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Domingo 1 de diciembre de 2019: “Distribución y orden en el atrio del Tabernáculo”

Domingo 1 de diciembre de 2019: “Distribución y orden en el atrio del Tabernáculo”

Lección: Éxodo Cap. 27, versículos 9 al 16. 9Asimismo harás el atrio del tabernáculo. Al lado meridional, al sur, tendrá el atrio cortinas de lino torcido, de cien codos de longitud para un lado. 10Sus veinte columnas y sus veinte basas serán de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 11De la misma manera al lado del norte habrá a lo largo cortinas de cien codos de longitud, y sus veinte columnas con sus veinte basas de bronce; los capiteles de sus columnas y sus molduras, de plata. 12El ancho del atrio, del lado occidental, tendrá cortinas de cincuenta codos; sus columnas diez, con sus diez basas. 13Y en el ancho del atrio por el lado del oriente, al este, habrá cincuenta codos. 14Las cortinas a un lado de la entrada serán de quince codos; sus columnas tres, con sus tres basas. 15Y al otro lado, quince codos de cortinas; sus columnas tres, con sus tres basas. 16Y para la puerta del atrio habrá una cortina de veinte codos, de azul, púrpura y carmesí, y lino torcido, de obra de recamador; sus columnas cuatro, con sus cuatro basas.

   Referencias: 1ª de Crónicas 26:1 También fueron distribuidos los porteros: de los coreítas, Meselemías hijo de Coré, de los hijos de Asaf. y 12. Entre éstos se hizo la distribución de los porteros, alternando los principales de los varones en la guardia con sus hermanos, para servir en la casa de Jehová. ▬2ª Crónicas 35:5. Estad en el santuario según la distribución de las familias de vuestros hermanos los hijos del pueblo, y según la distribución de la familia de los levitas. ▬Hechos 6:1. En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 

   Comentario: [2]. (Éxodo 27:9-19) tabernáculo de Moisés ▬Atrio ▬acercarse a Dios. El atrio del tabernáculo simbolizaba que el ser humano puede acercarse a Dios. Tenía varios propósitos y todos eran importantes en la construcción del tabernáculo. Recuerde cuál era el propósito general del tabernáculo: que hubiera un lugar donde Dios pudiera habitar con su pueblo y un lugar al que el pueblo pudiera acudir para acercarse a Dios y adorarlo. El atrio servía como seto o barrera entre el mundo externo y la presencia de un Dios santo: marcaba un límite claro entre el mundo y la presencia de Dios.

   El atrio era una salvaguardia contra cualquier tipo de acercamiento ilícito al santuario. El tabernáculo de Dios era el lugar más santo de la tierra y no cualquiera podía entrar, sin más, en su terreno santificado_ Solo los creyentes, los verdaderos creyentes, podían entrar. El atrio era la protección que impedía que los animales salvajes que deambularan por ahí entraran en el tabernáculo. Era un símbolo que revelaba una verdad clara y evidente: el único camino para entrar a la presencia de Dios es aquella única entrada, la única puerta que tenía el atrio. Consideremos los detalles que revela el texto bíblico:

  1. Israel tenía el mandato de construir el atrio (v. 9). Dios quería asegurar que el mobiliario sagrado del tabernáculo estuviera a salvo y para eso ordenó a su pueblo que levantara una barrera protectora alrededor de la tienda.
  2. El lado sur del atrio estaba construido de acuerdo con las siguientes especificaciones precisas (w. 9-10):

Þ estaba hecho de cortinas de lino de 45 metros de largo;

Þ tenía veinte columnas encastradas en veinte basas de bronce;

Þ había corchetes y anillos de plata en las columnas.

  1. El lado norte estaba construido exactamente según las especificaciones de Dios (v. 11):

Þ estaba hecho de cortinas de lino de 45 metros de largo;

Þ tenía veinte columnas encastradas en veinte basas de bronce;

Þ las columnas tenían corchetes y anillos de plata.

  1. El lado occidental estaba construido según las siguientes especificaciones exactas (v. 12):

Þ estaba hecho de cortinas de 22,50 metros de largo

Þ tenía diez columnas con sus diez basas.

  1. El lado oriental también medía 22,50 metros de largo (v. 13), con la diferencia de que incluía la única entrada al atrio. Ahora bien, observe que la puerta de entrada al tabernáculo era espaciosa, lo suficiente para recibir a cualquier persona, y estaba flanqueada por dos cortinas. Veamos las especificaciones de esas cortinas:

Þ cada una medía 6,75 metros de largo;

Þ cada una estaba sostenida por tres columnas, cada una con su basa (vv. l4-15).

