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Domingo 04 de octubre de 2020. “Tabernáculo Y Atrio Móviles Para El Desplazamiento Del Pueblo”

Domingo 04 de octubre de 2020. “Tabernáculo Y Atrio Móviles Para El Desplazamiento Del Pueblo”

   Lección: Éxodo Cap. 38, versículos 9 al 20. 9Hizo asimismo el atrio; del lado sur, al mediodía, las cortinas del atrio eran de cien codos, de lino torcido. 10Sus columnas eran veinte, con sus veinte basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 11Y del lado norte cortinas de cien codos; sus columnas, veinte, con sus veinte basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 12Del lado del occidente, cortinas de cincuenta codos; sus columnas diez, y sus diez basas; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 13Del lado oriental, al este, cortinas de cincuenta codos; 14a un lado cortinas de quince codos, sus tres columnas y sus tres basas; 15al otro lado, de uno y otro lado de la puerta del atrio, cortinas de quince codos, con sus tres columnas y sus tres basas. 16Todas las cortinas del atrio alrededor eran de lino torcido. 17Las basas de las columnas eran de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata; asimismo las cubiertas de las cabezas de ellas, de plata; y todas las columnas del atrio tenían molduras de plata. 18La cortina de la entrada del atrio era de obra de recamador, de azul, púrpura, carmesí y lino torcido; era de veinte codos de longitud, y su anchura, o sea su altura, era de cinco codos, lo mismo que las cortinas del atrio. 19Sus columnas eran cuatro, con sus cuatro basas de bronce y sus capiteles de plata; y las cubiertas de los capiteles de ellas, y sus molduras, de plata. 20Todas las estacas del tabernáculo y del atrio alrededor eran de bronce.

Temas A tratar En Esta Lección:

[3]. El atrio: simbolizaba que el ser humano puede acercarse a Dios.

-a. El lado sur:

1) hecho de cortinas de lino de 45 metros de largo;

2) tenía 20 columnas encastradas en 20 basas de bronce;

3) las columnas tenían corchetes y anillos de plata para sujetar las cortinas.

-b. El lado norte:

1) las cortinas medían 4 metros de largo;

2) tenía 20 columnas y 20 basas de bronce;

3) tenía corchetes y anillos de plata.

-c. El lado occidental:

1) estaba hecho de cortinas de 22,50 metros de largo;

2) tenía diez columnas y diez basas de bronce;

3) tenía corchetes y anillos de plata.

-d. El lado oriental: hecho de cortinas; medía 22,50 metros de largo.

-e. Las cortinas de las paredes de los lados de la entrada:

1) Un lado medía 6,75 metros de largo y tenía tres columnas y tres basas.

2) El otro lado medía 6,75 metros de largo; tenía tres columnas y tres basas.

-f. Las cortinas del atrio estaban hechas de lino fino.

-g. Las columnas y las basas:

1) Las basas se hicieron de bronce.

2) Los corchetes y anillos de cada columna se hicieron de plata.

3) Las cubiertas de las cabezas de las columnas y los anillos que sostenían las cortinas se hicieron de plata sólida.

-h. La entrada o puerta del atrio:

1) Estaba hecha de lino fino con bordados de hilo azul, púrpura y carmesí.

2) Media 9 metros de largo y 2,25 metros de alto; era de la misma altura que las paredes del atrio.

3) Tenía cuatro columnas encastradas en cuatro basas de bronce.

4) Tenía corchetes y anillos de plata y las cubiertas de las cabezas de las columnas eran de plata.

-i. Las estacas que sostenían el tabernáculo y el atrio estaban hechas de bronce.

[3]. (Éxodo 38:9-20) tabernáculo de Moisés atrio ─ paredes ─ cortinas ─ columnas basas ─ bronce ─acercarse a Dios: El atrio del tabernáculo simbolizaba una gran verdad: el, hombre puede acercarse a Dios (vea bosquejo y notas de Ex. 27 :9-19).

   ¿Quién es como Dios? No hay nadie como él. Dios es el Señor eterno y la Majestad de toda la existencia, el gran Creador y Sustentador del universo. Él es soberano y gobierna sobre todas las cosas. Es omnipresente: todo lo ve y está presente en todas partes. Es omnipotente, todopoderoso. Es omnisciente: todo lo sabe y es sabio sobre todas las cosas. Es santo, perfecto en justicia y pureza. ¿Cómo puede ser que Aquel que es tan alto y exaltado esté al alcance de personas que son tan…

  • impías e injustas?
  • débiles y frágiles?
  • limitadas en su entendimiento?

