquía. Ahora, el Espíritu Santo revela a los creyentes su voluntad de que ambos se dediquen a una tarea específica: proclamar las Buenas Nuevas al mundo. Para la iglesia de Antioquía esto significa que al comisionar a Bernabé y a Pablo estarían perdiendo a dos maestros muy capacitados; que tendrían que prometer respaldarlos mediante la oración; y que Antioquía seguiría siendo un centro para las misiones.

   Tanto Pablo como Bernabé habían sido llamados para ser apóstoles a los gentiles. En realidad, cuando Lucas se refiere a ellos en su primer viaje misionero, los llama “apóstoles” (14:14; y véase 1 Co. 9:1–6). La tarea que el Espíritu Santo les asigna es dar a conocer al mundo el evangelio de Cristo y extender la iglesia hasta los confines de la tierra (compare 1:8).

•c. “Les impusieron las manos y los enviaron”. Después de un período de ayuno y oración, los dirigentes de la

iglesia de Antioquía impusieron sus manos sobre Bernabé y Pablo. En Damasco, Ananías había hecho lo mismo con Pablo y de esta manera Pablo había recibido el don del Espíritu Santo (9:17). Aunque por varios años Bernabé y Pablo habían enseñado el evangelio de Cristo, la iglesia en Antioquía, oficialmente, les ordenó para que fueran misioneros a los gentiles. No fue sino hasta después que Dios los llamó para la tarea tan especial de proclamar el evangelio al mundo grecorromano (compare Gá. 1:16) que la iglesia antioqueña llevó a cabo la ceremonia externa de ordenarlos. El servicio de ordenación muestra claramente que misioneros e iglesia están unidos en el trabajo de las misiones.

Consideraciones doctrinales en 13:1–3

   A la luz del trabajo realizado por Bernabé y Pablo, ¿cuál es lo significativo en la ordenación que recibieron en Antioquía? Primero, hasta ahora ni Pablo ni Bernabé han sido llamado un apóstol, pero cuando Lucas relata los sucesos de su primer viaje misionero les da el título de apóstoles (14:14). Segundo, los dos misioneros muestran milagrosos poderes de sanidad, predican el evangelio a judíos y a gentiles, y poseen autoridad igual a la que tienen los apóstoles Pedro y Juan. Y tercero, el paralelo entre Pedro y Pablo es evidente cuando sanan a un paralítico (3:1–10 y 14:8–10), reprenden a un mago o hechicero (8:18–24 y 13:6–12), y organizan iglesias (8:14–17 y 14:21–25). ¿Qué significa la ordenación de Bernabé y de Pablo? Los dos hombres “fueron consagrados a un trabajo que sería reconocido como el trabajo de los apóstoles y en el cual ellos actuarían con autoridad apostólica, manteniendo una posición correspondiente a la de los Doce”.

   Además, notemos el paralelo entre los doce apóstoles y Bernabé y Pablo. El Espíritu Santo llena a los doce apóstoles en Jerusalén el día de Pentecostés con lo cual quedan capacitados para dirigirse a las multitudes judías (2:1–41). Y el mismo Espíritu Santo dirige a la iglesia en Antioquía para que designen a Bernabé y a Pablo para que proclamen el evangelio a las multitudes gentiles. Los Doce están ocupados en la formación de la iglesia en Jerusalén que crece rápidamente, mientras Bernabé y Pablo son enviados por la iglesia antioqueña a organizar iglesias hasta los confines de la tierra (1:8).

Amén Para La Gloria De Dios

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Bibliografía a usar como aporte: Bíblia de Bosquejos y sermones Éxodo 1 al 18. Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 2 Éxodo. Bíblia de referencia Thompson. Libro de Éxodo Pablo R. Andiñach; Comentario de toda la Biblia, de Matthew Henry. El Libro De Éxodo Ernesto Trenchard Y Antonio Ruiz Prologo De José M Martínez; Diccionario en español.


Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.