  1. La entrada consistía en una cortina que servía como única puerta al atrio (v. 16). Esa cortina medía 9 metros de largo, estaba hecha de lino fino, decorada y bordada con hilo azul, púrpura y carmesí -los mismos colores vistosos de las cortinas internas del santuario_ y colgaba de cuatro columnas, encastradas cada una en su basa.
  2. Las columnas del atrio estaban unidas con corchetes y anillos de plata (v. 17).
  3. La síntesis de estas especificaciones reafirma lo que acababa de revelarse a Moisés (vv. 18-19):
  4. l) El atrio medía 45 metros de largo por 22,50 metros de ancho, la altura de las cortinas de lino fino que lo delimitaban era de 2,25 metros, y esas cortinas se sostenían con basas de bronce.

2) Todos los utensilios del servicio del tabernáculo, incluso las estacas de la tienda, debían ser de bronce.

   Pensamiento 1. Las paredes que delimitaban el atrio nos enseñan al menos tres lecciones:

Þ Las paredes de lino simbolizaban la justicia y santidad de Dios. Él es tan justo y santo, tan blanco y puro, que está apartado del mundo.

Þ Cuando las personas miran a Dios, deben ver que él habita en justicia y santidad. Cuando los israelitas miraban las paredes del atrio, recordaban que él es santo.

Þ Cuando las personas se acercan a Dios, deben hacerlo con reverencia, asombro, adoración y alabanza. Deben alabarlo y agradecer que él les permite entrar en su presencia.

   Jesucristo consumó el simbolismo de las paredes del atrio. Él es la justicia de Dios.

   “Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia” (Ro. 3:21-22).

“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Co. 5:21).

   Pensamiento 2. La puerta o entrada del tabernáculo nos deja al menos dos enseñanzas:

Þ Hay un solo camino para entrar en la presencia de Dios. En contra de lo que muchas personas creen y buscan en la práctica, no existen muchos caminos.

Þ El ser humano debe acercarse a Dios si lo que desea es vivir por la eternidad. Nadie jamás vivirá con Dios a menos que se acerque a él exactamente como él lo ordena.

   Jesucristo consumó el simbolismo de la puerta o entrada del tabernáculo.

Þ Jesús es la única puerta a la presencia de Dios. El hombre debe acercarse a él por medio de Jesucristo y solo a través de él.

   “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” (Jn. 10:9).

Þ Jesús es el único camino por medio del cual el hombre puede acercarse al Padre. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mi (Jn. 14:6).

   Comentario 2: El atrio era, pues, la parte más externa y por así decirlo la antesala de la morada. Esto ya de por sí es significativo, porque indica que antes de pasar a la presencia de Dios hay unos prolegómenos preparatorios. Pero, aunque sea la parte más exterior y no la morada misma, eso no quiere decir que su valor es secundario, porque si tenemos en cuenta lo que el salmista dice veremos cuán importante es el valor que tiene: ‘Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios del Señor.’ (Salmo 84:2). Ese pasaje describe de manera vehemente y enardecida lo que el atrio representaba para un verdadero israelita, hasta el punto de que habla del mismo en términos muy pasionales, totalmente alejados de la tibieza o la rutina. Y un poco más adelante (84:10), compara la existencia de un solo día en el atrio con la existencia de mil fuera del mismo, o la preferencia de estar a la entrada de la casa de Dios antes que estar en el interior de casas de maldad. Por supuesto, este profundo deseo no es por el lugar en sí mismo, como si el sitio fuera una especie de talismán o fetiche, sino porque el atrio es referencia a la presencia de Dios, una presencia que el escritor añora y anhela con todas sus fuerzas. Otro texto que nos invita a ver en el atrio un lugar que nos da acceso a la presencia de Dios es el salmo 100:4, cuando dice: ‘Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza.’ Y aquí lo interesante es que esta invitación va dirigida a todos los pueblos de la tierra, tal como se dice al comienzo de ese salmo.

Texto: “Salmo 100, versículo 4. Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanzas, bendecid su nombre”.

1er Titulo:

Cortinajes Sagrados Y Sus Medidas. Versíc. 9. 9Asimismo harás el atrio del tabernáculo. Al lado meridional, al sur, tendrá el atrio cortinas de lino torcido, de cien codos de longitud para un lado. (Léase Colosenses 3.12. Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia).