   Habría sido imposible que personas así se acercaran a Dios y él lo sabía. Sin embargo, de la forma más maravillosa y asombrosa posible, Dios abrió un camino para que el ser humano pudiera acercarse a él. En el medio del desierto, Dios mandó a su pueblo que construyera un atrio que sería el símbolo visible de que el ser humano podía acercarse a Dios. Repasemos los detalles de su construcción:

-a. El lado sur se hizo con cortinas de lino de 45 metros de largo (v. 9) y veinte columnas, encastradas en veinte basas de bronce (V. 10). También se hicieron corchetes y anillos de plata para sujetar las cortinas (v. 10).

-b. El lado norte se hizo con cortinas de lino de 45 metros de largo (v. 9) y, al igual que el lado sur, llevaba veinte columnas encastradas en veinte basas de bronce (v. 10) y corchetes y anillos de plata para sujetar las cortinas (v. 11).

-c. El lado occidental del atrio se hizo con cortinas de lino fino de 22,50 metros de largo. Llevaba diez columnas, junto con sus diez basas, y corchetes y anillos de plata para sujetar las cortinas (v. 12).

-d. El lado oriental se hizo con 22,50 metros de cortinas de lino (v. 13).

-e. Las cortinas de las paredes de ambos lados de la entrada medían 6,75 metros de largo cada una. Cada pared contaba con tres columnas y sus tres basas (w. 14-15).

-f. Todas las cortinas del atrio se hicieron de lino fino (v. 16).

-g. Las basas de todas las columnas se hicieron de bronce, mientras que todos los corchetes y anillos se hicieron de plata (v. 17). Las cubiertas de las cabezas de las columnas, al igual que los corchetes y anillos que sujetaban las cortinas, se hicieron de plata (v. 17).

-h. La entrada o puerta del atrio se hizo de lino fino con bordados de hilo azul, púrpura y carmesí. Medía 9 metros

de largo y 2,25 metros de alto, la misma altura que tenían las paredes del atrio (v. 18). Tenía cuatro columnas encastradas en cuatro basas de bronce. También tenía corchetes y anillos de plata, y las cubiertas de las cabezas de las columnas eran de plata (v. 19).

-i. Las estacas que sostenían el tabernáculo y el atrio se hicieron de bronce (v. 20).

   Pensamiento 1. Dios ha extendido al hombre una invitación a acercarse a él. Encontramos esta gran invitación que Dios hace al pecador a lo largo de las Escrituras:

(1) Dios invita al hombre a acercarse a él. Podríamos titular esta serie de versículos como “Las invitaciones de Dios a acercarse a él”.

(a) Vemos la invitación de Dios a acercarse y entrar al arca de la salvación; a venir y escapar del juicio de Dios. Este mensaje está simbolizado en la invitación que Dios hizo a Noé.

   “Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación” (Gn. 7:1).

(b) Dios nos invita a “venir” y acercarnos para ser limpios del pecado.

   “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Is. 1:18).

(c) Dios nos invita a “venir” y saciar nuestra hambre y sed espiritual.

   “A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, Venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche” (Is. 55:1).

(d) Jesús nos invita a “venir” para hallar descanso para nuestra alma.

   “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mt. 11:28).

(e) Dios nos invita a la gran fiesta de las bodas del Señor.

   “Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas” (Mt. 22:4).

(Í) Dios nos invita a la gran cena que celebrará en el cielo.

   “Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado” (Lc. 14:17).

(g) Dios nos invita a “venir” a Cristo y a beber el agua de vida.

   “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Ap. 22:17).

(2) Podemos ver en las Escrituras los resultados de aceptar la gran invitación de Dios: los resultados de acercarse a él.

(a) La persona que se acerca a Dios vivirá.

   “Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David” (Is. 55:3).

(b) La persona que se acerca a Dios estará segura, jamás será rechazada y Jesús Jamás la echará fuera. ‘

   “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera” (Jn. 6:37).

(c) La persona que se acerca a Dios hallará descanso.

   “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mt. 11:28).

(d) El Señor Jesús saciará la sed de la persona que se acerca a Dios.