    Comentario: La delimitación del atrio venía definida por una empalizada o valla realizada con cortinas hechas de lino, sostenidas por 60 columnas y fijadas al suelo mediante estacas y cuerdas. La traducción “lino torcido” nos puede inducir a pensar que aquí estamos ante una clase de lino de inferior categoría al lino fino. Sin embargo, nada más lejos de la verdad. La misma palabra que se empleará en todo el libro del Éxodo para describir estas cortinas, es la que se usa en Génesis 41:42 cuando se describen las ropas de José como de “lino finísimo”. Tal vez la alusión a ese lino como “torcido”, indique una manera especial de entretejerlo para reforzar su resistencia, pero desde luego la naturaleza de este lino en nada desmerece a la del más excelente.

    Con el texto de Génesis que se refiere a José y el texto de Proverbios 31:22, que se refiere a la mujer virtuosa de la que se dice: ‘…de lino fino y púrpura es su vestidura.’, podemos sacar en conclusión que el lino fino era un material de categoría, de alto nivel, para significar a alguien cuya posición y valor eran elevados. Esto, aplicado al atrio, ya nos comienza a dar una idea de la naturaleza del tabernáculo. La primera impresión que recibimos, incluso desde la distancia, por medio de esas cortinas que rodean todo el recinto es la de excelencia. Pero si a eso añadimos otra idea, la de justicia, asociada con el lino fino, que nos trasmite otro pasaje de la Escritura: ‘Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.’ (Apocalipsis 19:8), entonces tendremos una idea más completa de lo que el lino fino nos transmite.   Así pues, excelencia y justicia son las dos grandes y primeras enseñanzas que podemos recibir de ese recinto delimitador, donde todo: personas, ceremonias y objetos, han de estar a la altura de esa excelencia y de esa justicia.

    Las cortinas de lino fino estaban sostenidas por 60 columnas de bronce que estaban rematadas con molduras y capiteles de plata, de manera que el conjunto estaba sólidamente establecido sobre el suelo gracias al peso de esas columnas. Aunque el lino fino transmite la idea de ligereza y volatilidad, sin embargo, ello es balanceado por la estabilidad de las columnas de bronce. Dicha estabilidad estaba reforzada por las estacas, que aseguraban al suelo las cortinas mediante cuerdas. Con el atrio no estamos, pues, ante algo que pueda fácilmente venirse abajo sino ante un conjunto que, sin escatimar en delicadeza y belleza, tiene toda la firmeza que el bronce le da.

   Comentario 2: Para nosotros, muchas situaciones en las Escrituras involucran un castigo que fue demasiado severo para el crimen. Pero ¿Por qué nos sentimos de esta manera?

   No entendemos lo que significa que algo sea “sagrado”. Vivimos en un mundo centrado en el ser humano entre las personas que se ven a sí mismas como la máxima autoridad. Somos rápidos para decir cosas como “¡Eso no es justo!” Porque creemos que merecemos ciertos derechos como seres humanos. Sin embargo, prestamos poca atención a los derechos que Dios merece como Dios. Incluso en la Iglesia podemos actuar como si las acciones de Dios giraran en torno a nosotros. Las historias en las Escrituras están destinadas a mostrarnos que existe algo de mayor valor que nuestra existencia y nuestros derechos. Hay cosas que pertenecen a Dios. Cosas sagradas. Su arca del pacto, su orden a Moisés, su ofrenda en el templo, su Espíritu Santo, su santa comunión, su iglesia sagrada. En todas las situaciones anteriores, las personas se precipitaron hacia algo sagrado y pagaron el precio. No deberíamos estar sorprendidos; debemos ser humildes todos hemos hecho cosas más irreverentes que las mencionadas anteriormente. Demos gracias a Dios por su misericordia y pisemos con más cuidado los asuntos sagrados.

   YENDO A LO SAGRADO: Vivimos en un mundo donde la gente se precipita descuidadamente hacia las cosas. Si no nos apresuramos, nos perderemos. Así que seguimos frenéticamente el patrón del mundo e ignoramos el hecho de que Dios nos llama a actuar de manera diferente. La productividad no es un pecado, pero cuando se trata de lo sagrado, Dios nos ordena que procedamos con precaución. Otros pueden tratar estas cosas como comunes, pero nosotros no podemos. Mientras otros juzgan rápidamente las acciones de Dios y cuestionan sus mandamientos, debemos tener cuidado incluso de pronunciar su nombre. No cuestionamos descuidadamente sus acciones. En cambio, oramos: “Santificado sea tu nombre” (Mateo 6:9; Lucas 11:2). Mientras otros se apresuran a orar con opiniones y demandas, nos acercamos cautelosamente a Su trono con reverencia. Al igual que el sumo sacerdote que entra en el Lugar Santísimo, debemos tratar la oración como sagrada.

“Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Dios, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque éstos no saben que hacen el mal.  No te des prisa en hablar, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo y tú en la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. Porque los sueños vienen de la mucha tarea, y la voz del necio de las muchas palabras.”  Eclesiastés 5: 1-3

   Referencia: Hebreos 10.19-22. Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. ▬Juan 4:20-24. Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. ▬Efesios 5.15-17. Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. 

2° Titulo:

Símbolos De Poder En Los Materiales Usados. Versíc. 10 y 11. 10Sus veinte columnas y sus veinte basas serán de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 11De la misma manera al lado del norte habrá a lo largo cortinas de cien codos de longitud, y sus veinte columnas con sus veinte basas de bronce; los capiteles de sus columnas y sus molduras, de plata. (Léase Los Hechos 1.8. pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.).

   Comentario: Columna de bronce con capitel y moldura de plata:

   Bronce y plata eran los dos materiales de los que estaban hechos las columnas. El bronce representa el juicio de Dios sobre el pecado. Esto no es una afirmación gratuita, sino que está respaldada por la Escritura misma, en un pasaje esclarecedor como es Números 21:9, donde Dios manda a Moisés que haga una serpiente de bronce como remedio para el pecado. Esa serpiente, que lleva sobre sí la culpa y el castigo (es decir, el juicio sobre el pecado) que los israelitas desobedientes merecen, representa el método de sustitución que Dios va a emplear para salvar a su pueblo de sus pecados. Jesús mismo hace alusión a la serpiente de bronce, cuando afirma que él es aquel a quien Dios va a exhibir como medio de salvación para todos los que creen en él (Juan 3:14-15). Naturalmente es en la cruz donde Jesús nos será presentado como ese instrumento de expiación, al haber sido hecho pecado (2 Corintios 5:21) a favor nuestro.

   El bronce, pues, indica que lejos de tratar al pecado como un mal menor o algo sin demasiada importancia, Dios lo trata con todo el rigor del juicio que merece. No hace la vista gorda, no lo pasa definitivamente por alto. De hacerlo así, estaría en contradicción con su justicia, la cual está bien reflejada en el lino fino de las cortinas. Tiene que haber una concordancia entre justicia y juicio (lino y bronce), porque justicia sin juicio es mera teoría y juicio sin justicia es pura extorsión y abuso. Pero justicia y juicio a la par es lo que se expresa en el Salmo 89:14, donde dice: ‘Justicia y juicio son el cimiento de tu trono.’

   La plata con la que estaban rematadas las columnas representa la redención; de hecho, las molduras y capiteles procedieron de la plata fundida que provino del pecio de rescate que los israelitas pagaron para poder ser contados en el censo. En Éxodo 30:11-16; 38:25,28 se nos especifica ese dato. Hay varias cuestiones de capital importancia que se desprenden de esos textos, en lo que se refiere a la redención:

  • Era necesaria. Sin ella no se podía ser contado en el censo, lo cual nos enseña que sin redención por medio nadie puede pretender ser parte del pueblo de Dios.
  • Era idéntica para todos. Cada uno debía pagar la misma cantidad por su rescate: medio siclo de plata. O lo que es lo mismo, todas las personas tienen el mismo valor ante Dios.
  • Un solo medio de rescate. La mitad de un siclo de plata, que no podía ser sustituido ni alterado por otro tipo de pago. Lo que nos muestra el medio único que Dios ha establecido para rescatar.

   Ahora bien, estas verdades tienen su contrapartida en el Nuevo Testamento con el rescate que Cristo ha efectuado por nosotros.

   Ha habido un precio de rescate que no ha consistido en un pago material, sino en la sangre (vida) del Hijo de Dios (1 Pedro 1:18-19).

  • Es necesario, porque sin sangre no hay remisión del pecado (Hebreos 9:22).
  • Es igual para todos, porque todos somos deudores por la misma razón: el pecado (Romanos 3:23).
  • Es un medio de rescate único, sin importar trasfondo, pertenencia o condición. La fe en su sangre es lo que redime a cada cual (Romanos 3:25).

   Si el lino fino nos hablaba de la justicia de Dios y el bronce de su juicio, la plata nos enseña sobre el amor de Dios, al haber preparado una manera por la que podemos ser rescatados de nuestros pecados. Justicia, juicio y amor ¡qué tres grandes atributos de Dios y qué admirable armonía hay entre ellos en el atrio!