   “En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si

alguno tiene sed, venga a mí y beba” (Jn. 7:37).

(e) La persona que se acerca a Dios resucitará en el día postrero para vivir por la eternidad con Dios.

   “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero” (Jn. 6:44).

Texto: Hebreos Cap.9, versículos 11. “Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación”.

   Comentario del texto: El (9:11) Adoración ─ Santuario ─ Tabernáculo, celestial ─ Jesucristo, Sumo sacerdote: El santuario o tabernáculo celestial. E1 santuario celestial está diseñado para la adoración a Dios al igual que el santuario terrenal, pero es diferente de la adoración y santuario terrenal de los hombres.

¿En qué difieren? Existen como mínimo cuatro diferencias.

1). La adoración y santuario celestiales cuentan con un sacerdote perfecto. El Sumo sacerdote del cielo no es un hombre; Él sencillamente no proviene de los hombres. Hombres que son imperfectos, débiles, pecadores, y siempre tan carentes como el resto de los hombres. El Sumo sacerdote del cielo es el Hijo de Dios mismo, y como Hijo de Dios, Él es perfecto y eterno. Por lo tanto, Él puede proporcionamos mejores cosas. Él puede interceder por nosotros para siempre, Él puede salvarnos al máximo cuando venimos ante Dios mediante Él.

2). La adoración y santuario celestiales son espirituales y perfectos. No están hechos por manos humanas; no son parte de este mundo terrenal, material y físico. No son parte de este mundo corruptible, envejecido, moribundo y en destrucción. No son parte de este mundo que es solo una sombra, una imagen, y una copia vaga del mundo real. El santuario espiritual y perfecto es el mundo espiritual y perfecto, el propio cielo, donde se glorifica y se manifiesta la presencia misma de Dios para que todos la vean y la adoren.

   “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios” (He. 9:24).

   “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Mt. 6:24).

   “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Jn. 14:2-3).

   “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos” (2 Co. 5:1).

   “porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios” (He. 11:10).

   “Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos” (Ap. 7:9).

1er Titulo:

Medidas en cortinas y columnas, símbolo de la perfección de Dios. Versíc. 9 al 16. 9Hizo asimismo el atrio; del lado sur, al mediodía, las cortinas del atrio eran de cien codos, de lino torcido. 10Sus columnas eran veinte, con sus veinte basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 11Y del lado norte cortinas de cien codos; sus columnas, veinte, con sus veinte basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 12Del lado del occidente, cortinas de cincuenta codos; sus columnas diez, y sus diez basas; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 13Del lado oriental, al este, cortinas de cincuenta codos; 14a un lado cortinas de quince codos, sus tres columnas y sus tres basas; 15al otro lado, de uno y otro lado de la puerta del atrio, cortinas de quince codos, con sus tres columnas y sus tres basas. 16Todas las cortinas del atrio alrededor eran de lino torcido. (Léase Efesios 4.13. hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo).