    Comentario 2: 1. Las Cortinas y las Basas de Bronce. (Éxodo 27:10-11)

Estudio de Tipología “El Tabernáculo”

  1. a) Las columnas de la pared o del cerco del Atrio: Las columnas de bronce sostenían la pared de cortinas. Las columnas nos hablan de Cristo quien llevó en la cruz el juicio por nuestros pecados.
  2. b) Las basas de las columnas: Las columnas se sostenían en basas de bronce que proveían una base firme que no permitían que se moviera del lugar.

Las columnas erigidas sobre basas de bronce simbolizan al creyente edificando sobre la obra perfecta de Cristo; la justicia de Dios ha sido satisfecha y el hombre puede cantar en el Salmo 30:4. “Cantad a Jehová, vosotros sus santos, y celebrad la memoria de su santidad”

No hay otro fundamento sobre esté, el creyente está seguro.

  1. c) Si significado tipológico: El bronce habla del juicio o la vindicación de la santidad de Dios por medio del juicio del pecado (Números 21:9; Juan 3:14).
  2. d) Estabilidad: Números 3:36,37 hace referencias a estacas y cuerdas que servían para sostenes las cortinas y darles firmeza. Así también el creyente puede contar que son las promesas de Dios, las cuales darán estabilidad a su experiencia cristiana, algunas de estas estacas son: Romanos 14:4; Juan 10:28-30; Colosenses 3:3.

Þ2. Los Capitales de Plata.

  1. a) Su propósito:

   Los capitales de plata se colocaban encima de las columnas y servían de ornamento.

  1. b) Su significado tipológico:

   Los capitales de plata se colocaban encima de las columnas y hablaban de la redención. La plata habla de la redención porque era parte del dinero que cada israelita tenía que pagar por la redención de su alma. Cada israelita mayor de veinte años tenía que pagar medio ciclo. El hecho de que los capiteles se colocaban encima de las columnas de bronce significaba que la hermosura de la redención estriba en el juicio del pecado. Estos, por lo tanto, les recordaban a los israelitas que el Señor los había redimido y que ellos pertenecían a él (1 Corintios 2:19; Éxodo 38:25-28; 30:12-16).

Þ3. Las Molduras de Plata.

  1. a) Su propósito: Las molduras eran varas que se conectaban entre sí y sostenían toda la pared.
  2. b) Si significado tipológico: “Todas las columnas para el atrio alrededor serán unidas con varas conexivas de plata” (Éxodo 27:17). Léase Éxodo 30:16 con 38:25-28. La plata de la expiación unió aquellas sesenta columnas. Así como también la obra redentora de Cristo une a los creyentes en él (Comparar 1 Corintios 12:13; Efesios 2:12-16).

3er Titulo:

Azul, Purpura Y Carmesí Colores Usados En El Atrio Del Tabernáculo. Versíc. 12 al 16. 12El ancho del atrio, del lado occidental, tendrá cortinas de cincuenta codos; sus columnas diez, con sus diez basas. 13Y en el ancho del atrio por el lado del oriente, al este, habrá cincuenta codos. 14Las cortinas a un lado de la entrada serán de quince codos; sus columnas tres, con sus tres basas. 15Y al otro lado, quince codos de cortinas; sus columnas tres, con sus tres basas. 16Y para la puerta del atrio habrá una cortina de veinte codos, de azul, púrpura y carmesí, y lino torcido, de obra de recamador; sus columnas cuatro, con sus cuatro basas. Azul= Autoridad Divina; Purpura=Realeza y majestad; Carmesí= Sacrificio, redención y expiación. (Léase Daniel 5:29. Entonces mandó Belsasar vestir a Daniel de púrpura, y poner en su cuello un collar de oro, y proclamar que él era el tercer señor del reino; ▬ Isaías 1:18. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.).

   Comentario: La cortina para la puerta del atrio es igual a la cortina que forma la entrada al lugar santo y, como en esa, prefigura a Cristo en todo lo que Él es en relación con la tierra, Su carácter celestial, Sus glorias reales como Hijo del Hombre y como Hijo de David, y Su pureza inmaculada. Una vez más no hay querubines, y esto es debido a que Él es aquí la Puerta, el Camino, como presentado al mundo; ya que se nos dice que Dios no envió a Su hijo a juzgar al mundo (esa no era Su misión en aquel entonces), sino para que el mundo sea salvo por Él. (“Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.” – Juan 3:17 – LBLA). No hay ahora querubín alguno, ni espada encendida alguna que guarden el camino del árbol de vida, porque la espada encendida ha descendido sobre esa víctima santa que fue ofrecida a Dios en el Calvario, y habiendo satisfecho así, y eso para siempre, las demandas de la santidad de Dios, Él puede presentarse ahora al mundo en todas las atracciones de Su Persona y Su gracia, como el camino, la verdad, y la vida. Allí, ante los ojos de todos, esta cortina para la puerta fue mostrada, y mientras cada color hablaba de Cristo, todos juntos, en su armonía y belleza, se unían proclamando, “el que por mí entrare, será salvo” (Juan 10:9). Se puede observar también que Cristo es el camino al lugar santo, y al lugar santísimo, así como también al atrio. «Él es la única puerta», ha comentado uno, «a los variados campos de gloria que han de ser mostrados aún, sea en la tierra, en el cielo, o en el cielo de los cielos.»  