   Comentario del texto complementario: Efesios 4:13. El ideal que se tiene en vista en relación a la edificación del cuerpo de Cristo está declarando en el versículo 13. hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del claro conocimiento del Hijo de Dios. Esto nos hace volver nuevamente a la unidad espiritual requerida en el v. 3, y a la “una fe” a la cual se hizo referencia en el v. 5. Nos hace recordar también 3:19: “para que seáis llenos hasta toda la plenitud de Dios”. Cuando el v. 13 se considera a la luz de los versículos precedentes se hace evidente que lo que el apóstol tiene en mente es que la iglesia entera—consistiendo no sólo de apóstoles, profetas, evangelistas, “pastores y maestros”, sino también los demás—debe ser fiel a su llamamiento de servir, con miras a la edificación del cuerpo de Cristo, de modo que la verdadera unidad y crecimiento espiritual sean promovidos. Obsérvese, “todos lleguemos”. No hay lugar en la iglesia para zánganos, sino sólo para abejas diligentes. A los tesalonicenses el apóstol había dicho, “porque oímos que algunos entre vosotros se están comportando en forma desordenada, no siendo aplicados trabajadores sino curiosos entremetidos” (2 Ts. 3:11). Pablo censura severamente esta actitud. Es precisamente la unidad lo que se promueve cuando todos están ocupados en los asuntos de la iglesia y cuando los miembros se dedican a hacer el servicio para el cual el Señor los ha equipado. Así ha sucedido a menudo con jóvenes que comienzan a impregnarse de entusiasmo al desenvolverse en este o aquel programa de la iglesia. Por ejemplo, la junta de misiones domésticas de cierta denominación inició un programa de actividades de verano. Este programa requiere de los jóvenes envueltos en él que, en distintos lugares a través de todo el país, y por varias semanas del verano, reciban no sólo instrucción especial con respecto a los propósitos y métodos misioneros, sino que también hagan contactos con aquellos que no han sido antes ganados para Cristo. Ellos llevan el mensaje, enseñan, organizan varias actividades sociales y religiosas, no les importa vivir por algún tiempo en un sector de clase muy baja en estrecho y beneficioso contacto con la comunidad. ¡Cómo brillan los ojos de estos jóvenes cuando vuelven! Ahora tienen una experiencia que contar y se les ve con encendido interés para Cristo y la iglesia como nunca lo tuvieron antes. A menudo estos contactos hechos durante el verano continúan por medio de correspondencia y visitas. Además, las sociedades de jóvenes y las congregaciones que han tomado parte patrocinando el programa, y estando así también implicadas, reciben nueva bendición cuando los jóvenes testigos vuelven con sus informes. De esta manera, se ha promovido la unidad, unidad de fe en Cristo y de conocimiento— no sólo intelectual sino conocimiento del corazón—del Señor y Salvador, a quien, por su majestad y magnificencia, se le llama aquí “el Hijo de Dios” (cf. Ro. 1:4; Gá. 2:20; 1 Ts. 1:10). De este modo todos los creyentes avanzan hacia la madurez. La figura fundamental es la de un varón fuerte, maduro, bien formado (no únicamente un “ser humano”). Esta madurez se describe en Col. 4:12 como sigue: “enteramente asegurados en toda la voluntad de Dios”. Tal como a un hombre físicamente robusto se le puede describir como lleno de viril fortaleza y sin defecto, así también el individuo espiritualmente maduro —la madurez que debe ser el ideal— es sin defecto espiritual, lleno de lo bueno, vale decir, de toda virtud cristiana que proviene de la fe en y conocimiento del corazón de, el Hijo de Dios. Continúa: a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Se podría traducir también, “a una medida de edad caracterizada por la plenitud de Cristo”. Sea que en la figura fundamental se trate de plenitud de edad o plenitud de estatura, en cualquiera de los casos es una “plenitud de Cristo”. Es la plenitud de aquel que cumplió totalmente la misión terrenal para la cual fue ungido, y que anhela impartir salvación plena y gratuita a los que creen en él.

    A menudo surge la pregunta, ¿Pueden los creyentes durante la vida presente llegar a esta “medida de la estatura de la plenitud de Cristo”? De acuerdo a algunos, sí. Lenski, por ejemplo, menciona a Pablo como uno de los que logró tal plenitud. Sin embargo, el pasaje mismo en realidad no enseña esto. Podemos aceptar, indudablemente, que no todos permanecen como “bebés” en Cristo. Algún grado—o mejor, un alto grado—de madurez se puede obtener aquí ahora mismo. Y cuanto más sinceramente se esfuercen los santos en alcanzarla realizando con humildad y de todo corazón la obra de servicio de unos para otros y para el reino en general, tanto más se avanzará hacia este ideal. Sin embargo, aquella plena madurez espiritual, que en su más alto grado alcanza a “la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”, no es realizable antes de la muerte. Pablo sería uno de los primeros en admitir esto. Obsérvese lo que dijo con respecto a sí mismo en Ro. 7:14: “más yo soy carnal, vendido bajo el poder del pecado”; y lo que habría de decir muy poco después de que esta carta a los efesios hubiese llegado a su destino: “Hermanos, yo no creo haberla aún alcanzado; pero una cosa (hago), olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia la meta, hacia el galardón de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús” (Fil. 3:13, 14). Con respecto a lo demás, en cuanto a grado, tiempo y posibilidades de alcanzarlo véase sobre 3:19 donde está analizado el mismo tema.

2° Titulo:

Bronce y plata representación de honor y resistencia. Versíc. 17 y 18. 17Las basas de las columnas eran de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata; asimismo las cubiertas de las cabezas de ellas, de plata; y todas las columnas del atrio tenían molduras de plata. 18La cortina de la entrada del atrio era de obra de recamador, de azul, púrpura, carmesí y lino torcido; era de veinte codos de longitud, y su anchura, o sea su altura, era de cinco codos, lo mismo que las cortinas del atrio. (Léase 1ª a los Corintios 3.12 y 13. 12Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará).

   Comentario del texto complementario: 1ª a los Corintios 3.12 y 13. [12]. Ahora bien, si alguno edifica sobre este cimiento con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno o paja, [13]. la obra de cada uno quedará al descubierto; porque el día la sacará a la luz, pues con fuego se revelará. Y el fuego comprobará qué tipo de obra ha realizado cada uno.

a. «Ahora bien, si alguno edifica sobre este cimiento». Pablo no se refiere al fundamento, sino al edificio, a la edificación que los obreros están levantando en la iglesia de Dios. La frase si alguno es lo suficientemente amplia como para abarcar a cada una de las personas que activamente trabaja en favor del Señor. En otras palabras, el término alguno no se limita a predicadores y maestros del evangelio. Cada creyente debe estar edificando sobre el cimiento de la Palabra de Dios.

-b. «Con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno o paja». La figura que Pablo usa no debe interpretarse en forma literal o alegórica, ni se debe aplicar en forma incorrecta. La metáfora quiere comunicar que la calidad del edificio debe ser como la del cimiento. Los materiales usados para construir la estructura deben congeniar con la durabilidad y magnificencia del fundamento.

   Si el cimiento que Dios ha colocado es la revelación en Jesucristo, entonces el edificio debería reflejar esa revelación en cada fase de su construcción. Pablo menciona seis artículos que presenta en orden descendente de calidad. De los seis, el oro es el más fino y la paja el más ordinario. En la antigüedad, los templos eran construidos de mármol y adornados con oro y plata. Las casas comunes se construían de madera y ladrillos mezclados con heno o paja. Es obvio que nadie construirá una casa de puro oro, plata, piedras preciosas, madera, heno o paja. Por sí solos, estos materiales no se prestan para construir una casa completa.

   No obstante, Pablo usa esta figura para mostrar qué hace la gente con la revelación de Jesucristo. Algunos viven según esa Palabra, la aplican a su vida diaria y se van desarrollando espiritualmente a medida que buscan edificarse y edificar a sus hermanos. Estas personas estarán vitalmente interesadas en la sana doctrina y en la «predicación pura de la Palabra [de Dios]». Edifican sus casas espirituales con los metales y piedras preciosas de la Palabra viviente. Pero otros viven vidas superficiales con una apariencia de cristianismo; y parecen estar satisfechos con vivir en casas ordinarias hechas de madera, heno y paja.

-c. «La obra de cada uno quedará al descubierto». Ésta es la conclusión de la primera cláusula de la oración condicional que Pablo empezó en el versículo 12. Interrumpe la metáfora de la edificación para llamar la atención, no a la labor colectiva de la iglesia, sino que al trabajo de cada creyente. Cada uno deberá dar cuenta de lo que ha hecho con la revelación que Dios dio acerca de su Hijo. Así como en la parábola de los talentos o de las minas cada siervo tenía que comparecer ante su amo (Mt. 25:14–30; Lc. 19:11–27), asimismo todos individualmente tendrán que presentarse ante el Señor cuando llegue el juicio final (Ap. 20:11–15).

   Pablo usa el tiempo futuro para prevenir a los corintios de que llegará el momento en que la obra de cada uno se hará evidente. Los libros serán abiertos y cada uno será juzgado según las obras que allí hayan sido registradas (Ap. 20:12). En esta vida un hombre puede ocultar lo que hace, pero Pablo advierte que pronto llegará el día en que todo lo que hacemos será público. Se sacará a la luz todo lo que hicimos o dejamos de hacer por Cristo.

-d. «Porque el día la sacará a la luz». Se habla del día del juicio, al cual Pablo alude con frecuencia. El complemento directo del verbo sacará a la luz es el sustantivo obra de la oración anterior, aquí representado por el pronombre la (=a ella, la obra). El día del juicio final pondrá al descubierto las obras de todos los hombres.