   Pero hay aún otro aspecto del atrio del Tabernáculo. Si, por una parte, presenta a Cristo, por la otra, y debido a que se trata de Cristo, presenta el estándar de la responsabilidad del creyente. No se puede esgrimir o aceptar ningún estándar inferior; porque Él nos ha dejado un ejemplo para que sigamos en Sus pisadas (1ª. Pedro 2:21 – VM). Las medidas, consideradas también en este aspecto, son significativas. Las cortinas del Tabernáculo completaban, como se declaró, doscientos ochenta codos. Estas muestran a Cristo ante los ojos de Dios. Pero como Él es, así somos también nosotros en este mundo. (1ª. Juan 4:17 – LBLA). Ellas son, por tanto, las cortinas del privilegio —revelando, tal como lo hacen, nuestra perfecta aceptación delante de Dios. Las cortinas de lino fino torcido completaban también doscientos ochenta codos, y en la medida que mostraban la justicia práctica de la vida de Cristo, Su andar sin mancha, Su pureza inmaculada, ellas son las cortinas de la responsabilidad. En el Apocalipsis se dice que el lino fino es la justicia perfecta de los santos (“Y a ella le fue dado que se vistiese de lino fino blanco, resplandeciente y puro: porque el lino fino blanco es la perfecta justicia de los santos.” Apocalipsis 19:8 – VM). La responsabilidad del santo es medida por su privilegio, por lo que él es delante de Dios.

   Hay otro pensamiento. Nuestra responsabilidad de andar como Cristo anduvo (1ª. Juan 2:6), es nuestra responsabilidad para con Dios. Pero estas cortinas eran de cinco codos de alto. Cinco, se recordará, es el número de la responsabilidad para con el hombre; y, mediante ello, se puede aprender que somos responsables para con el hombre, así como también para con Dios —responsables de presentar a Cristo en nuestro andar y en nuestra manera de vivir.

    Comentario 2:  Las columnas pueden señalar también al creyente. Encajadas en basas de bronce, cimentadas en la justicia divina, cuyas demandas han sido satisfechas, y con el valor de la redención, como lo tipifica la plata sobre nuestras cabezas, ellas son prerrequisitos para semejante exhibición de Cristo.

    Había también estacas y cuerdas (Éxodo 27:19; Éxodo 35:18). Estos eran para la estabilidad —para mantener las columnas con las cortinas de lino fino torcido colgando en su lugar. Interpretando esto con respecto al creyente, enseñará que la fuente de su fuerza no está en él mismo, que necesita un poder desde afuera si es que ha de mantener la exhibición de la justicia práctica ante el mundo; y, de hecho, la verdad más amplia, que aunque se le da una posición sobre el terreno de la justicia divina, y está bajo el valor de la redención, él no podía mantener la posición, ni por un solo momento, si era dejado a depender de sus propios recursos. Las estacas y las cuerdas revelan, por tanto, que el creyente es guardado “por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.” (1ª. Pedro 1:5). Todo es de Dios; todo lo que el creyente es, tiene, y disfruta, es el don de Su gracia. Su posición, así como también su responsabilidad, puede ser mantenida sólo en dependencia del Señor. Todas estas estacas, al igual que todos los utensilios del tabernáculo en todo su servicio, y todas las estacas del atrio, eran de bronce. (Éxodo 27:19). De este modo, todo lo que estaba afuera del lugar santo y del lugar santísimo, se caracterizaba por la justicia divina, pero la justicia divina probando al hombre en responsabilidad, porque era el lugar de encuentro entre Dios y el pueblo (Véase Éxodo 29:42). No obstante, puesto que el hombre, por sí mismo, no puede satisfacer sus demandas, la justicia de Dios es por medio de la fe de Jesucristo, para todos los que creen en Él. Por tanto, mientras él es salvo por gracia, está delante de Dios, como salvado así, sobre el fundamento inconmovible de la justicia divina. Porque la gracia reina, por medio de la justicia, para vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señor. (Romanos 5:21 – LBLA).

    Definiciones de colores usado en el contexto:

  • AZUL CLARO. Significa la parte celestial, y también el Espíritu Santo. Está relacionado con el cielo, el color azul claro es una simbología clara a la eternidad del cielo.
  • AZUL ROYAL. Este color significa todo aquello relacionado con la autoridad, sacerdocio, mandamiento, etc…
  • AZUL SAFIRO. Significa aquello que es una Revelación Divina. Es un color de pureza, de limpieza y prosperidad.
  • PÚRPURA. Está íntimamente relacionado con la realeza, con el poder.
  • ROJO. Simboliza la Sangre de Cristo, está relacionado con el sacrificio y también con el fuego.
  • nota: Podemos añadir que el significado bíblico de los colores depende también del contexto, de la situación, aunque son significados generales sean estos. Cada color, tiene una historia y sobre todo una simbología o significado. Es por ello que debemos de hacer una de lectura de ellos con calma y sin ser literal. Los colores hoy en día, tienen unos significados bastantes parecidos, sean o no bíblicos.

NOMBRE: púrpura [púrpura]

  1. Color rojo fuerte con un tono morado.

“los rostros de los novicios se teñían ahora de púrpura en mi presencia; algunos pergaminos estaban escritos con tinta de color púrpura.”

  1. Prenda de vestir propia de cardenales, reyes, emperadores, etc., confeccionada con esta tela.

“la púrpura cardenalicia.”

  1. Dignidad de cardenal, rey, emperador o cualquier otro dignatario que use esta prenda.

“la púrpura les llegó a los sesenta años.”

  1. Molusco marino de la clase del caracol, con la concha retorcida, áspera y de abertura ancha, y branquias en forma de peine; segrega un líquido amarillento que, al contacto del aire, por oxidación, se transforma en verde y luego rojo oscuro o violado, muy usado antiguamente en tintorería y pintura.

   ÞAzul: Hijos de Dios. Somos hijos de Dios. También representa el cielo a Cristo se le llamo el Señor del Cielo

“El primer hombre es la de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es el del cielo” 1ª a Corintios 15:47

“La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria”. 1ª a los Corintios 2:8

   ÞPurpura: Rey. Debemos reconocerlo como el Rey de Reyes y Señor de Señores.

La púrpura era muy costosa, la vestían los reyes, la riqueza mundial, universal, relacionada con la gloria del Señor Jesús como hijo del hombre

   ÞCarmesí: Salvador. Jesucristo es nuestro único Salvador

   ÞBlanco: Perfecto. Nosotros debemos llegar a la plenitud de Cristo a un varón perfecto.

   Los colores de la puerta – Azul – Purpura – Carmesí y Lino fino torcido. Estos colores también corresponden a los Evangelios de la siguiente manera:

Mateo – Purpura, color de Reyes. Lo principal de Mateo es que presenta a Cristo como Rey ungido de Dios.

Marcos – Carmesí. Este color fue obtenido de un gusano y habla de la humillación de Cristo que fue hallado como siervo. Marcos representa a Cristo como Siervo.

Lucas – El lino Fino Blanco. Habla de la perfecta humanidad de Cristo, lo representa a Cristo como Hombre.

Juan – Azul – Celestial, Divino. Juan presenta al Señor como Dios, divino y eterno.

Estos mismos colores se encuentran en las cortinas de la puerta del Lugar Santo, así como también en el velo. La única diferencia es que este último tenía Querubines.

EL TABERNÁCULO DE MOISÉS (Aporte general del contexto)

SECTOR DEL TABERNACULO

Las paredes del tabernáculo (Ex. 27:9-19)

LO QUE NOS ENSEÑA

Lo que las paredes nos enseñan:

Þ Las paredes de lino simbolizaban la justicia y santidad de Dios. Él es tan justo y santo, tan blanco y puro, que está apartado del mundo.

Þ Cuando las personas miran a Dios, deben Ver que él habita en justicia y santidad. Cuando los israelitas miraban las paredes del atrio, recordaban que él es santo.

Þ Cuando las personas se acercan a Dios, deben hacerlo con reverencia, asombro, adoración y alabanza. Deben alabarlo y agradecer que él les permite entrar en su presencia.

LA CONSUMACION DEL SIMBOLISMO EN CRISTO

Cristo consumó el simbolismo de las paredes:

“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Co. 5:21).

“Y vestíos del nuevo hombre [Cristo], creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef 4:24).

“Y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno” (Col. 3:10).