-e. «Pues con fuego se revelará». La forma en que está construida esta oración ha causado problemas exegéticos, ya que el verbo se revelará no tiene sujeto. En este caso existen dos posibilidades, el texto podría querer decir que el día será revelado o que la obra será revelada. Los que creen que se habla del día, traducen el versículo de esta manera: «la obra de cada uno aparecerá tal como es, porque el día del Juicio, que se revelará por medio del fuego, la pondrá de manifiesto» (LT). Los que afirman que se trata de la obra, traducen: «pues por el fuego será revelada» (RV60). El participio femenino «revelada» indica que la RV60 está pensando en la obra, no en el día.

   Ambas traducciones son posibles, pero los estudiosos prefieren pensar que es el día el que será revelado. Esto se apoya en las siguientes consideraciones: Primero están los textos paralelos. Por ejemplo, cuando Pablo escribe acerca de la segunda venida de Cristo, afirma que «esto sucederá cuando el Señor Jesús se manifiesta desde el cielo entre llamas de fuego» (2 Ts. 1:7; véase también Mal. 4:1). Segundo, si se adopta obra como sujeto, la siguiente cláusula es prácticamente idéntica. Y, por último, si se usa el término obra, no suena bien decir «por fuego [la obra] será revelada (v. 13, RV60) y después agregar: «si la obra de alguno se quemare» (v. 15, RV60). Revelar la obra de alguien no es exactamente lo mismo que destruirla con fuego. Es mejor escoger el día como sujeto y tomar el verbo como reflexivo: «el día se revelará a sí mismo por medio del fuego».

-f. «Y el fuego comprobará qué tipo de obra ha realizado cada uno». Pablo no está diciendo necesariamente que la obra equivale a un edificio que se construye. Desde un punto de vista espiritual, la prueba del fuego no determina el destino eterno de los corintios (cf. v. 15), sino que más bien determina «si dentro del contexto de la salvación, ellos recibirán o no, recompensas».

   ¿Cuáles son los factores determinantes en este proceso de prueba? Los factores son la fe en Jesucristo (véase el v. 5) y la presencia del Espíritu Santo en los corazones de los creyentes (v. 16; 6:19). Las recompensas se dan en base a la activa obediencia a Cristo y se logran en un espíritu humilde de gratitud.

3er Titulo:

Sólida estructura de protección del lugar sagrado. Versíc. 19 y 20. 19Sus columnas eran cuatro, con sus cuatro basas de bronce y sus capiteles de plata; y las cubiertas de los capiteles de ellas, y sus molduras, de plata. 20Todas las estacas del tabernáculo y del atrio alrededor eran de bronce. (Léase Salmo 125:2. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, Así Jehová está alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre).

   Comentario del texto complementario: Salmo 125.2. Jerusalén: Está situada en una cadena de elevaciones que se extiende de norte a sur, paralela a la orilla occidental del río Jordán.

   Todos los que tienen su mente en verdadera paz son aquellos cuyo pensamiento en Dios persevera. Serán como el monte Sion, así tan firme; montaña apoyada por la providencia, mucho más como una montaña santa sostenida por la promesa. No pueden ser removidos de la confianza en Dios. Habitan para siempre en esa gracia que es la primicia de su continuación eterna en gloria. —Consagrados a Dios, estarán a salvo de sus enemigos. Hasta las montañas pueden volverse polvo y llegar a ser nada, y las rocas eliminadas, pero el pacto de Dios con su pueblo no puede ser roto ni cesar su cuidado de ellos. Sus problemas no durarán más que su fortaleza que los sostiene por debajo de ellos. —La vara del impío puede llegar, puede caer sobre el justo, sobre sus personas, patrimonios, libertades, familias, nombres y sobre cualquier cosa que corresponda a la suerte de ellos; únicamente no puede llegar a sus almas. Y aunque pueda caer sobre la suerte de ellos no se quedará allí. El Señor hará que todo obre conjuntamente para bien de ellos. El impío resultará ser solamente una vara correctora, no una espada destructora; aun esta vara no permanecerá sobre ellos, no sea que desconfíen de la promesa pensando que Dios los ha desechado.

Amén, para la honra y gloria de Dios.

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Hno Roberto Saldías Roa

Miembro de la IEP en Nacimiento Bajo, nació en el evangelio del Señor en la Iglesia de Laja 1975. Casado con María Nahuelmán, estudia teología de manera autodidacta. Me gusta mucho leer y escribir.