SECTOR DEL TABERNÁCULO

La única puerta o entrada del tabernáculo (Ex. 27:16)

LO QUE NOS ENSENA

Lo que la entrada del atrio nos enseña:

Þ Hay un solo camino para entrar en la presencia de Dios. En contra de lo que muchas personas creen y buscan en la práctica, no existen muchos caminos.

Þ El ser humano debe acercarse a Dios si lo que desea es Vivir por la eternidad. Nadie jamás vivirá con Dios a menos que se acerque a él exactamente como él lo ordena.

LA CONSUMACIÓN DEL SIMBOLISMO EN CRISTO

Cristo consumó el simbolismo de la puerta o entrada:

Þ Jesús es la puerta, 1a única puerta por la que el hombre puede entrar para ser salvo.

Þ Jesús es el camino, el único camino por medio del cual el hombre puede acercarse al Padre.

   “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” (Jn. 10:9).

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Jn. 14:6).

TIPOS, SÍMBOLOS E ILUSTRACIONES

(Éxodo 27:1-21)

[3] Termino histórico

   Las paredes del atrio (Ex. 27:9,19). Vea también Ex. 35: 17; 36:20-34; 38:9-20; 39:33, 40; 40:8, 33.

Þ Tipo o ilustración (fundamento Bíblico de cada uno):

   Las paredes del atrio estaban hechas de cortinas de lino. A lo largo de las Escrituras vemos que el lino fino se describe como un material blanco y limpio, lo cual habla de la justicia de Dios.

   Las paredes del atrio simbolizaban la justicia y santidad de Dios. Él es tan santo y justo, tan blanco y puro, que está totalmente apartado del mundo.

   “La longitud del atrio será de cien codos, y la anchura cincuenta por un lado y cincuenta por el otro, y la altura

de cinco codos; sus cortinas de lino torcido, y sus basas de bronce” (Ex. 27:18).

Þ Aplicación para la vida del creyente hoy en día:

   Lo que las paredes del atrio nos enseñan:

  • Cuando las personas miran a Dios, deben recordar que él es santo y habita en justicia y santidad. Por lo tanto,

cuando se acercan a Dios, deben hacerlo con reverencia, asombro, adoración y alabanza. Deben alabarlo y agradecer que él les permite entrar en su presencia.

Þ Aplicación bíblica para el creyente hoy en día:

   “Exaltad a Jehová nuestro Dios, y postraos ante su santo monte, porque Jehová nuestro Dios es santo” (Sal. 99:9).

“Que, librados de nuestros enemigos, sin temor le serviríamos en santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días” (Lc. 1: 74-75).

“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu,

perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2 Co. 7:1).

“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre” (He. 13:15).

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1ª Pe. 2:9).

[4] Termino histórico

   La puerta o entrada al atrio (Ex. 27:16) Vea también Ex. 35:17; 38:18-19; 39:40; 40:33

Þ Tipo o ilustración (fundamento Bíblico de cada uno):

   El atrio del tabernáculo tenía una abertura bien señalada, distinguible y accesible para cualquier persona, grande o pequeña, rica o pobre, que aceptara la invitación a entrar por ella. Sin embargo, había una sola puerta por la cual entrar a la presencia de Dios. Esa puerta tenía al menos dos Significado simbólicos:

  1. La puerta simbolizaba la gran invitación de Dios a entrar en su presencia. No obstante, observe que hay una sola puerta, una sola entrada a la presencia de Dios.
  1. La puerta simbolizaba que el hombre debe acercarse a Dios exactamente como él manda.

   “Y para la puerta del atrio habrá una cortina de veinte codos, de azul, púrpura y carmesí, y lino torcido, de obra de recamador; sus columnas cuatro, con sus cuatro basas” (Éx. 27:16).

Þ Aplicación para la vida del creyente hoy en día:

   Lo que la puerta o entrada al atrio nos enseña:

  1. Hay un solo camino, una sola puerta para entrar en la presencia de Dios. Jesucristo es esa puerta. En contra de lo que muchas personas creen y buscan en la práctica, no existen muchos caminos ni muchas puertas.
  2. Los seres humanos ben acercarse a Dios exactamente como él manda. Nadie jamás vivirá con Dios a menos que se acerque a él de la forma correcta, por medio de su Hijo, el Señor Jesucristo.

Þ Aplicación bíblica para el creyente hoy en día:

   “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” (Jn. 10:9).

“Por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” (Ro. 5:2).

“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne” (He. 10:19-20).

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Jn. 14:6).

“Porque por media de él [Cristo] los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre” (Ef. 2:18).

“Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas” (Jn. 10: 7).

Amé, Para La Honra Y Gloria De Dios.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.

 

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